Chuquicamata es un antiguo campamento minero chileno, ubicado al interior de la comuna de Calama, provincia de El Loa, región de Antofagasta. El campamento fue construido junto a la mina de Chuquicamata, el principal yacimiento cuprífero del país.
En el censo de 2002, el último realizado previo al cierre del campamento, contaba con 10.465 habitantes y una superficie de 4,70 km². Producto de la contaminación por materiales pesados como arsénico en el entorno, se decidió el cierre del campamento del 1 de septiembre de 2007. La mayor parte de la población fue trasladada a la ciudad de Calama, algunos kilómetros al sur.
En la actualidad, el antiguo campamento se encuentra deshabitado y su acceso está controlado únicamente para trabajadores de la mina y turistas que visitan el centro histórico preservado.
Etimología
No se ha establecido el origen exacto de la etimología del campamento minero, se han entregado hipótesis sobre su origen relacionandose con el hecho del afincamiento de tribus Atacameñas que habitaron la región, llamadas Collas o también Chusquis. La traducción en lengua atacameña del nombre de esta, podría traducirse como Dura Lanza. Se ha planteado la teoría de que su nombre deriva de la lengua Aimara, siendo su traducción completa como; El límite de la tribu de los indios chucos. La denominación de estas tierras para los atacameños pasó con el tiempo de llamarse como Chuqui-Kahur, luego con el tiempo se llamó como Chuqui-Kamaccon la conquista del guerrero Inca, Tupac-Yupanqui.
La etimología en Kunza, de aborígenes que vivieron 400 años después que las dos tribus antes mencionadas, puede traducirse como; Tierras rojas de los indios Chucos.
En la lengua Quechua, de procedencia Incaica, se estima que el nombre pudo haber surgido de la interpretación; Abundancia que se va a recoger.
Historia miniaturadeimagen|Corte lateral de la mina de Chuquicamata.
El campamento de Chuquicamata se empezó a construir entre 1911 y 1912, se fundó el 18 de mayo de 1915, tenía como función principal albergar a los jefes, trabajadores y obreros con los equipamientos básicos, que rápidamente se fue equipando y llegó a tener unos 25 000 habitantes.
Placilla y Punta de Rieles
Los primeros antecedentes de un centro urbano en lo que se conoce como Chuquicamata, fueron Placilla y Punta de Rieles. En estos lugares comenzó la venta de víveres y los primeros centros de diversión. Estos sitios actualmente están cubiertos por los inmensos bancos de la mina norte.
El historiador loíno (de la provincia chilena de El Loa, región de Antofagasta) Héctor Pumarino Soto afirma que los cesantes de la Guerra del Pacífico cambiaron sus armas por herramientas. Punta de Rieles recibía ese nombre porque allí desembocaban todos los ramales que terminaban en punta, simulando una flecha. Se ubicaba al suroeste del campamento. El ferrocarril se instaló debido a los peligros de transportar el metal en mula. El último destino de los convoyes era un puñado de garitos y casa de remolienda. Desde la estación hacia el norte estaban las casas, que a medida que se alejaban del ferrocarril eran cada vez más miserables.
Ambos poblados siguieron creciendo hasta la llegada de los estadounidenses y la construcción de Chuquicamata. Punta de Rieles fue condenado por la empresa, pues significaba un peligro para sus trabajadores que constantemente se escapaban a beber allí, además de que en el lugar proliferaba la promiscuidad y la delincuencia, los obreros no retornaban en días a sus labores y muchos fueron muertos por inescrupulosos cazafortunas que rondaban la zona. Poco a poco se fue despoblando y se fue depositando una torta de ripio sobre sus casas, hasta que a mediados de los años treinta desapareció por completo.
Placilla tuvo mayor duración, debido a que sus dueños nunca quisieron vender sus posesiones, en tales circunstancias seguía explotando el socavón, mientras que el tajo de Chuquicamata crecía a su alrededor.
