Los Palacios Nazaríes, también llamados Cuarto Real Viejo, son un conjunto palatino de la Alhambra de Granada formado por dos palacios independientes, el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones, y anejos, Mexuar, escogidos por los Reyes Católicos para habitarlos en sus estancias en Granada del sinfín de palacios, palacetes, grandes casa y torres-palacios que la ciudad palatina de la Alhambra ha albergado. Estas residencias se fueron sustituyendo de acuerdo a los preceptos islámicos de no construir nada que se perpetúe en el tiempo y a la tradición de que cada sultán se hiciese su palacio para demostrar su poder personal. La decisión de los Reyes Católicos garantizó su conservación, frente a otros monumentos árabes maltratados, abandonados o destruidos, en su mayoría por las tropas napoleónicas en su intento de destruir la ciudadela a su huida.Alguno de estos palacios fueron sede de la corte nazarí, desempeñando funciones administrativas, protocolarias, residenciales y disfrute. Cronológicamente fueron levantados después de la alcazaba, el Generalife y el Partal, siendo su construcción del primer tercio del . derecha|miniatura|280px|Plano de los Palacios nazaries y de las Habitaciones del Emperador. Mexuar -- Palacio de Comares -- Palacio de los leones -- Habitaciones del Emperador --

Mexuar Dedicado a la administración de justicia, es un conjunto heterogéneo de estancias, de diversas épocas, reutilizadas y muy reformadas.

Patio de la Mezquita Con escasos vestigios de una espléndida construcción desaparecida.

Patio de Machuca

Dónde vivió Pedro Machuca, con los restos de un palacio nazarí.

Sala del Mexuar

Es la sala más antigua del conjunto palatino, debió pertenecer a una estructura anterior al Palacio de Comares y al de Los Leones, y probablemente fue construido por Isma’il I (1314-1325), sirviendo de sala de audiencia y justicia para casos importantes. Tenía una cámara elevada cerrada por celosías donde se sentaba el sultán a escuchar sin ser visto, aunque su nombre proviene del término árabe Maswar, lugar donde se reunía la Sura (Consejo de Ministros).

Fue reformado por Muhammad V para servir de sala de espera para los solicitantes de justicia al construir el Patio del Mexuar. Los Reyes Católicos le añadieron una planta encima, cortando el lucernario central y la transformaron en capilla, agrandándola hasta el norte con el derribo de un tabique y abriendo ventanas laterales.en el y fue restaurada.

La decoración es el resultado de multitud de intervenciones entre el y el , en la que destacan las columnas y capiteles característicos de la arquitectura nazarí. En los paños de azulejos que decoran sus paredes se combinan piezas de origen nazarí con intervenciones y piezas cristianas.

Oratorio del Mexuar

Anejo al Mexuar, por su lado norte, se encuentra una bella y alargada mezquita, muy restaurada, desde donde se divisa el Albaicín, se encuentra orientado de forma diferente a la muralla, para cumplir su función religiosa. Se accedía desde el Patio de Machuca en época nazarí.

Patio del Mexuar o Patio del Cuarto Dorado Se encuentra a continuación del Mexuar. Es un pequeño patio con fuente en el centro, con el Cuarto Dorado a la izquierda, norte y la fachada del Palacio de Comares a la derecha, sur. El suelo de mármol es fruto de una restauración, sólo se conservan algunas losas del original, junto al muro lateral derecho (mirando hacia la fachada de Comares).

Cuarto Dorado No se conoce con certeza el destino dado a esta zona en época nazarí, aunque se cree que en ella se encontraban los solicitantes de justicia hablando con el sultán, debajo del alero de la fachada del Patio de Comares. Sí se sabe que se adaptó como habitación para Isabel de Portugal, para su estancia en la Alhambra, aunque nunca llegó a ocuparla. En la fachada del cuarto destacan los capiteles de su arco de entrada. Dentro del cuarto sobresale la techumbre, en madera de cedro, y decoración de piñas y conchas, con armadura de cuatro faldones. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica. La estancia está decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los Reyes Católicos.

Palacio de Comares El palacio se construyó en torno al patio de los Arrayanes, el inicio de las obras se realizó durante el reinado de Ismail I de Granada que reinó entre 1314 y 1325, continuó la obra Yusuf I de Granada (1333-1354) que murió asesinado antes de verla concluida y finalmente Mohamed V pudo terminarla en 1370. El palacio principal posiblemente sea la sede del poder ejecutivo mientras que en los patios contiguos actúan el poder judicial y administrativo. Se accede por el lado sur del patio del Cuarto Dorado. Tiene planta rectangular con un gran patio central porticado en los extremos más cortos y en el que se localiza una alberca. En el norte del patio encontramos las dependencias privadas del sultán: utilizaba la planta baja, compuesta por la sala de la Barca, en verano y la planta alta, formada por las alcobas laterales, en invierno. En esta zona también se encuentra el Salón de Embajadores: salón con planta cuadrada con salientes a los lados a modo de alcobas, posiblemente su función fuera la recepción de audiencias y actos oficiales. La zona sur del patio la encontramos remodelada tras la construcción del palacio de Carlos V, pudiera ser para el heredero, mientras las concubinas y el servicio se encontraban tras la fachada principal al patio del Mexuar. El hammam del Baño del Palacio de Comares, también conocido como Baño Real por haber sido de uso particular de los Reyes Católicos, se remonta a la época de Yusuf I (1333-1354). El Baño Real o de Comares constituye uno de los espacios de mayor interés dentro del conjunto de la Alhambra, con uno de los hammam en mejor estado de conservación hasta la fecha en Occidente, prácticamente íntegro a pesar de algunas modificaciones estructurales y un mantenimiento más testimonial que funcional.

