María Amalia Sara Lacroze de Fortabat (Buenos Aires, 15 de agosto de 1921-Buenos Aires, 18 de febrero de 2012), más conocida como Amalita Fortabat, fue una prominente empresaria, filántropa, mecenas y coleccionista de arte argentina. Como dueña de la empresa Loma Negra fue, durante años, la persona más rica de la Argentina.

Fue la creadora de la Fundación Teatro Colón y la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat, que donó más de cuarenta millones de dólares a organizaciones de caridad en Argentina entre 1976 y 2012.«Murió Amalia Lacroze de Fortabat» TN.com, 18 de febrero de 2012. Consultado el 16 de marzo de 2014. El presidente Carlos Menem la nombró presidenta del Fondo Nacional de las Artes en 1992 y embajadora plenipotenciaria del país en 1999. El Museo Fortabat, inaugurado en 2008 en Puerto Madero, alberga su colección de arte privada, que incluye obras de J. M. W. Turner, Andy Warhol, Raúl Soldi, Antonio Berni, Guillermo Roux, Benito Quinquela Martín, Pedro Figari y Salvador Dalí, entre otros.«Sitio web oficial de la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat» Consultado el 7 de noviembre de 2011.

Durante su juventud, Amalia se convirtió en un ícono de la moda de la sociedad y participó en diversas obras benéficas. En 1942 se casó con el abogado Hernán de Lafuente, con quien tuvo a su única hija, María Inés de Lafuente. Tras un largo proceso de divorcio, volvió a contraer matrimonio en 1955 con el fundador de la empresa cementera Loma Negra, Alfredo Fortabat, a quien acompañó en sus viajes de negocios al extranjero durante las décadas de 1950 y 1960.

Luego de enviudar en 1976, Lacroze heredó una de las mayores fortunas del país y se hizo cargo de la dirección de la empresa. En apenas tres años triplicó el patrimonio de Loma Negra y pasó a convertirse, según la revista Forbes, en la mujer más rica de la Argentina, con una fortuna calculada en 1800 millones USD. En 2005, afectada por la crisis económica de 2001, vendió Loma Negra al entonces grupo brasileño Camargo Corrêa (actualmente llamado Mover Participações) por 1000 millones USD.

Biografía Orígenes y familia Nacida en el seno de una familia conservadora, Amalia Fortabat era hija del médico Alberto Daniel Lacroze y de Amalia Reyes. Su madre era sobrina bisnieta del presidente uruguayo Manuel Oribe, y su padre había sido discípulo del médico Gregorio Aráoz Alfaro. El abuelo paterno de Amalia, Juan Alejandro Lacroze, fue miembro de la Asociación Médica Argentina y fundador del Instituto de Traumatología y Radiología, centro que tuvo gran influencia sobre su hijo Alberto que, luego de especializarse en enfermedades de la nutrición y diabetes, publicó su libro Elegías (1915), con una dedicación a José Ingenieros. Él contrajo matrimonio con Amalia Reyes en 1915, el mismo día en que publicó su tesis doctoral. A lo largo de su vida, Alberto Lacroze fue parte de la plantilla de autoridades del Hospital Fernández y del Hospital de Clínicas, catedrático de la Universidad de Buenos Aires, uno de los fundadores del Partido Demócrata Progresista y autor de un libro de poemas titulado El viaje inútil (1917).«(http://www.genealogiafamiliar.net/getperson.php?personID=I12694&tree=BVCZ) Alberto Daniel Lacroze Gowland (1895-1972)]» Genealogía familiar. Consultado el 16 de abril de 2014.

Los tíos abuelos de Amalia, Julio Alberto y Federico Lacroze, fueron pioneros en la apertura de varias líneas de tranvías tirados por caballos en la ciudad de Buenos Aires, en particular Federico, que estableció la primera línea de tranvías en Buenos Aires en la década de 1880. Julio, por su parte, fue ingeniero militar en el cuerpo del ejército que comandó Wenceslao Paunero en 1867 en la campaña contra el caudillismo de las provincias y formó parte de numerosas instituciones científicas y comerciales.«(http://www.genealogiafamiliar.net/getperson.php?personID=I13591&tree=BVCZ) Julio Alberto Lacroze Cernadas (1838-1890)]» Genealogía familiar. Consultado el 16 de abril de 2014.

