El macellum de Pompeya era un edificio público de época romana destinado a mercado de abastecimiento de la ciudad de Pompeya, especializado en la venta de carne y pescado. Estaba situado en el foro, en su esquina noreste, y era un punto de conexión con la ciudad antigua y el viario circundante.

El macellum se articulaba en torno a un patio central descubierto, donde se encontraron los restos de una estructura circular. Estaba rodeado por una columnata perimetral interior de gran profundidad. A lo largo de las fachadas norte y sur se disponían una serie de tabernae o comercios de alimentación. El acceso a los primeros, doce en total, se producía a través de la calle, mientras que las once tiendas situadas al sur tenían un acceso directo desde el patio del macellum. En la cara oeste se abrían hacia el pórtico del foro seis estancias destinadas al intercambio de divisas.

Una zona de especial interés para los investigadores es la que está situada en el lado este, formada por tres estancias. Se piensa que la del centro podría haberse dedicado al culto imperial, lo cual constataría el papel central que tenían los emperadores en la vida de los romanos ya en el . Las otras dos salas de los lados estarían destinadas a la celebración de rituales religiosos y a la venta de carne.

El edificio se construyó en varias fases. Durante el terremoto de Pompeya de 62, que destruyó numerosas partes de la ciudad, sufrió daños considerables. Las excavaciones arqueológicas realizadas en época reciente han revelado que el macellum no había sido reparado por completo cuando ocurrió la erupción del Vesubio del año 79.

El mercado es interesante como ejemplo de la relación entre la vida económica y pública. Asimismo, atestigua de forma significativa la vida cotidiana en la Antigua Roma, mostrada a través de hallazgos arqueológicos tales como restos de comida, artículos de uso diario o las pinturas de los muros.

Historia miniaturadeimagen|Plano del foro de 1849 con el macellum indicado con la letra F. The illustrated companion to the Latin dictionary, and Greek lexicon, Rich, Anthony, 1803 o 1804-1891 La investigación de la historia de la construcción del macellum se remonta a los trabajos de Amedeo Maiuri.En relación a la historia de la construcción, véase Coarelli, La Rocca, de Voss, pp. 180-185 El edificio que podemos apreciar actualmente data de 130-120 a. C., aunque le precedió uno anterior de dimensiones similares y ubicado en el mismo lugar, aunque sin la rotonda central. Este primer macellum fue edificado en torno a finales del , en época tardo-samnita. En los lados norte y sur, la disposición del pórtico original se correspondía con la del edificio que se construiría posteriormente. Por el contrario, los lados este y oeste eran más anchos. En el lado sur había una hilera de tabernae que tenían menor profundidad y estaban divididas de forma distinta. En el lado este había algunas estancias con decoraciones en el primer estilo y una segunda columnata en el frente.

La fachada difería de la del edificio definitivo, puesto que estaba situada más hacia delante y próxima al foro. El mercado al aire libre estaba pavimentado con baldosas de piedra pulida y compactada. El suelo de las tabernae estaba formado por lajas de piedra con una capa de mortero. En las habitaciones del lado este, el mortero estaba mezclado con trozos de ladrillo, llamado opus signinum. En la zona del mercado descubierto el empedrado permaneció en uso hasta el 62, mientras que en los espacios interiores fue gradualmente sustituido por opus signinum.

Entre el 130 y el 120 a. C., el mercado se reconstruyó completamente tras la reordenación de la zona del foro. La nueva estructura no difería sustancialmente de la anterior, excepto por la construcción de un monóptero central, el retroceso de la fachada principal y una ligera disminución en su superficie. Durante la época Julio-Claudia experimentó trabajos de reacondicionamiento y el conjunto adquirió su aspecto final. Se demolió del lado este de la columnata interior y se renovó el pavimento. Las columnas de toba volcánica originales se conservaron inicialmente, pero en el lado oeste se retiraron para erigir un edículo de opus incertum, que rápidamente fue desestimado. Las tabernae actuales de las fachadas oeste y norte pertenecen también a esta fase constructiva.

miniaturadeimagen|Antigua vista del macellum anterior a 1889, fotografiado por Roberto Rive. El terremoto del 62 produjo importantes daños al macellum, que tuvo por tanto que ser restaurado. La columnata de toba volcánica se eliminó completamente, quizás para ser reconstruida, aunque se abandonó definitivamente. Se reedificaron algunas tabernae, se rehízo la decoración pictórica y se construyó un nuevo muro perimetral en el lado sur, necesario tras la edificación del templo de los Lares Públicos.

El edificio quedó sepultado bajo una capa de lapilli y cenizas a causa de la erupción volcánica del Vesubio en el año 79. En el momento del suceso las labores de restauración probablemente no habían finalizado aún. Las excavaciones arqueológicas entre 1818 y 1821 a cargo de la casa de Borbón-Dos Sicilias redescubrieron el edificio. Inicialmente, el hallazgo de lajas de mármol y de doce basas de columnas en el centro hizo pensar a los expertos que la construcción fuese un panteón, es decir, un templo dedicado a todos los dioses. El descubrimiento en excavaciones sucesivas de restos de cereales y frutas en el lado norte del edificio, y escamas y espinas de pescado en el patio central, determinó que se trataba de un mercado.

Únicamente se conserva la planta inferior del edificio actual, aunque existió también una superior, donde se supone que se ubicaban los áticos para los trabajadores del macellum. El acceso se realizaba a través de una escalera de madera, que conducía a un corredor también de madera desde el cual se llegaba a las habitaciones.

