La arquidiócesis de Vilna ( y ) es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en Lituania. Se trata de una arquidiócesis latina, sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Vilna. Desde el 5 de abril de 2013 su arzobispo es Gintaras Linas Grušas.
Territorio y organización thumb|derecha|Basílica de la Visitación de la Santísima Virgen María, en Trakai
La arquidiócesis tiene 9644 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en la parte oriental de Lituania y comprende: en la provincia de Alytus el municipio de Druskininkai y el municipio distrital de Varėna; en la provincia de Vilna el municipio de la ciudad de Vilna y los municipios distritales de Šalčininkai, Vilna, Švenčionys, Širvintos (en parte) y Trakai (en parte); en la provincia de Utena los municipios distritales de Ignalina, Molėtai (en parte) y Zarasai (en parte).
thumb|derecha|Iglesia de San Juan, en el Gran Patio de la Universidad de Vilna thumb|derecha|Iglesia de la Ascensión, en Vilna
La sede de la arquidiócesis se encuentra en la ciudad de Vilna, en donde se halla la Catedral de los Santos Estanislao y Ladislao, inscripta como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Vilna está llena de iglesias con una historia turbulenta e interesante. Un destino de peregrinación es la capilla de la Puerta de la Aurora, que contiene una efigie de la virgen María Madre de la Misericordia venerada en Lituania y Polonia. En la diócesis también se encuentra la basílica de la Visitación de la Santísima Virgen María, en Trakai.Decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, 15 de agosto de 2017; Prot. 194/17
thumb|derecha|Efigie de la Virgen María de la Puerta del Alba. Es venerada en toda Lituania y Polonia
La arquidiócesis tiene como sufragáneas a las diócesis de Kaišiadorys y Panevėžys.
thumb|derecha|Seminario de San José, en Vilna
En 2023 en la arquidiócesis existían 97 parroquias agrupadas en 9 decanatos: Ignalinos dekanatas, Kalvarijų dekanatas, Naujosios Vilnios dekanatas, Šalčininkų dekanatas, Švenčionių dekanatas, Trakų dekanatas, Varėnos dekanatas, Vilniaus I dekanatas y Vilniaus II dekanatas.
thumb|derecha|Iglesia de Nuestra Señora del Escapulario, en Druskininkai
Historia Erección y primeros años La erección de la diócesis se debe a la iniciativa del rey Vladislao II de Polonia, quien envió misioneros para la evangelización de Lituania en 1387 y envió a Dobrogost, arzobispo de Poznan, como embajador ante el papa Urbano VI con una petición para la erección de una sede episcopal en Vilna y para el nombramiento de Andrzej Wasilko (exobispo de Siret y confesor de la reina Isabel de Hungría). Para cumplir con las peticiones del rey, el 12 de marzo de 1388 el papa Urbano VI, mediante la carta apostólica Romanus Pontifex, encargó a Dobrogost, obispo de Poznan, establecer una diócesis en Vilna, erigir la catedral y consagrar a Andrzej Wasilko como primer obispo diocesano.El texto de la carta apostólica en: (en polaco y latín) Kodeks dyplomatyczny katedry i diecezji wileńskiej, wydali Jan Fijałek i Władysław Semkowicz, Cracovia, 1932, T. 1, z. 1, pp. 20-22, nº 10. También se autorizó el establecimiento de un cabildo de diez canónigos. Bajo el episcopado de Wasilko se construyeron las iglesias de San Juan, que se convirtió en la iglesia parroquial de la ciudad, San Martín y Santa Ana (en los Castillos Superior e Inferior respectivamente).
A la muerte de Wasilko en 1398 fue sucedido por un franciscano, Jakub Plichta (1398-1407), durante cuyo episcopado la catedral en Vilna fue destruida por el fuego. Entre sus sucesores estuvieron: Piotr Krakowczyk de Kustynia (1414-1421), que fue investido por el papa Martín V con plenos poderes para convertir a los ortodoxos de Lituania a la Iglesia católica; Matthias de Trakai (1421-1453), de Lituania, que envió a sus propios representantes en el Concilio de Basilea y utilizó la Inquisición para luchar contra los husitas, fundó muchas iglesias y defendió incondicionalmente los derechos y privilegios de los lituanos.
