El Tren maya (en maya yucateco: ) es una línea de ferrocarril que conecta el sureste de México, pasando por los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Es propiedad de la empresa pública Olmeca-Maya-Mexica. El tren tiene traslados locales, interurbanos e interestatales; así como servicios cargueros o turísticos para connacionales y extranjeros. Fue inaugurado el 15 de diciembre de 2023 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, como parte de los planes nacionales de infraestructura ferroviaria del 2018 al 2050.

La ruta comienza en Palenque en el estado de Chiapas y viaja al noreste hacia Cancún en Quintana Roo a través de dos rutas que rodean la península. La línea ferroviaria tiene como objetivo conectar destinos turísticos en el Caribe con sitios menos conocidos tierra adentro, incluidos sitios mayas históricos de los que deriva su nombre.

El tren pretende unir las principales ciudades de la región, con cuarenta y dos trenes qué, se estima, transportarán hasta tres millones de pasajeros al año, y así redistribuir los flujos turísticos que actualmente se concentran en la costa para fomentar el desarrollo de una región históricamente desatendida por el Estado.

La ruta utiliza trenes de la francesa Alstom, el X'Trapolis Tsíimin K’áak, los cuales son construidos en Ciudad Sahagún, Hidalgo.

El 15 de diciembre de 2023 se inauguraron sus primeros tramos para el transporte de pasajeros, a lo largo de un año se inauguraron más tramos y se completó el circuito troncal el 15 de diciembre de 2024.

Entre 2026 y 2027 se concluirán las ampliaciones de rutas de pasajeros a través de ramales y los trabajos de vías paralelas para trenes de carga.

Historia

Desde el boom henequenero de finales de el tren ha sido una institución en la península de Yucatán.  La primera obra ferroviaria enlazó las haciendas productoras de henequén con el puerto de Sisal. Desde ahí, la producción era enviada a los puertos industriales de Norteamérica y Europa para la manufactura de cuerdas y demás productos.

Con el crecimiento acelerado de la industria del henequén, que también fue llamado “oro verde” en su momento, se dio el primer impacto medioambiental a escala industrial en la región. La deforestación causada por la gran actividad hacendaria eliminó el manto forestal en gran parte del estado de Yucatán. Sin embargo, ese proyecto fue un caso de extractivismo que solo benefició a los grandes latifundistas hacendados.

Después de la introducción de los materiales plásticos en la manufactura de cuerdas a mediados del , la industria henequenera prácticamente desapareció. Con ella, la red ferroviaria que comunicaba a la península empezó a caer en desuso y abandono.

Fue hasta la construcción de las líneas férreas del Ferrocarril Chiapas Mayab y del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) que el sureste recuperó su infraestructura ferroviaria para integrarse al mercado nacional y las cadenas de producción de otros estados de la República. Sin embargo, la falta de visión ocasionó el abandono de este medio de transporte.

En el 2005 la vía del FIT cesó operaciones a causa del daño efectuado por el Huracán Stan, que destruyó más de 70 puentes y tramos de la vía. Su operador renunció a la concesión y cayó en desuso.

Propuestas previas al proyecto

Desde hace décadas, los políticos de la región han avanzado propuestas para reconectar a los estados del sureste a través de las líneas férreas. Enrique Peña Nieto se comprometió en campaña a construir el Tren Transpeninsular entre Mérida, Yucatán y Punta Venado, Quintana Roo. El proyecto fue cancelado el 30 de enero de 2015 debido a un recorte en el presupuesto.

La gobernadora yucateca Ivonne Ortega también avanzó una propuesta de Tren Rápido y Ciudad-Ferrocarril para conectar a Mérida con los principales destinos turísticos del estado.

También Grupo Aeroportuario de Sureste, propuso en el 2009 operar un tren eléctrico que saliera del aeropuerto de Cancún hasta Tulum. El gobernador de Quintana Roo Roberto Borge proyectó un tren ligero en la misma ruta.

Construcción

Dividido en 3 secciones: Selva, Golfo y Caribe; así como 7 tramos y varios subtramos.

