miniaturadeimagen|311x311px|Mapa de La Rioja dividida en alta y baja de Tomás López. Publicado en el año 1769. La historia de La Rioja comprende todos los sucesos históricos acaecidos en su espacio desde la Prehistoria hasta la actualidad. Su territorio dio cobijo a diferentes pobladores y durante la Edad Media estuvo muy disputado.
La Rioja tiene un origen medieval. Las primeras referencias documentales en las cuales se da constancia de la existencia de una región llamada La Rioja (Rioga y Rivo de Ogga) datan del . En la Edad Media existieron distintas entidades territoriales riojanas –de carácter político, civil y eclesiástico– que llevaban su nombre. Estas fueron la merindad de Rioja (S. XII - XV), el arciprestazgo de Rioja (¿? - .....) y después el corregimiento de Rioja (S. XV - XIX), institucionalizado por los Reyes Católicos y que tuvo vigencia durante varios siglos. La existencia de estas entidades y su ampliación territorial, fueron una de las causas históricas de que los límites riojanos comenzaran a cubrir un espacio geográfico mayor, ya que en sus inicios el área identificada como riojana era más reducida. Existen discrepancias entre los investigadores sobre el lugar exacto donde estaría ubicada la primitiva Rioja; sin embargo, todos coinciden en que este término, en sus orígenes, incluía aproximadamente el entorno de la zona más occidental de la actual comunidad autónoma, donde se localiza el río Oja. Existen discrepancias entre los investigadores a la hora de determinar donde se ubicaba La Rioja primitiva. El historiador medievalista David Peterson, en su libro titulado Rivo de Ogga: los orígenes medievales de La Rioja, sitúa a La Rioja primitiva en los aledaños del cauce del río Oja. Por su parte, el historiador Francisco Javier Díez Morrás, la ubica entre los ríos Oja y Tirón en su investigación sobre las causas que originaron la creación de la provincia de Logroño a partir de La Rioja histórica. El historiador Felipe Abad León en su libro La Rioja provincia y región de España, se decanta por el entorno del río Oja y parte de la rivera del Tirón. El investigador Eduardo Aznar Martínez refiere una zona amplia al sur del Ebro.
Con el tiempo, por los acontecimientos históricos mencionados y otros no bien estudiados, ni bien conocidos, estos límites riojanos irían ampliándose paulatinamente, extendiéndose su nombre a un territorio cada vez mayor, hasta acabar conociéndose como La Rioja a todo el espacio que abarca el conjunto de valles desde el río Tirón hasta el Alhama, con sus sierras al sur, el cual corresponde a La Rioja actual. La Rioja aparece mencionada multitud de veces en la documentación antigua desde el , y se refleja en la cartografía desde el , donde aparece en distintos mapas extranjeros. Del data el primer mapa de la región en solitario. Este es el titulado como mapa de la Rioja dividida en Alta y Baja con la parte de la Sonsierra que llaman comúnmente Rioja alavesa de Tomás López, fechado en 1769.
Durante el proyecto de división provincial española que tuvo lugar a comienzos del , se buscó dotar a esta Rioja de un marco administrativo provincial de los que se estaban creando entonces. Esto fue demandado por la Real Sociedad Económica de La Rioja, fundada en el año 1790 en Fuenmayor; diversas reuniones de representantes de pueblos riojanos celebradas en Santa Coloma o Torremontalbo y por personalidades riojanas, como Juan Antonio Llorente, Antonio Fernández de Navarrete o su hermano Martín Fernández de Navarrete, que elaboraron varias solicitudes con dicho objetivo, como la célebre misiva titulada Carta de un riojano a un señor diputado en cortes, elaborada por este último en el año 1821. Finalmente, se logró el mencionado propósito de erigir a La Rioja en provincia en el año 1822. Sin embargo, lo hizo bajo la denominación de provincia de Logroño, debido al acuerdo por el cual la mayoría de circunscripciones debían adoptar los nombres de sus capitales con el fin de obtener una uniformidad nominal, lo que conllevó la supresión de su nombre tradicional de La Rioja. En un oficio de la época, llegado desde las cortes de Madrid a Logroño y que da constancia de la aprobación de la provincia, puede leerse: «En la sesión de Cortes celebrada este día se ha declarado a La Rioja por provincia independiente bajo la denominación de provincia de Logroño y por capital a esta ciudad». La misma fue disuelta en 1823 como consecuencia de la reacción absolutista de Fernando VII, que derogó las disposiciones liberales, incluida la división administrativa española, que fue reinstaurada a su muerte en 1833.miniaturadeimagen|Bandera de La Rioja.|250x250pxCon la llegada de la Transición, la provincia logroñesa recuperó su nombre histórico de La Rioja en 1980, que tantas veces se había podido leer en la documentación desde la Edad Media.Este realmente nunca había llegado a perderse, y continuaba siendo utilizado por sus propios habitantes, que se llamaban riojanos y diferenciaban entre Logroño –que era la capital– de La Rioja, el conjunto del territorio. Todo ello a pesar de no ser el nombre oficial. Incluso distintos medios de comunicación e instituciones provinciales eran riojanos o de La Rioja y no logroñeses (el periódico La Rioja fundado en 1889, el Diario de La Rioja fundado en 1900, el Instituto de Estudios Riojanos fundado en 1946, Radio Rioja creada en 1933, el Centro Riojano de Madrid en 1901, el Centro Riojano Español de Buenos Aires en 1923 etc..).Para la oficialización del nombre se solicitó un estudio histórico y dictamen de la Real Academia de la Historia, el cual concluyó afirmativamente a la permutación nominal.
