Entendemos por mitología germánica continental las creencias mitológicas precristianas de las tribus germánicas que habitaban las zonas que actualmente comprenden territorios germanoparlantes, Polonia, República Checa, el nordeste de Francia y los países del Benelux. Se pueden distinguir los siguientes periodos:

Edad del Hierro prerromana (800 a.C.-Nacimiento de Cristo): En este periodo se encuentran principalmente hallazgos arqueológicos, como por ejemplo, los pantanos sacrificiales.   Imperio Romano (50 a.C.-450): Las principales fuentes de información son la obra Germania, de Tácito, y numerosos altares votivos. Alta Edad Media (450- cristianización): Existen diversas fuentes, como inscripciones rúnicas, encantamientos y glosas. Plena Edad Media y comienzos de la Moderna: Algunos numina (deidades romanas) sobreviven ocultos en la creencia popular  y las leyendas, que serían recopiladas posteriormente.  Se han podido obtener conocimientos adicionales gracias a la geografía lingüística. Durante la Edad Moderna, las creencias religiosas de la mitología germánica desaparecen casi por completo.  Con Jacob Grimm comienza su investigación científica. Desde entonces, tienen lugar agrupaciones que tratan de revivir  la «Antigua Religión» (Neopaganismo, Neopaganismo Germano).

Edad del Hierro prerromana Gracias a los descubrimientos lingüísticos se puede concluir que en ese tiempo los nombres de las deidades principales, tales como Wodan-Odín, Ziu-Tyr, Donar-Thor y Frija-Frigg, eran comunes en el lenguaje. Sin embargo, está más allá de nuestro conocimiento saber si eran veneradas y en qué forma. En cualquier caso, entonces, los germanos realizaban sacrificios, como muestran los descubrimientos, en honor a deidades antropomórficas con forma de sencillos ídolos de madera de aspecto humano, denominados Pfahlgötzen (dioses palo). En el pantano sacrificial de Oberdorla, en el estado de Turingia, conformado como muy tarde en el , se encontró, junto a varios ídolos de madera pequeños pertenecientes a la Edad del Hierro celta, un gran ídolo de apariencia femenina con un collar de bronce. Este último fue reemplazado en torno al año 75 a.C. por dos ídolos formados con la horcadura de un árbol, uno femenino y otro fálico. En otro pantano sacrificial vecino, situado en Possendorf, también en Turingia y que data del , se encontró un ídolo de madera con cabeza de mujer con dos elementos acoplados a modo de brazos que se encontraban alzados hacia el cielo. En Wittemoor, que data del , en el estado de Baja Sajonia, los hallazgos presentan en cambio un par de dioses más bien abstractos con aspecto de tabla. Los descubrimientos en Dinamarca son más abundantes.

Imperio Romano La supuesta disolución de la resistencia celta por los romanos y sus intentos de subyugar Germania hasta el río Elba provocaron nuevos impulsos también en la religión (runas, días de la semana).  Al parecer, el pantano sacrificial de Oberdorla fue destruido a la fuerza por primera vez alrededor del año 30 a.C. Durante el periodo romano se disolvieron, según Tácito, los grupos étnicos de los hermiones, los istaevones y los ingaevones, y fueron sustituidos por grandes tribus como los francos y los alamanes. Rehenes y guerreros germanos al servicio de los romanos trajeron nuevas ideas religiosas con ellos; ejemplo de ello es el rey alamán Serapio, llamado así en honor al dios egipcio Serapis. miniaturadeimagen|Altar de la época romana perteneciente a los Ubios localizado en Bonn La principal fuente es Tácito, quien informa en su Germania al detalle sobre los cultos germanos. Nombró a las principales deidades siguiendo la costumbre de darles nombres romanos, como Mercurius, Mars, Hercules e Isis. Sin embargo, también conocía el culto a Nerthus, diosa de la Luna, que rendían los anglos y los varnos; describió el horrible culto del regnator omnium deus (el dios todopoderoso) de los semnones y los suevos y narró sobre cómo fueron masacrados 900 soldados romanos en el bosque frisio de Baduhenna.

