El constructivismo ruso es un movimiento artístico que tuvo lugar en Rusia durante el . Transcurre entre los años 1921 y 1932, y tuvo un profundo desarrollo cuando los bolcheviques lograron la victoria en la Revolución de Octubre de 1917, también conocida como Gran Revolución Socialista de Octubre o Revolución bolchevique. El término construction art ("arte para construcción") es apropiado por los artistas a partir de los años 20, con la publicación del Manifiesto Realista, de Naum Gabo y Antoine Pevsner; a pesar de que ya fue antes, en el estallido de la revolución, cuando Kazimir Malévich lo empleó de forma despectiva para describir las obras de Aleksandr Ródchenko.
El constructivismo significó una identidad visual para el comunismo soviético con el principal propósito de liberar este arte de la aristocracia y acercarlo al movimiento proletario revolucionario; el propósito de este movimiento no era el crear arte con el fin de ser mostrado en galerías de arte, sino crear un amalgama utópica, tanto de arquitectura como de diseño o pintura. Utilizaban al arte como propaganda política y educativa.
En contraposición al neoclasicismo y al Art nouveau vigentes en Europa, estos van a crear un estilo artístico apoyado por la simplicidad, las formas geométricas, los colores fuertes y las líneas puras iluminado por el cubismo y futurismo, con el propósito de expandir por toda Rusia cuyo mensaje socialista fuese entendido por todas las clases.
Además del constructivismo ruso o soviético, que se vincula al suprematismo y al rayonismo o cubismo abstracto, se habla también de un "constructivismo holandés": el neoplasticismo de Piet Mondrian, Theo van Doesburg y el grupo De Stijl.Ana María Preckler, Historia del arte universal de los siglos y , Complutense, 2003, ISBN 8474917077, Volumen 2, pg. 65.
Sus obras fueron difusoras de las propagandas revolucionarias, y realizaban carteles, propagandas, fotografías, ilustraciones, etc. Formalmente, las imágenes tenían un predominio de formas geométricas y lineales.
Inicios thumb|200px|Portada del libro Constructivism de Alekséi Gan. 1922 El término «constructivismo» aparece por primera vez como algo positivo en el Manifiesto Realista (1920) de Naum Gabo. Alekséi Gan utilizó la palabra como el título de su libro Constructivism, impreso en 1922.Catherine Cooke, Russian Avant-Garde: Theories of Art, Architecture and the City, Academy Editions, 1995, page 106. Aplicó el constructivismo a su trabajo, mientras que su abstracción geométrica se debió, en parte, al suprematismo de Kasimir Malévich.
La base de enseñanza para el nuevo movimiento fue implantada por el Comisariado del Pueblo de Educación (Narkomprós) del gobierno bolchevique (o Sovnarkom), dirigido por Anatoli Lunacharski, que en 1918 suprimió la Academia Imperial de las Artes de Petrogrado y la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú. La oficina artística del Comisariado funcionó durante la guerra civil rusa principalmente dirigida por futuristas, que publicaron la revista literaria Iskusstvo Kommuny (Arte de la Comuna). El centro del constructivismo en Moscú residía en Vjutemás: la escuela para el arte y el diseño, establecida en 1919. Naum Gabo señalaría más adelante que la enseñanza en la escuela fue orientada más a la discusión política e ideológica que a la creación artística.
Tatlin, arte constructivo y productivismo
La obra canónica del constructivismo fue la propuesta de Vladímir Tatlin para el Monumento a la Tercera Internacional (1919)Honour, H. and Fleming, J. (2009) A World History of Art. 7th edn. London: Laurence King Publishing, p. 819. que combinaba una estética de máquina con componentes dinámicos que celebraban la tecnología, como los reflectores y las pantallas de proyección. Gabo Diem criticó públicamente el diseño de Tatlin diciendo «O se crean casas y puentes funcionales o el puro arte por el arte, pero no ambos». Esto llevó a una división importante dentro del grupo de Moscú en 1920 cuando el Manifiesto Realista (de Naum Gabo y Antoine Pevsner) afirmó la existencia de un núcleo espiritual para el movimiento. Esto se oponía a la versión del constructivismo adaptable y utilitario que sostenían Tatlin y Ródchenko. La obra de Tatlin fue inmediatamente alabada por artistas en Alemania como una revolución en el arte: una foto de 1920 muestra a George Grosz y John Heartfield sosteniendo una pancarta diciendo «El arte está muerto. ¡Larga vida al arte de la máquina de Tatlin y a tuvieja!», mientras que los diseños para la Torre se publicaron en la revista de Bruno Taut Fruhlicht.
