Rover Company fue una empresa inglesa dedicada a la fabricación de automóviles, radicada en Solihull, Warwickshire. Como compañía independiente, produjo sus propios automóviles de gama media y alta entre 1904 y 1967.

Su reputación de calidad, fiabilidad y rendimiento era tal, que su primer modelo de posguerra fue calificado por la revista Road & Track, en 1952, como "mejor que cualquier otro coche, con la excepción de un Rolls-Royce"."... and I honestly believe (barring the Rolls-Royce) that there is no finer car built in the world today. Traducción: ... y yo honestamente creo (excepto Rolls-Royce) que no hay carro más fino construido hoy en el mundo" Bob Dearborn, Tester Road & Track. Road test no. F-4-52, August 1952. The Times, Thursday, Oct 23, 1952; pg. 5; Issue 52450 A partir de 1948, también fabricaron el Land Rover, que se convirtió en el producto más exitoso y rentable de la firma, y finalmente Land Rover pasó a ser una marca separada por derecho propio.

Historia

Antes de los coches Después de desarrollar una estructura empresarial alrededor de "Rover Safety Bicycle" de 1885, una de las primeras bicicletas modernas de venta masiva, la compañía se orientó hacia la industria automotriz.

Comenzó a construir motocicletas y, poco después, automóviles que utilizaban como emblema su reconocible insignia del barco vikingo desde 1904. Toda la producción se trasladó a la planta de Solihull después de la Segunda Guerra Mundial. Los vehículos Land Rover se concibieron en 1948 y se agregaron a la gama Rover.

El primer Rover fue un triciclo fabricado en 1883 por Starley & Sutton Co. de Coventry. La compañía fue fundada por John Kemp Starley y William Sutton en 1878. Starley había trabajado anteriormente con su tío, James Starley (padre de la producción industrial y de la venta masiva de vehículos de dos ruedas sin motor) que comenzó fabricando primero máquinas de coser y, a partir de 1869, bicicletas.

A principios de la década de 1880, los vehículos de dos ruedas disponibles eran los biciclos y los triciclos de ruedas altas, relativamente peligrosos. J.K. Starley hizo historia en 1885, al producir la bicicleta de seguridad Rover, una verdadera bicicleta moderna con tracción en la rueda trasera por cadena y con dos ruedas de tamaño similar, lo que la hacía mucho más estable que los diseños anteriores de ruedas altas. La revista "Cycling Magazine" publicó que Rover había "establecido un patrón para el mundo". Esta frase fue utilizada en su publicidad durante muchos años. La Rover de Starley suele ser descrita por los historiadores como la primera bicicleta moderna, reconocible como tal.

Las palabras para decir "bicicleta" en polaco (rower) y en bielorruso (ро́вар, rovar) se derivan del nombre de la empresa. La palabra ровер (rover) también se usa en muchas partes de Ucrania occidental para designar a la bicicleta.

En 1889, la empresa se convirtió en "J.K. Starley & Co. Ltd.". A finales de la década de 1890, cambió a "Rover Cycle Company Ltd."

Motocicletas Rover En 1899, John Starley importó algunas de las primeras motocicletas Peugeot de Francia para su desarrollo experimental. Su primer proyecto fue instalar un motor en una de sus bicicletas Rover. Starley murió a principios de octubre de 1901 a la edad de 46 años y el empresario H. J. Lawson se hizo cargo del negocio.

La compañía desarrolló y produjo la motocicleta Rover Imperial en noviembre de 1902, un diseño con cuadro en forma de diamante de 3.5 CV, con el motor en el centro y las horquillas delanteras del tipo 'springer' que se adelantaron a su tiempo. Esta primera motocicleta Rover tenía características innovadoras, como un carburador con pulverización de la mezcla, un motor de soporte inferior y válvulas operadas mecánicamente. Con un cuadro fuerte con doble tubo frontal y un acabado de buena calidad, se vendieron más de mil motocicletas Rover en 1904. Sin embargo, al año siguiente, Rover detuvo la producción de motocicletas para concentrarse en su 'bicicleta de seguridad', pero, en 1910, el diseñador John Greenwood fue encargado de desarrollar un nuevo motor de 3.5 CV y 500cc con taqués armados con muelles, una magneto Bosch y una innovadora cadena de transmisión de dientes invertidos. Disponía de un carburador Brown & Barlow y horquillas flexibles Druid. Este nuevo modelo se lanzó en el Salón Olympia en 1910 y se vendieron más de 500 unidades.

