En sintaxis, verbo semipredicativo (o semicopulativo) es aquel que se encuentra a medio camino entre un verbo predicativo y un verbo copulativo, y posee usos característicos de ambos, de manera que puede ser sustituido por un verbo copulativo sin que se pierda demasiado significado. Así, por ejemplo, en Pedro anda apesadumbrado estos últimos días puede expresarse un contenido semejante mediante un verbo copulativo (Pedro está / parece apesadumbrado estos últimos días), sin que exista una equivalencia plena entre ambas construcciones. En estos casos, el verbo no es estrictamente copulativo, pero funciona como nexo entre el sujeto y un atributo, que constituye el verdadero núcleo del predicado, al tiempo que el verbo aporta a la predicación un contenido adicional, generalmente de carácter aspectual o modal.
Verbos semipredicativos en español En español los verbos semipredicativos han sufrido un proceso de desemantización parcial o pérdida de significado que los hace proclives a ser usados como copulativos. Algunos de los más frecuentes son devenir, volverse, hacerse, mostrarse, permanecer, resultar, y, según algunos autores, parecer, que generalmente se tiene ya por copulativo.
En estas construcciones, el atributo no presenta todas las propiedades del atributo de los verbos copulativos, ya que, por ejemplo, no admite su sustitución por el pronombre lo. De cualquiera manera, los verbos semicopulativos siempre requieren un predicado que complementen su significado.
Diferencias con los verbos copulativos y los verbos predicativos Los verbos semicopulativos presentan una serie de propiedades que los diferencian tanto de los verbos copulativos como de los verbos predicativos.
En primer lugar, estos verbos no constituyen propiamente el núcleo semántico del predicado, sino que relacionan el sujeto con una propiedad o cualidad (el atributo), que es la parte que aporta el significado principal de la oración.
En segundo lugar, el atributo es obligatorio en estas construcciones para que la oración tenga sentido completo. Por ejemplo, el verbo ver, en su uso semicopulativo, necesita un atributo para completar su significado (La casa se ve enorme).
Una propiedad distintiva de estas construcciones es que el atributo no admite la sustitución por el pronombre lo, a diferencia de lo que ocurre con los verbos copulativos (El árbol está vivo → lo está frente a El árbol sigue vivo → *lo sigue). No obstante, puede sustituirse por el adverbio así.
Desde el punto de vista sintáctico, el uso semicopulativo de estos verbos suele implicar una modificación de su estructura argumental o valencia, de modo que pierden la capacidad de seleccionar los complementos exigidos en su uso pleno. Por ejemplo, el verbo hacer necesita un complemento directo en su uso predicativo (Hizo una tarta de cumpleaños), mientras que, en su uso semicopulativo, lo pierde (Se hizo famoso en el programa de televisión).
Desde el punto de vista semántico, estos verbos se caracterizan por aportar distintos matices a la predicación, especialmente de tipo aspectual, como el cambio de estado (ponerse triste), la permanencia (seguir enfermo) o la resultado (quedar satisfecho). En este sentido, se ha señalado que su función principal es añadir información sobre la estructura temporal o el modo en que se desarrolla la situación descrita.
Referencias
Categoría:Verbo