Durante el Imperio Romano también se formaron los nombres que tenían los germanos para los días de la semana. Por ello se da por segura la existencia de las siguientes deidades germano-occidentales durante el periodo romano: 1) Sol: Sunna (Sól) 2) Luna: Mâno (Máni) 3) Mars: Tîw (Tyr) 4) Mercurius: Wôðan (Odín) 5) Iuppiter: Þonar (Thor) 6) Venus: Frîja (Frigg) 7) Para Saturnus no se encontró ninguna correspondencia. Hay que destacar que se equiparó al dios germano del trueno, Þonar, con el héroe y semidiós romano Hércules.

Aunque el  pantano sacrificial de Oberdorla se mantuvo prácticamente inalterado, con cambios paulatinos durante sus primeros 500 años, posteriormente vivió un periodo más convulso con multitud de destrozos. Tras la victoria de los hermunduros sobre los catos en el año 56, el santuario alcanzó un nuevo periodo de floración y en torno a ese tiempo surgieron aproximadamente 25 sacrificaderos alrededor del lago. El culto principal estaba dirigido a una triada masculina (así como a un ídolo con forma de espada) y se sacrificaban personas y reses, así como otros animales. Con la desaparición de los hermunduros en torno al año 180, se abandonó el santuario. Los nuevos habitantes de los alrededores establecieron un gran santuario rectangular  con un ídolo femenino hecho de madera,  trabajado según el arte galo-romano. Junto a este  ídolo, para el que se sacrificaban bueyes, jabalíes, ciervos y aves, también se encontró enterrada una sacerdotisa.  Al parecer, en el año 406 se destruyó la construcción debido a la migración de los pueblos. Posteriormente, existieron por poco tiempo dos santuarios con forma de barco que portaban un ídolo de madera con la cabeza en forma de semental y una diosa.

Las deidades germánicas en la literatura antigua son Mercurius, Mars, Hercules, Isis, regnator omnium deum, Tuisto, Mannus, Nerthus, Terra Mater, Baduhenna, Tamfana y Alcis.

Los germanos que habitaban en territorio romano construyeron altares votivos de estilo galo-romano en honor a sus dioses, principalmente a diosas-madre y matronae locales. Aquí no se puede establecer una clara distinción con respecto a las deidades galas.  

Las deidaes germánicas en inscripciones romanas (selección): Mercurius Channinus – Mercurius Cimbrianus – Mars Thingsus, junto con Alaisiagae-Hercules Magusanus y su compañera Haeva – Hludana – Requalivahanus – Nehalennia – Alateivia – Vihansa – Hariasa. – Madres: Afliae – Vatviae – Saitchamiae y muchos más.

Alta Edad Media Tras los turbulentos cambios del período de las grandes migraciones, los francos, de entre los merovingios, consiguieron gradualmente el poder político sobre Europa Central, que además se encontraba cada vez más y más bajo influencia del cristianismo, de manera que se inició un periodo visto de manera histórico-religiosa como una transición del paganismo germano al cristianismo, con diferente evolución en las distintas tribus. Durante un tiempo existieron ambas religiones conjuntamente y eran frecuentes las mezclas (sincretismo). La caída del Imperio Romano condujo a un empobrecimiento gradual de la cultura material. miniaturadeimagen|Jinete con un ser mítico en un disco alamán de Pliezhausen Desde la segunda mitad del el santuario en el pantano sacrificial de Oberdorla existió únicamente como una valla rectangular en el lago de aquel entonces, dentro de la cual se sumergían las ofrendas. Tras la cristianización, todas las estructuras se derrumbaron,  sin embargo se siguieron realizando pequeñas ofrendas, de manera secreta, aún hasta el . 

Las notas literarias, pese a ser escasas, son algo más variadas. Pablo el Diácono, perteneciente a los lombardos, cuenta cómo el dios padre Odín fue engañado por su esposa Frigg y este no solo concedió a los lombardos su nombre, sino también la victoria. Las runas en un broche de Nordenforf, donde se menciona a los dioses Wodan y Wigi-Þonar, muestran un hallazgo espectacular. En la misma época en la que el broche fue enterrado, el misionero irlandés Columbano de Luxeuil  fue testigo de cómo se entregaba cerveza a modo de ofrenda en honor a Odín cerca de Bregenz. Que en la abadía de Hirsau se veneraran a los dioses paganos junto al dios cristiano, no le asustó menos. Además, una ley sobre los abusos deshonestos impuesta por Carlomagno decía que estos habían sido cometidos por un hombre llamado Fricco, una clara referencia al dios fálico de la fertilidad, al que se veneraba también en el templo de Upsala en Suecia.

