Boris David Viñas Porter (Buenos Aires, 28 de julio de 1927-Buenos Aires, 10 de marzo de 2011) fue un escritor, crítico literario y profesor argentino, considerado uno de los intelectuales de referencia de la literatura argentina durante décadas. Miembro de la llamada «Generación de Contorno», destacó como narrador, dramaturgo y ensayista, con obras como Los dueños de la tierra (1958), Lisandro (1972) y Literatura argentina y realidad política (1964), ensayo con el que revolucionó la crítica literaria argentina y aún hoy en día es considerado una obra de referencia.Biografías de la literatura: David Viñas - Canal Encuentro
Pese a su amplitud de géneros y registros, la obra de Viñas puede leerse como una revisión crítica de los vínculos entre la historia y la literatura de su país, a través de la recuperación de episodios o momentos en los que las clases dominantes consolidaron su poder por medio de la fuerza, pero también analizando las formas discursivas por medio de las cuales se consolidó esa dominación. Si bien la Argentina fue siempre su objeto de estudio privilegiado, durante su exilio incorporó una visión de contexto más latinoamericanista, insertando su análisis en una perspectiva continental.
Biografía Primeros años y formación
Nació en Buenos Aires, el 28 de julio de 1927, en la esquina de Corrientes y Talcahuano, si bien él mismo situaba su nacimiento en Monte, localidad de la provincia donde pasó temporadas en su infancia.David Viñas, Sin autobiografía y con prontuario, en Hombres de a caballo. Ediciones del Sol, Buenos Aires, 1996, p. 413 Su padre, Pedro Ismael Viñas, descendiente de una familia de origen andaluz que había inmigrado a Argentina en la primera treintena del , era un juez de militancia radical que intervino en el conflicto entre peones rurales y hacendados de 1921 conocido como Patagonia trágica, y que dejó un saldo de 1500 obreros fusilados. Asimismo, su abuelo participó en la Conquista del Desierto de Julio Argentino Roca. Por su parte, su madre, Esther Porter, era una judía emigrada de Odesa, a la que Viñas le atribuyó ideas anarquistas y una personalidad rebelde, contrastando con la figura de su padre, pese a su temprana muerte. Estos elementos marcarían fuertemente el pensamiento y la obra de Viñas, tanto en el origen migratorio y el cruce de culturas (italiana, española, judía) como en la relación con su padre.Pilar Roca Escalante, David Viñas o el proceso a sí mismo Anales de Literatura Hispanoamericana, 2000, 29: 295-305, ISSN 0210-4547
Cursó sus estudios primarios en un colegio de curas Salesianos de Don Bosco, y a los trece años ingresó al Liceo Militar General San Martín, donde fue compañero de Raúl Alfonsín.Homenaje a Raúl Ricardo Alfonsín Educación y Memoria, Boletín 167 Viñas no toleró el autoritarismo y la violencia del ambiente castrense, por lo que se hizo expulsar en 1945, en el último año, al insultar a un teniente primero.Murió el escritor David Viñas Revista Ñ, 11.3.2011 Después de rendir las últimas materias en otro colegio, ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras.La actualidad permanente de una obra. «En la semana» de David Viñas El Aromo nº 58, 1.1.2011
thumb|Ismael junto a su hermano David en la estancia familiar "La Nona”, Monte, Provincia de Buenos Aires
