La cartuja de San Martino (, también conocida como cartuja de San Martín y cartuja de Nápoles) es una cartuja de Nápoles situada en la colina del Vomero, al lado del castel Sant'Elmo. Constituye uno de los mayores complejos monumentales religiosos y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura barroca de la ciudad junto con la real capilla del Tesoro de san Jenaro, además de ser un lugar fundamental para la pintura napolitana del . Cuenta con unas cien salas, dos iglesias, cuatro capillas, tres claustros y unos jardines colgantes.

Cronológicamente fue la segunda cartuja de Campania, construida diecinueve años después que la de San Lorenzo en Padula y cuarenta y seis antes que la de San Giacomo en Capri. Tras la unificación italiana recibió el título de monumento nacional y desde 1866 alberga el Museo Nacional de San Martino, creado con el objetivo de relatar la historia artística y cultural de la ciudad.

Historia thumb|right|A la izquierda está la fachada de la iglesia de las Mujeres, a la derecha está la entrada a la cartuja. En 1325, en la cima de la colina de Sant'Erasmo, Carlos de Anjou, duque de Calabria, primogénito de Roberto I de Nápoles, hizo erigir un monasterio para la Orden de los Cartujos, la preferida de la casa real francesa. Los arquitectos que iniciaron la construcción de la cartuja fueron los mismos que estaban trabajando en esos mismos años en el castillo adyacente de Belforte (más conocido como Castel Sant'Elmo): Tino di Camaino y Francesco di Vito, a quienes sucedieron en 1336, tras la muerte de Camaino, su alumno Attanasio Primario y Giovanni de Bozza. La cartuja fue inaugurada y consagrada en 1368, bajo el reinado de la reina Juana I de Nápoles, pese a que los cartujos habían tomado posesión del monasterio ya desde 1337. Sin embargo, de la primitiva solución arquitectónica de la construcción se conservan solo unos pocos elementos en el interior del complejo religioso: son reconocibles algunas aperturas con arquitos de estilo catalán que se encuentran en el antiguo refectorio, usadas probablemente como pasaplatos, sacadas a la luz en una restauración reciente. Más importantes, debido a que ponen de manifiesto el diseño gótico original del edificio, son los espacios subterráneos de la cartuja, abiertos al público en 2015, que demuestran probablemente como la obra de Camaino englobó estructuras preexistentes relacionadas con el castillo de Belforte excavadas en el interior de la colina, que sirven como sótano de la cartuja.

thumb|La iglesia principal vista desde el Castel Sant'Elmo. El complejo fue dedicado a san Martín de Tours hacia la segunda mitad del , probablemente debido a la presencia en el lugar de una antigua capilla preexistente dedicada a él. Bajo el impulso de la Contrarreforma la cartuja fue modificada según criterios más modernos y grandiosos, tanto que a finales del el complejo sufrió remodelaciones y ampliaciones en estilo tardomanierista y barroco. Las obras fueron confiadas desde 1589 hasta 1609 a Giovanni Antonio Dosio, que fue el primer artífice de gran parte de las transformaciones que recibió el complejo, ocupándose del nuevo diseño arquitectónico del complejo conventual. Dosio remodeló el claustro grande del , al cual añadió más habitaciones para los monjes, cuyo número estaba creciendo exponencialmente, construyó el claustro de los procuradores, y amplió la iglesia con la edificación de las capillas laterales y de las estancias laterales a la zona del ábside: por un lado, el coro y el salón; y por el otro, el refectorio y la capilla del Tesoro Nuevo. A esta época se deben los encargos pictóricos que decoran las salas internas, confiados a artistas como el Caballero de Arpino, su hermano Bernardino Cesari, Belisario Corenzio, Giovanni Baglione, Lazzaro Tavarone, Andrea Lilli y Avanzino Nucci. La parte escultórica se debe predominantemente al trabajo de Pietro Bernini, Michelangelo Naccherino y Giovan Battista Caccini.

