Elena Martín Vivaldi (Granada, 8 de febrero de 1907- 9 de marzo de 1998) fue una poetisa española del . thumb|200px| Elena Martín Vivaldi, “Nacía cada vez que se anunciaba la primavera o como flor brotaba de su alma un poema”. Emilio de Santiago. |fechaacceso= 2 de abril de 2012}

Nació en 1907 en Granada, ciudad en la que vivió y trabajó casi toda su vida. Al morir en su casa, en su mesa había un libro de Virginia Woolf.

Fue la cuarta de ocho hermanos, hija de Elena Vivaldi Romero y José Martín Barrales. Su padre, catedrático de ginecología y obstetricia, fue el primer alcalde republicano de Granada, cargo que aceptó por la presión de los amigos y del que dimitió cuatro meses y veinte días después, porque lo suyo era “curar”.

El Ayuntamiento de Granada le nombró, en 1988, Hija Predilecta. Elena tenía entonces ochenta años y ya había sido aclamada, en el II Encuentro de poetas andaluces de 1982, como maestra indiscutible de las generaciones posteriores a la suya.Las mujeres escritoras también le rindieron homenaje, pero fue en noviembre de 2002.

Por expreso deseo de la poetisa, su fondo bibliográfico debía ser para la Universidad de Granada y los documentos y manuscritos autógrafos de sus obras pasarían a la Fundación Jorge Guillén donde, una vez digitalizados, podrían ser consultados en la página web de esta institución.

Datos biográficos

Martín estudió en el Colegio de «Riquelme» y luego cursó bachillerato en el instituto Padre Suárez de Granada, siendo una de las pocas jóvenes que por aquel entonces estudiaban. Después se diplomó en Magisterio en Guadix. Desde su infancia pudo satisfacer su interés por la lectura gracias a que en casa de los Martín Vivaldi existía una gran biblioteca en la que, además de libros de medicina, había clásicos de literatura española y extranjeras.

En 1933, con la oposición de su madre y su hermana, pero animada por su padre y por Gallego Burín, se matriculó en la Facultad Literaria de la Universidad de Granada donde estudiaban nueve o diez mujeres. Obtuvo la licenciatura en Filología Románica. Trabajó como bibliotecaria en Osuna, ciudad donde vivió sola pese a no estar muy bien visto en aquella época. En 1939, falleció su padre. Martín se trasladó a Madrid, a una residencia femenina, para preparar unas oposiciones de Archivos, Biblioteca y Museos. En 1942, opositó al Cuerpo de Bibliotecas, Archivos y Museos y obtuvo una plaza como archivera; en calidad de tal trabajó en Huelva, en el Archivo General de Indias de Sevilla. Desde 1948, en que regresó a Granada, se ocupó de las bibliotecas de las facultades de Medicina y Farmacia, llegando a alcanzar el cargo de directora hasta su jubilación (1977).

De Elena Martín Vivaldi se dice, que vivió casi toda su vida en su Granada natal, dedicada a su profesión de bibliotecaria, al margen del mundo literario. Si bien, los poetas granadinos que la apreciaban, buscaron su compañía y su consejo. Francisco Gil Cravioto cuenta cómo conoció a Elena en el café Granada

Durante la década de los cincuenta, se vinculó al grupo poético Versos al aire libre. Entre 1953 y 1956, centró sus actividades en las tertulias veraniegas del carmen de Las tres estrellas, así como en los encuentros en la Casa de América. Su nombre aparece en Primera antología de poetas granadinos contemporáneos (1957) de Víctor Andrés Catena.

Emilio de Santiago describe los encuentros en el café “Granada”

Luis García Montero refiere:

Antonio Chicharro da cuenta de la respuesta de Juan de Loxa a una carta en la que le preguntaba por si lo de “elenamente y elenísima” tenía que ver con él. La respuesta:

Veraneaba en Almuñécar (Granada). En el hotel donde se hospedaba con su familia, la chiquillería se reunía a la hora de la siesta para escuchar a Martín contarles cuentos y recitarles poemas mientras los padres descansaban.

Fue una de las primeras mujeres que en la Granada conservadora de la posguerra utilizó pantalones, fumó en público y formó parte de grupos literarios.