Infancia y primeros años thumb|left|Amalia Lacroze y su madre c. 1923. María Amalia Sara Lacroze nació en 1921 en una casona ubicada sobre la calle Rodríguez Peña y Charcas —luego Marcelo T. de Alvear— del barrio de Recoleta, Ciudad de Buenos Aires. Desde pequeña fue llamada por su diminutivo, «Amalita», para diferenciarla de su madre.Abiuso y Vallejos (2013), p. 24-25 Sus otros hermanos fueron Alberto Juan «Bebe» (1928-1979) y Sara Josefina (1924-2017).

De acuerdo a Amalia, al cumplir un año la familia se trasladó a París, donde habría aprendido su primer idioma, el francés. A pesar de sus afirmaciones, las guías locales y demás documentos de la época no lograron verificar el viaje, de modo que es probable que la familia nunca abandonara su vivienda de Capital Federal, excepto durante las vacaciones.Abiuso y Vallejos (2013), p. 26 Su segundo idioma fue el inglés y por último, el español. Amalia realizó sus estudios primarios en la Escuela Superior de Niñas Onésimo Leguizamón, y en su adolescencia concurrió durante cuatro años al Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, una institución franco-española de monjas. Su deseo de estudiar medicina al igual que su padre fue rápidamente aplacado por su familia: «¡Se horrorizaron de sólo pensar que iba a ver cuerpos desnudos de hombres muertos!», manifestó. De todos modos llegó a ejercer esporádicamente como enfermera en un hospital para mujeres.

Durante su juventud, especialmente a partir de su presentación en sociedad en 1939, asistió con frecuencia a cenas de beneficencia, desfiles de caridad y celebraciones en salones de lujo.Abiuso y Vallejos (2013), p. 19 Se destacó particularmente durante una fiesta benéfica del desfile Vanity Fair y en un ballet dirigido por la coreógrafa Biyina Klappenbach en el Hotel Alvear en busca de fondos para las Obras de Protección Social. El espectáculo fue tan exitoso que fue representado de nuevo, pero sin público a pedido de la revista El Hogar en la residencia de Adelia María Harilaos de Olmos.Abiuso y Vallejos (2013), pp. 29/31-33 La columnista Josefina Vivot Cabral había publicado con poca anterioridad que «la juvenil personalidad de Amalia Lacroze Reyes imprime a su colección una gracia extraordinaria y sus modelos la sobriedad que realza su esbeltez». thumb|Amalia Lacroze en 1939, cuando era un ícono de la moda. En 1941, convertida en un ícono de la moda de la alta sociedad junto con su hermana Sara, se comprometió con el abogado Hernán de Lafuente Sáenz Valiente y ambos asistieron a una función organizada por una comisión fundada por Adela Leloir Unzué de Rodríguez Larreta para colaborar con pobres del norte argentino.Abiuso y Vallejos (2013), p. 35-36 Paralelamente, concurrió con su madre y su hermana a una gala a beneficio del Patronato de Leprosos en el Teatro Politeama y al discurso ofrecido por Walt Disney en su visita a la Argentina. En septiembre de 1942, contrajo matrimonio con de Lafuente durante una ceremonia que el diario La Nación calificó como «brillante... [congregó] a una buena parte de nuestra sociedad representativa, donde los novios cuentan con extensas vinculaciones».Abiuso y Vallejos (2013), p. 37 Dos días después ambos partieron de luna de miel a Estados Unidos, y en 1944 nacería su única hija, María Inés, que les dio a su vez tres nietos.

