Juan Brèthes (también conocido como Hermano Judulien Marie o Juan Brethes), (24 de febrero de 1871 – Saint Sever (Francia), 2 de julio de 1928 – Buenos Aries) fue un científico autodidacta, naturalista, entomólogo, ornitólogo, zoólogo y geólogo. Primer entomólogo del Museo Nacional, hoy conocido como Museo Argentino de Ciencias Naturales. Cercano colaborador de Florentino Ameghino, tradujo al francés varias de sus obras. Gracias a su intensa actividad sistematizó una gran cantidad de especies de la entomología latinoamericana. Precursor en la lucha contra las plagas agrícolas en tiempo en que no se habían desarrollado los insecticidas para combatirlas.
Su arribo a Buenos AiresRossi Belgrano pág.13 a 15 Juan Brèthes nació el 24 de febrero de 1871 en Saint Sever sur l'Adour (Landes) al suroeste de Francia. Tercer hijo de una humilde familia, sus padres fueron Jean Brèthes y Claire Tauzin.
En un entorno semirrural, su padre se desempeñaba como cortador de tablas, y desde su niñez se familiarizó con los insectos que originaban las agallas de la madera.
A temprana edad se unió a la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, también conocidos como Hermanos de La Salle. Con ellos aprendió latín, dibujo y muchas disciplinas que le ayudarían en su futuras actividades.
En 1890, con sólo diecinueve años, llegó a Buenos Aires como integrante de un contingente de Hermanos que tenían la misión de prestar servicios como profesor y educador en distintos ambientes.
Entre 1892 y 1899 se desempeñó como profesor de las clases preparatorias para ingresar en el bachillerato del Colegio del Salvador.
A principios del se incorporó al cuerpo docente del recientemente terminado Colegio Lasalle.
Una de sus primeras actividades fue crear el Museo de Ciencias Naturales del Colegio. Con aportes propios y de los alumnos reunió importantes piezas logrando valorizar a la colección y sentando las bases para la concreción de un gran museo que subsiste hasta el día de hoy. Lo dirigió hasta 1907, siendo su sucesor el Hermano Esteban Fournier.
Sus primeros pasosRossi Belgrano pág. 15 a 17 A partir de 1897 el joven Hermano Judulien se dirigía todos los jueves al Museo Nacional de Ciencias Naturales solicitando ayuda para clasificar los insectos que llevaba guardados en una caja con forma de libro.
En esos años realizó al Museo Nacional donaciones de insectos y arácnidos que recogía en sus investigaciones.
Los aportes de Brèthes pueden apreciarse en las “Notas Fitoteratológicas” , que publicó Ángel Gallardo en 1899.
La alfombra mágica de Jean H. FabreRossi Belgrano, pág. 18 a 21 Fabre se destacó como naturalista, humanista y entomólogo. Amigo personal de Charles Darwin, a pesar de sus convicciones opuestas a la teoría de la evolución. A fines del , Fabre entró en contacto con Brèthes y le solicitó su ayuda para estudiar a los coleópteros sudamericanos. El Hermano Judulien trabajó con gran energía, enviando al sabio francés abundante material que despertó su entusiasmo.
En su más reconocida obra, "Souvenirs Entomologiques", Fabre brindó un sentido reconocimiento a su colaborador en Buenos Aires: “…Entonces mi anhelo de viajar regresa, más intenso que nunca, si uno pudiera encontrar un asiento en la alfombra de la que leemos en Las Mil y Una Noches, la famosa alfombra sobre la que uno debe sentarse para que lo lleven donde le plazca. ¡Oh maravilloso transporte!
¡Si solo pudiera encontrar un pequeño lugar en ella y con boleto de regreso!
Lo encuentro. Le debo esta buena fortuna inesperada a un Hermano de las Escuelas Cristianas, el Hermano Judulien, del Colegio La Salle Buenos Aires. Su modestia se ofendería por las alabanzas que le debe su deudor. Digamos simplemente que, siguiendo mis instrucciones, sus ojos toman el lugar de los míos. Él busca, encuentra, observa, me envía sus notas y sus descubrimientos. Yo observo, busco y encuentro con él, por correspondencia.
