Johannes Junius (1573 - 6 de agosto de 1628) fue alcalde (en alemán: Burgomaestre) de Bamberg, y víctima de los juicios por brujería de Bamberg, quien escribió una carta a su hija en prisión mientras aguardaba su ejecución por brujería.
Arresto Junius había entrado en la política local en 1608 y había ostentado el título de burgomaestre en los años 1614, 1617, y 1621, y de los años 1624 a 1628. Los juicios de brujas de Bamberg, que duraron de 1626 a 1631, fueron presididos por el Príncipe-Obispo Johann Georg, que se dedicó a difundir la Contrarreforma. Se sospechaba de Junius porque su esposa había sido ejecutada por brujería. Otro burgomaestre, Georg Neudecker, había sido acusado de brujería y, tras su encarcelamiento en abril de 1628, nombró a Junius como su cómplice, lo que llevó a su arresto en junio de 1628. Junius también fue implicado en las confesiones de otros sospechosos de brujería. Los documentos del tribunal describen como Junius al principio negó todos los cargos y exigió poder afrontar a los testigos, y continuó negando su implicación en brujería después de casi una semana de tortura, la cual incluyó la aplicación de tornillos, prensas de pierna (Beinschrauben), y estrapado. Finalmente confesó el 5 de julio de 1628, en que aseguró haber renunciado a Dios por el Diablo y que había visto a veintisiete de sus colegas en un sabbat. Junius fue quemado vivo públicamente un mes más tarde.
Confesión En su confesión, Junius relata que en 1624, mientras se encontraba en un estado financiero difícil, fue seducido por una mujer que resultó ser un súcubo y amenazó con matarle a no ser que renunciara a Dios. Al principio Junius se negó, pero pronto más demonios se materializaron y le atacaron, finalmente convenciéndole en aceptar al Diablo como su Dios. Tomó el nombre brujeril de Krix y le fue proporcionado un familiar llamado Füchsin ("Zorra"), momento en que varios ciudadanos locales se revelaron a sí mismos como aliados similares de Satanás y le felicitaron. Después asistió regularmente a sabbats, a los cuales llegaba montado en un monstruoso perro negro volador. En uno de los sabbat asistió a una Misa Negra en la que apareció Belcebú. A pesar de que sus compañeros brujos y demonios familiares le habían ordenado matar a sus hijos en su nombre, había sido incapaz de cometer este sacrificio, por lo que fue golpeado. Aun así, admitió haber matado a su caballo y enterrado una oblea sagrada.
Carta a su hija El 24 de julio, poco antes de su ejecución, Junius escribió una carta a su hija, Veronica, la cual fue sacada clandestinamente de prisión por su guardia y exitosamente entregada. En la carta defiende su inocencia, reclama que quienes atestiguaron en su contra le suplicaron secretamente su perdón, y le contó el horror abyecto de su tortura (infligida por su cuñado y otros tres), por la que sus manos todavía temblaban mientras escribía. También dice que al principio intentó crear una confesión en la que no podía identificar a otras brujas, pero fue forzado a dar nombres bajo la amenaza de nuevas torturas. La carta empieza: "Muchos cientos de miles de buenas noches, mi querida hija Veronica," y termina "Buenas noches, por vuestro padre Johannes Junius que ya no te verá más."
Véase también Dorothea Flock Georg Haan Katharina Henot
Referencias
Enlaces externos Transcripción de la carta
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