La Reforma bohemia (también conocida como la Reforma checa o Reforma husita), anterior a la Reforma protestante del , fue un movimiento cristiano de finales del Medievo e inicios de la Edad Moderna en el reino y en la Corona de Bohemia (actualmente la República Checa), el cual clamaba por una reforma de la Iglesia católica. Duró más de 200 años, tuvo un significativo impacto en el desarrollo histórico de la Europa Central y está considerado uno de los principales movimientos religiosos, sociales, intelectuales y políticos del periodo moderno. La Reforma bohemia produjo la primera Iglesia nacional separada de la autoridad romana, los primeros movimientos religiosos apocalípticos de inicios de la Edad Moderna, así como la primera Iglesia protestante pacifista.

thumb|Jan Hus en la hoguera. Iluminación del Códice de Jena (c. 1500) La Reforma bohemia no fue un movimiento internamente unificado ni permaneció inmutable. A pesar de ello, sus múltiples grupos compartieron algunas características como la comunión bajo las dos especies, el rechazo de la riqueza y el poder de la Iglesia, el énfasis en la predicación de la Biblia en lengua vernácula y la relación inmediata entre hombre y Dios. Esta Reforma incluía particularmente los esfuerzos para reformar la Iglesia antes de Jan Hus, el movimiento husita (incluyendo los taboritas y los orebitas), la Unidad de los hermanos y los utraquistas o calixtinos.

Junto con los valdenses y los lolardos —liderados por John Wycliffe—, la Reforma bohemia está considerada una precursora de la Reforma protestante. Estos movimientos en ocasiones son referidos como la «Primera Reforma» en la historiografía checa. Pese a la influencia de las reformas luterana y calvinista, la Reforma bohemia no se disolvió en ellas, aunque algunos utraquistas checos mantuvieron estrechos vínculos con los luteranos. La Reforma bohemia tuvo su propio desarrollo hasta la supresión de la revuelta bohemia en 1620. El rey restaurado, el emperador Fernando II de Habsburgo, decidió forzar todos los habitantes de Bohemia y Moravia a convertirse al catolicismo de acuerdo al principio cuius regio, eius religio de la Paz de Augsburgo (1555). La Reforma bohemia acabó siendo difundida en el mundo protestante y gradualmente perdió sus rasgos distintivos.

La Patente de Tolerancia publicada en 1781 por José II del Sacro Imperio Romano Germánico no comportó una restauración de la Reforma bohemia. José II no respetó la tradición religiosa bohemia y únicamente los luteranos, calvinistas y ortodoxos orientales fueron legalizados en la Corona de Bohemia y en otras partes de su reino. A pesar de la extinción de la Reforma bohemia como movimiento cristiano distintivo, su tradición no desapareció. Muchas iglesias, y no solo en la República Checa, no han olvidado su legado e intentan continuarlo; por ejemplo, la Iglesia Morava (continuadora de la dispersa Unidad de los Hermanos «Unitas Fratum»), la Iglesia protestante de los hermanos checos (Českobratrská církev evangelická), la Iglesia husita checoslovaca (Československá církev husitská), la Iglesia de los hermanos (Církev bratrská), la Unión de los hermanos bautistas (Bratrská Jednota baptistů) y otras denominaciones.

Historia Orígenes thumb|200px|El papa con un cardenal y obispos como representantes de la Iglesia decadente, abrazados por la bestia apocalíptica. Iluminación del Códice de Jena (c. 1500)|izquierda thumb|200px|Satanás vendiendo indulgencias. Iluminación del Códice de Jena (c. 1500) La Reforma bohemia empezó en Praga durante la segunda mitad del . En aquella época Praga no era solo la capital del rey de Bohemia, sino también del emperador y el rey de romanos). Era una de las mayores ciudades de Europa y, después de Aviñón, Roma y París, era la ciudad con mayor concentración de clérigos de la cristiandad occidental. Los inicios de la Reforma bohemia estaban muy relacionados con la crítica hacia el laxo estilo de vida de muchos clérigos. A finales de la década de 1370 e inicios de la de 1380, los teólogos de la Universidad de Praga reclamaban la reforma del presbiterado en el espíritu del emergente conciliarismo, para educar a los sacerdotes mal preparados, y la aceptación cada vez más frecuente de la Eucaristía en el espíritu de la devotio moderna. Los representantes más significativos del movimiento reformista universitario fueron Enrique de Bitterfeld (Heinrich von Bitterfeld) y Mateo de Cracovia.

