miniaturadeimagen|Nazaret, en la Baja Galilea. La judaización de la Galilea (; ) es una política del gobierno israelí y de entidades privadas asociadas a este que tiene como objetivo incrementar la población y las comunidades judías en la Galilea, una región dentro de Israel cuya población es mayoritariamente árabe.Esta política se caracteriza por confiscaciones de tierras árabes a gran escala, restricciones al crecimiento de las localidades árabes y creaciones de nuevas comunidades judías.
Contexto Cuando el Mandato británico de Palestina tocó a su fin y las tropas británicas se retiraron a mediados de mayo de 1948, la guerra civil que ya estaba teniendo lugar entre las comunidades judías y árabes evolucionó hacia la guerra árabe-israelí de 1948, cuando los judíos del antiguo mandato proclamaron la Declaración de Independencia de Israel y los ejércitos La invasión de siete ejércitos árabes pregonada por la prensa mundial enmascaró la realidad. El poder de aquellas fuerzas era pequeño; su operatividad, escasísima; su coordinación, nula, y su adiestramiento, ínfimo. de Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Siria traspasaron las fronteras del Mandato británico de Palestina. El Plan de Partición de Palestina, recogido en la resolución 181 II de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1947, preveía la creación de un estado judío y otro árabe separados, con la Galilea Occidental emplazada en el Estado árabe.McDowall, 1991, p. 127. Sin embargo, a la conclusión de una guerra que causó la expulsión o huida de más de 700.000 árabes (dos tercios del total de la población) y la llegada de otros tantos judíos expulsados de países árabes o musulmanes, los acuerdos de armisticio dejaron a la Galilea del lado israelí, si bien todavía estaba mayoritariamente habitada por árabes.Rabinowitz, 1997, p. 6.
La independencia de Israel supuso un cambio en las prioridades del movimiento sionista, que pasaron de asegurar una base territorial segura para los inmigrantes judíos (muchos de los cuales huían de la persecución en Europa) a la creación de comunidades judías viables en el nuevo Estado creado y a la reunión y asimilación de los exiliados (mizug galuyot).Yitachel et al., 2001, p. 118–120. Para ello se promulgó un nuevo cuerpo jurídico apoyado en leyes como la Ley del Retorno, que garantizaba la nacionalidad israelí a todos los inmigrantes judíos que se asentasen en Israel; y las Leyes de Propiedad Ausente, que determinaban la expropiación de las propiedades de los refugiados palestinos que habían huido o habían sido expulsados del país durante la guerra de 1948, que pasaban a ser gestionadas por un Custodio de la Propiedad Ausente, quien a su vez las distribuía entre los nuevos inmigrantes judíos.Benvenisti, Meron (2002): Sacred Landscape. University of California Press, p.201. "Esta categoría de personas desplazadas surgió porque a una gran proporción de la gente que había sido desplazada al inicio de las hostilidades no se le permitió volver a sus aldeas y fueron obligados a buscar refugio en otras comunidades árabes -tanto cerca como lejos-. Fueron clasificados como "ausentes" bajo la Ley de Propiedad Ausente, que determinaba que cualquiera que hubiese abandonado su lugar de residencia en cualquier momento desde el inicio de las hostilidades hasta su final era "ausente" en términos de propiedad -que fue transferida al cuidado del Custodio de la Propiedad Ausente-. Pero estos "ausentes" también estaban "presentes", porque tenían la nacionalidad israelí y en teoría poseían los mismos derechos según la ley israelí. Por este motivo, pasaron a conocerse con el cínico oxímoron de "presentes ausentes". Esta última ley creó la figura jurídica de los "presentes ausentes", palestinos que no habían huido del país pero que seguían siendo considerados "ausentes" a efectos legales, perdiendo así el derecho de propiedad sobre sus bienes.
Según Oren Yiftachel, la judaización es una política a nivel nacional entre cuyos objetivos destacan impedir el regreso de los 750.000 refugiados palestinos exiliados tras la guerra de 1948 y ejercer un control judío sobre el territorio israelí que todavía incluía a un 13% o 14% de la población árabe que había permanecido allí tras la guerra. La judaización también ha supuesto la expropiación de tierras a sus propietarios árabes y su posterior transferencia a judíos; la demolición y desaparición de barrios, pueblos y ciudades árabes cuyos habitantes fueron expulsados o huyeron ante el avance de las tropas judías tanto en la guerra árabe israelí de 1948 (en un proceso conocido como la Nakba) o en la Guerra de los Seis Días de 1967; las restricciones al desarrollo de las ciudades de población mayoritariamente árabe paralelas al estímulo del crecimiento de centros industriales y urbanos judíos; el cambio de topónimos en árabe por otros en hebreo; y la manipulación de las circunscripciones electorales para asegurar un dominio judío en las urnas.Holzman-Gazit, 2007, p. 105.Yacobi, 2009, p. 9. "La judaización y desarabización del espacio usó un abanico de estrategias que siguieron a la huida y la expulsión de los refugiados palestinos en 1948. Entre estas estrategias se incluía la denegación del derecho de retorno, la destrucción de unas 400 aldeas árabes (Morris 1987), y la expropiación de entre el 50 y el 60% de la tierra propiedad de los árabes que se quedaron en el Estado de Israel (Kedar 1998)." Las dos principales regiones de Israel sujetas al proceso de judaización son el Néguev y la Galilea.
