El Directorio de Pueyrredón fue el séptimo y antepenúltimo Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, encabezado por Juan Martín de Pueyrredón, quien resultó electo el 3 de mayo de 1816 por el Congreso de Tucumán pero que entró en funciones recién el 29 de julio.
Continuó y exacerbó la guerra entre Artigas y el Directorio, destacándose sus infames intervenciones a las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Córdoba, todas ellas integrantes de la Liga Federal. En oposición al ideario republicano del Partido Federal, fue partidario de la coronación de un monarca de la casa de Borbón para gobernar las Provincias Unidas, por ello impulsó negociaciones secretas que estuvieron a cargo del diplomático Valentín Gómez.
Ante el fuerte rechazo de las provincias a la sanción de la Constitución de 1819 que, pese a no definir la forma de gobierno, dotaba al Estado de un poder ejecutivo republicano-aristocrático y centralista, ordenó al Ejército del Norte y de los Andes el retorno al país y la supresión de la rebeldía de las provincias. La negativa de estos a involucrarse en la guerra civil condujo a Pueyrredón a dimitir el 9 de junio de 1819, dejando al gobierno nacional ahogado en una crisis institucional.
Antecedentes La guerra de Independencia argentina se encontraba en uno de sus puntos más importantes tras la profunda derrota de la batalla de Viluma, en el contexto de la tercera expedición auxiliadora al Alto Perú, posibilitada por la dimisión de José de San Martín del Ejército del Norte y la retirada del apoyo de Martín Miguel de Güemes y sus gauchos. Las Provincias Unidas se veían por tercera vez consecutiva estancadas y en desventaja frente al ejército realista, que había logrado reconquistar Chile y restaurar el régimen español tras el Desastre de Rancagua, donde los patriotas chilenos debieron exiliarse al país vecino para evitar ser completamente reducidos. Se avecinaba la invasión luso-brasileña a la Provincia Oriental, que integraba la Liga Federal del caudillo José Gervasio Artigas, opuesta frontalmente al Directorio y sus tendencias centralistas. Los sucesivos directores supremos le habían declarado la guerra pero no habían logrado someter al proyecto confederal de Artigas, que gozaba de un especial apoyo de los pueblos del Litoral.
La figura de Juan Martín de Pueyrredón emergió como una solución a la decreciente legitimidad del Directorio. Su prestigio se cimentaba en su pasado como héroe de las invasiones inglesas, su experiencia dentro del Primer Triunvirato y su audaz acción al salvar los caudales de la Casa de Moneda de Potosí en 1811, recurso vital en la larga guerra contra los realistas.
Historia
Elección En la sesión del 2 de mayo de 1816, el Congreso de Tucumán realizó una votación para elegir a un nuevo director supremo, considerando que desde abril el mando se encontraba bajo Antonio González Balcarce, sustituto del general José Rondeau, que se encontraba imposibilitado de asumir por estar al frente del Ejército del Norte. Entre los candidatos también se encontraban el general Manuel Belgrano y el vicepresidente del Congreso, Esteban Agustín Gascón. Inicialmente el Congreso se inclinó por Belgrano, pero la noticia de la recuperación de la ciudad de Santa Fe por los artiguistas, al mando de Mariano Vera y Estanislao López, hizo que la elección recayera en Pueyrredón, quien era visto como un hombre fuerte. Fue elegido casi por unaminidad y prestó juramento al siguiente día.
Antes de asumir el gobierno, partió a la provincia de Jujuy para reunirse y conciliar con Martín Miguel de Güemes.
Declaración de independencia Después de tres meses y medio de sesiones, el 9 de julio de 1816 el Congreso declaró formalmente la independencia de las Provincias Unidas de la monarquía española y de toda dominación extranjera.
Este evento, aunque no impulsado por Pueyrredón, ocurrió en el marco de su administración e impulsó positivamente su primer año.
Cruce de los Andes Pueyrredón dispuso la creación del Ejército de los Andes, nombró a San Martín como general en jefe y ordenó la ejecución de la campaña libertadora. El gobierno central colaboró en el aprovisionamiento de armas, uniformes, ganado, dinero y tropas para la campaña libertadora hacia Chile y posteriormente hacia Perú, ello implicó el aumento de impuestos aduaneros para conseguir fondos.
Traslado del Congreso En 1817 el director supremo Pueyrredón promovió el traslado del Congreso desde San Miguel de Tucumán hacia Buenos Aires, buscando fortalecer el control político del gobierno central sobre las deliberaciones del Congreso.
La guerra civil con Artigas
El federalismo
La invasión portuguesa a la Banda Oriental
En agosto de 1816, el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarbes puso en marcha la campaña comandada por el general Carlos Federico Lecor, que invadió la Provincia Oriental. Esta provincia integraba la Liga Federal, una confederación de provincias partidarias del federalismo rioplatense, desde 1814.
Cuando Pueyrredón llegó al gobierno, la invasión portuguesa a la Banda Oriental ya estaba en marcha. El Congreso tomó una posición neutral. Pueyrredón, interesado en la eliminación del máximo líder federal oriental, toleró y colaboró diplomáticamente con la invasión. A través de enviados como Manuel José García y Nicolás de Herrera, el Directorio negoció con la corte portuguesa en Río de Janeiro, donde exigió que no se sobrepasara la línea del río Uruguay. Esta política de tolerancia incrementó el resentimiento provinciano al gobierno centralista que representaba Pueyrredón.
Tras una serie de combates, Lecor logró entrar y ocupar Montevideo el 20 de enero de 1817. Artigas perdió entonces un importante territorio para la causa federal. Algunos de sus militares se convirtieron en colaboradores de los invasores —es el caso de Francisco Xavier de Viana—, algo que debilitó a Artigas.
El Directorio de Pueyrredón duramente criticado por los federales artiguistas, que lo acusaban de complicidad con los portugueses por tolerar la invasión. Finalmente impuso su autoridad, disponiendo el destierro de los principales jefes del Partido Federal porteño.
Intervenciones a las provincias
Entre 1817 y 1818 ordenó al Ejército del Norte intervenir a las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Constitución de 1819
Asentado el Congreso en Buenos Aires, resolvió sancionar una constitución; se encargó a una comisión especial la tarea de redactarla. El Congreso concluyó su obra en 1819 sancionando una constitución que generó un fuerte rechazo en la mayoría de las provincias, porque aunque no definía la forma de gobierno, dotaba al Estado de un gobierno central dividido en tres poderes, en una especie de sistema intermedio entre la república y la monarquía constitucional. No llegó a entrar en completa vigencia nunca ya que solo fue jurada por la intendencia de Buenos Aires.
Renuncia En junio de 1819, Pueyrredón renunció a su cargo. La mayoría de las provincias del Interior se manifestaban partidarias del sistema federal; estaban dispuestos a romper con la política del Directorio y rechazaban los proyectos monárquicos y los acuerdos con Portugal, los enfrentamientos se agudizaron, las guerras civiles estaban por reiniciarse.
Luego de la renuncia de Pueyrredón asumió José Rondeau, último director supremo nombrado con la esperanza de reordenar al Directorio.
Véase también
Independencia de la Argentina
Director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata
Referencias
Bibliografía
Categoría:Director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata