La nave Argón «es una escultopintura geometrizante, casi barroca» del pintor y escultor español Guillermo Silveira (1922-1987).Fuente: "Pequeña historia de una pintura mural", s/f. Archivo digital Guillermo Silveira [sin clasificar]. Está realizada a base de técnicas mixtas sobre aglomerado de madera, a las que se incorporan una serie de «materiales diversos» que prestan a la pieza un carácter tridimensional y sus medidas son de 182 x 400 cm. Firmada y fechada «G. SilveiraGG / 1981» en el ángulo inferior izquierdo.
Fue presentada en el salón de actos de la antigua Escuela de Reactores (actual «Ala 23») de la Base Aérea de Talavera la Real el miércoles 9 de diciembre (dentro de los actos programados con motivo de la festividad de la Virgen de Loreto) de 1981. El artista —consciente de que podía ser tomada «como si fuera una fantasía de Julio Verne o un precioso cuento de Andersen»— declaró haber buscado «la permanencia indestructible de lo más elevado del Ser Humano. Así de sencillo, porque el Arte tiene el don de mover los mundos».
Pequeña historia de una pintura mural
miniaturadeimagen|izquierda|350px|Momento de la presentación de la obra llevada a cabo el miércoles 9 de diciembre de 1981. Junto a la pieza de referencia se mostraron también «algunas de las obras más representativas de Silveira»: las tituladas Torero (escultopintura), los óleos sobre distintos soportes Rocas y pastos, Niños olvidados, El adiós o La despedida (2.ª vers.), Frustración, En una esquina cualquiera.
Después de agradecer especialmente las palabras del teniente del Ejército del Aire y escritor Evaristo López de la Viesca y el académico correspondiente y crítico de arte del diario Hoy Antonio Zoido, el artista leyó durante el acto inaugural varias cuartillas mecanografiadas a manera de Pequeña historia de una pintura mural precedida de un «pórtico» sobre La razón de lo posible en la que tras concretar que empezó «un día de principios de » se preguntó:
Plásticamente clasificó la pintura dentro del llamado «arte pobre» (del it. arte povera), «no por su valor pictórico sino por los elementos materiales humildes, buscados y encontrados, que integran la obra».
Concluyó aprovechando la presencia de las autoridades civiles y del director de la Escuela de Artes y Oficios Adelardo Covarsí Ildefonso Sánchez Redondo para agradecerles como artista y profesor la labor y el esfuerzo que venían realizando en favor del arte y la cultura de Extremadura «pues ellos saben que perder un solo artista es perder parte de la vida de un PUEBLO».
Véase también
Monumento conmemorativo de las cien mil horas de vuelo
Notas y referencias
Fuentes
Bibliografía
Hemerografía
DL M 5416-1960.
Categoría:Murales de Guillermo Silveira Categoría:España en 1981