miniaturadeimagen|350px|Una mezquita salafista en Payyanur (India). El salafismo (), también conocido como el movimiento salafista, es una secta catalogada como extremista, de carácter reformista y ultraconservador que surgió en la península arábiga durante la primera mitad del y que defiende un retorno a las tradiciones de los «predecesores piadosos» (salaf). El término «salaf» se corresponde con la obra de los principales estudiosos del islam de la época inmediatamente posterior a la muerte del profeta Mahoma, específicamente las tres primeras generaciones de musulmanes: el profeta Mahoma y sus compañeros, luego los Tabi'in y finalmente los Tabi' al-Tabi'in, de quienes se cree ejemplifican la forma pura del islam. En la práctica, los salafíes afirman que se apoyan en el corán, la sunna y la iyma (consenso) de los salaf, dando a estos escritos precedencia sobre lo que afirman son «interpretaciones religiosas posteriores».Bin Ali, Mohamed (14 de septiembre de 2015). «Roots Of Religious Extremism, The: Understanding The Salafi Doctrine Of Al-wala' Wal Bara», en World Scientific, 9781783263943, p. 61.Los salafistas hacen una lectura literalista y ortodoxa de los textos fundadores del islam, el Corán y la Sunna, y consideran que su interpretación es la única interpretación legítima. Rechazan la imitación (taqlid) de las escuelas jurídicas medievales, las tendencias esotéricas y las innovaciones (bida'h) para evitar interpretaciones del Corán.
Cabe distinguir el término salafismo tal y como se utiliza hoy en día del salafismo modernista, un movimiento de reforma elaborado principalmente por figuras reformistas como Jamal al-Din al-Afghani, Muhammad Abduh y Rashid Rida entre principios del y principios del en el contexto de modernización de Egipto. Este salafismo modernista tenía como propósito el retorno al enfoque que caracterizaba el de los orígenes del islam, antes de que se esclerosara con las escuelas de jurisprudencia.Para finales del , el término salafiyya empezó a ser aplicado también a movimientos extremistas que abogaban por una yihad violenta contra regímenes y órdenes sociales existentes musulmanes y no musulmanes que no se adhirieran a una comprensión rígida y literalista del corán y de la sunna.
Históricamente, el salafismo hunde sus raíces en el movimiento tradicionalista de Ahl-el hadith entre los siglos y y en el hanbalismo. El credo salafista es producto del aporte de teólogos como Ibn Hanbal, Ibn Taymiyya y Muhammad Abd el-Wahab, considerados como los padres fundadores del salafismo. Hoy, el salasfismo contemporáneo como movimiento activo y proteiforme evoca tres corrientes principales: quietista, político y revolucionario.
Etimología
La palabra «salafismo» (en árabe: السلفية, as-salafiyya) proviene de la palabra «salaf» (predecesor o ancestro) y hace referencia al término de السلف الصالح, salaf as-salih (ancestros piadosos), que designa a las tres primeras generaciones de musulmanes que estuvieron presentes en el nacimiento y en el desarrollo del islam.
El concepto de Salaf as-salih designa al profeta Mahoma y a sus compañeros (en árabe الصحابة, as-sahaba) así como a las dos generaciones siguientes: los seguidores (tabi'in), y los seguidores de estos seguidores (tabi' at-tabi'in). En uno de los hadithes que compiló al-Bujari aparece el testimonio del compañero del profeta Mahoma, Abdallah Bin Masuud, que relató que el profeta había dicho que «la mejor gente es mi generación; luego los que les sigan y luego los que les sigan».
Conceptualmente hay dudas de quien usó el término salafiyya en primer lugar. Desde el teólogos medievales como Ibn Taymiyya utilizan la noción de salafiyya en los textos islámicos pero no hay evidencias de que se refiera a una ideología en sí, sino que aparece como un epíteto.Haykel, Bernard (2009). «On the Nature of Salafi Thought and Action», en Global Salafism: Islam's New Religious Movement, ed. Roel Meijer. Londres: Hurst. p. 38. A finales del , Jamal a-Din al-Afghani y Muhammad Abduh protagonizaron un reformismo islámico en Egipto que más tarde sería conocido como «salafismo modernista». Durante su exilio en París, publicaron el periódico Urwa al Wuthqa cuyo eslogan era salafiyya. Aunque ambos reformadores hicieran referencia al término, ninguno de ellos se autoproclamó proponente de un movimiento salafista.Laoust, Henri (1932). «Le reformisme orthodoxe des “Salafiya” et les caractères généraux de son orientation actuelle», en Revue d'études islamiques 2, p. 175.