Su ingreso a la universidad coincidió con la llegada del peronismo. Fue una época que estuvo marcada por la puja entre los resabios de una universidad marcadamente elitista y antiperonista y el intento del peronismo de tener más presencia al interior de ella, muchas veces bajo la forma de una intervención de hecho. Juan Domingo Perón decretó en 1949 la gratuidad universitaria, posibilitando el ingreso de hijos de familias trabajadoras, lo que derivó en un gran aumento de la matrícula y más presencia estatal en ciencia y técnica aplicada. En el marco de las nuevas vanguardias intelectuales surgidas durante el peronismo, Viñas funda el primer número de la revista Contorno como director, mientras que a partir del segundo número, del año 1954, participó también como director. Luego, desde el número 5 la revista cuenta con un Comité de Dirección formado por: Ismael Viñas, David Viñas, Noé Jitrik, Adelaida Gigli, Ramón Alcalde y León Rozitchner.El movimiento reformista durante el peronismo El universitario. Universidad del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, 11.7.2018 Si bien Viñas nunca ocultó su antiperonismo, prefería definirse como "contrera" más que como "gorila": «mi familia no era gorila; éramos contreras, que no es lo mismo. Los gorilas despreciaban al pueblo, los contreras criticaban al peronismo sin ningunear sus bases». Paradójicamente, en 1951 fungió como uno de los fiscales de mesa que le tomaron el voto a Eva Perón, en ese momento internada por el cáncer del que murió un año después.David Viñas: “Me gustaría que hubiera una izquierda en serio” Página/12, 26.8.2007Archivo histórico - David Viñas sobre el voto de Eva Perón David Viñas entrevistado por Felipe Pigna en el programa "Si te he visto no me acuerdo", año 2007, Televisión Pública, 11.5.2014, consultado el 29.7.2024 También destacó como militante, llegando a ser presidente de la FUBA. En la universidad conoció a Adelaida Gigli, artista plástica ítalo-argentina, que se convirtió en su esposa y con quien tendría a sus dos hijos, María Adelaida en 1954 y Lorenzo Ismael en 1955.
Comienzos de su carrera literaria. Grupo Contorno
Los primeros contactos de Viñas con el ambiente literario fueron a través de su trabajo de corrector en la editorial Losada, además de escribir algunas novelas por encargo, firmadas bajo el seudónimo de Pedro Pago. Pero es en 1953 cuando irrumpe formalmente, cuando junto con su hermano mayor Ismael, Susana Fiorito y Adelaida Gigli fundaron la revista Contorno. Surgida como una escisión de Las ciento y una, un proyecto de Héctor A. Murena que no pasó del primer número,Christian Ferrer, La amargura metódica. Vida y obra de Ezequiel Martínez Estrada, Sudamericana, Buenos Aires, 2014 Contorno se convirtió en una publicación emblemática de la época, por su discurso rupturista, sus filiaciones con el existencialismo y el marxismo, y su relectura de la literatura argentina en clave política, criticando por igual la tradición liberal y la cultura populista al mismo tiempo que reivindicaba a nombres marginados o despreciados por la tradición académica, como Ezequiel Martínez Estrada y Roberto Arlt hizo que los integrantes del grupo Contorno también fueran conocido como «parricidas», denominación acuñada por el crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal. Emir Rodríguez Monegal, El juicio de los parricidas, Deucalión, Buenos Aires, 1956 La revista publicó diez números y dos cuadernos entre 1953 y 1959, y por sus páginas pasaron autores como Juan José Sebreli, León Rozitchner, Noé Jitrik, Adolfo Prieto, Carlos Correas, Oscar Masotta, Ramón Alcalde y Rodolfo Kusch.Beatriz Sarlo, Escritos de literatura argentina, Siglo XXI, Buenos Aires, 2007, p. 46
En 1955, el mismo año que un golpe militar derrocó a Perón, Viñas publicó su primera novela, Cayó sobre su rostro, en la que aborda por primera vez la crítica a la oligarquía porteña, al tomar como protagonista a un terrateniente que obtuvo sus tierras en la Conquista del Desierto del general Roca. La crítica elogió la obra, declarando que con ella «Viñas parece abrir seriamente (...) una nueva brecha en la problemática siempre vigente de las esencias de la realidad argentina»;Revista del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras, num. 10, 1955, pp.107-108 no obstante, la dictadura autodenominada Revolución Libertadora prohibió su publicación.Lobodón