José Manuel Estrada Cabrera (Quetzaltenango, 21 de noviembre de 1857 - Ciudad de Guatemala, 24 de septiembre de 1924) fue presidente de Guatemala del 8 de febrero de 1898 al 15 de abril de 1920.

Abogado y político guatemalteco, estuvo a cargo del Ministerio de Gobernación y Justicia durante el mandato de José María Reina Barrios. Al morir asesinado Reina Barrios, Estrada Cabrera, por ser el primer designado para la sucesión a la presidencia del país, llegó a la primera magistratura como presidente interino y luego se mantuvo allí mediante elecciones fraudulentas por más de dos décadas. Tan pronto como Estrada Cabrera se hizo cargo de la presidencia, no toleró ningún tipo de oposición y comenzaron a darse una serie de crímenes políticos, torturas en la Penitenciaría Central y fusilamientos de numerosos opositores.

A pesar de ser un civil, Estrada Cabrera logró mantener bajo control a los jefes militares y se ganó la lealtad del Ejército, que incluso luchó bajo su mando contra varios intentos de invasión durante su gobierno. Fue conocido en su tiempo como «Don Manuel», «Jefe del Partido Liberal», «Excelencia», «Benemérito de la patria» y «Benefactor de la juventud estudiosa» por sus aduladores, o simplemente como «Cabrera» por sus detractores. Tuvo en total catorce hijos reconocidos —siete varones y siete mujeres— de los cuales únicamente dos nacieron dentro de su matrimonio con Desideria Ocampo: Diego y Francisco Estrada Cabrera Ocampo.

Primeros años

El padre de Manuel Estrada Cabrera era Pedro Estrada Monzón, quien había sido hermano en el Convento de San Francisco en 1829, cuando el ejército del general liberal Francisco Morazán desterró a los miembros de las órdenes regulares. Estrada Monzón no se fue de Guatemala, pero renunció a la vida monástica. Cuando nació su hijo Manuel, en la ciudad de Quetzaltenango en 1857, no quiso aceptar la paternidad que le exigía la madre, Joaquina Cabrera pero por intermedio de terceros, se llegó al acuerdo de que la madre tuviera la patria potestad del niño y que el padre biológico los ayudara periódicamente.

Estudios

Durante sus primeros años, su madre se dedicaba a vender dulces y alimentos en las casas de las familias acomodadas de Quetzaltenango, entre ellas la casa de la familia Aparicio, en donde tuvo un serio problema cuando fue acusada de robar unos cubiertos de plata; Joaquina Cabrera fue apresada y aunque fue luego absuelta, el hecho causó una profunda impresión en Estrada Cabrera. Al iniciar sus estudios demostró gran habilidad para la caligrafía y fue aprendiz de carpintería, pero por su condición social fue objeto de burlas por parte de sus compañeros, quienes lo llamaban «el bolitero» porque vendía los dulces redondos de caramelo que fabricaba su madre. De esta cuenta, Estrada Cabrera fue un niño huraño y rencoroso que no olvidaba con facilidad las afrentas y se peleaba a puñetazos.

Dándose cuenta de las habilidades del niño, los jesuitas lo invitaron a asistir al colegio de San José, que ellos regenteaban en Quetzaltenango, en donde se distinguió por su inteligencia y caligrafía.Documental El Nazareno Del Señor Presidente, https://es.youtube.com/channel/hermandad_jesus_nazareno_de_san_juan_de_dios.html/Documental 100 años de amor De los jesuitas recibió la formación católica que lo caracterizaría, pero su madre le inculcó los ritos indígenas en que ella fue criada.