LEF y cine constructivista Los constructivistas soviéticos se organizaron en la década de 1920 en el Frente de Izquierda de las Artes, que produjo la influyente revista LEF, (que tuvo dos series, de 1923 a 1925 y de 1927 a 1929 como Nueva LEF). LEF se dedicaba a mantener la vanguardia frente a las críticas del incipiente realismo socialista, y la posibilidad de una restauración capitalista, siendo la revista especialmente mordaz con los "hombres de la NEP", los capitalistas de la época. Para el LEF, el nuevo medio del cine era más importante que la pintura de caballete y la narrativa tradicional que elementos del Partido Comunista intentaban revivir entonces. Importantes constructivistas estuvieron muy involucrados en el cine, con Vladímir Mayakovski actuando en la película La joven y el gamberro (1919), los diseños de Aleksandr Ródchenko para los intertítulos y las secuencias animadas de Cine-Ojo (1924) de Dziga Vértov, y los diseños de Aleksandra Ekster para los decorados y el vestuario de la película de ciencia ficción Aelita (1924).
Los teóricos productivistas Ósip Brik y Serguéi Tretyakov también escribieron guiones e intertítulos, para películas como Tormenta sobre Asia (1928) de Vsévolod Pudovkin o Turksib (1929) de Víktor Turin. Los cineastas y colaboradores del LEF Dziga Vértov y Serguéi Eisenstein, así como la documentalista Esfir Shub, también consideraban su estilo de cine de corte rápido y montaje como constructivista. Las primeras películas excentristas de Grigori Kózintsev y Leonid Trauberg (La nueva Babilonia, Solo) tenían intenciones igualmente vanguardistas, así como una fijación en la América de la era del jazz que era característica de la filosofía, con su alabanza a los actores de comedias slapstick como Charlie Chaplin y Buster Keaton, así como a la producción en masa fordista. Al igual que los fotomontajes y los diseños del constructivismo, el primer cine soviético se concentraba en crear un efecto agitador mediante el montaje y la "extrañeza".
Diseño gráfico constructivista thumb|left|'Proun Vraschenia' de El Lissitzky, 1919. Los diseños de libros de Ródchenko, El Lissitzky y otros como Solomon Telingater y Anton Lavinsky fueron una importante inspiración para el trabajo de los diseñadores radicales en Occidente, especialmente Jan Tschichold. Muchos constructivistas trabajaron en el diseño de carteles para todo tipo de actividades, desde el cine hasta la propaganda política: los primeros representados por los carteles geométricos y de colores vivos de los hermanos Stenberg (Georgui y Vladímir Stenberg), y los segundos por el trabajo de fotomontaje agitativo de Gustav Klutsis y Valentina Kuláguina.
En Colonia, a finales de la década de 1920, el Constructivismo Figurativo surgió de los Progresistas de Colonia, un grupo que tenía vínculos con los constructivistas rusos, especialmente con Lissitzky, desde principios de los años veinte. A través de su colaboración con Otto Neurath y el Gesellschafts- und Wirtschaftsmuseum, artistas como Gerd Arntz, Augustin Tschinkel y Peter Alma influyeron en el desarrollo del Método de Viena. Este vínculo se mostró con mayor claridad en A bis Z, una revista publicada por Franz Seiwert, el principal teórico del grupo.Benus B. (2013) "Constructivismo figurativo y gráfica sociológica" en Isotype: Design and Contexts 1925-71 Londres: Hyphen Press, pp.216-248 Estuvieron activos en Rusia trabajando con IZOSTAT y Tschinkel trabajó con Ladislav Sutnar antes de emigrar a los Estados Unidos.
