miniaturadeimagen|Trabajadores de bajos ingresos en Ghana reciclando desechos de países de altos ingresos, con condiciones de reciclaje que contaminan fuertemente el área de Agbogbloshie. El concepto de justicia ambiental aplica las teorías de la justiciaRawls, John (1971), A theory of justice, Cambridge, Mass., Harvard University Press. al campo del medio ambiente y la ecología. Se deriva de la consideración del medio ambiente y los servicios del ecosistema como elementos del bien común.

Este concepto se refiere a la distribución equitativa de las cargas y beneficios en el uso y aprovechamiento de los bienes naturales de interés común, tales como el agua y el aire.Implica que hay derechos de acceso a la naturaleza para todos: individuos, familias, comunidades, empresas y otros grupos humanos en relación con el medio ambiente considerado como un bien común, pero a cambio de deberes y obligaciones legales. De acuerdo con el filósofo Fabrice Flipo (2022), y basado en el Informe sobre el Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD),PNUD (1999). Informe sobre el Desarrollo Humano. «en ausencia de terceros capaces de administrar justicia, los más fuertes exceden sus derechos y evaden a sus deberes, constituyendo poco a poco potentados privados. Por lo tanto, como era de esperar, las normas actuales conducen a un aumento global de las desigualdades».

Estos deberes u obligaciones a menudo se agrupan en la noción de responsabilidad social y ambiental, bajo la premisa de que la libertad para explotar el medio ambiente se detiene donde amenaza a los demás, por tanto, es obligatorio no sobreexplotar un recurso. Asimismo, se enmarcan en la consideración de que el medio ambiente (biodiversidad, hábitats naturales, diversidad genética) estaría en sí mismo amenazado por las actividades humanas.

El concepto de justicia ambiental también invita a pensar e implementar medidas de reducción, reparación y compensación cuando el daño ecológico no puede evitarse, lo que a veces puede requerir o justificar una cierta "interferencia ecológica".Rossi G. (2003), L'ingérence écologique, París, CNRS Éditions, 248 p.

La justicia ambiental también puede aplicarse a la distribución equitativa de los beneficios de las actividades que causan el cambio climático y las cargas de sus impactos.M. Munasinghe & R. Swart (Eds.) (2000) Climate Change and Its Linkages with Development, Equity, and Sustainability.En tal contexto, a veces se habla de injusticia y/o justicia climática.Pettit, J. (2004). Climate justice : a new social movements for atmospheric rights, IDS Bulletin, julio de 2004, vol. 35, no. 3, pp. 120-106.

Generalidades e historia del concepto El concepto de equidad social y ambiental aparece en el análisis de la tragedia de los comunes aplicado en el tercermundismo y en muchos análisis críticos de la colonización y la esclavitud, aunque apareció fuertemente asociada con el medio ambiente o la ecología solo alrededor de 1990-1992 con su formalización internacional en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (1992) y en foros paralelos liderados por organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil.

Estas nociones surgieron desde la década de 1970 hasta la década de 1990, a medida que la deuda externa de los países en desarrollo continuaba creciendo, en paralelo con la construcción del derecho ambiental a escala local, regional y global. Esto contribuyó a la formación gradual de una conciencia sobre la vulnerabilidad del patrimonio natural y sobre la existencia de una deuda ecológicaParedis E., Lambrecht J. et al. (2004), Elaboration of the concept of ecological debt, Informe final, septiembre de 2004, Centre for Sustainable Development (CDO) – Ghent University. por parte del llamado "norte global" hacia el "sur global", referida al desequilibrio en el uso de los recursos naturales y la contaminación producida. Esta deuda no es monetaria, sin embargo, se ve agravada por la deuda financiera que mantiene el sur global.

En los Estados Unidos, el concepto «justicia ambiental» comenzó a utilizarse a finales de la década de 1950 y principios de 1960, relacionado a menudo con el movimiento por los derechos civiles y con el apoyo de algunas iglesia. Surgió a partir de la observación de que las fábricas contaminantes, el almacenamiento y tratamiento de los vertidos de residuos peligrosos afectaban más a menudo y más directamente a las poblaciones donde residían las personas más pobres y vulnerables,Walker G., Fairburn J., Smith G., Mitchell G. (2003), Environmental Quality and Social Deprivation Phase II : National Analysis of Flood Hazard, IPC Industries and Air Quality, R&D Project. principalmente amerindias y afroamericanas.Ghorra-Gobin C (2005) «Justice environnementale et intérêt général aux États-Unis», Annales de la recherche urbaine, n◦ 99, p. 49-59.Para referirse a este tema, el investigador Benjamin Chavis acuñó en 1987 el término "racismo ambiental" en un informe titulado "Residuos tóxicos y la raza en los Estados Unidos".

En 1994, a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) se le encargó la misión oficial de detectar y, de ser posible, reducir las "injusticias ambientales" que cubrían la discriminación racial y social.

A principios de la década de 2000, este concepto todavía se discutía poco en la literatura académica y se presentaba escasamente en las políticas públicas. Según J Theys, a principios de la década de 2000, las desigualdades ecológicas seguían siendo una «dimensión olvidada de la acción pública»Theys J. (2005), Les inégalités écologiques, dimension oubliée de l’action publique : entre raisons politiques et explications épistémologiques, Institut d’Urbanisme de París. « Inégalités sociales et environnementales », 11 p y las preocupaciones sociales y ambientales son ignoradas por los demás.Theys J. (2007), «Pourquoi les préoccupations sociales et environnementales s’ignorent-elles mutuellement?», en P. Cornut et al, Environnement et inégalités sociales, Bruselas, Éditions de l’université de Bruxelles, pp. 23-35

Si bien el contenido central del concepto de justicia ambiental se relaciona con la justicia distributiva, existen otros aspectos que escapan a esta última y se han incorporado al debate. Algunos autores sostienen, por ejemplo, que la desproporción en las cargas ambientales es realmente un efecto y no una causa de la injusticia ambiental, y que esta se expresa principalmente en la falta de oportunidades, participación política y reconocimiento por parte de quienes sufren.

