Las caravanas de migrantes centroamericanos rumbo a Estados Unidos o simplemente caravanas migrantes, es una serie de éxodos iniciados en octubre de 2018, con el objetivo principal de ingresar a ese país en busca de mejores condiciones de vida. El primero de ellos fue iniciado por unos mil hondureños el 13 de octubre de 2018, quienes partieron de San Pedro Sula, Honduras, algunos con el objetivo de llegar a México para pedir asilo, empujados por la pobreza y violencia en su país de origen. Le siguió una segunda caravana de casi mil hondureños, que partió de Esquipulas, Guatemala, el 21 de octubre y otras tres caravanas conformadas por salvadoreños, que partieron desde El Salvador los días posteriores. Desde entonces, esta modalidad de migración se ha vuelto frecuente en la región centroamericana.
La primera caravana fue criticada, desde su inicio, por el gobierno estadounidense, especialmente por el presidente Donald Trump, mientras que el gobierno de México pidió apoyo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para atender a los migrantes.
Contexto y antecedentes En años anteriores, la migración irregular centroamericana se volvió el centro de atención de las políticas públicas entre los países del “triángulo norte": Guatemala, El Salvador y Honduras; debido al aumento dramático de la cantidad de niños no acompañados y familias que huían de los altos índices de pobreza y violencia en la región. En 2017, la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (Comar) registró 4.272 solicitudes de refugio por parte de migrantes hondureños, de los cuales solo 378 recibieron asilo y 1.960 aún estaban en trámite en 2018.
En meses anteriores, se había realizado también una caravana denominada Viacrucis del Migrante que, a diferencia de estas, buscaba llamar la atención sobre el fenómeno migratorio.
Primera caravana Periplo miniaturadeimagen|400px|Ruta general seguida por el grueso de los migrantesVéase la ruta en Google Maps: de San Pedro Sula a Ciudad de México Ciudad de México a Tijuana. Honduras El viernes 12 de octubre de 2018 un contingente de migrantes se reunió en la terminal de autobuses de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras. Al día siguiente, sábado 13 de octubre, iniciaron una marcha a través de Guatemala con rumbo a Tapachula, en Chiapas, México. Algunos pedirían asilo en calidad de refugiados y otros seguirían con rumbo a los Estados Unidos. «Esperamos que la gente vaya, se registre, que se les dé un documento para permanecer legal en México; y como dice el derecho internacional, darles refugio», dijo Bartolo Fuentes, excongresista hondureño y uno de los coordinadores de la marcha. También declaró que el objetivo de la caravana era migrar en grupo para apoyarse mutuamente y evitar las dificultades del viaje.
Inicialmente, la caravana iba a estar compuesta por 160 personas, pero, en el punto de partida, se fueron congregando más personas de todo el país interesadas en participar. Partieron alrededor de mil migrantes, portando solo recursos básicos.«Hondureños inician caravana migrante desde San Pedro Sula rumbo a Estados Unidos». El Heraldo (Honduras). 13 de octubre de 2018. Consultado el 19 de octubre de 2018. La caravana llegó ese día a Santa Rosa de Copán y, al día siguiente, a la frontera en Ocotepeque, ahora con mayor cantidad de personas.
Guatemala miniaturadeimagen|Migrantes intentando cruzar la frontera entre Guatemala y México. Tras cruzar la frontera con Guatemala y dormir en la ciudad de Esquipulas, los migrantes retomaron su rumbo el martes 16 de octubre. Ese día, Bartolo Fuentes fue detenido por su ingreso irregular al país.Plazas, Natalia; Las agencias de noticias EFE y Reuters (17 de octubre de 2018). «Arrestado uno de los organizadores de la caminata de migrantes hondureños». France24 (Francia). Consultado el 19 de octubre de 2018. Los días posteriores la caravana creció y se dividió en varios contingentes, de acuerdo a la velocidad de avance de cada grupo, que atravesaron el país rumbo a la fronteriza Ciudad Tecún Umán (departamento de San Marcos). La gran cantidad de migrantes colapsó la capacidad de recepción en los albergues de La Casa del Migrante de Ciudad Tecún Umán y de Ciudad de Guatemala, donde el jefe del albergue estimó que recibió a más de cinco mil personas.Martínez, Carlos (19 de octubre de 2018). «La caravana de migrantes hondureños colapsa los albergues en Guatemala». El Faro (El Salvador)
El miércoles 16 de octubre, el gobierno mexicano advirtió a los integrantes de la caravana que si ingresaban al territorio nacional «de manera irregular», serían detenidos y retornados a su país de origen. Al día siguiente, desplegó a 244 policías federales para reforzar la frontera en Tapachula, Chiapas, México.«México envía dos aviones con policías a la frontera para interceptar caravana de migrantes». La Prensa (Honduras). 18 de octubre de 2018. Consultado el 19 de octubre de 2018Barrera, Whitmer; La agencia de noticias española EFE y Enrique Paredes (18 de octubre de 2018). «Migrantes hondureños llegan a Tecún Umán y varios cruzan hacia México por el río Suchiate». Prensa Libre (Guatemala). Consultado el 19 de octubre de 2018.