El primer mecenas político de los constructivistas fue León Trotski, y empezó a ser considerado con recelo tras la expulsión de Trotski y la Oposición de izquierda en 1927-28. El Partido Comunista iría favoreciendo paulatinamente el arte realista a lo largo de la década de 1920 (ya en 1918 Pravda se había quejado de que los fondos del gobierno se utilizaban para comprar obras de artistas no aprobados). Sin embargo, no fue hasta alrededor de 1934 cuando se instituyó la doctrina contraria del realismo socialista en lugar del Constructivismo. Muchos constructivistas siguieron produciendo obras de vanguardia al servicio del Estado, como los diseños de Lissitzky, Ródchenko y Varvara Stepánova para la revista Soviet im Bauwesen.
Fotografía y fotomontaje
Aunque originario de Alemania, el fotomontaje fue una forma de arte popular entre los constructivistas para crear arte visualmente impactante y un método para transmitir el cambio.una voz de gesto de sus pensamientos Los constructivistas fueron los primeros en desarrollar las técnicas del fotomontaje. "Ciudad dinámica" y "Lenin y la electrificación" (1919-20) de Gustav Klutsis son los primeros ejemplos de este método de montaje, que tenía en común con el dadaísmo el collage de fotografías de noticias y secciones pintadas. El "Constructor" de Lissitzy es uno de los muchos ejemplos de fotomontaje que utiliza el collage fotográfico para crear una composición de varias capas. Esto puso de manifiesto la visión artística del Constructor y su técnica de utilizar el espacio 2D con una tecnología limitada. Sin embargo, los montajes constructivistas serían menos "destructivos" que los del dadaísmo. Quizás el más famoso de estos montajes fueron las ilustraciones de Ródchenko del poema Acerca de eso de Mayakovski.
El LEF también ayudó a popularizar un estilo fotográfico distintivo, con ángulos y contrastes irregulares y un uso abstracto de la luz, que era paralelo al trabajo de László Moholy-Nagy en Alemania: Entre sus principales practicantes se encontraban, junto a Ródchenko, Borís Ignatóvich y Max Penson, entre otros. Valentina Kuláguina, en colaboración con Gustav Klutsis, utilizó el fotomontaje para crear carteles políticos y personales de temas representativos, desde mujeres trabajadoras hasta sátiras del humor del gobierno local. Esto también compartía muchas características con el primer movimiento documental.
Pensamiento arquitectónico thumb|270px|Imagen del Barrio de las Flores, La Coruña, Galicia (España), construido bajo la influencia del constructivismo ruso.https://www.elidealgallego.com/texto-diario/mostrar/2308912/reportaje-cuatro-generaciones-viviendo-entre-petalos-arquitecturas-racionales
El constructivismo ruso surge en un momento donde la coyuntura política generaba que las nuevas artes reflejen el cambio de identidad que la sociedad demandaba. Tras la Revolución Rusa de 1917, se orientó hacia las nuevas exigencias sociales y las tareas industriales que requería el nuevo régimen. Surgieron dos hilos conductores: el primero se resumía en el Manifiesto Realista de Antoine Pevsner y Naum Gabo, que se centraba en el espacio y el ritmo; el segundo representaba una lucha en el seno quienes defendían el arte puro y los productivistas. Por tal motivo la arquitectura cobra un rol protagónico donde esta tenía que mostrar la nueva imagen del país. En los periodos de formación de una nueva cultura, la visión del arquitecto consiste, principalmente, en inventar y dar forma a los condensadores sociales de su época y en construir nuevas estructuras arquitectónicas que sirvan a su tiempo. Moiséi Guínzburg líder del movimiento en materia de arquitectura escribió un manifiesto llamado “ estilo y época” donde planteaba tres ideas centrales que debían cumplir las obras edilicias del constructivismo:
El papel catalítico de la arquitectura y del entorno.