Garra (Liborio Justo), Cien años de letras argentinas. Buenos Aires, Badajo,1998. p. 93 Un año más tarde apareció Los años despiadados, a la que siguió Un dios cotidiano, novelas de clave autobiográfica en las que evoca los años del peronismo y sus años en el colegio salesiano durante la Década Infame respectivamente. Con Los dueños de la tierra, novela de 1958 centrada en la represión de los obreros patagónicos a manos del Ejército, de la que su padre fue testigo en su papel de juez mediador, Viñas culmina este primer período de su obra. En el libro se relatan los sucesos y la matanza de la Patagonia Rebelde durante el Gobierno radical de Hipólito Yrigoyen con la intervención del ejército, la matanza y fusilamientos en la Patagonia fueron vistos como una metáfora de los asesinatos y fusilamientos de José león Suárez ordenados por la dictadura Pedro Eugenio Aramburu. A raíz de ello el libro fue censurado por la dictadura antiperonista autodenominada Revolución Libertadora y la familia Viñas perseguida.La editorial Losada una historia abierta desde 1938, GUDIÑO KIEFFER, Eduardo, Buenos Aires 2002. Editorial Losada, p 73. ISBN: 978-950-03-9256-3
Ese mismo año también debutó como guionista de cine con El jefe, dirigida por Fernando Ayala, película que fue vista como una alegoría del peronismo y de su líder. Con Ayala también firmó un segundo guion, El candidato, estrenada un año después, y el argumento de Sábado a la noche, cine, de 1960. Por dicha obra sería censurado y encarcelado durante la autodenomina Revolución Libertadora.
Viaje a Cuba y compromiso político
thumbnail|300px|Viñas en 1969
A principios de los sesenta Viñas escribió algunos guiones de televisión para los programas Teleteatro para la hora del té e Historias de jóvenes, uno de los cuales, "Alegres campeones de América", fue la base de su siguiente guion cinematográfico, Dar la cara, dirigido por José Martínez Suárez, sobre el cual a su vez escribió su siguiente novela, con el mismo nombre y publicada en 1962.Vergara, María Ximena, “David Viñas, alternativas comunicacionales y una trayectoria intelectual”. Repositorio Digital Institucional Facultad de Ciencias Sociales-UBA, consulta 29 de julio de 2024, https://repositorio.sociales.uba.ar/items/show/1245. La obra representó una innovación respecto de sus novelas anteriores, al abordar un tema de actualidad como la desilusión que representó el gobierno de Arturo Frondizi (derrocado por un golpe de Estado el 29 de marzo de ese año) para la intelectualidad de izquierda, pero además porque por primera vez incorporaba un procedimiento que en sus siguientes libros Viñas iría complejizando: la reflexión metaliteraria, al incluir una crítica de la película y mencionar al mismo autor como un personaje dentro de la novela, como una forma de crítica al texto novelístico dentro del mismo texto.
Estos cambios eran resultado del acontecimiento fundamental de la década en América Latina, el triunfo de la revolución cubana. Como a otros escritores de su generación, como Haroldo Conti, Rodolfo Walsh, Paco Urondo, y hasta de generaciones anteriores, como Ezequiel Martínez Estrada o Julio Cortázar, la revolución produjo en Viñas un interés que se materializó en un primer viaje a Cuba en 1961, el cual repitió al año siguiente, durante el cual conoció al Che Guevara.
En 1963 apareció Las malas costumbres, su único libro de cuentos. Se trata de una serie de relatos ambientados en el peronismo, entre los que sobresale “La señora muerta”, cuya acción transcurre durante los funerales de Eva Perón; sin embargo, tras la publicación de Los oficios terrestres de Rodolfo Walsh, donde se incluye el cuento “Esa mujer”, también referido a la ex primera dama, Viñas repudió su propio libro, considerándolo una obra fallida, y no lo reeditó hasta 2007, en una versión revisada y corregida.