Vázquez de Coronado es el cantón undécimo de la provincia de San José, en Costa Rica. Se ubica al norte del Valle Central y forma parte de la Gran Área Metropolitana. Su cabecera es el distrito de San Isidro, con categoría de ciudad, y administrativamente se divide en cinco distritos: San Isidro, San Rafael, Dulce Nombre de Jesús, Patalillo y Cascajal.

El cantón tiene una superficie de 222,20 km² y, según la estimación de población y vivienda de 2022 del INEC, contaba con 70 922 habitantes.

El territorio cantonal comprende zonas urbanas, áreas agropecuarias y sectores montañosos de la Cordillera Volcánica Central. Parte de su territorio se encuentra dentro del parque nacional Braulio Carrillo, una de las áreas protegidas más extensas de Costa Rica.

Entre sus bienes patrimoniales se encuentra la Iglesia de San Isidro Labrador, ubicada en el distrito de San Isidro. El inmueble fue declarado patrimonio histórico-arquitectónico de Costa Rica mediante el decreto ejecutivo n.º 33635-C.

Toponimia El topónimo de «Vázquez de Coronado» se origina como un homenaje al conquistador español y Juan Vázquez de Coronado y Anaya, quien nació en la ciudad de Salamanca, España, en 1523, y falleció en octubre de 1565 en un naufragio mientras regresaba de un viaje a España de camino hacia Costa Rica.

El nombre del cantón es mencionado por primera vez en el decreto de creación del cantón, cuando el representante del cantón ante el Congreso Constitucional de Costa Rica, hombre de apellido Briceño, propuso que el nuevo cantón llevase el nombre de "Coronado" en honor al conquistador Juan Vázquez de Coronado. Mediante el acuerdo del Poder Ejecutivo n.º 3 del 7 de enero de 1975, se denominó al cantón con los apellidos del conquistador según dictamen favorable de la Comisión Costarricense de Nomenclatura del 9 de diciembre de 1974.

Historia

Orígenes Los primeros asentamientos registrados en el territorio que hoy corresponden al cantón de Vázquez de Coronado se remontan al antiguo cacicazgo de Toyopán (nahuatl: teo-ti, dios, y pan, lugar), en el , gobernado por el rey Huetar Yorutsí y el cual se encontraba tributado al antiguo Reino Huetar de Occidente, una nación amerindia y uno de los dos grandes reinos indígenas de la parte central del país, reinado por el Cacique Garabito. En el territorio se han encontrado numerosos entierros con piezas de cerámica y piedra y numerosas huacas, todos ubicados en varios lugares de este territorio. Los más valiosos hallazgos arqueológicos fueron hechos en el actual distrito de San Rafael. Estas piezas arqueológicas de importancia que se han encontrado en la zona corresponden a los llamados «Altares de Toyopán», metates trípodes de panel colgante que representan el mito antropogénico en la cosmogonía de los indígenas del Valle Central de Costa Rica, y que en la actualidad se consideran invaluables objetos representativos del arte precolombino costarricense.

Tras la conquista del centro de Costa Rica, el español y alcalde mayor de Nueva Cartago y Costa Rica, Juan de Cavallón y Arboleda, funda la ciudad de Castillo de Garcimuñoz en el occidente del Valle Central y procede a someter a los indígenas del Reino Huetar de Occidente, entre ellos a los del cacicazgo de Toyopán. Sin embargo, en 1562, Juan Vázquez de Coronado es nombrado como alcalde mayor de la provincia e inicia un proceso de "pacificación" en el territorio tras el sometimiento realizado por su predecesor. A partir de ello, Vázquez de Coronado entabla relaciones con el Cacique Yorutsí y forma una alianza con su cacicazgo y otros del ntral. Más adelante, el Cacique Aczarri, quien gobernaba otro cacicazgo del Valle Central, solicitó a Vázquez de Coronado su ayuda contra sus enemigos de los reinos de Quepo y Turucaca, quien accedió a ello. El Cacique Yorutsí ofreció cuarenta guerreros para apoyar en la ofensiva.

