La iglesia de Nuestra Señora de la Concepción es el templo parroquial católico del municipio español de Cadalso, en el noroeste de la provincia de Cáceres.Iglesia fortificada de la Concepción CastillosNetIglesia parroquial Ayuntamiento de CadalsoParroquias Diócesis de Coria-Cáceres

Desde junio de 2018 es candidata a Bien de interés cultural en la categoría de monumento.RESOLUCIÓN de 4 de junio de 2018, de la Consejera, por la que se acuerda tener por incoado expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, a favor de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción en la localidad de Cadalso (Cáceres), resolución original que la llama erróneamente "Consolación" en el DOE de 15 de junio de 2018, corrección de errores en el DOE de 4 de julio de 2018Incoado el expediente para declarar Bien de Interés Cultural la iglesia de Cadalso Hoy, 15 de junio de 2018

Historia A falta de datos, la fundación de Cadalso se sitúa en un período posterior a la reconquista cristiana de estos territorios, entre los siglos y . Como bien apunta Domingo Domené,Domingo Domené: Historia de Sierra de Gata Sierra de Gata Digital, 2011 el origen del topónimo podría derivar de una antigua fortificación o torre de madera.

Una de las primeras referencias al municipio tiene fecha de 25 de marzo de 1205, en Toro (Zamora), cuando el rey leonés Alfonso IX dona la aldea de Cadalso a los freires del Pereiro. Anteriormente, reseña este documento, la aldea había pertenecido a la iglesia de Santiago de Compostela que, en compensación por la pérdida, recibe diez yugadas de terreno del término de Cadalso, derechos en el río y la aldea de Puñoenrostro.

Cadalso era frecuentada por el rey Alfonso XI cuando venía a cazar a esta zona, alojándose durante sus visitas en la llamada Casa del Rey (un inmueble sito en la esquina de la Plaza con la calle del Chorro). Ciertamente, “Cadahalso” es citada en el Libro de la montería (primera mitad del ). Tras la cesión a la Orden del Pereiro, los freires habrían vinculado Cadalso a la cercana encomienda de Santibáñez el Alto, hasta que se independizó de ella en el año 1341. A lo largo de la Baja Edad Media, la iglesia de Cadalso, entre otras, fue objeto de disputa entre la diócesis de Coria y la Orden de Alcántara.

Según el profesor García Mogollón, la construcción del templo actual se inicia a finales del o comienzos del . La mayor parte de los trabajos debieron ejecutarse a mediados de la decimosexta centuria, como muestran los detalles gótico-renacentistas de la nave y de la cabecera. Este marco cronológico estaría confirmado por la documentación conservada en el Archivo Histórico Nacional. Varios textos, fechados el 25 de octubre de 1560 y el 5 de febrero de 1561, hacen alusión al arquitecto Pedro de Ibarra, maestro mayor de la Orden de Alcántara “que estaba haciendo y dirigiendo una capilla en la iglesia de Cadalso y, al parecer, perdía dinero en tal contrata”. Parece que dicha capilla parece corresponder con un tramo de la iglesia de Cadalso, tal y como se traduce de los documentos referenciados y que trascribimos a continuación:

En 1551, el arquitecto Pedro de Ibarra trazó en Cadalso una casa para la recogida de los diezmos del vino, aceite y trigo que eran percibidos por la encomienda de Santibáñez. Esta casa se habría levantado en la salida de la población, en el camino de la Torre. Más tarde, en 1626, Cadalso adquirió el título de villazgo, mediante el pago de 1500 ducados a favor de la Corona. En esta fecha se debió conformar el cortísimo término municipal de la villa “que no llega a medio quarto de legua en su circunferencia”.

La villa de Cadalso continúa comprendida en el territorio de la Orden de Alcántara hasta el final del régimen señorial. Es citada en el Interrogatorio de la Real Audiencia, en 1791, cuando tenía 103 vecinos y, gracias al Interrogatorio sabemos que la iglesia parroquial de Cadalso contaba, en aquella época, con una dotación de 235 reales y diez maravedíes, contribuidos por la encomienda de Santibáñez el Alto, que debía surtirla de lo necesario.