Con Jan Łosowicz (1467-1481) muchos rutenos fueron convertidos al catolicismo y los franciscanos bernardinos se asentaron en Vilna. Albert Tabor, lituano, invitó a los dominicos a Vilna y les confió la iglesia del Espíritu Santo; Albert Radziwiłł (1508-1519) murió en olor de santidad; Juan de Lituania (1519-1537) fue sucedido por el príncipe Paweł Holszański (1534-1555), restauró la catedral de estilo gótico; Walerian Protasewicz Suszkowski (1556-1580) tuvo que luchar por la ley del celibato eclesiástico y el uso del latín como lengua litúrgica; presentó a los jesuitas en Vilna, incluido Piotr Skarga.
Los obispos de Vilna, que presidían una gran diócesis y disfrutaban del cargo temporal de senadores de Lituania, no pudieron dedicar toda su atención a las necesidades espirituales de su rebaño; para remediar el problema, a partir del tuvieron obispos coadjutores o auxiliares. Muchos de ellos, particularmente en los siglos y , fueron obispos titulares de Metone (en el Peloponeso). Entre los más famosos estuvieron Jurgis Kazimieras Ancuta (1723-1737, autor de la obra Jus plenum religionis catholicae in Regno Poloniae, que mostraba que los protestantes y los ortodoxos no tenían los mismos derechos que los católicos. A partir del , también fueron auxiliares de Bielorrusia.
La era de la Reforma protestante Príncipe obispo Jerzy Radziwiłł (1579-1591) dio un impulso a la Universidad de Vilna, fundó el seminario de la diócesis y lo puso bajo la dirección de los jesuitas, introdujo los decretos del Concilio de Trento, y después de haber sido creado cardenal fue trasladado a la diócesis de Cracovia en 1591. El capítulo en consecuencia confió al obispo auxiliar, Cipriano, la administración de la diócesis. A su muerte en 1594 ocurrió la división del clero en facciones por la elección del sucesor, hasta que el rey Segismundo III nombró a Benedykt Wojna (1600-1615), quien se comprometió efectivamente con la canonización del rey Casimiro, en cuyo honor se colocó la primera piedra de una iglesia en Vilna en 1604. Sus esfuerzos por tener a san Casimiro como santo patrón de Lituania tuvieron éxito. Su sucesor, Eustachy Wollowicz (1616-1630), fundó hospitales, invitó a los Canónigos Regulares de Letrán a Vilna, y combatió enérgicamente a los protestantes y los ortodoxos. Abraham Wojna (1631-1649) introdujo la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y se opuso enérgicamente al calvinismo. Jerzy Tyszkiewicz (1650-1656), anexó toda Curlandia a la diócesis. Aleksander Sapieha (1666-1671) erigió la iglesia de los Santos Pedro y Pablo en Vilna, usando la basílica de San Pedro de Roma como modelo. La diócesis en ese momento comprendía 25 decanatos con 410 iglesias. Konstanty Kazimierz Brzostowski (1687-1722) introdujo a los escolapios a Vilna y alentó el desarrollo de las órdenes religiosas. Durante el episcopado de Mikołaj Ene Zenkowicz (1730-1762), surgieron conflictos entre los jesuitas y los escolapios, que provocaron el cierre de los colegios escolapios. El príncipe Ignacy Jakub Massalski (1762-1794) promovió la reforma del clero y devolvió su inmenso patrimonio a las iglesias de la diócesis, haciendo también reconstruir a sus expensas la Catedral de Vilna en su forma actual. También estuvo atento a la cultura y a la educación, siendo jefe de la comisión de educación nacional de 1773 a 1776,La Comisión de Educación fue creada inicialmente para decidir qué hacer con las escuelas jesuitas, suprimidas en 1773 por el papa Clemente XIV, y más tarde se convirtió en el primer ministerio de este tipo en Europa. fundó alrededor de trescientas escuelas parroquiales y transformó el antiguo colegio jesuita de Vilna en una verdadera universidad. Sus opiniones políticas conservadoras, consideradas prorrusas, provocaron el odio de los seguidores de Tadeusz Kościuszko, que se materializó en 1794, cuando una multitud hostil irrumpió en su palacio y lo mandó ahorcar.Saulius Sužiedėlis, Historical Dictionary of Lithuania, Scarecrow Press 2011, p. 185.