Sobre los habitantes del territorio, decía Vázquez de Coronado, en su carta enviada al rey de España, Felipe II, que:"Los naturales son vivos de ingenio, belicosos, mayores de cuerpo que otros, bien hechos. Imitan en la sutileza de las contrataciones a los mexicanos; tienen la ropa de algodón por extremo buena, gran cantidad de oro de todos los quilates."

Y más adelante, escribía sobre el sitio lo siguiente: "Finalmente, vuestra majestad tiene aquí uno de los mejores rincones de su reino."En julio de 1563, Juan Vázquez de Coronado viaja a Nicaragua, dejando al sargento mayor Juan de Illanes de Castro en cargo. Sin embargo, al retorno de Vázquez de Coronado a Costa Rica, se encuentra con revueltas indígenas en la ciudad de Cartago y a algunos caciques encarcelados, entre ellos el Cacique Yorutsí, por lo que ordena la liberación de los caciques inmediatamente. Al año siguiente, Vázquez de Coronado moriría en un naufragio mientras regresaba de un viaje a España en camino hacia Costa Rica.

Durante los siglos y , ciertas partes del sur de Vázquez de Coronado formaron parte de un territorio entonces llamado el Valle del Murciélago, que consistía de los hoy distritos de Guadalupe, San Vicente de Moravia, San Isidro de Coronado, La Uruca de San José y el cantón de Tibás. A principios del , ciertas familias comenzaron a poblar la hoy villa de San Antonio, en el hoy distrito de Patalillo.

En 1840, en el contexto de una organización administrativa del Estado que impulsó el gobierno de Braulio Carrillo Colina, se divide a San José en un total de 26 cuarteles, entre ellos el cuartel de San Isidro. Este cuartel, mediante la Ley n.º 22 del 1° de diciembre de 1841, pasó a formar parte del llamado barrio de San Juan (hoy la mayor parte del cantón de Tibás y parte de los cantones de Moravia y Vázquez de Coronado), parte del Departamento de San José. El barrio de San Juan quedaba dividido en cinco cuarteles: San Isidro de la Arenilla, San Vicente, San José, El Virilla y La Ermita. El cuartel de San Isidro de la Arenilla obtuvo esa denominación porque uno de sus primeros habitantes, Carlos Zúñiga, llevó dentro de sus pertenencias una imagen de San Isidro Labrador, motivo por el cual sus pobladores, católicos y agricultores eligieron como patrono a este Santo. El nombre de Arenilla se le asignó debido a la condición de sus terrenos, formados principalmente por arena.

En la Constitución Política del 30 de noviembre de 1848, se estableció una nueva división política y administrativa que contempló la nomenclatura de provincias, cantones y distritos parroquiales. De entre los distritos parroquiales del cantón de San José creados en esa ocasión, se encontraba San Isidro de la Arenilla como distrito parroquial.

En 1864, se establece la primera ermita del actual cantón de Vázquez de Coronado, después de que 3 años antes el establecimiento de esta fuese denegada por las autoridades religiosas del momento. En ese mismo año el Censo Nacional muestra al distrito de San Isidro de la Arenilla con una población de 1270 habitantes, siendo la gran mayoría personas menores de 25 años de edad. Este mismo censo registra que en San Isidro residió la persona más longeva de todo el cantón de San José en ese entonces, una mujer llamada Juana Cervantes de 100 años de edad.

El 24 de julio de 1867, por decreto n.º 20, se vuelve a dividir el territorio de la República para efectos Municipales, y por consiguiente, en 1872, San Isidro de la Arenilla pasó ahora a ser un distrito del cantón de San José.

En 1878, se erige la Parroquia de San Isidro del Labrador, con advocación al santo que lleva de nombre la iglesia, después de que el colono y agricultor José Ana Marín donara un terreno para erigir el templo. izquierda|miniaturadeimagen|159x159px|Juan Vázquez de Coronado y Anaya.|alt= Cantonato Ante el mejoramiento de las condiciones de vida, el progreso y las riquezas naturales del distrito, los habitantes de San Isidro de la Arenilla presentaron una solicitud el 8 de julio de 1910 ante el Congreso Constitucional de Costa Rica, con el propósito de erigir un nuevo cantón en conjunto con otros poblados de la zona.