Matrimonio con Alfredo Fortabat Lacroze y Alfredo Fortabat se conocieron en agosto de 1941 cuando asistieron a una función de caridad en el Teatro Colón con el fin de ayudar a familias pobres del norte de la Argentina.Algunas fuentes indican que la función ocurrió en el Teatro Odeón (Abiuso y Vallejos, p. 63)Abiuso y Vallejos (2013), pp. 61-62 Luego de comprometerse, Lacroze y de Lafuente fueron invitados por Alfredo Fortabat a navegar por Tigre en su yate personal, aunque algunas fuentes indican que era propiedad de Jorge Saint.Abiuso y Vallejos (2013), p. 66 Al momento de su boda en 1942, Fortabat admitió: «No pude soportar ir a su casamiento» y en cambio, le envió una pulsera de oro de Ghiso, una de las joyerías más costosas de Buenos Aires. Mientras el matrimonio de Lafuente-Lacroze se hallaba de vacaciones en Europa en 1947, Fortabat, en ese entonces casado con Elisa Corti Maderna, los siguió sin que lo supieran. Durante una fiesta en París simuló encontrarlos casualmente y sacó a bailar a Lacroze y le confesó su amor. En 1948, la esposa de Fortabat, enterada de la aventura amorosa de su marido, contrató un abogado para embargarle los bienes en común, pero se enteró de que no había ninguna posesión a su nombre debido a un traspaso de acciones fraudulento efectuado por su esposo.Abiuso y Vallejos (2013), p. 68-70 Como consecuencia de la estafa, la fortuna construida junto a Corti Maderna quedó destinada a Lacroze. Para fines de año, luego de un viaje alrededor de Francia, Italia y la región del Egeo, Lacroze generó un escándalo en la clase alta porteña al separarse de Lafuente. De nuevo en Buenos Aires, le pidió el divorcio a su marido y paralelamente Fortabat ejecutó lo mismo con Corti Maderna, con quien nunca había tenido hijos.Abiuso y Vallejos (2013), pp. 68-71

En 1954, durante el segundo mandato de Juan Domingo Perón, el Congreso de la Nación aprobó la Ley 14394 que permitía rehabilitar la capacidad nupcial de los divorciados. Fortabat y Lacroze se casaron en junio de 1955 en el Registro Civil de Buenos Aires, convirtiéndose en la sexta pareja argentina divorciada en contraer matrimonio en segundas nupcias.Abiuso y Vallejos (2013), pp. 73-75 La ceremonia de carácter privado fue el primero de los cinco casamientos que el matrimonio realizó para reafirmar su amor a lo largo de su vida. Su luna de miel consistió en un recorrido por Uruguay, México, Paraguay, Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, París, Grecia y Egipto. Lacroze recordó años después que, cuando contaba con catorce años, una gitana le había predicho: «Te vas a casar con un maharajá».

Labor social en Olavarría thumb|left|Amalia Lacroze junto a su marido y otros empresarios en 1959. La facilidad de Lacroze para hablar varios idiomas y su sociabilidad le permitieron ser una compañera frecuente en los viajes de negocios de Fortabat al extranjero. Su empresa Loma Negra, fundada en 1926, se convirtió en la líder de la producción de concreto en Argentina durante las décadas de 1950 y 1960. Lacroze luego definió ese momento de su vida como la «Belle Époque». Su primera obra importante en Olavarría, donde se hallaba la sede de Loma Negra, consistió en hacerse cargo del jardín maternal para los hijos de los empleados de la empresa de su marido. Se encargó de equiparlo y mantenerse al tanto de la evolución de los sesenta niños que albergaba, incluyendo tres con discapacidad mental. En caso de que alguno de los infantes enfermara, Lacroze lo acompañaba personalmente al hospital.Abiuso y Vallejos (2013), p. 84

Para principios de los años 1960, opinaba sobre el futuro de la fábrica, participaba en operaciones y realizaba sugerencias sobre el desarrollo industrial y la acción social.Abiuso y Vallejos (2013), p. 95 Supervisó personalmente la construcción de la Parroquia Santa Elena en la Villa Alfredo Fortabat de la localidad de Loma Negra, con ayuda de los arquitectos Jorge de la María Prins y José Olivera.Abiuso y Vallejos (2013), p. 98 Por pedido de Lacroze, en marzo de 1963 Fortabat donó una propiedad a Olavarría para establecer la Escuela Nacional de Educación Técnica n.º 1 «Luciano Fortabat», a cuya ceremonia de inauguración concurrieron funcionarios municipales, provinciales y varios del gabinete nacional.Abiuso y Vallejos (2013), p. 107-108 Poco después, convenció a su esposo de donar su casa natal en Azul para convertirla en una escuela de arte.Abiuso y Vallejos (2013), p. 109

Tras la muerte de Fortabat Nueva presidente de Loma Negra