Etimografía El nombre de comares ha dado lugar a investigaciones etimológicas muy variadas. He aquí una pequeña muestra:

Según indica en su diccionario de palabras árabes Diego de Guadix, la voz comares puede derivar de cun, con el significado de levántate más ari con el significado de mira. Así, cunari significaría “levántate y mira”. La palabra, corrompida después, dio comares, que haciendo una traducción libre, vendría a significar: «Abrid los ojos y ved».Guadix 2005: p. 551

En opinión del historiador granadino del Luis del Mármol, el nombre de comares se debe a una labor de artesanía artística muy apreciada entre sirios y persas llamada comaraxía, una técnica de fabricación de vidrios para el exterior y los techos.Pijoán 1954: p. 516

Otra teoría es que el nombre de comares procede de la palabra árabe qumariyya o qamariyya, que son los vidrios de colores que pueden observarse aún en el balcón del salón de Embajadores.Irwin 2003: p. 36 Cfr: Sánchez Mármol, en su libro Andalucía Monumental (Granada 1985)

Qumarish es el nombre de un lugar al norte de África de donde procedía gran parte de los artesanos que trabajaron en la Alhambra.James Dickie, experto y estudioso en temas de La Alhambra

Fachada del Palacio de Comares La fachada del palacio fue erigida por mandato del Mohamed V, siendo inaugurada en 1370, es una fachada interior, en el patio del Mexuar, que anticipa la majestuosidad del interior del palacio y en la que se sentaba el sultán, debajo del alero de la fachada, mientras atendía a los solicitantes de justicia. Con alero original de madera de cedro, decoración de piñas y conchas. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica. Es la entrada al palacio oficial.

Patio de los Arrayanes

Es el recinto central de Palacio de Comares. A ambos lados de la alberca, que ocupa gran parte del patio, se encuentran plantados los arrayanes que dan nombre a este patio. En el mismo se puede encontrar uno de los temas ambientales de la Alhambra: la presencia del agua. Y no sólo actuando como tal, es decir, agua, sino también como espejo. Precisamente en esta alberca se refleja la imponente Torre de Comares. En un extremo hay una galería a lo ancho del patio y en sus extremos, alcobas de tertulia. Desde la galería se entra en la antecámara llamada:

Sala de la Barca

Desde la galería norte del Patio de los Arrayanes y a través de un arco apuntado de mocárabes,que todavía conservan parte de su policromía original en oro y azul, accedemos a la sala de la Barca, llamada así ya que presenta ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra «Bendición», que en árabe se dice "Baraca", y que los castellanos escucharon como "Barca", como aparece en Granada y sus monumentos árabes, de los historiados hermanos Oliver y Hurtado, aunque vulgarmente se suele explicar su nombre por su parecido físico con una barca puesta del revés,

En el mismo pórtico de la sala hay una inscripción que dice:

Otra explicación podría ser que el nombre proviene por tener un artesonado magníficamente ensamblado en forma de casco de barco invertido. Esta sala, de forma rectangular de 24 metros por 4,35, parece ser que era más pequeña en un principio, y su ampliación fue realizada por Mohamed V. En esta sala existió una bóveda semicilíndrica que fue destruida por el fuego del incendio de 1890, sustituida por una reproducción de aquella que fue totalmente terminada en 1964.

La sala se encuentra rodeada por un zócalo en cuyos extremos encontramos alcobas con zócalos de azulejos, que revisten las columnas que sujetan arcos peraltados y festoneados de mocárabes y pechinas. Desde aquí se accede al Torreón de Comares, presidido por el Salón de los Embajadores.

Salón de los Embajadores El suelo era de cerámica vidriada con los colores blanco y azul, donde se podía ver como ornamento el escudo de armas de los sultanes de Granada sustituido después en la restauración de 1815 por losas de barro y azulejos del en su centro.Hierro Calleja 1990: p. 28 Estaría algo más elevado pues era costumbre sentarse en el suelo sobre cojines y mirar por la ventana desde esa posición. Todo el perímetro está recorrido por un zócalo de azulejos. El techo es una obra maestra de la carpintería granadina. Es una bóveda que se eleva a 18 metros de altura y que representa el firmamento. Está construida con madera de cedro e incrustaciones de otras maderas de diferentes colores, en total 8 017 piezas. La parte central representa el Séptimo Cielo o Paraíso islámico donde se aloja Alá. A este centro se puede llegar tras la ascensión de los otros seis círculos que lo rodean. Las cuatro diagonales simbolizan los cuatro ríos del Paraíso.

En el patio de los Arrayanes destaca en uno de sus extremos el imponente torreón de Comares; se accede a él por la sala de la Barca. El Salón de los Embajadores, también llamado salón de Comares es la estancia más amplia y elevada de todo el palacio, y ocupa el interior de la Torre de Comares, dominando con su vista el valle del Darro. Su construcción data del segundo tercio del , siendo sultán nazarí de Granada, Yusuf I, aunque probablemente no viera terminada la obra que ordenó construir y adornar ricamente, ya que diversas inscripciones atribuyen su autoría a su hijo Mohamed V. Su función principal era celebrar las audiencias privadas del sultán.

Presenta planta cuadrada de 11 metros de lado y 18 de altura, originalmente el suelo era de mármol y en la actualidad cerámico. En el centro de la sala se puede observar un cuadrado con el nombre de Alá escrito sobre azulejos. Los muros están estucados (un trabajo primoroso procedente de Persia y de Irak) y en ellos se repite en planchas alabanzas a Dios, leyenda «solo Alá es vencedor», así como al al emir y también algunos fragmentos del Corán, resultando un contenido poético muy rico. Cada centímetro de la pared está cubierto por algún elemento decorativo.