Lo consigo; gracias a este colaborador de primer nivel, tengo mi asiento en la alfombra mágica. He aquí yo en las pampas de la República Argentina, con ganas de establecer un paralelo entre el trabajo de los escarabajos peloteros de Serignan (donde realizaba sus estudios Fabre) y la de sus rivales en el hemisferio oeste…”
Colaborador de Florentino AmeghinoRossi Belgrano, pág. 24 a 31 En 1902 Florentino Ameghino accedió, luego de larga espera, a la dirección del Museo Nacional de Ciencias.
En reconocimiento al tenaz trabajo que desarrollaba Brèthes, le ofreció encargarse de la sección entomológica, constituyéndose de esta forma en el primer entomólogo específico del museo (anteriormente la tarea estaba a cargo del mismo Carlos Berg, director de la institución)
Ameghino informaba “…en lo que concierne a los insectos, hace pocos días que el encargado de la sección entomológica, señor Brèthes, ha tomado posesión de su empleo. Ahora está tomando conocimiento de la colección, que se encuentra en un estado que Vd. no podría figurárselo…”
Se desempeñó en esta tarea durante 26 años, hasta el momento de su muerte.
Durante la dirección de Ameghino la actividad en el Museo tomó un ritmo casi febril con gran cantidad de publicaciones e importantes trabajos. Brèthes se sumó con gran entusiasmo a la tarea. Con los años, recordando aquellos tiempos escribiría: "...Ameghino dio a conocer sus “Recherches de Morphologie Phylogénétique sur les molaires supérieures des Ongulés”, trabajo que ocupa todo el tomo referido. ¡Fue una obra que vio la luz en diez meses! Mientras se imprimían los primeros cuadernos (tenía a mi cargo los dibujos que ilustraban la obra), se seguía el manuscrito y se acompañaban las correcciones: así con un trabajo paralelo y múltiple, Ameghino llevaba su tarea fecunda e incansable….”
También estaba a cargo de realizar los preparados microscópicos y de traducir al francés los trabajos, entre ellos una obra de capital importancia: "Mi Credo".
Los lazos con Ameghino se hicieron muy estrechos. “…Los diez años que he vivido en contacto diario con Florentino Ameghino, desde 1902 hasta 1911 en que murió, me permitieron aquilatar el fondo íntimo de ese gran hombre. Y para expresar mi pensamiento en una sola palabra, diré que fue un hombre superior…”
FamiliaRossi Belgrano, pág. 31 a 37 Hacia 1902 había dejado definitivamente los hábitos y sus actividades científicas avanzaban a paso firme. Su decisión no significó de ningún modo una ruptura o alejamiento, la Orden en la que profesaba no implicaba el voto eclesiástico, y Brèthes mantuvo inalterados los principios y valores que lo habían llevado a ejercer el ministerio. Por lo tanto siguió ejerciendo como profesor de Ciencias Naturales en el colegio del Salvador junto a sus antiguos Hermanos.
Sin embargo fue difícil para el joven científico dar tan importante paso, cuenta el Dr. José Liebermann “…El principio fue duro para Bréthes; se recibió de traductor público, y hubo de dar lecciones y dedicarse a diversas actividades…”
Hacia 1902 conoció a la que luego sería su esposa, Leontina Rossi Belgrano, excelente dibujante y pintora. El casamiento se produjo en la Parroquia de Monserrat, el 7 de septiembre de 1903. La familia de Leontina se constituyó en un importante soporte para Brèthes que no tenía parientes en la Argentina. En 1904 nació su primer hijo: Juancito Julio Brèthes.
Luchando contra las plagasRossi Belgrano, pág. 53 a 60 A principios del las mangas de langostas hacían estragos en los cultivos. Se decidió buscar distintas estrategias para combatirlas. Ángel Gallardo propuso traer al país al especialista canadiense Felix D'Herelle, para que dirigiera la Sección Bacteriológica del Instituto Entomológico y desarrollar un cocobacilo parásito de la langosta, sin embargo no se obtuvieron los resultados deseados.
