miniaturadeimagen|400px|Mesa de diálogo instalada el 12 de diciembre de 2016. Mediada por el Vaticano y UNASUR, buscó acercar a representantes del gobierno de Venezuela con miembros de la coalición opositora de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para resolver el conflicto político del país. Los diálogos durante la crisis en Venezuela se refieren a los intentos y procesos de negociación entre la dictadura Nicolás Maduro y la oposición venezolana.
Los procesos de negociación entre el chavismo y la oposición datan desde al menos 2001, después de la elección de Pedro Carmona como presidente de Fedecámaras y con la creación de una mesa de diálogo entre la organización empresarial y el gobierno. El diálogo fue suspendido después de la aprobación de las 49 leyes habilitantes por parte de Hugo Chávez en noviembre de 2001. En noviembre de 2002, después del golpe de Estado en Venezuela, se instalaron mesas de diálogo con el auspicio del secretario general de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria. El mismo año se creó el Grupo Boston, una comisión interparlamentaria compuesta por parlamentarios de Estados Unidos y de Venezuela.
Durante las protestas en Venezuela de 2014, la oposición participó en un proceso de diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro en el marco de la "Conferencia Nacional por la Paz". Posteriores se han realizado otras mesas de diálogo, como una mediada por el Vaticano y UNASUR en 2016, tras la suspensión del referéndum revocatorio del mismo año; durante las protestas de 2017, en República Dominicana, en Noruega y Barbados, en 2019; y en México, entre 2021 y 2023. Uno de los últimos compromisos alcanzados en dichos procesos ha sido el Acuerdo de Barbados, sobre garantías electorales, incumplido por el gobierno venezolano.
A pesar de que han tenido lugar numerosos procesos y mesas de diálogo, para 2026 ninguna había sido efectiva para conseguir una solución para la crisis del país.« Los resultados de todos estos coloquios, invariablemente, han sido tablas de salvación para el gobierno, tanto de Chávez como de Maduro, quien, invariablemente, se ha dado golpes de pecho y ha jurado, hasta sobre el manto sagrado, que acatará lo acordado en tales instancias »
Antecedentes
Diálogo entre empresarios y gobierno (2001 y 2002) Fedecámaras empezó a distanciarse de Chávez durante la elaboración de la nueva constitución de 1999. Pedro Carmona indica que la falta de diálogo del gobierno con los empresarios durante el proceso constituyente causó malestar general en estos últimos, a su parecer los puntos específicos del texto que irritaron al empresariado fue la eliminación del carácter no deliberante de las Fuerzas Armadas, el poder otorgado al presidente frente a los ascensos militares, la eliminación del Congreso bicameral, el fortalecimiento del presidencialismo y la extensión del período presidencial a seis años con posibilidad de reelección inmediata, la pérdida del equilibrio entre los Poderes Públicos, un capítulo de derechos indígenas desproporcionado a la realidad venezolana,En 2001, sólo el 2.3% de la población se identificaba a sí misma como indígena, en 2011 esta cifra aumentó a 2.7%. y la reafirmación de una orientación estatista e intervencionista, lo que limitaría las libertades individuales y económicas. Vicente Brito, el entonces presidente de la cúpula empresarial, agregó una razón más al anunciar que la organización que presidía apoyaría el "No" en el Referéndum constitucional que venía, le había molestado una declaración que Chávez hizo el 18 de noviembre de 1999:
El 28 de julio de 2001, Pedro Carmona derrota electoralmente a Alberto Cudemus, empresario cercano al chavismo, y sucede a Brito en la presidencia de Fedecámaras. El 4 de agosto, Carmona coincide con Chávez en la Academia Militar de Venezuela, donde se celebraba el aniversario de la Guardia Nacional. De acuerdo al empresario, el presidente le dice que ya no quiere conflictos con Fedecámaras, y planifican una reunión el 22 de agosto en el Palacio de Miraflores. En la reunión, Carmona le propone a Chávez un plan para bajar el desempleo, en 17% en ese momento, mejorando las condiciones en aras de aumentar la inversión privada hasta un 20% del PIB en cinco años, el último responde con un plan de fortalecimiento del sector público. Se crea entonces una mesa de diálogo entre Fedecámaras y el gobierno, este último representado por Jorge Giordani, ministro de Planificación. Las reuniones no trajeron resultados, a pesar de que ocurrían una vez a la semana y de que Chávez estuvo presente en una de ellas, el gobierno siguió elaborando las polémicas 49 leyes sin compartir su contenido con Fedecámaras o su equivalente agraria, Fedenaga, lo que en la opinión de los opositores, violaba los artículos 206 y 211 de la Constitución.
