La Revolución abasí, también llamada Movimiento de los Hombres de las Ropas Negras, se refiere al derrocamiento del Califato omeya (661-750 d. C.), el segundo de los cuatro califatos principales en la historia islámica temprana, por parte del tercer califato, el califato abasí (750-1258 d. C.). Llegando al poder tres décadas después de la muerte del profeta musulmán Mahoma e inmediatamente después del Califato Rashidun, los omeyas fueron un imperio árabe feudal que gobernaba sobre una población que en su gran mayoría no era ni árabe ni musulmana. Los habitantes no árabes del imperio (o mawali) eran tratados como ciudadanos de segunda clase, independientemente de si se convertían o no al islam, y este descontento que avanzaba sin distingo de fe o etnia condujo en última instancia al derrocamiento de los omeyas.Paul Rivlin, Arab Economies in the Twenty-First Century, p. 86. Cambridge: Cambridge University Press, 2009. Los miembros de la dinastía Abasí afirmaban que descendían de al-Abbas, un tío del Profeta.
La revolución marcó esencialmente el final del imperio árabe y el comienzo de un estado más inclusivo y multiétnico en el Oriente Próximo y Medio.Saïd Amir Arjomand, Abd Allah Ibn al-Muqaffa and the Abbasid Revolution. Iranian Studies, vol. 27, #1-4. London: Routledge, 1994. Recordada como una de las revoluciones mejor organizadas durante el periodo histórico en el que tuvo lugar, reorientó el enfoque del mundo musulmán hacia el este.Hala Mundhir Fattah, A Brief History of Iraq, p. 77. New York: Infobase Publishing, 2009.
Antecedentes Para la década de 740, el imperio omeya se encontraba en estado crítico. Una disputa sucesoria en el año 744 había conducido a la tercera guerra civil musulmana, que azotó a todo el Oriente Próximo durante dos años. Al año siguiente, al-Dahhak ibn Qays al-Shaybani inició una rebelión jariyí que continuó hasta el año 746. Al mismo tiempo, estalló una rebelión contra la decisión de Marwan II de trasladar la capital de Damasco a Harrán, lo que conllevó la destrucción de Homs, también en 746. Marwan II no logró pacificar las provincias sino hasta el año 747, apenas unos meses antes del estallido de la Revolución abasí.G. R. Hawting, The First Dynasty of Islam: The Umayyad Caliphate AD 661-750, p. 105. London: Routledge, 2002.
Nasr ibn Sayar fue nombrado gobernador del Jorasán por Hisham ibn Abd al-Malik en 738. Se mantuvo en su puesto durante toda la guerra civil y fue confirmado como gobernador por Marwan II poco después de su fin.G. R. Hawting, The First Dynasty of Islam: The Umayyad Caliphate AD 661-750, p. 105. London: Routledge, 2002.
El gran tamaño del Jorasán y su baja densidad de población supusieron en la práctica que los habitantes árabes, tanto militares como civiles, vivieran mayoritariamente fuera de las guarniciones construidas durante la expansión del islam. Esto contrastaba con el resto de las provincias omeyas, donde los árabes tendían a aislarse en fortalezas y evitaban la interacción con los lugareños.Peter Stearns, Michael Adas, Stuart Schwartz and Marc Jason Gilbert."The Umayyad Imperium." Taken from World Civilizations:The Global Experience, combined volume. 7th ed. Zug: Pearson Education, 2014. Los colonos árabes en el Jorasán abandonaron su estilo de vida tradicional y se establecieron entre los pueblos nativos iraníes. Mientras que en otras partes del Imperio se desalentaba o incluso se prohibía el matrimonio con árabes,Patrick Clawson, Eternal Iran, p. 17. Basingstoke: Palgrave Macmillan, 2005. Al-Baladhuri, Futuh al-Buldan, p. 417. lentamente se convirtió en un hábito en el Jorasán oriental; cuando los árabes comenzaron a adoptar la vestimenta persa y las dos lenguas se influenciaron entre sí, las barreras étnicas se vinieron abajo.G.R. Hawting, The First Dynasty of Islam, pp. 105 & 113.