Ubicación miniaturadeimagen|Plano antiguo del foro realizado por August Mau. El macellum es el edificio en la esquina superior derecha. miniaturadeimagen|Molde de un cadáver fosilizado que se expone en el macellum. El macellum de Pompeya está situado en la parte exterior de la esquina noreste del foro, entre la vía de los Augustales y el Santuario de los Lares Públicos. Limita al norte con la vía de los Augustales, al sur con el vicolo del Balcone Pensile y el Santuario de los Lares Públicos, al este con el vicolo di Eumachia y al oeste con la esquina nororiental del foro. La elección de este lugar, central pero al mismo tiempo escondido, se tomó para evitar que fuese un obstáculo para las actividades de la plaza. El edificio es de planta rectangular y su acceso se producía por tres entradas distintas: las dos principales estaban emplazadas una en el centro del lado oeste, mirando hacia el foro, y otra en la cara norte, hacia la vía de los Augustales. El tercer acceso de servicio era lateral, estaba situado al sudeste y solo podía alcanzarse utilizando una escalera pequeña.

Los muros perimetrales, parcialmente reconstruidos tras el terremoto del año 62, se ejecutaron con opus reticulatum enmarcados por pilastras de ladrillos realizados con toba volcánica. Los expertos destacan el muro de la fachada sur, el último en ser construido, ya que se considera uno de los mejores ejemplos de opus reticulatum de la ciudad, además de ser uno de los mejor conservados.

La fachada oeste del macellum no discurría paralela al foro, sino que estaba ligeramente desalineada con el límite de la plaza, ya que debía encajarse entre la vía de los Augustales y el vico del Balcone Pensile, las dos calles que lo flanqueaban al norte y al sur respectivamente. Para compensar esta irregularidad, las tiendas recayentes al foro en el lado oeste incrementaron su tamaño gradualmente de sur a norte, para poder alinearse con el perímetro de la plaza.

Descripción miniaturadeimagen|250px|Planta del macellum Acceso principal y lado oeste miniaturadeimagen|Acceso al macellum y edículo central. miniaturadeimagen|Vista desde el exterior hacia las tabernae del lado oeste. El acceso monumental al macellum se produce por el lado oeste. En realidad, se trata de dos entradas separadas por un edículo flanqueado por dos columnas corintias. En el frente de fachada destacan tres columnas de mármol del pórtico del foro, muy restauradas y coronadas con capiteles corintios. Dos de ellas tienen el tercio inferior del fuste decorado con acanaladuras, mientras que la parte superior carece de ellas. Una parte del entablamento todavía se conserva sobre los capiteles. El vestíbulo del macellum estaba directamente conectado al pórtico del foro. Dicho pórtico estaba formado por dos niveles de columnas, colocados uno sobre el otro sin una planta intermedia, de forma que semejaban una fachada.Relativo a la construcción y dimensiones, véase También se conservan en su emplazamiento original las basas de las esculturas en honor a los ciudadanos ilustres, que se ubicaban detrás de cada columna, aunque carecen de su revestimiento de mármol inicial. En la parte delantera del edificio se localizaron otros pedestales para las estatuas honoríficas.

El edículo central que divide en dos la fachada carece de estatua en su interior, aunque debía ser la de un emperador, en cuyo caso se supone que el culto imperial comenzaría a la entrada al macellum. Ambas columnas están decoradas con quimeras, que originalmente no formaban parte del edificio sino que pertenecían a una de las tumbas más importantes del lugar: la Tomba delle Ghirlande o tumba de las guirnaldas, situada en la Via dei Sepolchri (vía de los sepulcros), frente a la Puerta de Herculano. Las quimeras no se habrían tallado en Pompeya sino que probablemente se habrían manufacturado en un taller griego. Sin embargo, también es posible que se realizaran en un taller neoático de Nápoles o Puteoli.

A lo largo de la fachada oeste se disponen seis espacios que se abren hacia el foro, situándose tres a cada lado de la entrada principal. Están construidos con opus incertum (mampostería de cascotes) y eran probablemente casas de cambio o lugares de intercambio de divisas. Su profundidad va disminuyendo de norte a sur para que su fachada pudiera adaptarse a la línea de contorno del foro.

Decoración pictórica En el muro oeste del patio interior se conservan una serie de frescos pertenecientes al cuarto estilo pompeyano, que se cree que son de un periodo posterior al terremoto del 62. En el centro de cada imagen se representó una escena mitológica, alrededor de la cual se dispuso un fondo negro con un recercado en rojo. Entre cada panel individual se reprodujeron unas vistas arquitectónicas de edificios en verde y rojo pálido sobre un fondo blanco. Los delicados elementos arquitectónicos hacen que los paneles negros emerjan y dividen el muro en una zona inferior y otra superior.

Una de las escenas de la zona inferior muestra a Penélope reconociendo a Ulises tras su retorno, mientras que en otra aparece Ío vigilada por Argos y en una tercera, Medea planea la muerte de sus hijos. En la parte superior, sobre un fondo azul, se puede apreciar a una joven con útiles para el sacrificio y un sátiro tocando el aulós. También aparecen representaciones de naturalezas muertas con pájaros, aves domésticas, jarras de vino, fruta, flores, cestos y pescados en un estilo naturalista. Otra escena muestra a varios cupidos que coronan a un asno con guirnaldas, mientras que en un segundo plano aparecen unas ruedas de molino. Este fresco probablemente simbolizaba el festival de Vesta, en el cual los asnos eran relevados de su trabajo.

Estas pinturas, que presentan unos bulliciosos puestos de mercado con su mercancía a la venta, tenían como objetivo persuadir a los clientes para animarles a comprar. Asimismo, han facilitado a los expertos la identificación del edificio como un macellum y han arrojado luz sobre el tipo de alimentos que consumían los habitantes de Pompeya.