El decreto 1854, promulgado el 29 de abril de 1905 por el gobierno del presidente Germán Riesco, autorizó a la Braden Copper Company, empresa del ingeniero estadounidense William Braden, para que operara en territorio chileno. Las dificultades geográficas y la necesidad de expandir las instalaciones de la mina, le obligaron a vender la propiedad, que pasó a ser administrada por la Kennecott Corporation.
En 1910, Albert C. Burrage, en sociedad con la Duncan Fox y C.ª, obtuvo permiso para explotar la mina Chuquicamata. El 3 de abril de 1911, Burrage fue autorizado por el gobierno chileno para establecer el centro metalúrgico en Chuquicamata, donde sin permiso los hermanos Guggenheim (financistas de Nueva York) habían efectuado labores de prospecciones. Esto dio lugar a una intensa competencia por lograr los derechos del mineral, que terminó a comienzos de 1912 con un acuerdo entre ambas sociedades.
Luego, el 11 de enero de 1912, el gobierno aprobó la ley que otorgó la autorización para explotar el yacimiento. El 3 de abril de 1913, en la presidencia de don Ramón Barros Luco, fue promulgado el decreto 878, que entregó a la nueva sociedad el permiso para establecer agencia en Chile.
Bajo la hegemonía de los hermanos Guggenheim (Sociedad Braden Cooper Co.) comienza en 1915 la explotación del yacimiento en Chuquicamata, con una producción de 10 000 toneladas diarias. Por su pasado salitrero y la represión contra los movimientos obreros, los hermanos Guggenheim, decidieron cambiar el nombre de su compañía por Chile Exploration Company, que por un error fue identificada durante mucho tiempo como Chilex. Este error de llamar Chilex también es usado comúnmente para el teatro, aunque su nombre es teatro Chile, no Chilex.
Después de 14 años de explotación, la Chile Exploration Company vendió sus derechos a la Anaconda Copper Company. Los sondeos del mineral estuvieron a cargo de Edwin Berry y Walter Perkins, quienes contrataron como ayudantes a los hermanos Juan y Alberto Almonte, conocedores de las aguadas y ríos de la zona, elementos vitales para establecer una faena extractiva. El 4 de febrero de 1913 la Chile Exploration recibió a su primer gerente: Fred Hellman.
Comienza la construcción
La empresa solicitó concesiones y permisos para dotar a las faenas de agua potable y de uso industrial, energía eléctrica, ferrocarriles, líneas telefónicas y terrenos donde efectuar las construcciones de las diferentes áreas de trabajo y residencial.
Una de las primeras autorizaciones que recibe la empresa provino del alcalde de Tocopilla y tuvo como objetivo permitir el uso de terrenos para el levantamiento de una planta eléctrica que daría energía a Chuquicamata.
En el ámbito local, la cuprífera recibió varias hectáreas para la edificación de una planta de lixiviación de minerales de baja ley y un espacio para el campamento de su personal, además de concesiones de agua en los ríos San Pedro, Toconce y Lequena. También se mencionaba un permiso para tender líneas ferroviarias internas y un ramal al ferrocarril Antofagasta-Bolivia. Para la obtención del agua, se exterminó a animales y se expulsó a los comuneros indígenas que habitaban los sectores precordilleranos de la provincia de El Loa.
Asimismo se autorizó la construcción de líneas de transmisión de energía eléctrica y una línea telefónica entre Tocopilla y Chuquicamata.
Nació así la Maestranza; sus armazones, las vigas y pilares se entretejían en alturas que iban desde los 71 metros de largo por 25 de ancho. En un nivel más abajo y a una distancia de 200 metros, se levantó la Fundición de Cobre, al frente la casa electrolítica.