En 1913, se lanzó un modelo 'TT' con una distancia entre ejes más corta y manillar deportivo. Dudley Noble y Chris Newsome ganaron el premio al mejor equipo de trabajo con sus colaboradores.

Rover suministró motocicletas monocilíndricas de 499cc al Ejército Imperial Ruso durante la Primera Guerra Mundial. La compañía comenzó a centrarse en la producción de automóviles al final de la guerra, pero Rover todavía producía motocicletas con motores JAP de 248cc y de 348cc, y también un modelo con motor bicilíndrico en V de 676cc. En 1924, Rover presentó una nueva motocicleta ligera de 250cc con el motor y la caja de cambios en el mismo bloque. Disponía de luces delanteras y traseras, así como de un nuevo diseño de frenos internos expandibles.

Las malas ventas hicieron que Rover pusiera fin a la producción de estas máquinas, y se concentrara únicamente en la producción de automóviles. Entre 1903 y 1924, Rover había producido más de 10.000 motocicletas.

Los primeros coches Rover

En 1888, Starley construyó un coche eléctrico, pero nunca se puso en producción.

Tres años después de la muerte de Starley, en 1901, la compañía fue adquirida por H. J. Lawson, y Rover comenzó a producir automóviles, lanzando el Rover 8 biplaza según los diseños de Edmund Lewis, procedente de Daimler como Lawson. Lewis dejó la compañía para unirse a Siddeley-Deasy a finales de 1905.

Finalmente fue reemplazado por Owen Clegg, que se había incorporado a la compañía en 1910, procedente de Wolseley, y comenzó a reformar la gama de productos. Se abandonaron los breves experimentos con motores de válvulas de camisa, y se introdujo el modelo Rover 12 en 1912. Este automóvil tuvo tanto éxito que todos los demás modelos se cancelaron y, durante un tiempo, Rover siguió una política de "modelo único". Clegg abandonó la compañía en 1912 para unirse a la filial francesa de Darracq.

Durante la Primera Guerra Mundial, Rover produjo motocicletas, camiones, según los diseños de Maudslay Motor Company, y, al no tener un modelo propio, ambulancias diseñadas por Sunbeam.

Reestructuración y reorganización El negocio no tuvo mucho éxito durante la década de 1920 y no pagó dividendos desde 1923 hasta mediados de la década de 1930. En diciembre de 1928, el presidente de Rover informó a los accionistas de una reducción de capital del 60% del valor de la compañía, reconociendo la acumulación de las sustanciales pérdidas entre 1923 y 1928, junto con los costos de la reorganización del año en curso.City Notes. Rover's 60p.c. Capital Loss. The Times, Monday, 3 December 1928; pg. 23; Issue 45066High Court of Justice. Chancery Division., Reduction of capital The Times, Tuesday, 12 February 1929; pg. 5; Issue 45125

Durante 1928, Frank Searle fue nombrado director general para supervisar la recuperación de Rover. Searle era un ingeniero con experiencia en la industria del motor procedente de Daimler, y recientemente había sido director general de Imperial Airways.

Recomendó contratar a Spencer Wilks, procedente de Hillman, como gerente general, quien sería nombrado miembro del consejo en 1929. Ese año, Searle separó la empresa "Midland Light Car Bodies" de Rover, en un intento de ahorrar dinero a la compañía y dio órdenes a Robert Boyle y a Maurice Wilks para que diseñaran un nuevo automóvil pequeño.