La primera vez que aparece el término salafiyya como movimiento o ideología fue en 1919, bautizado por el islamólogo Louis Massignon en la Revue du Monde Musulman.Lauzière, H. (2010). THE CONSTRUCTION OF SALAFIYYA: RECONSIDERING SALAFISM FROM THE PERSPECTIVE OF CONCEPTUAL HISTORY. International Journal of Middle East Studies,42(3), 369-389. doi:10.1017/S0020743810000401 Massignon definió el término como «un grupo de reformistas islámicos que llevaban a cabo un movimiento transnacional de reforma modernista a finales del ».Lauzière, Henri (2010): p. 380 Henri Laoust se basó en la teoría de Massignon y popularizó el neologismo «Salafismo» (as-salafiyya) con un artículo que publicó en 1932.Laoust, Henri « le réformisme orthodoxe des « Salafiyya » et les caractères généraux de son orientation actuelle », Revue des études islamiques, vol. 6, 1932, p. 175–224
Actualmente, el «salafismo contemporáneo» es un movimiento multifacético y proteiforme de inspiración neofundamentalista Wiktorowicz, Quintan « Anatomy of the Salafi Movement », Studies in Conflict & Terrorism, Taylor & Francis Group, LLC, vol. 29, 2006, p. 207–239 (ISSN 1057-610X, lire en ligne archive) que recibe la atención de multitud de académicos de sociología, política y religión que lo dividen en tres corrientes principales según las prácticas y las expresiones que adopta y según el contexto. El sociólogo Roel Meijer lo divide en:Amghar, Samir (2011) Le salafisme d'aujourd'hui. Mouvements sectaires en Occident. Paris: Michalon, pp. 283. ISBN 978-2-84186-563-5. El «Salafismo quietista» o «salafismo purista», también conocido como «salafismo de predicación» (as-salafiyya al-da'wa) o «salafismo sheijista» preconiza un retorno al islam de los salaf a través de un discurso apolítico basado únicamente en lo religioso. Se asocia al salafismo que predican los sheij. El «Salafismo político» o «salafismo activista» (as-salafiyya al-harakiyya) se organiza en movimientos, asociaciones, sindicatos y partidos para participar activamente en la política.
El «Salafismo yihadista» (as-salafiyya al-jihadiyya) o «salafismo revolucionario» reivindica el retorno al islam original a través de una acción armada.
Evolución histórica del salafismo miniaturadeimagen|Este lugar es el campo de batalla de Khandaq. En los orígenes de la ideología salafista encontramos al ideólogo Ahmad Ibn Taymiyya (Harran 1263-Damasco 1328). Este pensador musulmán vive de cerca la decadencia del mundo islámico, el contexto es de gran importancia para entender el pensamiento reformista que desarrolló a lo largo de su vida. En primer lugar se trata de una época en la que las cruzadas estaban todavía muy recientes, es más, los estados cruzados todavía sobrevivían. A ello se le suma la llegada de los mongoles a la zona, la destrucción de Bagdad en 1258 y el fin del Califato Abásida. Este ambiente de decadencia del mundo musulmán frente a potencias extranjeras es fundamental en el pensamiento desarrollado por Ibn Taymiyya. Es el primero en abogar por el regreso a los primeros tiempos del Islam con el Profeta y sus Compañeros. Su formación en la tradición jurídica hanbalí también es de gran importancia, la cual aboga por una lectura más literal del corán y de la sunna para legislar. Su principal obra fue Al-siyasa al-shar'iyya o «El Gobierno según la Sharía». En ella busca conseguir la pureza moral de la tradición hanbalí, no como sus predecesores, mediante la abstención de la intromisión en la política, sino mediante la aplicación de la sharía a los problemas del gobierno. Los gobernantes tenían el mero papel de administradores y se debían regir por la sharía para alcanzar el gobierno perfecto. Si el dirigente político iba en contra de la misma entonces la población tenía derecho a rebelarse y expulsarle. Se puede extraer de sus ideas que la religión no podía funcionar sin la autoridad política y viceversa, aunque sin duda la religión tenía un peso superior al ser el camino correcto para gobernar a los creyentes de forma correcta.
Por supuesto la obra de este autor de los siglos y es leída de diferentes formas por las distintas ramas salafistas. Por ejemplo la yihadista se centra en la declaración de la yihad que hace para expulsar a los infieles de las tierras musulmanas, siendo en aquella época los reinos cristianos y los mongoles. Para la época de los siglos y el enemigo serían las potencias occidentales encabezadas por Estados Unidos. El renacer del salafismo se dará ya en el , ante un panorama parecido al que vivió Ibn Taymiyya. Aquí se hace necesario señalar que algunos autores retrasan un siglo el retorno de esta ideología, ligada al wahabismo fundado por Muhámmad Ibn Abd-al-Wahhab. No obstante hemos preferido separar ambas ideologías dado que no tienen un mismo objetivo, origen y contexto. Más adelante se verán más argumentos que reforzarán esta separación. La siguiente periodización de los diferentes momentos del salafismo está sacada del libro de Anne-Clémentine Larrou (poner referencia). Esta autora divide la ideología en tres periodos a lo largo del y .
Primer período (hasta 1924) Se trata de un momento en el cual el mundo musulmán debe hacer frente a la modernidad y a la colonización europea. El salafismo de esta época será de carácter reformista y no se consideran como salafistas, más bien reformistas se trata de «un compromiso entre un regreso a los valores de los padres fundadores del Islam y la integración de las novedades aportadas por Occidente». Los tres principales ideólogos de este primer momento del salafismo son: Jamal al-Din al-Afghani (1837-1897), Muhammad Abduh (1849-1905) y Muhammad Rashid Rida (1865-1935). Afghani fue el primero de estos pensadores, su pensamiento trata de dar una respuesta al atraso del mundo islámico respecto a las potencias occidentales. «Al-Afghani cree necesario que el desarrollo científico se apoye en un espíritu filosófico, afirmación que sirve de pórtico a la actitud salafí, de evocación del tiempo de los piadosos antepasados, el primer Islam que suscitó ese espíritu filosófico y lo concretó en el plano jurídico en la sharía. Desde esa plataforma cabe pensar en un futuro arraigo en la ciencia moderna en los países musulmanes, del mismo modo que los primeros creyentes fueron capaces de asimilar los conocimientos de los países de su entorno». A ello añade que uno de los principales motivos del atraso del mundo islámico es la presencia de déspotas autoritarios que han perdido de vista el verdadero Islam. Por lo tanto un cambio político en dirección al establecimiento de un gobierno constitucional o incluso republicano se hace necesario para poder avanzar.