Además de los teólogos universitarios había predicadores reformistas, como Conrad Waldhauser (fallecido en 1369), agustino de un monasterio en Waldhausen que predicó en la Ciudad Vieja de Praga en alemán y en latín, sobre todo contra la simonía y la baja moral. Otro influyente predicador fue Jan Milíč de Kroměříž, quien predicó en latín, checo y alemán, y ayudó a muchas prostitutas a empezar una nueva vida. Daba la Eucaristía a diario, lo cual era muy raro, ya que los laicos normalmente comulgaban una vez al año. Esta práctica de comunión habitual se hizo muy popular. Aunque fue un fenómeno único en Europa, se convirtió habitual en Bohemia hasta finales del . La cuestión eucarística se convirtió en algo crucial para la naciente Reforma bohemia, y en la década de 1410 la comunión en las dos formas y la comunión infantil fueron introducidas en la práctica litúrgica bohemia.

Asimismo, Mateo de Janov (fallecido en 1394), canónigo y confesor de la catedral de Praga que había estudiado en esta y en París, escribió Regulae Veteris et Novi Testamenti (Principios del Antiguo y el Nuevo Testamento), libro esencial del inicio de la Reforma bohemia. Según él, la Biblia era la única autoridad real en materia de fe, y solo los seguidores sinceros de Cristo eran auténticos cristianos. La traducción completa de la Biblia al checo a mediados del también contribuyó al origen de esta Reforma. Tras el francés y el italiano, el checo se convirtió en el tercer idioma europeo a que se tradujo la Biblia completa.

La contribución y el carácter único de la Reforma en Bohemia se puede considerar en ese momento un respeto único por la conciencia de cada ser humano. Esta tolerancia sin precedentes se hizo cumplir, al menos en inicio, en las áreas específicas de la República Checa donde, después de un empate en las guerras husitas, ninguna de las partes fue lo suficientemente fuerte como para vencer al oponente por completo. Ambas se vieron obligadas a encontrar una forma de coexistencia mutua en interés de su propia supervivencia, manteniendo la paz y la seguridad. Esta necesidad resultó en un esfuerzo consciente para codificar la tolerancia mutua y el respeto por la conciencia de la otra parte, lo que condujo a la paz religiosa de Kutná Hora en 1485, acordada durante los últimos coletazos de los conflictos religiosos en Bohemia. Con los enfrentamientos entre el rey Vladislao II de Bohemia y su vecino y pretendiente al trono Matías I de Hungría, la revuelta de la ciudad de Praga amenazó con reiniciar el conflicto religioso latente desde las guerras husitas. Vladislao animó entonces a la nobleza a llegar a una solución pacífica.

Jan Hus (c. 1370-1415)