Se constituyó en comunidad autónoma uniprovincial en 1982, tras una serie de movilizaciones populares de sus ciudadanos que reivindicaban la identidad riojana y demandaban su autonomía.Se realizó asimismo una votación, en la cual 171 de los 174 municipios riojanos apoyaron la iniciativa autonómica, lo cual representaba a más de un 90% de su población como favorable y conforme al art. 143 de la constitución de 1978, por tratarse de una provincia con entidad regional histórica, tal como expresa el art. 1 del Estatuto de San Millán.
Resumen Hasta la llegada de los romanos en el , el territorio riojano estuvo ocupado por tres tribus: los berones, que se encontraban en el valle del Ebro, los pelendones en las zonas de sierra y los vascones en algunas zonas de la Rioja Baja. La región fue conquistada por los musulmanes, junto con la mayor parte de la península, a principios del . Posteriormente, durante el periodo histórico llamado Reconquista, fue conquistada por el reino cristiano de Navarra, a comienzos del .
miniaturadeimagen|310x310px|Rey García Sánchez I de Pamplona-Nájera|alt=|izquierdaLa Rioja Alta y Media fueron reconquistadas en 923 por el Rey Sancho Garcés I del Reino de Pamplona con la colaboración del Reino de León. El este del río Leza, comarca de La Rioja Baja, sería reconquistada también por este rey, pero volvería a pasar más adelante a manos musulmanas, siendo recuperada otra vez de manera definitiva por el Rey de Nájera-Pamplona García Sánchez III "el de Nájera" (1035-1054). Todos estos territorios reconquistados pasaron a pertenecer al Reino de Pamplona. El rey Sancho Garcés I de Pamplona (también llamado Sancho Garcés I de Navarra en algunas fuentes), después de haber realizado las mencionadas conquistas, le entrega estas nuevas tierras anexionadas a su hijo García Sánchez I (918-970) para que le descargue de las tareas de gobierno y se prepare para ser un buen rey. Sitúa su casa y corte en Nájera (La Rioja) y recibe el título de "rey de Nájera". De esta manera nacería el Reino de Nájera.
Posteriormente, con la muerte de Sancho Garcés I, su hijo García Sánchez I, que ya reinaba en Nájera, heredó también los territorios de Pamplona. Mantuvo la sede de la corte en la localidad najerina, creando así el llamado reino de Nájera-Pamplona, cuya primera etapa histórica terminaría mucho tiempo después, con el asesinato del rey najerino Sancho Garcés IV, "el Noble" (1054-1076).
Durante este siglo, el , se sucedieron las fundaciones de los grandes monasterios riojanos, las cuales son realizadas por reyes navarros. En 1052 el rey navarro García Sánchez III del reino de Nájera-Pamplona funda el monasterio de Santa María la Real de Nájera, que sería el panteón de los reyes, infantes y nobles navarros así como también en el año 1053 funda el monasterio de San Millán de Yuso.
La Rioja tiene un origen medieval.Del son también los documentos más antiguos encontrados que hablan de la existencia de una región llamada La Rioja. Uno de ellos es el documento 201 del Becerro Galicano de San Millán de la Cogolla, que data del año 1082, en él que aparece el topónimo Rioja transcrito como rivo de ogga. Otro es el fuero de Miranda de Ebro del año 1099, en el que aparece como Rioga, pronunciado como Rioja. El documento más antiguo encontrado en el que aparece el gentilicio riojano data de comienzos del . Así se autodenomina un arcipreste de la diócesis de Calahorra llamado Martino Pascasii. Aparece escrito como “archiprestibero riogeñ”, abreviatura esta que debemos completar leyendo riogensi, es decir, riojano. Existieron en la Edad Media distintas instituciones políticas y eclesiásticas riojanas. Estas fueron la merindad de Rioja (S. XII - XV), el arciprestazgo de Rioja (S. ¿XIII? -....) y después el corregimiento de Rioja (S. XV - XIX), institucionalizado por los Reyes Católicos, que estaría vigente durante varios siglos. La ampliación jurisdiccional de estas instituciones para cubrir una región mayor, fue una de las causas de que progresivamente se comenzara a conocer como La Rioja a un territorio más amplio, ya que en un principio La Rioja primitiva estaba situada aproximadamente en el entorno de los ríos Oja u Oja y Tirón. Con el tiempo, por estos y otros sucesos históricos, la ampliación progresiva de estos límites riojanos acabó alcanzando varios valles, con sus sierras al sur, hasta llegar al río Alhama por el este.La Rioja aparece mencionada multitud de veces en la documentación antigua desde el y se refleja en la cartografía desde el , donde aparece en distintos mapas extranjeros, lo cual denota su importancia. Del data el primer mapa de la región en solitario. Este fue elaborado en el año 1769 por el cartógrafo Tomás López de Vargas y es titulado mapa de La Rioja dividida en Alta y Baja. Sería criticado en 1805, por contener el error de dejar algunas partes del territorio riojano fuera del mismo.thumb|190x190px|Monasterio de Santa María la Real de Nájera.|izquierda