Este nuevo modelo fue el Rover Scarab, con un motor refrigerado por aire de dos cilindros en V. Anunciado en 1931, se mostró una versión en el Salón Olympia, pero no entró en producción.

Durante este tiempo, se introdujo el Rover 10/25, con carrocerías fabricadas por la Pressed Steel Company, que también se utilizarían en el Hillman Minx anterior a la Segunda Guerra Mundial. Hasta entonces, Rover había sido un gran partidario de las carrocerías Weymann por su gran ligereza, pero acabaron pasando de moda por la demanda de superficies brillantes y de formas más curvas. A pesar de todo, las carrocerías Weymann permanecieron en el catálogo de la fábrica hasta 1933.

Frank Searle y Spencer Wilks se dispusieron a reorganizar la compañía y a mejorarla para satisfacer a las personas que querían algo "superior" a los Ford y a los Austin. En 1930, a Spencer Wilks se le unió su hermano Maurice, que también había estado en Hillman como ingeniero jefe. Spencer Wilks se quedaría en la compañía hasta 1962, y su hermano hasta 1963.

La compañía produjo ganancias en 1929 y 1930, pero con la recesión económica en 1931, Rover informó de pérdidas por 77.529 libras. En 1932, se produjo una pérdida de 103.000 libras, pero, tras una reorganización, se obtuvo un beneficio de 46.000 libras en 1933.The Rover Company, Substantial Trading Profit, High Quality of Company's Cars The Times, Tuesday, 10 October 1933; pg. 21; Issue 46571 Aquel año se cerraron las nuevas instalaciones de ensamblaje de Australia y de Nueva Zelanda.

Frank Searle dejó el consejo de la empresa casi a finales de 1931, con sus objetivos cumplidos.

Sobre la base de éxitos como vencer al Tren azul por primera vez en 1930, los hermanos Wilks situaron a Rover como una compañía con el beneplácito de la casa real, de la aristocracia y de los gobiernos europeos; y entre sus clientes figuraban miembros de la clase media alta y numerosos personajes populares.

La Segunda Guerra Mundial y los reactores

A fines de la década de 1930, anticipándose a las posibles hostilidades que se convertirían en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico inició un programa de rearme, y como parte de este plan, se construyeron numerosas "factorías en la sombra", financiadas por el gobierno pero gestionadas y administradas por empresas privadas. Rover estuvo a cargo de dos: una, en Acocks Green, Birmingham, comenzó a funcionar en 1937, y la segunda, más grande, en Solihull, comenzó la producción en 1940. Ambas trabajaron en la fabricación de motores aeronáuticos y fuselajes. La sede principal originalmente en Helen Street, Coventry, fue severamente dañada por los bombardeos alemanes de 1940 y de 1941, y nunca recuperaron la producción al completo.

A principios de 1940, Frank Whittle se dirigió a Rover solicitando que trabajara para su compañía, la Power Jets Ltd. Esto llevó a una propuesta de Power Jets en la que Rover aportaría 50.000 libras de capital a cambio de acciones en Power Jets. Rover se puso en contacto con el Ministerio del Aire con respecto a la propuesta, que finalmente llevó a un acuerdo entre Rover y el antiguo contratista de Power Jets, British Thomson-Houston, para desarrollar y producir el motor a reacción de Whittle. El Ministerio del Aire había dejado a Whittle y a Power Jets fuera de estas negociaciones. El ingeniero jefe de Rover, Maurice Wilks, dirigió el equipo para desarrollar el motor, mejorando el rendimiento sobre el diseño original de Whittle.

Los primeros motores de prueba para el diseño del W.2B se construyeron en una antigua fábrica de algodón en Barnoldswick, Lancashire, a la que se trasladó Rover en junio de 1941 (y también a Waterloo Mill, en Clitheroe). Las pruebas comenzaron a finales de octubre de 1941.Vikings at Waterloo, David S Brooks, Rolls-Royce Heritage Trust, ,1996