En 1872 ingresó al Instituto Nacional para Varones de Occidente de donde se graduó en 1874 a los 17 años y gracias a su memoria privilegiada obtuvo una felicitación del presidente Justo Rufino Barrios, quien asistió personalmente a su examen público de su investidura de bachiller. En 1876 Barrios creó la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente, en la que se inscribió Estrada Cabrera en 1877 y en donde estudió con grandes penurias económicas a pesar de la ayuda de su padre; para poder continuar su carrera ocupó una plaza en el juzgado segundo de primera instancia de Quetzaltenango, fue director de una escuela de primeras letras, dio clases particulares e incluso se dedicó a la carpintería. Su vivienda era una sencilla casa de dos piezas separadas por un tabique de madera; en una habitación su madre trabajaba haciendo dulces, mientras que en la otra estudiaba Estrada Cabrera sobre una mesa de pino.

Se recibió con el título de licenciado en Derecho Civil y Canónico en 1888, presentado una tesis con un punto de filosofía referente a la modificación en el Código Penal de los artículos que tratan del modo de defender los derechos de castigo por parte del padre o esposo contra la mujer culpable. El bufete en que Estrada Cabrera inició su carrera profesional fue la base para su futuro despacho presidencial: era una pieza con puerta a la calle amueblado únicamente por una mesa de pino, dos estantes con pocos libros y un par de sillas; precisamente encima de la recepción había otra habitación a la que se subía por una escalera y en la que permanecía el licenciado, oculto a los que solicitaban sus servicios. Un escribiente de su confianza atendía en la recepción y cuando este no podía responder a alguna pregunta, se escuchaban sobre el entarimado de arriba unos toques en clave con la respuesta de Estrada Cabrera. Cuando la clave no era suficiente, entonces subía el escribiente a una señal convenida a recibir la respuesta de viva voz. Este ocultamiento de Estrada Cabrera -producto de un fuerte complejo de inferioridad producido por los vejámenes que sufrió en sus primeros años- seguiría en todos sus puestos administrativos que desempeñaría.

En la época en que se desempeñó como abogado y notario era común que éstos abusaran de la ley, y Estrada Cabrera no fue la excepción: se sabe del caso en el que despojó a la señora Maximiliana Cifuentes viuda de Cajas de la residencia que le heredara su difunto esposo, y el de un rico vecino quetzalteco que al hacer un viaje a Europa le encargó la gestión de un negocio judicial de una finca urbana, pero que cuando regresó de su viaje se encontró con que Estrada Cabrera era el nuevo dueño de la propiedad.

Afiliado al Partido Liberal, sirvió como juez de 1.a instancia en Retalhuleu, el mismo puesto en Quetzaltenango y, por último, magistrado de la sala 4.a de la Corte de Apelaciones.

Matrimonio con Desideria Ocampo

Mientras estaba en la facultad conoció a Desideria Ocampo, pero el cortejo fue difícil porque el padre de la muchacha se oponía a la relación. Al fin, por su gran perseverancia consiguió la mano de Desideria, se casó con ella en 1884 y tuvo dos hijos: Diego y Francisco. Pero al cabo de un tiempo, empezó a buscar a otras mujeres y llegó incluso a golpear a su esposa. Es más, dada la fuerte relación que Estrada Cabrera tenía con su madre, ésta se encargó de separar a su hijo de Desideria Ocampo de quien terminó por separarse de hecho.

Inicios de su carrera política

Tras obtener su grado de abogado en la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente fue luego catedrático y decano de la misma. El presidente Justo Rufino Barrios lo nombró su secretario de confianza en 1877, y en 1891, por sus méritos comunitarios y profesionales, fue elegido presidente del Ayuntamiento de Quetzaltenango, luego de haber sido diputado en varias oportunidades. Posteriormente, en 1892, cuando el general José María Reina Barrios tomó posesión como presidente de Guatemala, lo nombró secretario de Gobernación y Justicia por recomendación del coronel Próspero Morales.