Brèthes intentó darle al problema un enfoque distinto planteando la lucha a través de los enemigos naturales de las plagas. Hacia 1906 recibió del Dr. Caride Massini algunas moscas que, luego de detallados estudios, bautizó con el nombre de Sarcophaga caridei (Sarcophagaidae), Pudo determinar que era un elemento adecuado para combatir a la Schistocerca paranaensis. Era un paso muy prometedor, las sarcophagas son ovovivíparas, interceptan a las langostas en el aire y larvipositan sobre ellas, derribándolos por el impacto. Rápidamente las larvas penetran rápidamente por las membranas intersegmentales y se alimentan de los fluidos y tejidos del cuerpo.Enemigos naturales de la plaga de Chapulín (Orthoptera: Acrididae) M. D. Salas-Araiza & E. Salazar-Solis. 2009
Para utilizarlas en el control de las mangas se diseñaron y construyeron jaulas provistas de un doble fondo para recolectar las larvas y se llevarían a estaciones distribuidas por todo el país.
Sin embargo surgían distintos tipos de problemas que retrasaban la concreción. En 1933 se continuaba analizando si era posible preservar las larvas hasta llegar al destino. Finalmente los insecticidas acallaron toda polémica.
Instituto Biológico de la Sociedad RuralRossi Belgrano, 81 a 84 En 1917, Joaquín S. de Anchorena fundó el Instituto Biológico de la Sociedad Rural Argentina.
Concebido como un emprendimiento dedicado a la investigación y al asesoramiento de los productores en cuestiones de sanidad agrícola-ganadera. Era una importante oportunidad para poder llevar a la práctica las ideas sobre la lucha biológica que tanto le interesaba.
Hoy, a más de cien años de su propuesta, la agricultura biológica se abre camino como una respuesta racional frente al abuso en la utilización de agrotóxicos.
Entre otras obras referidas a estas cuestiones, escribió acerca de:
· La vaquita de la acacia: Chapelus medios
· El bicho de cesto (Oeceticus Kyrbi, var. platensis Berg): campaña 1920-1921; dos nuevos parásitos
· Descripción de un gorgojo que ataca la zanahoria: Aulametopiellus dauci
· El gusano de los naranjos, su enemigo natural: Pteromalus caridei Brèthes
· Los insectos dañinos a la horticultura: El Torito
· Un enemigo de las frutas: la Ceratitis capitata.
· El piojo del pino: Leucaspis pini.
· Consideraciones sobre el parasitismo del Bicho de Cesto.
· El Bicho Moro: Epicauta adspersa.
· El pequeño escarabajo negro: Dyscinetus gagates.
· El pulgón del manzano o pulgón lanígero.
· La polilla del Repollo.
Por su empeño y perseverancia se señala en el Diccionario Biográfico del Campo Argentino: “…prestó valiosos servicios al Instituto Biológico de la Sociedad Rural Argentina. Realizó los estudios más avanzados que se conocen en nuestro país para combatir las plagas de los árboles, especialmente la del bicho canasto en los diversos órdenes de la producción agrícola…” Newton Jorge, “Diccionario biográfico del campo argentino”, Artes Gráficas Chiesino, 1972.
ConflictosRossi Belgrano 89 a 103 El descubrimiento de la Sarcophaga caridei fue origen de grandes polémicas y rivalidades. Fernando Lahille señaló, erróneamente, que se trataba de la Sarcophaga acridiorum. Posición presentada a través de ácidos escritos. A su defensa concurrieron importantes personalidades como Ángel Gallardo y Eduardo Holmberg. Recordemos que Brèthes era un hombre de Ameghino y que tanto Gallardo (discípulo de Berg) como Holmberg estaban ligados a la antigua dirección.
Brèthes se encontraba prácticamente sólo y Gallardo (director del museo luego de la muerte de Ameghino) no quería a un extranjero ocupando un puesto tan expectante en la institución. Para presionarlo le indicó que no podía desempeñarse simultáneamente en el museo y en la Sociedad Rural (llegando a proponer el puesto a sus conocidos). A pesar de la menor remuneración que ofrecía el museo, Bréthes renunció al puesto de la Rural.