Así, la EPA define la justicia ambiental como el tratamiento justo y la participación significativa de todas las personas independiente de su raza, color, origen nacional, cultura, educación o ingreso respecto al desarrollo y aplicación de leyes, reglamento o políticas ambientales.

La justicia puede permitir ciertas desigualdades "positivas", justificando así en las negociaciones internacionales, mayores esfuerzos de parte de los países más ricos, mientras se da tiempo adicional a los países pobres, los cuales, de hecho, contaminan en gran medida por los servicios y productos que ofrecen a los países ricos.

Doble dimensión, geoespacial y temporal La justicia ambiental se refiere tanto a la igualdad de oportunidades en términos de acceso sostenible a los recursos naturales vitales entre las regiones ricas y pobres del mundo, así como a un intercambio más "justo" y un peso equitativo de la deuda ecológica y su amortización en el ámbito territorial, geográfico y biogeográfico.Harvey D. (1996), Justice, Nature and the Geography of Difference, Oxford, Blackwell Publishing, 468 p.Walker G., Bulkeley H. (2006), «Geographies of environmental justice», Geoforum, 37, pp. 655-659

Estas acepciones corresponden a la dimensión espacial o geoespacial de la justicia ambiental. Dicha dimensión no se basa necesariamente en las fronteras geográficas, sino un nuevo "espacio ecológico",Flipo, Fabrice (2002). L’espace écologique - Fondements d’une théorie politique de la dimension naturelle de la liberté, Les Cahiers du Proses, Sciences Po, París, junio/julio de 2002. que sería la biósfera y algunos de sus subconjuntos biogeográficos, donde las desigualdades ambientales a menudo también son desigualdades territoriales. Esta dimensión espacial incluye a los paisajes que son cada vez más aprehendidos según los principios de la ecología del paisaje, tal como regiones agrícolas e industriales, con lo que son vistos como sujetos de justicia ambiental.Fortín Marie-José (2005) Paysage industriel, lieu de médiation sociale et enjeu de développement durable et de justice environnementale: les cas des complexes d'Alcan (Alma, Quebec) et de Péchiney-Dunkerque, France) (Tesis doctoral, París 1)

La dimensión espacial también considera las brechas "norte-sur",Anand R (2004): "International environmental justice: a North-South dimensión.“ Ashgate, Hampshire (Reino Unido)lo que se refiere a los desequilibrios entre los llamados "norte global" y "sur global" en cuanto a las responsabilidades por el cambio climático, considerando el consumo desigual de recursos, la emisión de gases de efecto invernadero y la generación de desechos,siendo las naciones desarrolladas quienes más han contribuido a la crisis climática.De igual forma, hace hincapié en la desigualdad de riqueza y tecnologías, las cuales influyen en la capacidad de adaptación al cambio climático en los diferentes territorios.

Por otra parte, el concepto de justicia ambiental también tiende a adquirir una fuerte dimensión temporal, como parte de la adopción progresiva de los principios de desarrollo sostenible y la equidad intra e intergeneracional.Okereke C. (2006) «Global environmental sustainability : intragenerational equity and conceptions of justice in multilateral environmental regimes», Geoforum, 37 (2006), p. 725-738. Esto último se refiere a las responsabilidades morales compartidas entre distintas generaciones,actuales y futuras, lo que lleva a hablar de justicia ambiental para las futuras generaciones.En el folleto Save the Children (2021) se recomienda que se escuche más la voz de la próxima generación en la defensa de sus derechos ambientales, que están siendo vulnerados.

Campos y áreas temáticas Entre los principales problemas abordados por la justicia ambiental se encuentran:

Una "justicia más justa", lo que implica un mejor reconocimiento de los derechos y la equidad ambiental;Schlosberg D. (2003), «The Justice of Environmental Justice : Reconciling Equity, Recognition and Participation in a Political Movement », in A. Light et A. de-Shalit (ed.), Moral and Political Reasoning in Environmental Practice, Cambridge, MA, MIT Press. el acceso equitativo y compartido a los recursos naturales y el desarrollo sostenibleDobson, A. (1998). Justice and the environment. Conceptions of environmental sustainability and dimensions of social justice, Oxford Univ. Press, Oxford. para el desarrollo ecológico,Sachs I. (1980), L’écodéveloppement : stratégie pour le 21e siècle, París: Syros. lo que significa satisfacer las necesidades vitales del desarrollo humano tanto a nivel individual como social; la reducción de las desigualdades ecológicas,Chaumel, M., Branche, S. L. (2008) Inégalités écologiques : vers quelle définition?. Space populations societies, (2008/1), pp. 101-110. que implica especialmente el desarrollo de la solidaridad ecológicaMathevet, R., Thompson, J., Delanoë, O., Cheylan, M., Gil-Fourrier, C., Bonnin, M., & Mathevet, R. (2010) La solidarité écologique: un nouveau concept pour une gestion intégrée des parcs nationaux et des territoires. Natures Sciences Sociétés, 18(4), pp. 424-433 y de la solidaridad en general, ya que las desigualdades sociales y ecológicas a menudo combinan sus efectos;Theys J. (2000), Quand inégalités sociales et inégalités écologiques se cumulent. L’exemple du SELA, Note du CPVS, n◦ 13, MELT-DRAST. una repartición equitativa del pago de la deuda ecológica;