Desde 1618 hasta 1623 la dirección de las obras pasó a Giovan Giacomo di Conforto, que se ocupará de completar el proyecto de Dosio, mientras que desde 1623 hasta 1656 dejó su impronta artística el arquitecto Cosimo Fanzago, artífice del aspecto barroco que asumió el complejo. Se deben a Fanzago la fachada de la iglesia y las decoraciones de mármol de su interior y de sus capillas, los bustos de mármol que decoran las paredes de los pórticos del claustro grande y el cementerio del prior, que se convertirá en el modelo para el de la cartuja de Padula construida algunas décadas después. Los pintores que trabajaron en esta fase fueron los mejores artistas de la pintura napolitana del : Jusepe de Ribera, Luca Giordano, Battistello Caracciolo, Paolo Finoglio, Massimo Stanzione y los emilianos Guido Reni y Giovanni Lanfranco.

En la primera mitad del las obras pasaron a Nicola Tagliacozzi Canale, que se dedicó sobre todo a la reconstrucción de los espacios ocupados por el prior, cuyas salas fueron decoradas con frescos por Crescenzio Gamba, y posteriormente a Domenico Antonio Vaccaro. En esta fase, los dos arquitectos fueron ayudados principalmente por Francesco Solimena y Francesco De Mura para las decoraciones pictóricas.

En 1799 los cartujos fueron expulsados por jacobinismo, volviendo en 1804 para ser expulsados nuevamente en 1807. En 1836 fueron readmitidos de nuevo y expulsados definitivamente en 1866, cuando se anexionó a la cartuja el museo nacional homónimo, convirtiéndose así, por petición de Giuseppe Fiorelli, en bien monumental propiedad del Estado italiano.

Descripción Planta ██ Iglesia de las Mujeres ██ Patio ██ Iglesia principal Pronaos Nave Capilla de san Jenaro Capilla de san José Capilla de san Bruno Capilla de la Asunción Capilla de san Nicolás (antigua sacristía) Capilla de san Martín Capilla del Bautista Capilla de san Hugo Capilla del Rosario Ábside Sacristía Pasadizo Capilla del Tesoro Viejo Capilla del Tesoro Nuevo Sala capitular Coro de los conversos Pasadizo Salón Refectorio Chiostrino Capilla de la Magdalena ██ Museo Nacional de San Martino ██ Claustro grande ██ Cementerio de Fanzago ██ Cuarto del prior ██ Pasillo de Fanzago ██ Claustro de los procuradores ██ Farmacia right|550x550px|Planta.

Plaza y patio de honor En la plaza exterior al complejo de la cartuja está a la izquierda la iglesia de las Mujeres, obra de Giovanni Antonio Dosio, decorada con estucos del , llamada así porque estaba destinada a uso exclusivo de las mujeres, a las que estaba prohibido acceder a la cartuja. A la derecha está la entrada, caracterizada por un vestíbulo en el que hay un escudo de la casa de Anjou y un fresco que representa a San Bruno; desde la entrada se puede acceder al patio de honor realizado también por Dosio, a la izquierda del cual se encuentra la iglesia principal de la cartuja.

Iglesia Fachada y pronaos right|thumb|Frescos en el pronaos de la iglesia. La fachada de la iglesia del fue remodelada primero a finales del por Dosio, que transformó el pronaos de cinco a tres arcos obteniendo así dos capillas en la contrafachada de la iglesia, la del Rosario y la de san José, y posteriormente por Cosimo Fanzago, que construyó en la primera mitad del una serliana para enmascarar la fachada precedente; la parte superior y las paredes laterales son obra de Nicola Tagliacozzi Canale.