En octubre de 2001 el contenido parcial de estas leyes se había filtrado como rumores, Carmona y Chávez coinciden en el Círculo Militar de Caracas. De acuerdo el empresario, ocurre el siguiente diálogo:El 13 de noviembre, Chávez decreta las 49 leyes amparándose en la Ley habilitante en Venezuela que le fue otorgada por la Asamblea Nacional en noviembre del año anterior, instrumento legal que le permitía legislar sin la aprobación del Poder Legislativo. Aunque originalmente dos tercios de la Asamblea estaban controladas por el chavismo, la situación había cambiado debido a que unos diputados se habían vuelto disidentes y era poco probable que Chávez lograse conseguir otra ley habilitante; razón por la cual el presidente aprueba estas leyes un día antes de que su poder especial expire. Aparecen entonces la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la Ley de Pesca, la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, la Ley General de Puertos, etc., pero la más polémica es la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.« en noviembre de 2000. Un año más tarde, el mandatario bolivariano firmó 53 decretos. Ningún asunto le fue ajeno. Allí entraron: Ley Orgánica de Hidrocarburos, Ley de Pesca, Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, Ley General de Puertos y la muy polémica Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. » Bajo esta última ley, el gobierno venezolano ganaba la potestad de tomar tierras privadas si sobrepasaban cierto tamaño y eran catalogadas como latifundios, o si consideraba que estaban siendo explotadas por debajo de su potencial; adicionalmente, el Estado ahora debía aprobar el uso que el propietario hace de la tierra; además, todos los propietarios fueron obligados a demostrar la titularidad de sus terrenos antes del 18 de diciembre, bajo el riesgo de perderlas en caso de que no lo hiciesen. miniaturadeimagen|Carlos Ortega en una rueda de prensa. Carmona Estanga suspende entonces el diálogo con el gobierno y convoca a una asamblea extraordinaria el 28 de noviembre; en la fecha propone entonces que el 10 de diciembre se realice un paro nacional de doce horas, y logra el apoyo mayoritario de la cúpula empresarial, aunque resalta el rechazo de Miguel Pérez Abad, presidente de Fedeindustria. El 4 de mayo de este mismo mes se suma a Fedecámaras la Confederación de Trabajadores de Venezuela, la principal central sindical; su Secretario General, Carlos Ortega, estaba fortalecido después de derrotar en elecciones al candidato chavista, Aristóbulo Istúriz. No obstante, los partidos políticos opositores están divididos en sus opiniones de como superar la crisis política, Acción Democrática insiste en la Asamblea en designar una junta médica que pruebe la incapacidad mental del presidente, Francisco Arias Cárdenas y sus diputados llaman a referéndum consultivo, el Movimiento al Socialismo pide que se convoque a otra Constituyente, Primero Justicia y la Iglesia Católica piden al gobierno un cambio de curso. En todo caso la iniciativa opositora la tienen los empresarios, ya que los partidos todavía no se recuperaban de los descalabros electorales de los últimos años.
Aunque firme en ejecutar las 49 leyes, Chávez intenta hasta el final evitar que Fedecámaras lleve a cabo su paro, durante un almuerzo con un grupo de empresarios y banqueros el 6 de diciembre, estos últimos son presionados para que no se pleguen al paro, bajo pena de que se le retiren los fondos públicos depositados en sus entidades. Producto de esta reunión, el ministro del Interior, Luis Miquilena, prepara un texto de compromiso que presenta a Carmona Estanga, pero éste lo rechaza, simultáneamente Chávez hace lo mismo, hecho que ahonda la separación que se estaba formando entre el presidente y quien fuera su mentor político. El día del paro Carmona anuncia que el mismo fue acatado por el 90% del país, pero el gobierno lo niega; haya sido o no un éxito, tanto Chávez como Carmona consideraron, en retrospectiva, que esa fecha fue histórica:El conflicto estalla de manera irreconciliable entre los empresarios y el gobierno. En los próximos dos meses Chávez hace dos cambios en su gabinete que demuestran que no hay marcha atrás: primero reemplaza al ministro de Agricultura y Tierras por "un catedrático revolucionario" cuya principal misión era asegurarse que se ejecute la Ley de Tierras; luego, expulsa a Luis Miquilena del gobierno, aunque este último promete seguir cooperando con Chávez, en privado siente disgusto por el discurso agresivo de su pupilo y espera el momento adecuado para tomar el control de la Asamblea Nacional.
Mesa de diálogo de la OEA (2002 y 2003) El 8 de noviembre, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria, instaló mesas de diálogo entre representantes del al gobierno y de la oposición en el hotel Melia Caracas, anunciando que reanudaría su gestión como mediador en la crisis política de Venezuela. Después de sucesivas reuniones con líderes de la oposición y voceros del gobierno, Gaviria explicó que la mesa estaría conformada por seis miembros designados por el gobierno e igual número de la Coordinadora Democrática, apoyado por la OEA, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro Carter, y contó con el apoyo de la diplomacia preventiva ejercida por un Grupo de Países Amigos, liderado por Brasil.
La Coordinadora Democrática estaba conformada por el experto y exgerente petrolero Rafael Alfonzo Ravard, Américo Martín, el socialdemócrata experto en relaciones internacionales Timoteo Zambrano, el diputado Alejandro Armas, el gobernador Eduardo Lapi y el sindicalista Manuel Cova. El gobierno estaba representado por José Vicente Rangel (vicepresidente ejecutivo), Roy Chaderton (canciller), María Cristina Iglesias (ministra de Trabajo), Aristóbulo Istúriz (ministro de Educación), Ronald Blanco La Cruz (gobernador del estado Táchira) y Nicolás Maduro (diputado).
A finales del año, con el inicio del paro nacional en el país, Gaviria, anunció la suspensión de la mesa de diálogo por una semana debido a la “falta de voluntad política” de ambas partes. El 29 de mayo de 2003 representantes del gobierno venezolano, además de los "factores políticos y sociales" que lo apoyaban, y de la Coordinadora Democrática y de tanto las organizaciones políticas y de la sociedad civil que la conformaban, firmaron un acuerdo facilitado por la OEA.
Grupo Boston (2002)