En la petición, los vecinos exponían sus condiciones de vida, su desarrollo, sus recursos naturales y su aspiración por constituirse como cantón, junto con el distrito de San Jerónimo (actualmente parte del cantón de Moravia).

La solicitud fue admitida por la Secretaría del Congreso y remitida a la Comisión de Gobernación y Policía el 15 de julio de 1910. Esta comisión estuvo integrada por los diputados Tobías Zúñiga Montúfar, J. B. Fonseca y C. Pupo, quienes recibieron la documentación el día 18. Posteriormente, a solicitud de la Comisión de Gobernación de la provincia de San José, se presentó un informe favorable sobre el desarrollo y progreso del distrito.

En el expediente aparece una gran cantidad de notas enviadas al Congreso por autoridades y vecinos de los pueblos que se unirían posteriormente en cantón algunas son para indicar su acuerdo, otras para manifestar su rechazo a los límites propuestos. Por ejemplo los vecinos del distrito de San Jerónimo enviaron un memorial al Congreso constitucional el 24 de julio de 1910, indicando que estaban de acuerdo con la intención de conformar un nuevo distrito. El agente principal de policía de San Isidro Don Gil Vega y el sindico procurador Don Higinio Vargas, también reafirmaron la veracidad de los límites propuestos, en memorial fechado 29 de junio de 1910. Desde el principio, la Comisión de Gobernación del Congreso rindió un informe apoyando la gestión de los vecinos de San Isidro.

En la ley n.° 17 del 15 de noviembre de 1910, durante el primer gobierno de Ricardo Jiménez Oreamuno, se erigió Coronado como cantón de la provincia de San José, designándose como cabecera a San Isidro, la cual mediante este mismo decreto se le otorgó el título de villa. En el decreto se fijan los límites del cantón, después de muchas disputas con comunidades colindantes, y se indican los nombres de los tres distritos que lo conformaron: San Isidro y San Antonio, San Rafael y San Pedro, y San Jerónimo y Jesús.

El 6 de enero de 1911 se llevó a cabo la primera sesión del Concejo Municipal de Vázquez de Coronado, integrado por los regidores propietarios, señores Ramón Arias Cordero, como presidente, Higinio Vargas Vargas, como vicepresidente. El secretario municipal fue don José Ballestero y el jefe político don Gil Vega. El 14 de enero de 1912 se inaugura la cañería del cantón.

El 22 de abril de 1920, la Municipalidad de Coronado firma un convenio con la empresa The Costa Rica Electric Light & Traction Co. Ltd, basada en Londres, para el suministro de alumbrado público en el cantón.

En 1938 se colocó la primera piedra del actual Palacio Municipal, bajo la presidencia de León Cortés Castro. El 10 de enero de 1968, por medio de la Ley n.º 4045, la villa de San Isidro recibe el título de ciudad.

La primera escuela se construyó en 1886, en la administración de Bernardo Soto Alfaro, con el nombre de José Ana Marín Cubero. En 1961, se inauguró un nuevo edificio escolar para la citada escuela, en el gobierno de Mario Echandi Jiménez. El Liceo de Coronado inició sus actividades docentes en marzo de 1970, en el gobierno de José Joaquín Trejos Fernández.izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Construcción del Túnel del Zurquí en marzo de 1981.|alt=Durante los acontecimientos de la Guerra Civil de 1948 se registraron hechos de violencia en Coronado, entre los que se pueden citar el asesinato a manos de la policía del dirigente ulatista Amadeo Chinchilla durante la llamada "Huelga de Brazos Caídos" en julio de 1947 y el ametrallamiento de la jefatura política en 1948. En enero de 1968 se escribe en Patio de Agua de Coronado el Manifiesto Democrático para una Revolución Social del Partido Liberación Nacional, orientado a un llamamiento a la reorganización interna de ese partido por parte de lo que se consideró el ala izquierdista interna. La misma surge de las reuniones efectuadas en el hogar del Rev. Dr. Benjamín Núñez Vargas.