La iglesia cadalseña percibía también las tasas de los enterramientos que se realizaban en ella y poseía, además, algunos olivares. El párroco era nombrado por el rey, que era el Gran Maestre de Alcántara, a consulta de su Consejo. Según las respuestas dadas al Interrogatorio, a finales del , había en Cadalso cinco capellanías, tres obras pías y una cofradía de la Santa Cruz.

Según el diccionario de Madoz, a mediados del , Cadalso contaba con 121 casas de sólida construcción con 471 habitantes. Este autor dice de la iglesia que es “edificio sólido, su fachada esterior de cantería labrada, el interior de bóveda en la capilla mayor y en el resto de tres naves que descansan sobre arcos de cantería (…) el cementerio al norte de la iglesia”.

Descripción Estructura general La iglesia de Nuestra Señora de la Concepción se dispone sobre una suave elevación del terreno, con pronunciado desnivel hacia la zona de la cabecera, en un espacio recoleto, marginal al núcleo poblacional. El templo abre sus fachadas traseras y laterales a una zona de olivares que aportan cierto aspecto bucólico al monumento.

Al igual que ocurre con la mayoría de templos de la comarca de Sierra de Gata, es probable que el actual templo se levantara sobre un edificio preexistente, de menores dimensiones, del que no se ha conservado ningún resto. Las primeras referencias a la iglesia de Cadalso están fechadas en los años 1251 y 1257, aunque el templo actual comenzaría a construirse a finales del o inicios del , fluctuando entre el estilo gótico, presente en la portada de los pies con la característica decoración de pometeados del estilo hispano-flamenco, y el gótico-renacentista de la nave y cabecera.

La iglesia se alza con muros de potente mampostería de granito, sin revocar, a excepción de la fachada occidental, que exhibe sillería granítica bien trabajada, material que también se utiliza en esquinazos y contrafuertes.

En la fachada principal destaca una espadaña, ejecutada con piezas de sillería y rematada en forma triangular, en la que se disponen tres vanos para albergar las campanas. A la espadaña se accede desde una puerta exterior por medio de una escalera que conduce primero a la tribuna coral y después al cuerpo de campanas a través de un husillo, con forma de garita al exterior. En el tramo inferior se dispone una ventana saetera que proporciona al testero aspecto de fortaleza.

La fachada de los pies, de diseño cuadrangular, remata en una cornisa decorada con pometeados de raíz hispano-flamenco, que se repite en un nivel un poco más bajo. En el paramento comprendido entre ambas líneas de cornisas se disponen dos destacadas gárgolas zoomorfas de cantería. En esta fachada se abre la única puerta de acceso practicable al interior del templo.

La puerta de entrada es de estilo gótico y abre en un sencillo arco, ligeramente apuntado, decorado con tres arquivoltas que presentan leve abocinamiento y descansan en baquetoncillos que portan basas y capiteles de similar estilo. Por encima, y centrado en el eje de la puerta, se sitúa una pequeña hornacina enmarcada con decoración renacentista; el interior lo cubre una granítica bóveda de crucería con bella clave floral. La hornacina acoge una imagen moderna de la Virgen dispuesta sobre una sencilla peana. A ambos lados de este elemento se sitúan dos sencillas ménsulas, posiblemente testigos sustentantes de un tejaroz de madera que debió proteger la puerta.

La iglesia tenía otras dos portadas al exterior, una, en el lado norte, en la actualidad tapiada, y otra en el lado meridional, por la que hoy día se accede a una capilla moderna. La portada norte es en extremo sencilla, con un imponente arco de medio punto de dovelas anchas, que debió contar con un porche del que restan las dos ménsulas, dispuestas a ambos lados de la portada, sobre las que descansaría un tejaroz. Por su parte, la antigua portada sur se adorna con una sencilla arquivolta y dos estilizadas columnas en las jambas que rematan en capiteles decorados. Hay una puerta más, adintelada y de pequeñas dimensiones, dispuesta en la fachada de los pies, por la que se sube a la espadaña (sin elementos de interés).

