250px|thumb|Planta Nuclear de Arak en Arak, Irán. El programa nuclear de Irán empezó bajo el mandato del Shah Mohammad Reza Pahlevi de Irán en la década de 1950, con la ayuda del programa Átomos para la Paz de la Organización de las Naciones Unidas. Después de que el presidente Obama aceptara el Plan de Acción Integral Conjunto y el Secretario de Estado Kerry lo firmara, el presidente Trump lo abandonó unilateralmente, a pesar de que los restantes signatarios Francia, Alemania, el Reino Unido, Rusia, China declararon que se mantenían fieles al acuerdo, actuando como estabilizadores contra el bombardeo nuclear de Irán.

Hoy, el programa nuclear de Irán tiene instalaciones de procesamiento de uranio, plantas de enriquecimiento, reactores nucleares y minas de uranio. Según el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, Irán no tardaría mucho en construir armas nucleares si decidiera hacerlo. Al 13 de mayo de 2023, Irán tenía 114,1 kg de UME al 60 % y 470,9 kg de UME al 20 % y estaba enriqueciendo el 20 % a una tasa de 0,406 kg/día. El Instituto de Ciencias escribió que "Con una tasa de producción promedio mensual de 9 kg (masa U) por mes, Irán podría acumular suficiente 60 por ciento de HEU para tres armas nucleares a mediados de junio." Algunas personas esperan que la tendencia de enriquecimiento de uranio continúe hasta llegar al 90% de uranio apto para armas. Irán tiene ojivas con detonadores convencionales en abundancia. La fecha de finalización programada para las ojivas iraníes que tienen detonadores nucleares en funcionamiento es vaga y no se conoce públicamente con certeza. El mundo está esperando las órdenes del Ayatolá para enriquecer al 90 % una cantidad significativa (SQ) o más de gas de hexafluoruro de uranio y luego convertir el hex(afluoruro) en metal en las Fabricación de Placas de Combustible Planta (FPFP (inglés)) o las Instalación de Conversión de Uranio (UCF (inglés)) en la ciudad de Isfahán/Esfahán.

El primer ministro de Israel ha advertido repetidamente que se verá obligado a destruir las instalaciones nucleares subterráneas de Irán. Los misiles nucleares de alto rendimiento de Israel no han sido probados en kilotones de rendimiento. Después de que Netanyahu presione el botón, se anticipa que Hezbolá intentará lanzar decenas de miles de cohetes desde el Líbano contra Israel y que Israel se anexionará el Líbano y hará un anuncio de paz. El problema principal es el peligro de un eventual contraataque posterior al anuncio de pazAbu Mohammad al-Golani Y luego, unos meses después, la perspectiva del POTUS hacia el sufrimiento económico en las ciudades en IránEl FMI & el Plan Marshall & Damasco,Acuerdos de paz entre el gobierno de Bashar al-Ásad y la oposición siria vis-à-vis la perspectiva del presidente de Rusia sobre Tiflis.

En 2025 el programa nuclear iraní sufrió ataques de Israel y también ataques de Estados Unidos que lo dañaron, aunque se desconoce el grado de daño infringido.

Historia Cooperación entre Estados Unidos e Irán en las décadas de los 50 y 60 El Programa nuclear de Irán tiene sus orígenes en la Guerra Fría, a finales de los años 50 bajo el auspicio de los EE. UU. en el marco de acuerdos bilaterales entre ambos países. Específicamente en el año 1957, cuando bajo el programa Átomos para la Paz se firmó un acuerdo de cooperación nuclear civil. El Sha Mohammad Reza Pahlevi gobernaba Irán en ese entonces, y tras el derrocamiento apoyado por la CIA de Mohammad Mosaddeq en 1953, su gobierno parecía lo suficientemente estable y amistoso hacia Occidente como para que los EE. UU. se preocuparan por el hecho de que Irán finalmente pudiera tener armas nucleares.

En 1959 se estableció el Centro de Investigación Nuclear de Teherán (CINT), manejado por la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI). El CINT fue equipado con un reactor de investigación nuclear de 5 megavatios, donado por EE. UU. y que entró en operación en 1967, siendo alimentado con uranio altamente enriquecido. Irán firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT en inglés) en 1968 y lo ratificó en 1970. Con la creación de la agencia atómica de Irán y con la firma del NPT, Mohammad Pahlevi planeó la construcción de hasta 23 estaciones de energía nuclear por todo el país en conjunto con los EE. UU. para el año 2000.

Cooperación entre Estados Unidos e Irán en la década de 1970

En marzo de 1974, el Sha previó que las reservas de petróleo del mundo algún día se acabarían, y declaró que "El petróleo es un material noble, demasiado valioso como para quemarlo... Tenemos previsto producir, lo más pronto posible, 23 000 megavatios de electricidad usando plantas nucleares." En Bushehr se construiría la primera planta, y suministraría energía a la ciudad interior de Shiraz. En 1975 la empresa de Bonn Kraftwerk Union AG, una empresa colectiva formada por Siemens AG y AEG Telefunken, firmó un contrato valorado entre cuatro y seis mil millones de dólares para construir la planta de energía, de reactor de agua a presión. Para la construcción de las unidades de generación nuclear de 1,196 megavatios se subcontrató a ThyssenKrupp; la obra debía ser completada en 1981.