México miniaturadeimagen|izquierda|Hondureños retenidos por la Policía Nacional de Guatemala en su intento por seguir avanzando rumbo a México. miniaturadeimagen|izquierda|Dos migrantes revisando un mapa en el albergue temporal de la Ciudad Deportiva de la Ciudad de México. miniaturadeimagen|izquierda|Familia migrante en el albergue temporal de la Magdalena Mixhuca, Ciudad de México. El 19 de octubre, el secretario de Relaciones Exteriores de México informó que podían ingresar al país, siempre y cuando tuvieran visa vigente, la cual debían tramitar desde Honduras.«Migrantes de caravana deberán tramitar ingreso a México: Videgaray». La Jornada (México). 19 de octubre de 2018. Consultado el 19 de octubre de 2018. Ese mismo día, la avanzada de la caravana migrante, conformada por cerca de 3.000 personas, que incluía a mujeres embarazadas y niños, rompió el cerco en la frontera de Guatemala para caminar rumbo a Tapachula, Chiapas, México, por el puente internacional. Sin embargo, fueron bloqueados por un destacamento de la policía federal y se produjo un breve enfrentamiento.«Más de 3 mil migrantes rompen cerco para ingresar a la fuerza a México». Animal Político (México). 19 de octubre de 2018. Consultado el 19 de octubre de 2018. Ante esto los migrantes realizaron filas para ingresar ordenadamente y solicitar asilo; sin embargo, varios cruzaron caminando o nadando por el río Suchiate.
En un anuncio conjunto, los presidentes de Guatemala y Honduras, el 20 de octubre, informaron que, de acuerdo a sus fuentes, habían regresado aproximadamente dos mil migrantes a sus lugares de origen. También reprocharon el acto violento para ingresar a México y pusieron en marcha un plan conjunto para asegurar el retorno seguro de los migrantes. Ese mismo día, el embajador de México en Guatemala informó que habían dejado pasar a mujeres y niños en la frontera, los cuales serían registrados para pasar la noche en la estación migratoria.
Al inicio de la madrugada del 21 de octubre, el grupo de la caravana migrante que ya había logrado cruzar reinició su marcha desde Ciudad Hidalgo a Tapachula, donde los primeros llegaron seis horas después. En su recorrido fueron acompañados y asistidos por autoridades mexicanas. El 22 de octubre se reportó el retorno de 3.400 migrantes a Honduras y la participación de 7.233 personas en la caravana, según el refugio para migrantes del municipio de Suchiate.
El viernes 26 de octubre, el presidente de México Enrique Peña Nieto informó al público del plan Estás en tu casa para brindar trabajo temporal, educación y asistencia médica a los migrantes, con la condición que iniciaran un trámite de refugio y se mantuvieran en los Estados de Oaxaca y Chiapas. Al día siguiente, la caravana migrante ya se encontraba partiendo de Arriaga (Chiapas). El 28 de octubre, la caravana llegó a San Pedro Tapanatepec (Oaxaca), en donde la Gendarmería e Instituto Nacional de Migración (INM) cerró el paso en los límites de Chiapas y Oaxaca; después de casi tres horas de negociación, se abrió el paso. Los días posteriores la caravana se movilizó por las ciudades oaxaqueñas de Santiago Niltepec, y Juchitán de Zaragoza, donde se quedaron dos días.
El contingente partió a Matías Romero (Oaxaca), llegando allí el 2 de noviembre. Ese mismo día el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares ofreció ayuda para trasladarlos a la Ciudad de México en autobuses, pero después les pidió quedarse, ante el desabastecimiento de agua en la Ciudad de México. El 3 de noviembre llegaron a Sayula de Alemán y Acayucan (Veracruz).
La caravana migrante llegó a Isla (Veracruz), en donde se dividieron en tres grupos, llegando a diferentes destinos el 4 de noviembre. El primer grupo de alrededor de 400 migrantes partió a la Ciudad de México en camiones de carga y se instalaron en el estadio Jesús Martínez “Palillo” de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca. Un segundo grupo de entre 2.000 y 3.000 personas partió a Puebla de Zaragoza a pie o a bordo de tráileres y camiones de carga; en la ciudad se habilitaron tres albergues. El tercer grupo de aproximadamente 4.000 migrantes se movilizó a Córdoba (Veracruz).
El 5 de noviembre los grupos que se encontraba en Puebla de Zaragoza y Córdoba partieron rumbo a la Ciudad de México, llegando el 6 de noviembre, donde permanecieron en la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca. La Comisión de Derechos Humanos de la capital informó que 86 % de los miembros de la caravana eran hondureños y el resto de Guatemala, Nicaragua y El Salvador. La caravana migrante se volvió a dividir: un grupo partió el 9 y otro el 10 de noviembre. Ambos pasaron por Tepeji del Río de Ocampo (Hidalgo) y San Juan del Río (Querétaro) para llegar a Santiago de Querétaro. Allí cerca de 6.000 migrantes se instalaron en el albergue dispuesto en el Estadio Corregidora. Desde este punto, grupos menores de migrantes decidieron pasar por San Luis Potosí, Nuevo León, Coahuila, o Tamaulipas para acercarse a la frontera por el lado de Nuevo Laredo.
La mayor parte de la caravana migrante partió rumbo a Irapuato (Guanajuato), llegando entre el 11 y 12 de noviembre; para después partir rumbo a Guadalajara (Estado de Jalisco), donde pasaron la noche del 12 y 13 de noviembre. También el 12 de noviembre un primer grupo de 75 personas llegó Tijuana, la mayoría integrantes de la comunidad LGBT, y el 13 de noviembre un segundo grupo de 350 personas también llegó a la ciudad; ambos grupos se adelantaron al contingente principal. El gobierno de Jalisco dispuso buses para los miembros del grueso de la caravana, quienes fueron llevados a Ixtlán del Río (Nayarit), y de allí al municipio de Escuinapa (Sinaloa), llegando la noche del 14 de noviembre. Desde allí tomaron otros autobuses que condujeron toda la noche hasta Navojoa (Sonora), para finalmente llegar a Tijuana (Baja California) el 16 de noviembre. Los días posteriores el resto de la caravana continuó agrupándose en Tijuana, llenando el albergue Benito Juárez con hasta 5 mil personas.