miniaturadeimagen|Cráneos pertenecientes a civiles asesinados durante el genocidio de Ruanda exhibidos en un monumento conmemorativo en Nyamata. El genocidio es la destrucción intencional de un pueblo, grupo étnico, racial, religioso o nacional, total o parcialmente.Definido en la Convención de 1948 sobre el genocidio como un «grupo nacional, étnico, racial o religioso». Calificado como el mayor crimen contra la humanidad, el genocidio está ampliamente considerado como el epítome de la maldad humana.*«En cualquier clasificación de crímenes o atrocidades, sería difícil nombrar un acto o acontecimiento considerado más atroz. Podría decirse que el genocidio es ahora la ofensa más grave en la larga lista de violaciones morales o legales de la humanidad, la que, reconocemos, sigue creciendo» [trad. del ingl.] (2011, pp.625-638; 2005, pp.5-17).

«El genocidio es un modelo orientado a la acción y diseñado para la condena moral, la prevención, la intervención o el castigo. En otras palabras, el genocidio es un concepto normativo, orientado a la acción, creado para la lucha política, pero que para ser operativo conduce a la simplificación enfocándose en las políticas del gobierno» ( 2010, s.p.) «...el genocidio se ha convertido en el criterio, el punto de referencia para identificar y medir la maldad política en nuestros tiempos. La etiqueta de genocidio confiere una distinción moral a sus víctimas y una condena indiscutible a sus perpetradores» [trad. del ingl.] ([et al.] 2012, pp.149-189). Se ha hecho referencia al genocidio como el «crimen de los crímenes». 2000, pp. 9 y 227. 2022, pp. 223 y 240. En 1948, la Convención sobre el genocidio de Naciones Unidas definió el genocidio como cualquiera de los cinco actos «perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso». Estos son: matar a miembros del grupo, causarles graves daños físicos o mentales, imponer condiciones de vida destinadas a destruir al grupo, impedir los nacimientos y trasladar por la fuerza a los niños fuera del grupo. Las víctimas son elegidas por su pertenencia real o percibida a un grupo, no al azar.OPGRP 2019; OAEPG 2014; RVoz 2016.AGNU 1948, art. 2.

El Grupo de Trabajo sobre Inestabilidad Política estimó que entre 1956 y 2016 se produjeron 43 genocidios, que causaron unos 50 millones de muertos. y 2016, p. 510. El ACNUR calculó que otros 50 millones habían sido desplazados por estos episodios de violencia hasta 2008.

Etimología miniatura|Raphael Lemkin acuñó el término genocidio en 1944. Su análisis de las atrocidades que los nazis infligieron a los polacos fue adoptado por la Convención sobre el genocidio de la ONU como criterio para determinar la «intención genocida» miniatura|Restos de la masacre de Odesa (1941), en la que deportados judíos fueron asesinados en las afueras de Brizula (actual Podilsk) durante el Holocausto miniatura|Miembros del Sonderkommando incineran cadáveres de judíos en fosas en Auschwitz II-Birkenau, un campo de exterminio El abogado polaco-judío Raphael Lemkin acuñó el término genocidio en su libro titulado El dominio del Eje en la Europa ocupada (1944).«El interés de Lemkin por el tema se remonta a sus días de estudiante en la Universidad de Leópolis, cuando estuvo al tanto de los intentos de enjuiciar a los autores de las masacres de armenios» [Trad. del ing.] (Genocide, p. 25).Power Problem, pp. 22-29. Obtuvo el término combinando la palabra griega γένος (genos 'raza, pueblo') con el sufijo latino -caedo ('acto de matar').Lemkin Dominio, p. 153., Gregory H. (2002): «What is genocide?» (en inglés). Genocide Watch. Consultado el 23 de julio de 2024. En esta obra, Lemkin documentó las políticas de ocupación nazis en Europa, en concreto un estudio sobre la ocupación de Polonia. Argumentó que las atrocidades nazis contra los polacos se caracterizaban por cinco políticas que demostraban una «intención de destruir» la nación polaca. Estas incluían:

Asesinatos en masa de polacos; Infligir daños corporales o mentales graves a los miembros del grupo; Deterioro deliberado de las condiciones de vida con el fin de provocar la destrucción del grupo; Medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo, como la promoción del aborto y la imposición de cargas a las mujeres embarazadas; Traslado forzoso de niños polacos a familias alemanas.

Lemkin sostenía que estas acciones revelaban un plan nazi para erradicar la identidad polaca. Estos cinco criterios fueron adoptados posteriormente por la Convención de 1948 como prueba de la intención genocida.Kiernan [et al.] Nazis, pp. 368-369.

Antes de que Lemkin acuñara el término, varios idiomas tenían los propios. Por ejemplo, el alemán tenía Völkermord ('asesinato de un pueblo'), el polaco ludobójstwo ('asesinato de un pueblo o nación') (N. del A.: En este se ussa Völkermord por primera vez) (NB. The editors cite August_Graf_von_Platen to have used the term Völkermord in his 1831 ode.<ref>) (NB. Imhof cites Carl_Friedrich_Wilhelm_Jordan with having used the term in a discussion at the Frankfurter_Paulskirche on 24 July 1848.); y el sueco folkmord ('asesinato de un pueblo').Avedian Armenian, pp. 323-340. Tras leer sobre el asesinato en 1921 de Talat Bajá, principal responsable del genocidio armenio, a manos del armenio Soghomon Tehlirian, Lemkin le preguntó a su profesor por qué no existía una ley en virtud de la cual Talat pudiera ser acusado, afirmando después que «como abogado, pensaba que un crimen no debía ser castigado por las víctimas, sino por un tribunal».