Campamento de Chuquicamata miniaturadeimagen|Capilla en el campamento. 250px|miniatura|Plaza Los Héroes, en Chuquicamata. miniaturadeimagen|Plaza del campamento. miniaturadeimagen|Antigua filial bancaria. miniaturadeimagen|Plaza y mina al fondo. miniaturadeimagen|Busto en honor a Arturo Prat. La construcción del campamento comenzó en 1917. Los ingenieros encargados determinaron la ubicación de dos grandes complejos de casas, que se ubicarían a tres kilómetros de distancia de las rejas que marcaban el límite de las áreas de trabajo.
Campamento Americano
Cerca de la mina, los estadounidenses nivelaron algunos sectores, dando inicio al Campamento Americano, denominado erróneamente así porque allí solo vivirían ingenieros y ejecutivos estadounidenses. Así desde sus inicios Chuquicamata contó con dos campamentos, distantes tres kilómetros entre sí y conectados por la avenida Tocopilla. Aquí se encontraban los carabineros, los bomberos y el primer hospital de Chuquicamata que lo hacía muy exclusivo.
La vida del Campamento Americano duró hasta 1984, cuando sus casas fueron algunas trasladadas, mientras que otras fueron demolidas y enterradas. Entre las desmontadas y reconstruidas estuvo la casa 2000 (The General Manager House), que hoy se encuentra en la villa Auka-Huasi, del sector oeste del Campamento.
La disposición de las casas fue jerárquica. Había un total de 280 casas. La vivienda del gerente de la empresa estaba en lo más alto y su diseño se conocería como Special A, un modelo de construcción que se usaba entre los grandes hacendados, al sur de Estados Unidos.
Los materiales fueron traídos desde el extranjero y la arquitectura daba espacio a grandes ventanales, tablas de raulí (árbol de la familia de las Nothofagaceae), pilares, fachadas e interiores de pino oregón, una gran sala con una enorme chimenea, cocina, salones de recepción, enormes pasillos, escaleras de caracol, cinco dormitorios, más dos destinados al personal de servicio, amplios patios y terreno para jardines que tenían pimientos, pinos, palmas y árboles frutales.
Más abajo las casas de los subgerentes, con un estilo similar, llamadas Special. La diferencia con la vivienda del gerente era el tamaño.
En orden descendente, se veía el levantamiento de las casas que ocuparían los superintendentes designadas tipo Large A. Luego, Large B, para los jefes estadounidenses según su rango. Detached A-B, Ford A y, finalmente unas de pequeñas dimensiones que serían ocupadas por los futuros ingenieros que trabajarían para la Chile Exploration Company.
Campamento de empleados
A la opulencia del Campamento Americano, se opuso el Campamento de Empleados. Los mejor ubicados fueron los capataces, a quienes los estadounidenses inculcaron su sistema de clases con viviendas aparte. Fueron las casas tipo Latas, construcción hecha con pilares de madera, cubiertas por esterillas a las que luego se les agregaba cemento granulado.
De esquina a esquina había cuatro casas. Nacen así Los 200, Los 300, Los 400 y Los 500. Estaban separadas entre sí, incluso algunas quedaron en la cima de un pequeño cerro, como fue el caso de Los 400, que posteriormente sería el camino de comunicación entre el Campamento Americano y el obrero.
En la parte baja del campamento obrero, la compañía mandó construir Los Hundidos, un tipo de casa con las mismas características que las Latas, pero cubiertas en la planta baja con latones y en la alta con madera. De esquina a esquina había nueve casas, las que quedaban en las esquinas eran más pequeñas.
Cada calle llevaba una letra. El lote empezaba en la A y terminaba en la I. La numeración iba de oeste a este, así se encontraban los 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70 y 80, hasta llegar al 1099.
Frente a la letra A, se levantaron unos juegos infantiles que contaban con moderna infraestructura. Detrás de este complejo se ubicaban los Tipos C, una construcción que destacaba al entrar un pequeño hall, living, comedor, dos o tres dormitorios y el característico patio cerrado con esterilla.
Cada dos calles existía un pilón, lugar desde donde se extraía el agua. Constaba de una gruesa cañería de más de 15 centímetros de diámetro. Dentro de este había una llave.