Raúl Ybarnegaray Rollano (Cochabamba, Cercado, 21 de diciembre de 1977) es un cantautor, trovador boliviano. Integrante de los colectivos Guitarra en Mano (Bolivia) y Dándole Cuerda (Latinoamérica). Psicólogo de profesión, desde el año 2000 se dedicó por completo a la música y la gestión cultural, incursionando ocasionalmente en la actuación.
La característica principal de su música se centra en el tratamiento poético de sus canciones. Se trata de un intérprete de Canción de Autor o Canción Protesta. Biografía Hijo único de Bertha Luz Rollano de la Reza y Raúl Ybarnegaray Téllez.
Creció y se educó en su ciudad natal. Terminó sus estudios de bachillerato el año 1996 en el extinto colegio privado Ceivo (Centro Educativo Integral Villa de Oropeza). Una de sus profesoras en ese período fue la escritora Gaby Vallejo. Formación Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Mayor de San Simón. Entre 1999 y 2000, estudió Música en la Academia Nacional de Música Man Césped, pero abandonó estos estudios por la prioridad que representaba en ese momento su carrera universitaria. Luego, estudió la carrera de Producción Musical a nivel Técnico Medio, en la Escuela Superior de Ciencia y Arte (2010), aunque jamás llegó a titularse formalmente.
Cursó diferentes talleres sobre poesía y escritura creativa, dirigidos por algunas figuras del ambiente literario de su ciudad como Cecilia Romero, Benjamín Santiesteban y el conocido novelista y escritor Ramón Rocha Monroy.
Inicios Ya en los finales de la secundaria, entre los años 1991 – 1994, comenzó a manifestar su interés por la música participando con números musicales en las horas cívicas. El primer instrumento con el que comenzó a mostrar sus aptitudes musicales fue un teclado electrónico que su hermana mayor le regaló a principios de los años ’90. Luego, en el penúltimo año de secundaria (1995), llegó a sus manos la guitarra, instrumento que lo acompañaría por el resto de su vida.
El año 1997 ingresó a la Universidad Mayor de San Simón a estudiar la carrera de Psicología. Y paralelamente al inicio de sus estudios universitarios, comienza su actividad musical escénica de una manera más seria. Su primer profesor de guitarra y compañero de curso, Jorge Ferrufino, fue con quien formó su primer dúo musical y comenzó a desempeñarse como concertista en el extinto café Koku’s, un pub de la calle España (Cochabamba), en la década de los ´90. Si bien el repertorio que ambos interpretaban estaba marcado por las obras más representativas de la Nueva Trova Cubana, por su parte iba sumando a su carpeta una obra con decenas de canciones propias que de vez en cuando se animaba a interpretar en público.
A finales del año 1997 se inscribe junto a Jorge Ferrufino y a su compañera de ese entonces, en la segunda versión del Festival Latinoamericano de la Eterna Trova Cubana, organizado por el Movimiento de Solidaridad con Cuba. Participando en las dos categorías (Intérpretes y Canciones inéditas). Junto a Jorge Ferrufino presentó por primera vez una canción de su autoría llamada “El sueño de un cavernícola”. Y junto a su compañera cantó “El viento eres tú”, del trovador Silvio Rodríguez. Este era un concurso musical que reunía a diferentes artistas amateurs del medio. Sin embargo, aquella vez su participación no generó mayor resultado y quedó sin recibir ninguna premiación.
El año 1998 vuelve a inscribirse como solista cantautor/intérprete en la siguiente versión del mismo concurso. En la categoría de Intérpretes esta vez presenta la canción “Abracadabra”, también de autoría de Silvio Rodríguez. Y en la categoría de Canciones inéditas, presenta por primera vez en solitario una canción suya titulada “Hay Historias”, recibiendo el primer lugar; además del reconocimiento del jurado al “participante más carismático”. Y entre algunas de las presencias del jurado se encontraban el cantautor cochabambino Marco Lavayen, el músico Javier “Pajarito” Caballero, el productor musical chileno Cacho Romero y la cantante e intérprete Estela Rivera. Este logro, comenzaría a abrirle varias puertas junto a la gente del Movimiento de Solidaridad con Cuba. Entre las cuales, estaría el haber conocido y compartido escenario ese mismo año, con la trovadora cubana Liuba María Hevia en el bar La Boheme, cuyo propietario fue el pianista, arreglista y productor musical Bernard Marinovitch.