En 1941, Winston Churchill se refirió como un «crimen sin nombre» a la masacre sistemática de miles de rusos a manos de las tropas nazis durante la invasión alemana de la Unión Soviética. El libro de Lemkin también describe la aplicación de las políticas nazis en la Europa ocupada e incluye referencias a anteriores asesinatos en masa.«En sus memorias, Lemkin relata su temprana exposición a la historia de los ataques otomanos contra los armenios (que, según la mayoría de los estudiosos, constituyen genocidio), los pogromos antisemitas y otras historias de violencia dirigida contra grupos, como factores clave para la formación de sus convicciones sobre la necesidad de protección jurídica de los grupos». [Trad. del ing.]

Lemkin define el genocidio de la siguiente manera:

El preámbulo de la Convención sobre el genocidio de 1948 reconoce que se han producido genocidios a lo largo de la historia. Sin embargo, no fue hasta que Lemkin acuñó el término y tras el procesamiento de los autores del Holocausto en los juicios de Núremberg cuando las Naciones Unidas definieron formalmente el genocidio en el derecho internacional mediante dicha Convención. El término fue ganando aceptación en la comunidad internacional de forma gradual. En el Tribunal de Núremberg quedó patente la insuficiencia de términos como «germanización», «crímenes contra la humanidad» y «asesinato en masa», lo que llevó a los estudiosos del derecho internacional a reconocer que la obra de Lemkin proporcionaba un marco conceptual para comprender los crímenes nazis.

Un titular de The New York Times de 1946 declaraba: «Genocidio es el nuevo nombre del crimen imputado a los líderes nazis». Aunque la palabra «genocidio» se utilizó en las acusaciones de los juicios de Núremberg a partir de 1945, en un principio se empleó como término descriptivo y no como término jurídico formal. Los juicios polacos por genocidio de Arturo Greiser y Amón Leopold Göth en 1946 fueron los primeros que incluyeron sentencias en las que se utilizó jurídicamente el término propiamente dicho. Actos prohibidos La Convención sobre el genocidio establece cinco actos prohibidos que, cuando se cometen con la intención requerida, constituyen genocidio. No sólo se define como tal la matanza a gran escala, visible y bien documentada. El derecho internacional reconoce una amplia gama de formas de violencia en las que se puede cometer el delito de genocidio.

Matanza de miembros del grupo ‧ artículo IIa) Si bien las matanzas en masa no son un requisito previo para el genocidio, han estado presentes en casi todos los casos reconocidos. En algunos casos, los hombres y los adolescentes son el objetivo específico del asesinato en las primeras etapas. Este patrón se observó en el genocidio de los yazidíes por el Dáesh, el genocidio de los armenios por los turcos otomanos y los ataques de las fuerzas de seguridad birmanas contra los rohinyás. Por lo general, los hombres y los niños son objeto de matanzas «rápidas», por ejemplo, a tiros. Las mujeres y las niñas suelen sufrir muertes más lentas, por apuñalamiento, quemaduras o violencia sexual.

En la jurisprudencia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), como también en la de otros tribunales, se reconoce que tanto las ejecuciones iniciales como las muertes que siguen rápidamente a otros actos de violencia extrema, como la tortura o la violación, están incluidas en esta disposición. Existe un debate abierto sobre si las muertes indirectas o a consecuencia de los actos de violencia iniciales también pueden abordarse en virtud de esta disposición de la Convención sobre el genocidio. Los juristas han postulado, por ejemplo, que las muertes resultantes de otros actos genocidas, como causar lesiones corporales o mentales graves o infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física, deben considerarse matanzas genocidas.

Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo ‧ artículo IIb) Esta disposición puede abarcar una amplia gama de actos genocidas no letales. El TPIR y el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) han sostenido que la violación y la violencia sexual pueden constituir el segundo acto prohibido del genocidio al causar tanto daño físico como mental. En su fallo histórico del casoFiscalc. Akayesu, el TPIR determinó que las violaciones y la violencia sexual resultaron en la «destrucción física y psicológica».: caso Fiscalc. Jean Paul Akayesu (TPIR-96-4-T), fallo del 2 de septiembre de 1998, §731.

La violencia sexual es una característica distintiva de la violencia genocida; la mayoría de las campañas genocidas la aprueban explícita o implícitamente. Se estima que entre 250 000 y 500 000 mujeres fueron violadas en los tres meses que duró el genocidio de Ruanda, muchas de las cuales fueron sometidas a violaciones múltiples o en grupo. En Darfur se llevó a cabo una campaña sistémica de violaciones y a menudo mutilaciones sexuales, y en Birmania se infligieron violaciones masivas y en grupo a los rohinyás por parte de las fuerzas de seguridad birmanas. La esclavitud sexual fue documentada en el genocidio armenio de los turcos otomanos y en el genocidio de los yazidíes por el Dáesh.

La tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, cuando se cometen con la intención requerida, también constituyen genocidio al causar un grave daño físico o mental a los miembros del grupo. El TPIY determinó que tanto experimentar una ejecución fallida como presenciar el asesinato de los miembros de la propia familia pueden constituir tortura. La Comisión de Investigación siria (COI) también concluyó que la esclavitud, la separación de los hijos para su adoctrinamiento o esclavitud sexual y los actos de violencia física y sexual también alcanzan el nivel de tortura. Aunque fue objeto de cierto debate, el TPIY y, posteriormente, la COI siria sostuvieron que, en algunas circunstancias, la deportación y el traslado forzoso también pueden causar lesiones graves a la integridad física o mental.

Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física ‧ artículo IIc)