Historia de su implementación miniaturadeimagen|Nazaret Illit, ciudad judía nacida como parte de la judaización de la Galilea. La política de «judaización de la Galilea» fue aprobada por primera vez por el consejo de ministros israelí en marzo de 1949. A comienzos de los años cincuenta, la Agencia Judía, el ejército israelí y el Ministerio del Interior coordinaron sus esfuerzos para incrementar el número de judíos que vivían en la Galilea.Sufian y Levine, 2007, pp. 81–83. Entre los principales defensores del proyecto estaban Yosef Nahmani y Yosef Weitz, quienes destacaron la necesidad de crear una mayoría judía en la Galilea para reducir «la amenaza árabe» e impedir la formación de «un centro de nacionalismo árabe dentro del estado judío».Firro, 1999, pp. 134–135. Se refiere a ella como «un proyecto».
Entre las medidas adoptadas para desarrollar el proyecto y poblar la Galilea con una mayoría de judíos estuvo la Ley de Expropiación de Tierras de 1953, que resultó en la expropiación de 1.220.000 dunams (1.220 kilómetros cuadrados) de terrenos pertenecientes a ciudadanos árabes de Israel durante su primer año de implementación.
Yosef Nahmani había solicitado prestar especial atención al asentamiento de judíos en la ciudad de Nazaret mediante una carta al primer ministro David Ben Gurion en 1953.Wesley, 2006, p. 29. En el segundo semestre de 1954, el Ministerio de Defensa aumentó su papel en los planes de asentamiento de judíos en la Galilea mediante el Departamento de Desarrollo de la Galilea, que entre otras cosas se encargó de la expropiación de unos 600 dunams de tierras de la ciudad mayoritariamente árabe de Nazaret para la creación de una nueva ciudad judía denominada Nazaret Illit (Alta Nazaret), fundada por el gobierno ese mismo año. Otro ejemplo en la implementación de esta política fue la creación de la ciudad judía de Carmiel en terrenos expropiados a tres pueblos árabes en 1962. Tanto Nazaret Illit como Carmiel pasaron a funcionar como capitales regionales judías en la zona.McDowall, 1991, p. 131.
Un motivo adicional para la adopción de esta política de judaización fue, según David McDowall, «para asegurar que no se podría debatir seriamente en las Naciones Unidas la devolución de estas tierras a un estado árabe». Hacia 1964, había más de 200 asentamientos judíos en el Distrito Norte de Israel, mientras que en la propia Galilea, a raíz de un intensivo programa de asentamiento judío, la población judía suponía ya la mitad más que la palestina.
Para atraer inmigración judía a las zonas designadas para el proceso de judaización, se destinaron numerosos recursos públicos a ofrecer incentivos en forma de exenciones fiscales, subsidios sobre terrenos y casas, préstamos a bajo interés y ayudas con el alquiler. Se ofrecieron también subvenciones directas y se desarrollaron infraestructuras regionales para apoyar a los nuevos municipios judíos establecidos.Yitachel, 2001, p. 120. miniaturadeimagen|Acre, ciudad costera de la Galilea. La implementación del proyecto en los años setenta supuso nuevas expropiaciones de tierras a ciudadanos árabes de Israel por parte del Estado, todo ello anunciado explícitamente bajo el lema Yehud Ha’Galil” («Judaización de la Galilea») en febrero de 1976. El ministro de agricultura israelí explicitó que el objetivo de dicho plan era alterar la naturaleza demográfica de la Galilea para crear una mayoría judía allí, y que se llevaría a cabo construyendo pequeñas comunidades judías entre aldeas palestinas para detener la contigüidad territorial árabe en la zona. El anuncio de estas nuevas expropiaciones provocó una huelga general y manifestaciones en las zonas de mayoría palestina de Israel. Seis personas murieron a causa de los disparos de la policía y muchos más resultaron heridos o arrestados por las fuerzas de seguridad del Estado. Los palestinos de todo el mundo, y en especial los que viven en Israel, conmemoran estas muertes anualmente en el llamado Día de la Tierra.Kimmerling y Migdal, 2003, p. 195.
A mediados de los setenta «estaba claro que el intento de asentamiento judío en la Galilea era un fracaso».IIED, 1994, p. 98. Israel Koenig, autor del Memorándum Koenig, renovó las llamadas a una judaización de la Galilea en 1977. El Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo afirma que el crecimiento continuo de la población árabe de Israel y su continua posesión de tierras eran motivo de consternación para Koenig, quién defendía adoptar medidas para obligarles a dejar el país.
Los esfuerzos de judaización de la Galilea continuaron. En los años ochenta, los mitzpim, o pequeñas comunidades judías construidas entre aldeas palestinas, pasaron de 26 en 1981 a 52 en 1988. También se desarrollaron ciudades judías en la zona, como Nazaret Illit, Ma’alot, Migdal HaEmek y Carmiel. Hacia mediados de los años noventa, estos programas de judaización habían cambiado significativamente la demografía de la Galilea (y del Néguev), si bien el corazón de la Galilea todavía tiene un 72% de su población de origen árabe. Un mapa de planificación de la Galilea de 1995 redactado por el Panel de Planificación Regional y filtrado a la prensa, pedía explícitamente la judaización mediante el aumento de asentamientos judíos allí distribuidos «de tal manera que interrumpirían cualquier continuidad geográfica palestina».Kanaaneh, 2002, p. 53.
Assaf Adiv afirma que aunque el gobierno ha evitado desde el comienzo de la Segunda Intifada el uso del término «Judaización» para describir sus políticas de desarrollo judío en la Galilea, la política del gobierno ha seguido siendo promover los asentamientos judíos en la Galilea. A comienzos del también aumentaron los esfuerzos por judaizar Acre, una de las principales ciudades de la Galilea. Una comunidad de sionistas religiosos llamada Garin Torani (el núcleo de la Torá) se asentó en la ciudad con el objetivo de judaizarla. Ya en 2003, cuando el entonces alcalde de la ciudad, Shimon Lankri, tomó posesión de su cargo, comenzó a hablar de «judaizar Acre» y construyó allí la mayor yeshivá de todo el norte de Israel.