Causas El apoyo a la revolución abasí provino de personas de diversos orígenes y casi todos los niveles de la sociedad apoyaron la oposición armada al gobierno omeya.The Oxford History of Islam, p. 25. Ed. John Esposito. Oxford: Oxford University Press, 1999. Este apoyo fue especialmente pronunciado entre los musulmanes de ascendencia no árabe,Donald Lee Berry, Pictures of Islam, p. 80. Macon: Mercer University Press, 2007. Richard Bulliet, Pamela Kyle Crossley, Daniel Headrick, Steven Hirsch and Lyman Johnson, The Earth and Its Peoples: A Global History, vol. A, p. 251. Boston: Cengage Learning, 2014. James Wynbrandt, A Brief History of Saudi Arabia, p. 58. New York: Infobase Publishing, 2010. aunque incluso los musulmanes árabes se sentían molestos con el dominio omeya y la autoridad centralizada sobre su estilo de vida nómada.Bryan S. Turner, Weber and Islam, vol. 7, p. 86. London: Routledge, 1998. Tanto sunitas como chiitas apoyaron los esfuerzos para derrocar a los omeyas,Islamic Art, p. 20. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 1991. G.R. Hawting, The First Dynasty of Islam, p. 106. como también lo hicieron los súbditos no musulmanes del imperio que sufrían discriminación religiosa.Richard Foltz, Religions of Iran: From Prehistory to the Present, p. 160. London: Oneworld Publications, 2013.
Descontento entre los musulmanes chiitas thumb|Los restos de Qusair Amra, uno de los castillos del desierto donde los príncipes omeyas eran conocidos por la indulgencia y la extravagancia.Patricia Baker, The Frescoes of Amra . Saudi Aramco World, vol. 31, #4, pp. 22-25. July–August, 1980. Retrieved 17 June 2014. Fue declarado Patrimonio d ela Humanidad en 1985 (ref. 327) Después de la batalla de Karbala, que condujo a la masacre de Husáin ibn Ali (el nieto de Mahoma) y de sus familiares y compañeros por parte del ejército omeya en 680 d. C., los chiitas comenzaron a usar este evento como un grito de guerra que los unía en su oposición contra los omeyas. Los abasíes también usaron extensivamente la memoria de Karbala para ganar el apoyo popular contra los omeyas.
El movimiento Hashimiyya (una subsecta de los chiíes kaysanitas) fue en gran parte responsable de dar comienzo a los esfuerzos finales en contra la dinastía omeya, inicialmente con el objetivo de reemplazar a los omeyas con una familia gobernante alide (es decir, descendientes de Ali).Farhad Daftary, Ismaili Literature: A Bibliography of Sources and Studies, p. 4. London: I.B. Tauris and the Institute of Ismaili Studies, 2004. H. Dizadji, Journey from Tehran to Chicago: My Life in Iran and the United States, and a Brief History of Iran, p. 50. Bloomington: Trafford Publishing, 2010. En cierta medida, la rebelión en contra de los omeyas tuvo una asociación temprana con las ideas chiitas.Matthew Gordon, The Rise of Islam, p. 46. Westport: Greenwood Publishing Group, 2005. Ya se habían producido varias revueltas chiitas contra el dominio omeya, aunque eran explícitas en su deseo de tener un gobernante alide. Zayd ibn Ali luchó contra los omeyas en Irak, mientras que Abdallah ibn Mu'awiya incluso estableció un gobierno temporal sobre Persia. El asesinato de los dos no solo aumentó el sentimiento antiomeyas entre los chiitas, sino que también les dio a los chiitas y a los sunitas en Irak y Persia un grito de guerra común. Al mismo tiempo, la captura y asesinato de las principales figuras de la oposición chiita hizo que los abasíes fueran los únicos contendientes de manera realista para llenar el vacío que dejarían los omeyas.G.R. Hawting, The First Dynasty of Islam, p. 113.