Entre fines de 1998 y principios de 1999, se integra al grupo musical Abeto junto a José Luis “Pepe” Padilla, Doris Antezana y Mario Prudencio. El repertorio de ese grupo estaba marcado por una fuerte influencia del Rock Argentino, la Nueva Trova Cubana y el grupo musical de pop Mecano, principalmente. Con ellos comienza uno de los períodos suyos más activos artísticamente hablando. Una de las presentaciones más representativas fue la que tuvieron junto al trovador Vicente Feliú en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón, junto a artistas como Savia Sur, el ensamble coral EMA (Embajada Musical Andina, integrada por músicos de diferentes países) y Miguel Yacksic (poeta y cantautor boliviano). En aquella presentación participa de tres maneras: con Abeto, interpretando junto a Vicente Feliú la canción “Vamos a andar”; a dúo con Vicente Feliú, interpretando “Historia de las sillas” (ambos temas del trovador Silvio Rodríguez); y como solista, interpretando una canción de su autoría, titulada “La Luna, el Amor y una Estrella”. Un público cercano a las 350 personas asistió aquella noche. miniaturadeimagen|Abeto, junto a Vicente Feliú, en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón, año 1999. En la foto, de izquierda a derecha: Doris Antezana, Vicente Feliú, Raúl Ybarnegaray, Mauricio Sánchez, José Luis "Pepe" Padilla Poco después Abeto se disuelve y Raúl se integra a Dacapo, un grupo musical que comenzaba a hacerse escuchar en el ambiente bohemio de la época. Entre sus integrantes estaban Samanta Montealegre, Álvaro Espinoza y Mauricio Gómez. El repertorio de Dacapo oscilaba entre el Cancionero Latinoamericano y la Canción de Autor de diferentes países. Luego de algunos meses decide salirse del grupo para buscar desarrollar su presencia en escenario como cantautor.
Sin embargo a principios del año 2000, intenta nuevamente hacer un trabajo colectivo principalmente por afinidad. Y forma un trío junto a Alejandro García y Marcelo Arias, con quienes compartiría y organizaría un concierto colectivo titulado “Cantando Latinoamérica”, junto a una decena de artistas locales amigos. El objetivo era reflexionar con canciones sobre los momentos de crisis política y social que vivía el país en abril de ese año, en lo que se denominó la Guerra del Agua . Junto a Marcelo y Alejandro, presentaron por primera vez dos canciones del dúo Negro y Blanco: “Píntame Bolivia” y “No me importa”. Pero además de su participación como trío, cada uno de ellos tuvo una participación como solista. Raúl interpretó una canción inédita titulada “El Ché no vive”.
En junio del año 2000 decide organizar el primer concierto como cantautor. Primeros pasos como cantautor 2000 En junio del año 2000 realizó su primer concierto como cantautor en Cochabamba, en el antiguo pub La Oveja Negra. El repertorio de ese concierto inaugural tuvo una treintena de canciones propias.