Como ministro de Gobernación, tenía a su cargo el orden público, la administración de justicia, las leyes, la salubridad en la capital y en las provincias y controlaba la policía, las jefaturas políticas y las municipalidades. Prestó su concurso constante y fue un influyente miembro del gabinete: entre los decretos de la Asamblea Legislativa que fueron autorizados por él y por el presidente de dicho organismo estaban: el decreto N.°460, por el cual el poder ejecutivo asumió el poder público de la nación; el decreto N.°461, por medio del cual se disolvió el Poder Judicial y se nombró presidente de la Corte Suprema de Justicia al licenciado Antonio Batres Jáuregui; y el decreto N.°527, que estableció el curso forzoso de los billetes de banco tras el fracaso de la Exposición Centroamericana de 1897. Luego de que el presidente eliminara a la Asamblea Legislativa y nombrase una Asamblea Constituyente, Estrada Cabrera consiguió emitir el decreto N.°4: por medio del cual la Asamblea Legislativa prorrogó por cuatro años más, para Reina Barrios, el período presidencial.

También intrigó para disolver las asambleas nacionales de 1893 y de 1897 y colaboró en el periódico El Congreso que el gobierno fundó para insultar a la legislatura de 1897. Además, fue acusado de asesinar a una persona en el camino de Almolonga e intimidar a la autoridad local para que destruyera el proceso en su caso, y de envenenar a su propio hermano, Francisco. El 24 de abril de 1897, la todavía vigente Asamblea Legislativa prorrogó sus sesiones por el tiempo que fuera necesario hasta finales de mayo y cuatro días después, mediante el decreto 360 del 28 de abril, nombraba primer y segundo designados a la presidencia a Estrada Cabrera y al general Manuel Soto, respectivamente. El presidente José María Reina Barrios disolvió la asamblea unos cuantos días después, y se hizo prorrogar cuatro años más en el poder por una Asamblea Constituyente que fue convocada en agosto de ese año; como consecuencia, estalló la revolución de occidente.

Los líderes del movimiento alzado eran Daniel Fuentes, y el exministro de la Guerra de Reina Barrios, Próspero Morales, quienes sorprendieron a la guarnición de San Marcos y luego fueron a San Juan Ostuncalco, desde donde atacaron a Quetzaltenango el 13 de septiembre. Reina Barrios ya sabía de la animadversión en su contra y ordenó que al iniciarse las hostilidades fueran capturados y ejecutados los líderes quetzaltecos Sinforoso Aguilar -alcalde primero de la ciudad- y Juan Aparicio, hijo -reconocido filántropo altense, quienes de acuerdo a las órdenes presidenciales fueron prendidos y sentenciados al pelotón de fusilamiento a las once y media de la mañana en que ocurrió el ataque de Fuentes y Morales.

Por ser muy distinguidos miembros de la sociedad quetzalteca, la ciudadanía de esa región suplicó al presidente que fueran perdonados; este accedió, y pidió a Estrada Cabrera que telegrafiara la suspensión de la sentencia. Cabrera esperó hasta después del fusilamiento para mandar el telegrama, ya que tenía problemas personales con uno de los acusados, el señor Juan Aparicio, hijo. Estos problemas con Aparicio se debían a que durante los primeros años de su ministerio, Estrada Cabrera intentó quedarse con la empresa eléctrica de Quetzaltenango, que era de la familia Aparicio, por una fracción de su valor; al no lograr su cometido, logró que nombraran de jefe político de Quetzaltenango a Roque Morales, a quien dio instrucciones para que con cualquier pretexto fusilara a Juan Aparicio, hijo y así vengar los resentimientos que tenía contra esa familia desde su época de estudiante.

El presidente, al darse cuenta de lo que había hecho su ministro de Gobernación, mandó a Estrada Cabrera a Costa Rica y lo removió del despacho de Gobernación, pero siguió siendo el primer designado para la Presidencia en caso de que el presidente falleciera; únicamente la Asamblea Legislativa de 1898 podía retirarle ese privilegio. En Costa Rica, Estrada Cabrera conoció y entabló una estrecha amistad con quien luego sería el ideólogo y promotor más entusiasta de su gobierno: el escritor Máximo Soto Hall.

Asesinato del presidente Reina Barrios

miniaturadeimagen|200px|Máximo Soto Hall, escritor y periodista guatemalteco. Fue el ideólogo del régimen de Estrada Cabrera, editando el diario oficial El Guatemalteco y escribiendo los discursos del presidente.