Publicó Los árboles presento (1977), Noctunos (1981), Y era su nombre mar (1977), Desengaños de amor fingido (1986), Jardín que fue (1977), Tiempo a la orilla (Obra reunida, 1942-1984), Jardín que fue (1985), Con solo esta palabra (1990), La realidad soñada (1990), Poemas (1994) y Las ventanas iluminadas (1997).

Simposium "Elenamente"

El 8 de febrero de 2008, para conmemorar el centenario de su nacimiento, se organizó el simposium “Elenamente”. En palabras del comisario del evento, Antonio Carvajal, poeta también, "se pretendía ponerla en su sitio como la voz lírica más pura del siglo XX español, sin diferencias masculinas o femeninas".

Según Fidel Villar Ribot, el centenario era la oportunidad de lograr que se conociera y estudiara la obra de la poetisa granadina, para lo que era preciso realizar una labor conjunta de toda la sociedad cultural granadina.

Un libro

La Junta de Andalucía, en colaboración con la Universidad de Granada, publicó Unos labios dicen, una antología de poemas de Martín seleccionada y prologada por Andrea Villarubia y con ilustraciones de Mª Teresa Martín Vivaldi, destinado al alumnado andaluz. Además de la nota bibliográfica, las seis lecturas de poemas de Elena Martín Vivaldi que hacen Rosaura Álvarez, Antonio Carvajal, Rafael Guillén, José Gutiérrez y Rafael Juárez, envueltas en este Unos labios dicen,son para leer poesía en voz alta y dar a entender a los jóvenes que:

Consideraciones poéticas

Elena Martín Vivaldi fue poetisa. En tanto que mujer que escribía poesía, prefería la palabra ‘poetisa’ para referirse a ella. Es difícil, dejó escrito, decir qué se escribe y cómo; sus técnicas, motivos, temas, etc.

La poesía de Elena Martín Vivaldi se caracteriza por un tono intimista y melancólico y un romanticismo callado donde resuena, como ya se ha mencionado, el eco de Bécquer. En ella hay una fuerte presencia tanto de la frustración vital y amorosa, como de un continuo reafirmarse en la esperanza. La naturaleza, árboles, flores y pájaros, sobre todo, supone una constante a lo largo de su obra, con el paisaje como reflejo del estado anímico o moral.

Desde un punto de vista cronológico, Elena Martín Vivaldi es contemporánea de varios poetas de la Generación del 27.Autores posteriores como Antonio Carvajal, Luis García Montero, Rafael Juárez Ortiz, Javier Egea, José Gutiérrez, Francisco Acuyo o Luis Muñoz la toman como referencia. Puede, por tanto, considerarse el engarce entre estos y la generación del 27.Para Gallego Morell

En 1945, publica, en la colección granadina «Vientos del Sur», su primer poemario Escalera de Luna. Diez décimas y tres sonetos para un rosario nostálgico de dolor, dedicado a A. Gallego Burín. En 1953, publica El alma desvelada. En 1963, publica Arco en desenlace. De este libro es el conocido poema

Mantuvo correspondencia, entre otros, con Jorge Guillén quien en agosto de 1966 le escribió

En 1968, publicó Materia de esperanza. En este libro, el que el eje poético es la maternidad frustrada.

Luis García Montero, en octubre de 2007 publicó un artículo titulado “soledad edificada" en el que afirma que

En 1971, publica Diario incompleto de abril.

Elenamente, elenísimamente triste

En Durante este tiempo, se encuentra el poema dedicado a Juan de Loxa: “Lluvia con variaciones”. thumb|left|150px| Lluvia con variaciones. Elena Martín Vivaldi

En el ABC de 17 de abril de 1973, Guillermo Díaz Plaja dedica la sección crónica semanal de las letras a este libro, afirmando que Martín enlaza si no cronológicamente sí efectivamente con el grupo del 27 y aprecia la gracia significativa de “elenamente triste”.

Francisco Acuyo publica las cartas originales de la correspondencia que mantuvieron Elena Martín Vivaldi y Jorge Guillén. En una de esa cartas, la de fecha 30 de septiembre de 1973, Jorge Guillén decía:

Antonio Chicharro explica que Martín transformó su propio nombre en un adverbio "elenamente" y luego en el grado superlativo mejor, mayúsculo por su forma y significación: elenísimamente. Decir "Elenamente" es designar su humana forma de estar triste, el más cabal signo de una melancolía.