La floreciente vida religiosa en la diócesis de Vilna está atestiguada por el gran número de sínodos que se celebraron allí. El primero tuvo lugar en 1502, convocado por el obispo Tabor. Siguieron los sínodos de 1526; de 1528, para recaudar fondos para la restauración de la catedral; de 1555, para oponerse a la expansión del luteranismo; de 1582; de 1607, que promulgó muchos reglamentos para la administración de los sacramentos y la disciplina del clero; de 1630, para regular la administración de los bienes eclesiásticos; de 1654, para ayudar al estado con nuevos impuestos; de 1669, con su reglamento disciplinario; de 1685, con ordenanzas relativas a la administración de los sacramentos y la vida del clero; de 1744, con normativa sobre catecismo, matrimonios mixtos y ejercicios espirituales. Después del sínodo de 1744 no se realizaron otros, pero los obispos enviaron cartas pastorales al clero, algunas de las cuales son notables en importancia.
Bajo el dominio del Imperio ruso Después de la anexión de Lituania al Imperio ruso en 1795, la diócesis de Vilna ya no gozó de libres relaciones con la Santa Sede, sin embargo, gran parte del clero católico dio la bienvenida al gobierno ruso después de que el obispo de Vilna, el príncipe Massalski, fuera asesinado por los revolucionarios de Kościuszko en 1794. En 1795 el cabildo nombró a David Pilchowski vicario in spiritualibus. La diócesis de Inflanty, cuyo obispoJozef Kossakowski también fue coadjutor de la diócesis de Vilna desde 1791. Konrad Eubel, Hierarchia Catholica, VI vol., p. 435. No debe confundirse con su primo Jan Kossakowski, quien le sucedió como obispo de Inflanty y se convirtió en obispo de Vilna en 1798. también había sido asesinado por los revolucionarios en 1794, fue incorporada a Vilna y Jan Nepomucen Kossakowski (1798-1808) fue nombrado obispo. Hizo mucho por la prosperidad del seminario.Con un decreto de Alejandro I de Rusia del 18 de julio de 1803, el seminario de Vilna fue declarado seminario central del Imperio, con la obligación para el futuro "alto clero" católico ruso (obispos, canónigos, jueces eclesiásticos) de estudiar allí y obtener títulos en teología o derecho. Para su mantenimiento se estableció una dotación anual de 180 000 rublos, que sería abonada por el tesoro imperial. Giuseppe Pelczar, Pio IX e il suo pontificato sullo sfondo delle vicende della Chiesa nel secolo XIX, vol. I, Turín, 1909, p. 235. El seminario de Vilna siguió siendo el principal centro de estudios del clero católico hasta la erección de la Academia Teológica Católica en San Petersburgo en 1831, puesta bajo la dirección directa del arzobispo Ignacy Ludwik Pawłowski. Después de su muerte, el cabildo se vio envuelto en un conflicto con el metropolitano católico de Mogilev, residente en San Petersburgo, Siestrzencewicz (anteriormente obispo auxiliar en Vilna), quien, según la legislación rusa y la interpretación de un breve pontificio de 1783, impuso por encima del capítulo, como administrador de la diócesis, a Hieronim Strojonowski (1808-1814), posteriormente confirmado por el papa, entonces obispo de Vilna, tras cuya muerte asumió el gobierno de la diócesis atribuyéndose el título de primado de Lituania. En 1798 la diócesis, hasta entonces sufragánea de Gniezno, pasó a formar parte de la provincia eclesiástica de la arquidiócesis de Mogilev, perdiendo simultáneamente parte de su territorio debido a la erección de la diócesis de Minsk.