La construcción inició simbólicamente el 16 de diciembre de 2018, mediante la colocación simbólica de su primer durmiente, en Palenque.

La construcción comenzó formalmente en junio de 2020. Se daría el trabajo de construcción a las constructoras Mota-Engil México SAPI y China Communications Construction Company LTD para el tramo 1 (Palenque-Escárcega), Operadora CICSA y FCC Construcción para el tramo 2 (Escárcega-Calkiní), Construcciones Urales y GAMI Ingeniería e Instalaciones para el tramo 3 (Calkiní-Izamal), y Grupo ICA por el tramo 4 (Izamal–Cancún). miniaturadeimagen|Construcción del Tramo 2 en 2022.|izquierda En septiembre de 2020, Fonatur rechazó una propuesta de la firma de inversión BlackRock para el quinto tramo (125 km ) del proyecto, incluidas las mejoras a la carretera Tulum-Cancún.

En febrero de 2021 Fonatur adjudicó un contrato a Acciona y Grupo México por de doble vía electrificada para el tramo 5 entre Playa del Carmen y Tulum. Dicho contrato fue rescindido por el Gobierno mexicano en julio de 2022, aunque su ejecución ya había sido paralizada por un juez meses atrás debido al impacto ambiental que supondría sobre la zona. Esa misma semana se reiniciaban las obras del tramo al argumentar el Gobierno que se trata de un «proyecto de seguridad nacional», y se encargaba la obra a ingenieros militares junto con la empresa mexicana ICA y la portuguesa Mota Engil, a pesar de no contar con la Manifestación de Impacto Ambiental Regional —obligatoria por ley— y de estar todavía activa la suspensión por orden judicial.

A partir de enero de 2021, los planes para los trenes de pasajeros preveían que los trenes fueran diésel-eléctricos y funcionaran a una velocidad de hasta .

En mayo de 2021, Fonatur contrató a un consorcio encabezado por Alstom para suministrar material rodante y equipos relacionados. El material rodante se empezaría a fabricar en la fábrica de Alstom en Ciudad Sahagún. El contrato también incluye equipos de señalización y control del Sistema Europeo de Control de Trenes. A junio de 2021, se había completado el 10 % del proyecto.

El presidente López Obrador dijo que el proyecto se completará antes del final de su mandato en 2024. Una encuesta de mercado realizada por Fonatur, PricewaterhouseCoopers y otros consultores en 2019 encontró que la mayoría de las 21 empresas constructoras consideran que era un tiempo irrazonable para construir tanto riel nuevo, y otras expresaron el temor por un desastre debido al trabajo de calidad, como el Accidente del Metro de la Ciudad de México de 2021.

En enero de 2022, para acelerar la construcción de las vías, se cambió la ruta para no ingresar más a Playa del Carmen. A 2022 se había completado el 25% en febrero de 2022. En febrero de 2023, el director general del Tren Maya, Óscar Lozano, dijo que las operaciones comenzarían el 1 de diciembre de 2023.

En 2024 la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la conexión entre el Tren Maya y el Tren Interoceánico en Palenque, también dio inicio a la construcción de las ampliaciones para pasajeros y las vías para carga, los trabajos durarían 3 años, concluyendo en 2027.

Revisiones y supervisión

El 1 de septiembre de 2023 se realizó el primer recorrido de supervisión del Tren Maya donde por primera vez se realizaron pruebas de rodamiento a baja velocidad. El viaje inició en la estación de San Francisco Campeche en dirección a la estación Hecelchakán. Pasando por Mérida, la prueba finalizó con éxito en Cancún.

El 6 de octubre de 2023 se llevó a cabo el segundo recorrido de pruebas de rodamiento, en esta ocasión, el recorrido inició desde la estación de Cancún, pasando por Valladolid y finalizó en Campeche.