Los abasíes se mantenían en silencio acerca de su identidad, simplemente afirmando que querían un gobernante de entre los descendientes de Mahoma sobre cuya elección como califa coincidiera la comunidad musulmana.للرضا من ءال محمدʿALĪ AL-REŻĀ, Irannica Muchos chiitas naturalmente asumieron que esto significaba un gobernante alide, una creencia que los abasíes alentaban tácitamente para obtener el apoyo chiita.The Oxford History of Islam, pp. 24-25. Aunque los abasíes eran miembros del clan Banu Hashim, rivales de los omeyas, la palabra Hashimiyya parece referirse específicamente a Abd-Allah ibn Muhammad ibn al-Hanafiyyah, nieto de Alí e hijo de Muhammad ibn al-Hanafiyyah
Según ciertas tradiciones, Abd-Allah murió en 717 en Humeima, en la casa de Mohammad ibn Ali Abbasi, el jefe de la familia abasida, y antes de morir, nombró a Muhammad ibn Ali como su sucesor.Hala Mundhir Fattah, A Brief History of Iraq, p. 76. Aunque la anécdota se considera un invento, en ese momento le permitió a los abasíes reunir a los partidarios de la revuelta fallida de Mujtar al-Thaqafi, quienes se habían proclamado partidarios de Muhammad ibn al-Hanafiyya. Para el momento en que la revolución había alcanzado su pleno apogeo, la mayoría de los chiíes kaysanitas habían pasado su lealtad a la dinastía abasí (en el caso de los Hashimiyya),Farhad Daftary, Ismaili Literature, p. 15.Moojan Momen, An Introduction to Shi'i Islam, pp. 47-48. New Haven: Yale University Press, 1985. o se habían convertido a otras ramas del chiismo y los kaysanitas dejaron de existir.Heinz Halm, Shi'ism, p. 18. Edinburgh: Edinburgh University Press, 2004.
Descontento entre los musulmanes sunitas no-árabes El estado omeya es recordado como un estado de preponderancia árabe: dirigido por y para el beneficio de aquellos que eran étnicamente árabes aunque musulmanes de credo.Ivan Hrbek, Africa from the Seventh to the Eleventh Century, p. 26. Melton: James Currey, 1992. Los musulmanes no árabes estaban molestos por su posición social marginal y se vieron fácilmente atraídos por la oposición abasí a la dominación omeya. Los árabes dominaban la burocracia y el ejército, y se alojaban en fortalezas separadas de la población local fuera de Arabia. Incluso después de convertirse al islam, los no árabes o Mawali no podían vivir en estas ciudades guarnicionadas. A los no-árabes no se les permitía trabajar para el gobierno ni podían ocupar rangos de oficiales en el ejército omeya y aun así tenían que pagar impuesto de la yizia para los no-musulmanes.Stearns, Adas et al., "Converts and People of the Book."The Umayyads: The Rise of Islamic Art, p. 40. Museum with No Frontiers, 2000. Philip Adler and Randall Pouwels, World Civilizations, p. 214. Boston: Cengage Learning, 2014. Los no-musulmanes bajo el dominio omeya estaban sujetos a estos mismos mandamientos.John Esposito, Islam: The Straight Path, p. 34. Oxford: Oxford University Press, 1998. Los matrimonios raciales entre árabes y no árabes eran infrecuentes. Cuando ocurrían, solo eran permitidos entre un hombre árabe y una mujer no árabe, mientras que los hombres no árabes generalmente no eran libres de casarse con mujeres árabes.
La conversión al islam ocurrió gradualmente. Si un no-árabe deseaba convertirse al islam, no solo tenía que renunciar a sus nombres propios, sino que también debía seguir siendo un ciudadano de segunda clase. Los no-árabes eran "adoptados" por una tribu árabe, aunque en realidad no adoptaban el nombre de la tribu ya que eso pondría en riesgo la contaminación de la supuesta pureza racial árabe. Por el contrario, los no-árabes tomaban el apellido de "liberto por al- (nombre de la tribu)", incluso si no eran esclavos antes de convertirse. Esto esencialmente significaba que estaban subordinados a la tribu que patrocinaba su conversión.Fred Astren, Karaite Judaism and Historical Understanding, pp. 33-34. Colombia: University of South Carolina Press, 2004.