Para Eva Morón Olivares, en la poesía de Elena Martín Vivaldi:

Julia Olivares, en su discurso de recepción pública en la Academia de Buenas Letras de Granada que tituló Elena Martín Vivaldi, una poblada soledad aborda la cuestión desde la perspectiva de la mujer que escribe. Esa soledad está en versos como los que cita Olivares en su discurso:

En El país de las mariposas dice: La protagonista de Un día cualquiera reflexiona de esta forma: Después de las pinceladas sobre otras causas de soledad, incluida la de la mujer que en pleno nacionalcatolicismo se rebela, escribe, fuma, viste pantalones, tiene un trabajo para no depender de nadie, se sienta sola en los cafés, Julia Olivares entra en la soledad poblada del sujeto femenino creador que, para escribir, antes tiene que leer. Es así como, de la mano de Olivares, entramos en la biblioteca de Martín, ordenada siguiendo los criterios que aplicaba como bibliotecaria que albergaba más de 3.123 títulos de literatura. Ahí están sus fuentes, ahí están las tres generaciones, la del 27, la del 36 y la del 50.

Francisco Acuyo, en los estudios publicados en Fisiología de un espejismo, En el corazón de la noche o La ciudad total, ahonda en los aspectos simbólicos muy importantes conexos íntimamente con la experiencia vital y sensitiva de la poesía de Elena Martín Vivaldi.

Luis García Montero considera que:

En “motivo de mi melancolía (escrito a causa de las preguntas indiscretas de un amigo)”, manuscrito de Martín que encontró Antonio Chicharro en la caja 06 del fondo legado por la poetisa, y que Chicharro reproduce en el artículo publicado bajo el título Elenamente triste, hay algunas claves del discurso poético de la tristeza en "lluvia con variaciones" de Elena Martín Vivaldi.

Antonio Chicharro considera que la razón de ser de la tristeza de Martín es:

En Desengaños de amor fingido (1986), Martín explica:

Sobre la elegía a Celia Viñas (fallecida en 1954), del libro Cumplida soledad (1958),dice:

Carpe diem

Elena Martín Vivaldi pertenece a ese grupo de escritores que expresamente dice qué hay detrás de su obra. En el caso de Martín, lo que hay es el conocimiento que, por su licenciatura en Románicas y su interés por la lectura, pudo llegar a tener de la obra de sus autores preferidos, a algunos de los cuales dedica poemas-homenaje.

Antonio Sánchez Trigueros entra en el laboratorio de Martín para estudiar las dos versiones del mismo poema que Martín escribió en un "diálogo con el autor francés"

Reconocimientos Forma parte del proyecto Mujeres Investigadoras en los Archivos Estatales (1900-1970) del Ministerio de Cultura. Busca visibilizar a las investigadores que han desarrollado su labor en alguno de los nueve archivos competencia de dicho ministerio entre los años 1900 y 1970: Archivo Histórico Nacional, el Archivo de la Corona de Aragón, el Archivo General de Simancas, el Archivo General de Indias, el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, el Archivo General de la Administración y el Centro de Información Documental de Archivos.

Obra

Poemarios Escalera de luna. Granada: Vientos del Sur, 1945 El alma desvelada. Madrid: Ínsula, 1953 Cumplida soledad. Granada: Veleta al Sur, 1958 Arco en desenlace. Granada: Veleta al Sur, 1963 Materia de esperanza. Granada: Albaycín, 1968 Diario incompleto de abril. Málaga: Ángel Caffarena, 1971 Durante este tiempo. Barcelona: El Bardo, 1972 Nocturnos. Granada: Don Quijote, 1981 Y era su nombre mar. Málaga: Jazmín, cuadernos de poesía, 1981 Tiempo a la orilla (Obra reunida), 2 vols. Granada: Silene, 1985 Desengaños de amor fingido. Málaga: Ángel Caffarena, 1986 Obra poética, 2 tomos. Valladolid: Fundación Jorge Guillén, 2008. Poemas inéditos. Granada: Academia de Buenas Letras de Granada. En prensa

Antologías de la autora