El Festival Artístico Artesanal de Totora fue uno de los primeros espacios donde comenzó a mostrar su trabajo. Una actividad desarrollada por gestión de varios artistas (entre ellos, el tenor Hugo Laguna), que buscaba realzar el potencial cultural del pueblo de Totora, devastado por un terremoto el año 1998. Por otro lado, comenzó a participar como cantautor solista en la Fiesta de la Música, donde había participado por primera vez el año 1998 junto a Abeto. Fue el período en que se realizaron conciertos en la Universidad Mayor de San Simón gracias a un ambiente cultural que comenzó a fortalecerse muy rápidamente, organizados por el Centro de Estudiantes de la Carrera de Psicología. Además, comenzó a ser convocado en diferentes festivales por los Derechos Humanos, organizados por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. 2001 El día de su cumpleaños realiza un concierto por primera vez junto a una banda y con un repertorio enteramente conformado por sus canciones. Sus músicos invitados serían: Marcelo Aguilar (bajo), Juan Ernesto Saavedra (guitarra eléctrica), Gustavo Rivero (batería), José Luis “Pepe” Padilla (teclado) y Giovanna Antezana (voces). Ese concierto se llevó a cabo en la Casona de la Pascualita (un restaurante cultural que fue referente de la actividad cultural de la ciudad, entre el año 1998 y 2003; y donde se realizaron conciertos, exposiciones de pintura, de fotografía, etc). En este espacio cultural por ejemplo, conoció a Vicente Feliú el año 1999. Y asistió a conciertos de artistas bolivianos como Ernesto Loyola y su grupo, Carlos López, Jenny Cárdenas y el trovador cubano Santiago Feliú. miniaturadeimagen|izquierda|Junto a Vicente Feliú, en La Paz, 2002
2002 En abril de 2002 asiste a un concierto de Vicente Feliú (quien nuevamente había retornado a Bolivia, esta vez solo a la ciudad de La Paz) y en ese concierto se encuentra nuevamente con la obra de Jenny Cárdenas ( también invitada en ese recital) al enterarsse de la llegada a la Paz de Alejandro Filio (a quién también admiraba y había versionado canciones suyas junto a sus compañeros) decidió quedarse unos días más en La Paz.
Conoció a Filio en la conferencia de prensa, asistió a su concierto, compartido con Vicente Feliú y el dúo Negro y Blanco y al día siguiente, participó de una tertulia en FundArte, junto a los cantautores paceños Melissa Herrera y Mauricio Montero (dúo Entre Dos Aguas), Daniela Pabón y René Úzqueda (dúo Contraparte), Christian y Mario (dúo Negro y Blanco), Rodrigo Rojas, Daniel Castellón y , Alejandro Filio.
En esa tertulia íntima comparte varias de sus canciones y se da a conocer no solamente ante Alejandro Filio, sino ante la comunidad de cantautores de La Paz. miniaturadeimagen|derecha|Junto a Alejandro Filio, en FundArte. Bolivia 2002 Impulsado por esos encuentros, a mediados de junio comienza la grabación de su primer álbum independiente: Sapete el enamorado del Sol en el estudio ArtMedia.
La carrera de solista 2002 - 2005 La presentación de su primer álbum Sapete el enamorado del Sol, se realizó en la Casona de la Pascualita el 19 de septiembre de 2002 y contaría con la presencia del trovador cubano Frank Delgado, quien realizaba su primera gira por Bolivia. Además tendría de invitados al dúo Negro y Blanco con quienes compartió una versión de su canción "Azul y verde”. Los músicos que lo acompañaron en la presentación fueron: Giovanna Antezana (voces), José Luis “Pepe” Padilla (teclado y guitarra), Marcelo Aguilar (bajo), Gustavo Rivero (batería), Manuel Rocha (percusión) y Marcelo Valdez (flauta traversa).
El primer álbum lo llevaría a pisar otros escenarios en La Paz, Santa Cruz, Sucre y Oruro y a conocer a otros cantautores, entre ellos Sergio Antezana (La Paz), Alejandro “Pacho” González, Francisco Berrios y Oscar Padilla (Sucre).
Es invitado por el dúo Negro y Blanco para participar en la grabación de la canción “Abre los ojos del alma”, compuesta por el dúo para la 12.ª versión de la telemaratón. La canción fue grabada en los estudios de Terranova Audiovisual, junto a la banda de jazz El Parafonista.
A mediados de octubre de ese mismo año llegó a Bolivia el trovador e intérprete cubano Reinier Valdés, por medio del Movimiento de Solidaridad con Cuba. Junto a él, Marcelo Arias y algunos integrantes de la banda Dacapo, brindaron un concierto en el Teatro Achá. Luego, él y Marcelo Arias acompañaron a Reinier Valdés en una gira por las ciudades de Sucre y Oruro, actuando en esta última, en el Paraninfo de la Universidad.