miniaturadeimagen|La frase "Timeo hominem unius libri" de Tomás de Aquino en la Biblioteca Brink de Amsterdam. La frase en latín hominem unius libri timeo, que significa ‘temo al hombre de un solo libro’, fue escrita por primera vez por el obispo anglicano Jeremy Taylor (1613-1667), quien se la atribuyó a santo Tomás de Aquino (1225-1274).Taylor, Jeremy (1649): The great exemplar of sanctity and holy life... described in the history of... Jesus Christ (‘el gran ejemplo de santidad y vida santa descrito en la historia de... Jesucristo’), también conocido como Life of Christ (‘la vida de Cristo’), parte II, sección II, discusión II, pág. 16.

La frase tiene variantes y ha sido atribuida a otros autores. Las variantes incluyen caveo (en vez de timeo) y virum o lectorem (en vez de hominem).

El diccionario conciso de menciones extranjeras (Londres 1998), atribuye la cita a san Agustín de Hipona.

Otras atribuciones se dirigen a Plinio el Joven, Séneca o Quintiliano, pero la existencia de la frase no parece encontrarse en momento anterior al periodo moderno temprano.Fritsch, Andreas (1983): «Timeo lectorem unius libri», en Vox latina, 19, pág. 309 ff; 1983. Pliny did express a comparable sentiment. CAVE AB HOMINE UNIUS LIBRI. Never was this old Latin proverb of greater import, never did it convey a deeper meaning than in this, our own century, when everyone appears to have become an “heluo librorum”. Since most men seem to know a little of everything and not much of anything, the man of one book, the reader who is intimate with one great author, whom he has chosen for his favorite, who has imbibed the spirit of his model, and fashioned almost insensibly his own mind after that of his exemplar, is, indeed, a formidable antagonist. Pliny tells us that we should read much, but not many books. The Stylus, volumen III, número 3, 1 de abril de 1885. newspapers.bc.edu

Interpretaciones

Especialización y dominio de un solo asunto

La frase tiene varias interpretaciones. Es probable que en su origen contuviera un menosprecio del eclecticismo; en tal caso el "miedo" que expresa el obispo Taylor es hacia un adversario intelectual formidable que se ha dedicado a convertirse en un maestro en una sola disciplina escogida. Sin embargo,aun así, la frase hoy más a menudo se refiere a la interpretación de expresar "miedo" de las opiniones del hombre analfabeto o inculto que sólo "ha leído un solo libro" y sostiene sus opiniones con ignorancia e intolerancia.Brown, Clarence (editor): The Portable Twentieth-Century Russian Reader (pág. 246). Nueva York: Penguin, 1985. Para más análisis sobre esta frase, véase el artículo «The Hedgehog and the Fox», en la Wikipedia en inglés.

El crítico literario Clarence Brown describió la frase en su introducción a una novela por Yuri Olesha:

El poeta Robert Southey (1774-1843) recordó la tradición en que la mención estaba incluida:

A manera de comparación, Southey cita Isidro de Madrid, de Lope de Vega (1562-1635) que expresa un sentimiento similar:

El novelista y naturalista Charles Kingsley (1819-1875), siguiendo la tradición iniciada por Gilbert White (1720-1793) en La historia natural y las antigüedades de Selborne (1789), también invocó el proverbio a favor de saber completamente un tema pequeño.

El clérigo y teólogo anglicano británico John Wesley (1703-1791) invocó la frase en este sentido y se declaró él mismo un homo unius libri, siendo su «libro único» la Biblia.«In 1730, I began to be homo unius libri, to study (comparatively) no book but the Bible» (‘en 1730, empecé a ser un hombre de un solo libro: no estudié (comparativamente) otro libro que la Biblia’). Carta a John Newton, 14 de mayo de 1765. En otra ocasión él escribió de manera privada.

Como los metodistas en el estricto rito wesleyano de depender de un solo libro, muchos protestantes radicales del siglo XVIII y posteriores se enorgullecían de ser homines unius libri.

El poeta William Collins (1721-1759), en una época de estrechez económica, se encontró por casualidad con su amigo el Dr. Samuel Johnson (1709-1784), quien observó que Collins llevaba un Nuevo testamento, y este le respondió: «Tengo solo un libro, pero es el mejor».El epitafio del poeta William Collins en la catedral de Chichester dice, en parte: «Buscó en un libro el descanso de su mente agitada, y sabiamente consideró que el libro de Dios era el mejor». La anécdota de Johnson y el epitafio de Collins se recogen en Walsh (1892) s. v., «Book, beware of the man of one».

Conocimiento limitado

El político y pastor estadounidense Edward Everett (1794-1865) aplicaba la frase «no sólo al hombre de un solo libro, sino también al hombre de una sola idea, en quien el sentido de proporción está ausente, y que ve solo aquello que quiere ver».Reported in William Shepard Walsh, Handy-book of Literary Curiosities, 1892, s.v., «Book, Beware of the man of one».

Joseph Needham, en las conclusiones generales de su obra Ciencia y Civilización en China, refiriéndose al refrán señaló, «puede significar que este hombre sólo ha leído un libro, sólo ha escrito un libro, no posee más de un libro, o pone su fe en un solo libro. El miedo que está sintiendo puede ser en favor de sí mismo. ¡Haber leído tan poco lo pone bastante a merced de su libro!»«50 general conclusions and reflections», pág. 97 del libro Science and civilisation in China.

Éxito limitado como autor

Samuel Butler en El camino de toda carne (1903), un editor utiliza la frase para describir el protagonista de la novela.«Ernest Pontifex, que es un escritor con una sola obra de éxito comercial o de crítica, es un homo unius libri, pero no hace falta decírselo». Butler también recuerda que su editor propio, Trübner, aplicó la frase a él para expresar dudas en su perspectiva literaria, el «único libro» de Butler en este caso sería Erewhon.The Note-books of Samuel Butler, ed. H. F. Jones (1912), p. 155

Notas

Enlaces externos

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