El segundo Encantamiento de Merseburg cuenta cómo Odín y Phol cabalgaban por el bosque y sufrieron un pequeño accidente que provocó que varias deidades fueran a ayudar. Sin embargo, únicamente los conocimientos de Odín ayudaron a poner al caballo caído de nuevo en pie. La bendición alemánica parisina contra la epilepsia comienza con un verso aliterativo que invoca al dios del trueno: «Doner diutigo diete wigo!» («Donar, amigo de confianza, poderoso»).

En  las fuentes de información de la Alta Edad Media que han llegado hasta nuestros días encontramos a los siguientes personajes:

Deidades: Odín/Gauti – Thor – Frigg – Sól – Tyr – Irmin – Forseti – Frey – Dísir así como los nombres de Phol, Volla y Sinhtgunt, cuyo significado es desconocido y que han llegado hasta nosotros únicamente por su aparición en el segundo Encantamiento de Merseburg. Héroes míticos: Wieland der Schmied (Völundr) – los lombardos Ibor y Agio, así como su madre Gambara – los sajones Hathagat e Iring. Himinbjörg, la montaña mítica. Lugares literarios de culto mencionados: el roble de Thor en Hesse – Irminsul, entre los sajones – bosque de Nerthus, entre los lombardos.

Los testimonios más importantes de la época son:

Textos: : Lombardos: Pablo el Diácono, Origo Gentis Langobardorum, Edicto de Rotario – Alemánicos: Vita Columbani, bendición parisina – Francos y Turingios: Encantamientos de Merseburg – Sajones: Abrenuntiatio Sax, Viduquindo de Corvey, Rodolfo de Fulda – Frisios: Vita Willibrordi. Inscripciones rúnicas: Norderndorf – Pforzen – Balingen – Schretzheim. Bracteatos: ·        Daxlanden – Welschingen – Aschersleben – Obermöllern.

Aunque los Godos figuren entre los germanos del Este, se incluirán aquí igualmente. Deidades: Gapt (Gauti) – Ansis (Æsir) – Dounabis (Danubio).  Fuentes de información: Jordanes, Anillo rúnico de Pietroassa – röm.

Véase también las deidades germánicas del sur en la tradición de la Alta Edad Media.

En las antiguas lenguas germánicas existen numerosos términos relacionados con la cosmología y la escatología. Así, las nociones de «tierra» y «cielo» aparecen como ero y ufhimil en alto alemán antiguo, ertha y uphimil en antiguo sajón, y *airþa* y *himins* en gótico. Asimismo, la Tierra concebida como el mundo habitado por los seres humanos recibe las denominaciones mittigart (alto alemán antiguo), middilgart (antiguo sajón) y midjungards (gótico), términos que remiten al concepto germánico del «mundo medio» o Midgard.

Por su parte, el inframundo o reino de los muertos se designa mediante los términos hellea en alto alemán antiguo, hellia en antiguo sajón y halja en gótico. En cuanto a las concepciones sobre el fin del mundo, destacan las voces muspilli (alto alemán antiguo) y mutspelli (antiguo sajón), asociadas a la destrucción final del cosmos y al juicio escatológico.

Los testimonios literarios más antiguos de estas concepciones se encuentran en la Plegaria de Wessobrunn, texto de carácter cosmogónico centrado en la creación del mundo, y en el Muspilli, poema escatológico, compuesto en verso aliterativo que aborda el destino final de la humanidad y del universo.

Las leyendas heroicas basadas parcialmente en personajes históricos como Atila, Teodorico el Grande, Hildebrand, los Nibelungos, Gibicho, Gunthari y Waltharius Manufortis, no pertenecen de forma directa a la mitología.

Figuras femeninas en la creencia popular de la Edad Media