Las paredes del pronaos se caracterizan por los frescos del Caballero de Arpino, de Micco Spadaro, Giovanni Baglione y Belisario Corenzio. Al primero se le atribuyen los dos ángeles sosteniendo el escudo CART colocados sobre el busto del papa Pío V, este último obra de un autor napolitano desconocido de finales del y colocado sobre el portal de entrada, cuya puerta de madera tallada con figuras de santos data de los primeros años del . En la misma pared frontal están representadas en cuatro grandes paneles las escenas de Carlos duque de Calabria ofreciendo la iglesia al obispo san Martín, arriba a la izquierda y obra de Baglione de en torno a 1591, mientras que abajo está la obra de Corenzio Bruno de Colonia viendo milagrosamente a Raimondo Diocres condenado al infierno, datada en 1632. También son de Corenzio los otros dos paneles a la derecha del portal: La reina Juana I ofreciendo la custodia de la iglesia a san Bruno arriba y El sueño de san Hugo que indica el lugar de Cartusia abajo, ambos datados también en 1632.

Las paredes laterales del pronaos tienen por último otros cuatro grandes paneles con frescos de Spadaro datados entre 1651 y 1656: a la izquierda están las escenas de Historias de santos cartujos arriba y La destrucción de una cartuja en Inglaterra abajo; a la derecha están en ambos paneles Historias de torturas infligidas a los cartujos en Inglaterra por parte del rey Enrique VIII Tudor.

Interior thumb|Interior de la iglesia. La iglesia se compone de una nave única con ocho capillas laterales y otras salas (una sacristía, un coro, un refectorio, una sala capitular, varias capillas y un salón) que se suceden a los lados de la zona del ábside. Esta presenta en su conjunto un nivel de decoración interior, tanto pictórica como escultórica, realizada entre los siglos XVI y XVIII que la hacen una de las más importantes de la ciudad. Las esculturas interiores son fruto predominantemente de la obra de Cosimo Fanzago, que fue llamado a remodelar la cartuja desde 1623 hasta 1656, ocupándose en esta ocasión también de reconstruir la fachada exterior de la iglesia.

El ábside es profundo y rectangular con un pavimento de mármol de Fanzago estilísticamente en línea con el de la nave. Alberga un grandioso coro de madera de los monjes, datado en 1629 y ejecutado por Orazio De Orio, y un altar mayor de madera dorada y mármol falso ejecutado según el proyecto de Francesco Solimena, realizado para servir como modelo de un original que se habría debido componer de mármol verdadero pero que sin embargo nunca fue realizado y por esto se utilizó el modelo desde su ejecución, en torno al 1705, como altar de la iglesia. Los putti que decoran los lados del palio son de principios del y obra de Giacomo Colombo, mientras que los ángeles de la parte superior del altar son de Giuseppe Sanmartino y están datados en 1768. En la pared de fondo del ábside están dispuestas en dos hornacinas laterales las estatuas que representan la Vida activa de Pietro Bernini, a la derecha, y la Vida contemplativa de Giovanni Battista Caccini a la izquierda; la escultura en cobre dorado de la Inmaculada colocada abajo en el centro de la pared frontal es de Gennaro Monte del 1682. Los frescos de la bóveda con las Historias del Antiguo y el Nuevo Testamento con evangelistas, doctores de la iglesia, profetas y santos cartujos son del Caballero de Arpino y de su hermano Bernardino Cesari, realizados entre 1591 y 1596, mientras que es de Giovanni Lanfranco la Crucifixión en la luneta frontal, realizada entre 1638 y 1640, bajo la cual hay además un lienzo que representa la Natividad, obra de Guido Reni del 1642. En la pared derecha están los lienzos que representan la Última cena (1639) de Massimo Stanzione y la Institución de la eucaristía (finales del ) de Carletto Caliari; en la izquierda están la Comunión de los apóstoles (1651) de Jusepe de Ribera y el Lavatorio de los pies (1622) de Battistello Caracciolo. Desde la zona del ábside se accede por último a las otras estancias del complejo. El presbiterio está precedido antes del altar mayor por una suntuosa barandilla de mármol, piedras preciosas y bronce dorado realizada por Filippo Belliazzi en 1761 según el diseño de Nicola Tagliacozzi Canale y Sanmartino.