Para el año 1975, el Secretario de Estado estadounidense, Henry A. Kissinger, había firmado un memorándum titulado U.S.-Iran Nuclear Co-operation, en el que se mencionaba que la venta de equipos de energía nuclear a Irán traería a las corporaciones norteamericanas ganancias de más de seis mil millones de dólares. En ese entonces, Irán extraía seis millones de barriles (950.000 m³) de crudo al día; en la actualidad Irán extrae cuatro millones de barriles (640.000 m³) diarios de crudo.

En 1976 el presidente Gerald R. Ford, con desconfianza, firmó una orden que permitía a Irán comprar y operar una instalación de procesamiento, de fabricación estadounidense, para extraer plutonio de combustible de reactor nuclear, con todos los riesgos de proliferación que eso traería. Entre otras cosas, el documento decía que la "introducción de energía nuclear proveerá tanto para las necesidades de crecimiento de la economía iraní como para crear reservas libres de crudo para la exportación o la conversión a petroquímicos."<ref name="wp1"></ref>

El equipo del presidente Ford no solo respaldó los planes iraníes para iniciar una industria masiva de energía nuclear, sino también se esforzó por cerrar un acuerdo multimillonario que le hubiera permitido a Irán controlar grandes cantidades de plutonio y uranio enriquecido, materiales que pueden usarse para crear una bomba atómica. Hay que recordar que Irán en ese entonces era un aliado cercano de los EE. UU., que contaba con mucho dinero y lazos estrechos con Washington. Compañías norteamericanas, entre las cuales estaban Westinghouse Electric y General Electric riñieron por hacer negocios en ese país. Al respecto, en una entrevista, el 27 de marzo de 2005 Henry Kissinger declaró "no creo que el asunto de la proliferación haya surgido [durante las negociaciones]."

Hasta el cambio de administración, en 1977, Dick Cheney, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz, que en la actualidad están entre los mayores opositores al programa nuclear iraní, estuvieron involucrados en la promoción de un programa nuclear iraní que permitiera extraer plutonio del combustible de reactor nuclear.

Tras la Revolución de 1979 Después de la Revolución de 1979, Irán informó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de sus planes para reiniciar su programa nuclear utilizando combustible nuclear de fabricación doméstica, y en 1983 el OIEA incluso planeó ayudar a Irán bajo su Programa de Asistencia Técnica, con el fin de producir Uranio enriquecido. Un reporte del OIEA enunciaba claramente que el objetivo del Organismo era "contribuir con la formación de expertos locales y mano de obra necesitada, para sustentar un programa ambicioso en el campo de la tecnología de reactor de energía nuclear y de la tecnología de ciclo de combustible". Sin embargo, el OIEA fue obligado a terminar el programa por presión de los EE. UU.

La Revolución iraní fue un momento crítico en la relación entre Irán y los países extranjeros en términos de cooperación para obtener energía nuclear. Tras 1979, Francia se negó a entregar Uranio enriquecido a Irán. Además, Irán no pudo recuperar de Eurodif su inversión. La sociedad anónima Eurodif fue formada en 1973 por Francia, Bélgica, España y Suecia. En 1975, el 10% de las acciones de Eurodif, pertenecientes a Suecia, fueron a Irán como resultado de un arreglo entre Francia e Irán. La compañía subsidiaria del gobierno francés Cogéma (ahora Areva NC) y el gobierno iraní establecieron la empresa Sofidif (Société franco–iranienne pour l’enrichissement de l’uranium par diffusion gazeuse) con un reparto del 60% y 40% de las acciones, respectivamente. A cambio, Sofidif adquirió el 25% de las acciones de Eurodif, lo que le dio a Irán el 10% adquirido de Eurodif. El Sha Reza Pahlevi prestó mil millones de dólares (y otros 180 millones de dólares en 1977) para la construcción de la fábrica de Eurodif, para así tener el derecho de comprar el 10% de la producción del lugar.

También se les pagó a los EE. UU. para entregar combustible nuevo de Uranio enriquecido, de acuerdo con el contrato firmado con Irán antes de la Revolución. No obstante los EE. UU. no entregaron el combustible ni devolvieron el pago de miles de millones de dólares que habían recibido. Alemania también recibió un pago de miles de millones de dólares por las dos instalaciones nucleares en Bushehr, pero después de tres décadas, no ha exportado ningún tipo de equipo y tampoco ha reembolsado el dinero. El gobierno iraní suspendió sus pagos y trató de recuperar su dinero presionando a Francia a través del manejo de grupos militantes, incluyendo el Hezbolá, que tomó ciudadanos franceses como rehenes en la década de 1980.

En 1982, el presidente François Mitterrand rehusó entregar Uranio enriquecido a Irán, que también reclamaba la deuda de mil millones de dólares. En 1986 Georges Besse, gerente de Eurodif, fue asesinado; el acto fue supuestamente reivindicado por militantes del grupo Acción Directa, aunque ellos negaron cualquier responsabilidad durante su juicio. En su investigación La République atomique, France-Iran le pacte nucléaire, David Carr-Brown y Dominique Lorentz señalaron como responsables a los servicios de inteligencia iraníes. Finalmente se llegó a un acuerdo en 1991: Francia reembolsó el dinero, e Irán se mantuvo como accionista de Eurodif a través de Sofidif. Sin embargo, Irán se abstuvo de reclamar por el uranio producido.