En el exterior sobresalen ocho contrafuertes rematados en talud y ejecutados con piezas de sillería, dispuestos cuatro a cada lado de los paramentos laterales. Sobre estos contrafuertes descansan los empujes de los arcos fajones de la nave y de la bóveda de crucería de la cabecera.

La capilla mayor presenta mayor elevación que el resto de la nave, destacando en alzado sobre ella. Dan luz a esta capilla dos vanos abocinados terminados en conopios, con remate de flameros renacentistas. Adosada al muro del lado de la Epístola se sitúan la antigua sacristía, de bastante menor altura que la nave y una capilla de nueva construcción. Hacia la zona de los pies se dispone un espacio degradante de reciente construcción, levantado con bloques de hormigón, que, en la actualidad, tiene uso de cochera.

Precedente a la portada de los pies, hay un espacio abierto, en parte ajardinado, cuyo solado presenta interés debido a la presencia de, al menos, tres lápidas graníticas, tal vez reutilizadas. Una de ellas resulta prácticamente ilegible, aunque porta un escudo con tronco de árbol y lo que parecen dos llaves. Al lado, una segunda menciona a varios personajes: “AQUI JACE/EN CADA UN AÑO/FALLECIO/ANO DE/ 1627/ ---/ --ALVARO D AZEIE/ IVAN NUÑEZ ESCRIBANO”. La tercera también es de difícil lectura: “--AO DE ANDRES NUÑEZ/---/ DOTOSE/---/HEREDEROS FALL--”.

El interior de la iglesia presenta planta rectangular, de bastante amplitud. Se estructura en única nave de tres tramos, separados por arcos diafragmas de cantería de medio punto sobre los que descansa una moderna y sencilla cubierta de madera a dos aguas. Los arcos asientan en prismáticos sillares de cantería, cuyos ángulos se decoran con escocias que soportan capiteles esquemáticos.

La cabecera se cubre con una bóveda de crucería de terceletes, dispuesta sobre ménsulas. Las nerviaciones son de granito y la plementería de ladrillo de tejar que aparece visto, posiblemente resultado de alguna intervención degradante de época moderna. Las claves no están ornamentadas. El arco toral de acceso a la capilla mayor es apuntado, y es similar al dispuesto en el testero. Ambos arcos presentan esquinas en chaflán y están ornamentados con pequeñas molduras que se amplían a los pilares poligonales sobre los que descansan.

Detrás de la capilla mayor existe un espacio reducido, que es prolongación de aquella, cubierto con bóveda de cañón apuntado que deja visto el material latericio. Este material, similar al de la bóveda de crucería, presenta un deficiente estado de conservación. En este espacio se levanta el Retablo Mayor. Las bóvedas de la cabecera debieron estar recubiertas con mortero de cal, ocultando el material constructivo.

Por el lado de la Epístola, se sitúa una sencilla puerta adintelada que da acceso a la sacristía. Dicha puerta se encuentra muy transformada debido a la elevación que sufrió en época reciente la zona del presbiterio. También el interior de la misma se ha visto alterado como consecuencia de las tales intervenciones.

A los pies del templo se sitúa la tribuna coral. Abre en berroqueño arco de medio punto rebajado, que sustenta un antiestético y degradante forjado plano de hormigón, en lo que parece debió tener, en origen, un forjado lignario. Cierra con una torneada balaustrada de madera. Bajo el coro, frente a la puerta de acceso, encontramos una lápida con escudo de yelmo empenachado que porta la inscripción: «SEPULCRO DE /LICENCIADO PEDRO MORAN COMISARI/O DEL SANTO OFI/CIO DE LA INQUISICIÓN CURA/ PROPIO DES/TA YGLESIA/ FALLECIO AN/ DE ---/DOTOSE».

Los paramentos interiores de la iglesia se encuentran descarnados, dejando vista la mampostería de granito, por una desafortunada intervención.

Bienes muebles Retablo mayor