thumb|Jan Hus predicando. Iluminación del Códice de Jena (c. 1500)|izquierda El representante más conocido de la Reforma bohemia fue Jan Hus, un influyente profesor universitario y popular predicador en la capilla de Belén, situada en la Ciudad Vieja de Praga. La capilla fue fundada en 1391 de acuerdo al espíritu de la naciente Reforma. Estaba destinada para sermones en checo y podía admitir hasta tres mil personas. Jan Hus y sus amigos —como Jacob de Mies— eran escépticos ante la idea del conciliarismo, que reclamaba una reforma de la Iglesia desde arriba mediante los cardenales y teólogos. Para ellos, los cardenales y teólogos eran culpables de la misma corrupción que el propio papado. Hus creía que el jefe de la Iglesia era más bien Jesucristo que no el papa. En algunas cuestiones estaba inspirado por las ideas de John Wycliffe, teólogo y filósofo de Oxford; por ejemplo, en su cooperación con el poder secular que los apoyaba. Junto con Wycliffe, pensaban que la aristocracia podía ayudar a la Iglesia a ser pobre y centrarse únicamente en cuestiones espirituales confiscando sus propiedades. En 1412 Hus criticó la venta de indulgencias que dieron lugar a una inestabilidad en Praga, suprimida por el ayuntamiento. Cuando Hus, como resultado de un interdicto, abandonó Praga, se dio cuenta de que había un abismo entre la educación universitaria y la especulación teológica, por un lado, y la vida de los curas de pueblo sin educación y los laicos, por otro. Así, empezó a escribir textos en checo, como las bases de la fe cristiana o sermones, dirigidos principalmente a los sacerdotes que prácticamente no sabían latín.

thumb|Disputatio pro declaratione virtutis indulgentiarum, más conocida como las noventa y cinco tesis de Martín Lutero (1517), publicadas en Wittenberg por Melchior Lotter en 1522 Antes de abandonar Praga, Hus decidió dar un paso que confería una nueva dimensión a sus esfuerzos: ya no pondría más su confianza en un rey indeciso, un papa hostil o un concilio inefectivo. El 18 de octubre de 1412 apeló a Jesucristo como juez supremo. Al apelar directamente a la máxima autoridad cristiana, el mismo Cristo, dejaba de lado las leyes y estructuras de la Iglesia medieval. Para la Reforma bohemia este paso fue tan significativo como las noventa y cinco tesis de Martín Lutero, clavadas en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg en 1517.

La ejecución de Hus en el Concilio de Constanza en 1415 comportó la radicalización de sus seguidores. En 1414 Jacob de Mies había dado por primera vez la sagrada comunión bajo las dos formas a los laicos (práctica prohibida por el IV Concilio de Letrán de 1215) con la aprobación de Hus, quien ya vivía en Constanza. La comunión bajo las dos formas, representada por un cáliz, se convirtió en el símbolo principal de la Reforma bohemia, y ha perdurado hasta la actualidad entre los cristianos no católicos de la República Checa.

Husitas

thumb|Jan Žižka al frente de las tropas de los taboritas. Iluminación del Códice de Jena (c. 1500) Después de que Jan Hus fuera quemado en la hoguera, la Reforma bohemia empezó a oponerse contra el Concilio de Constanza y luego el papa. Pronto se convirtió en un movimiento religioso distintivo con sus propios símbolos (el cáliz), rituales (la comunión frecuente bajo las dos formas incluso para los niños) y mártires (Jerónimo de Praga o el propio Hus). En la década de 1420 se separó de la Iglesia católica en todas las formas, excepto en la negación de la sucesión apostólica y en crear una Iglesia independiente.

Debido a la situación política, los husitas no eran tan solo un grupo religioso, sino que también se convirtieron en una facción política y militar.Cf. El programa ideológico y político compartido por los husitas al empezar las guerras husitas estaba dentro de los Cuatro Artículos de Praga, que pueden resumirse así: Libertad para predicar la Palabra de Dios. Libertad para la comunión del cáliz —bajo ambas formas también para los laicos—. Exclusión del clero de las grandes posesiones temporales o autoridad civil. Represión estricta y castigo de los pecados mortales públicos, ya sea clérigo o laico.

Tras la batalla de Lipany en mayo de 1434, en que los husitas moderados unidos a los católicos derrotaron a los taboritas o husitas radicales, se pudo alcanzar un compromiso con la Iglesia católica y el emperador y rey de Bohemia Segismundo de Luxemburgo. El acuerdo consiguió reconciliar a la mayoría de los reformistas bohemios y la Iglesia romana. El texto de la Compactata basado en los Cuatro Artículos fue aceptado tanto por los representantes políticos bohemios y moravos como por el Concilio de Florencia, pero el papa Martín V rechazó reconocerlo.

Jan Žižka y los husitas de Tabor