Financiación

alt=Pasajeros entrando a la estación Teya.|miniaturadeimagen|Pasajeros entrando a la estación Teya. miniaturadeimagen|Descenso en la estación Valladolid. La financiación del proyecto provendrá principalmente de un impuesto al turismo recaudado en la región, así como de fondos desviados de otros programas, incluido el Gran Premio de México.

Se estimó que el proyecto, liderado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), en diciembre de 2018 costaría 150 000 millones de pesos y atraería a 8000 pasajeros diarios. Un estudio alternativo realizado por un grupo de expertos en políticas públicas en 2019 estimó que el costo del proyecto sería de 480 000 millones de pesos, respaldado por el sobrecosto del 90 por ciento en el proyecto ferroviario del Tren Interurbano de Pasajeros Toluca-Valle de México.

En octubre de 2021 Fonatur revisó el estimado de construcción a 200 mil millones de pesos, esto, debido en gran parte a los amparos que grupos opositores al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, estuvieron interponiendo.

En octubre de 2020, el costo total estimado del proyecto, incluidos 30 años de operación y mantenimiento, pero sin incluir la electrificación, era de unos 321 000 millones de pesos.

La Secretaría de Turismo recibirá un incremento de 647.1% en su presupuesto para 2021, del cual el 94% se destinará al Tren Maya. alt=Interior de un vagón de clase premier del Tren Maya.|miniaturadeimagen|Interior de un vagón de clase premier. En diciembre de 2020, el presidente López Obrador anunció que las fuerzas armadas operarían tres tramos de la ruta y que las ganancias se utilizarían para fortalecer las finanzas de los pensionados y jubilados de las fuerzas armadas. En marzo de 2021, el director general de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, dijo que los militares serían dueños de toda la ruta, no solo de los tres tramos, y recibirían todas las ganancias.

Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur, afirmó en septiembre de 2021 que el costo de un viaje sencillo para los locales, para el tramo que va de Cancún a Playa del Carmen rondará los 50 pesos. Se espera que los turistas paguen entre 800 y 1000 pesos por el mismo viaje. Al explicar la diferencia de precio, afirmó que el turista contará con servicios adicionales como restaurantes.

Las Fuerzas Armadas construirán los tramos 6 y 7, además de crear una empresa para operar 3 tramos que irán de Tulum, estado de Quintana Roo, a Palenque, en Chiapas.

Propuestas iniciales

Inicialmente el Tren Maya solo recorrería 900 kilómetros desde Palenque en Chiapas, pasaría por Tabasco y Campeche, y llegaría hasta Cancún en Quintana Roo. En 2018 se anunció una extensión que recorrería por Yucatán, y posteriormente se confirmó que también pasaría por varios municipios más de Campeche, recorriendo más de 1500 kilómetros. También se planteó que se llegara a la ciudad de Mérida de manera subterránea mediante túneles debido a los suelos kársticos de la superficie, pero esta idea se descartó por costosa y riesgosa, en su lugar se planteó implementar sistemas de transporte masivo. La ruta se cambió varias veces pues se planteó un trazo más largo por el derecho de vía de Tizimín, y otra más corta por Cobá con un ramal hasta Cancún. Finalmente se optó por una ruta definitiva.

Inauguraciones por secciones y tramos

La ruta consta de varias secciones, tramos y subtramos. La primera inauguración fue el 15 de diciembre de 2023 y el circuito troncal se completó el 15 de diciembre de 2024, también se espera que se aperturen nuevos tramos en 2027. Los tramos que se encuentran operativos se han inaugurado de la siguiente manera:

+Finalizado el 15 de diciembre de 2023N.ºSecciónTramo o subtramoRecorridoLongitud 1Golfo 12 oriente San Francisco de Campeche - Calkini aprox.Golfo 23 Calkiní - Izamal aprox.Golfo 34 Izamal - Cancún aprox.

+ Finalizado el 31 de diciembre de 2023N.ºSecciónTramo o subtramoRecorridoLongitud2Selva 1 1 Palenque - Escárcega aprox. Golfo 1 2 poniente Escárcega - San Francisco de Campeche

+Finalizado el 29 de febrero de 2024N.ºSecciónTramo o