thumb|350px|Escenas de la vida de Juana de Arco, por Jules Eugène Lenepveu, interior del Panteón de París. El uso y la decoración interior del monumento fue cristianizándose y descristianizándose según las alternancias políticas. La popular figura de la "doncella de Orleans" fue utilizada para identificar la nación francesa con el cristianismo.
Historia del cristianismo en Francia es la presencia del cristianismo en la historia de Francia. Comienza probablemente en el . Se caracterizó principalmente por el papel preponderante de la Iglesia católica en Francia en todos los aspectos de la vida, no únicamente en las cuestiones espirituales; de forma inequívoca durante toda la Edad Media (sobre todo a partir de la conversión de Clodoveo y el reino franco), manteniéndose relativamente durante la Edad Moderna, y enfrentándose a la descristianización durante la Edad Contemporánea, a partir de la Revolución francesa.
Edad Antigua thumb|Anfiteatro de las Tres Galias de la antigua Lugdunum, con el monumento erigido en época moderna que conmemora el martirio de los cristianos en el año 177. thumb|Baptisterio de San Juan de Poitiers, cuya construcción se remonta al . thumb|Estatua-relicario de Santa Fe (Sainte-Foy) expuesta en la iglesia abacial de Santa Fe de Conques el día de su festividad (10 de octubre). thumb|San Martín partiendo su capa. Bordado de una casilla del . La evangelización de los galo-romanos, más tardía que la de las provincias orientales del Imperio, comienza en el , pero es difícil de reconstruir históricamente. Probablemente el cristianismo penetró en las Galias a través de las comunidades judías y los mercaderes venidos de Oriente, como una religión no reconocida por las autoridades (religio illicita) que no dejó apenas trazas arqueológicas ni fuentes escritas (la leyenda del Santo Grial, que narra la llegada de la reliquia al puerto provenzal de Saintes-Maries-de-la-Mer, traído entre otros por José de Arimatea y las Santas Mujeres —María Magdalena habría pasado a Sainte Baume—, es una reelaboración posterior). En la época se la toleraba de hecho,Paul Petit, Histoire générale de l’Empire Romain, Seuil, 1974, p. 303-304. no siendo objeto de persecuciones sistemáticas. Únicamente se conserva el testimonio de un episodio de denuncias colectivas: el de los mártires de Lyon (Potino, el primer obispo, y otros dieciocho muertos en prisión, Blandina y otros cinco en el anfiteatro, y veintidós decapitados por su condición de ciudadanos romanos) en el año 177.Yves Perrin, Thomas Bauzou, De la cité à l'empire : histoire de Rome, Ed. Marketing, 1997, 228. La primera referencia a estas primeras comunidades cristianas del valle del Ródano (las de Vienne y de Lyon) es la obra de Eusebio de Cesarea ().Noël Duval, Les premiers monuments chrétiens de la France : Ouest, Nord et Est, Picard, 1998, 15. Los cristianos primitivos se reunían en la clandestinidad, a las afueras de las ciudades, donde celebraban el culto en lugares de enterramiento similares a las catacumbas de Roma.Régine Pernoud, Des origines au Moyen-Age, Nouvelle Librairie de France, 1951, 72.
Gregorio de Tours, en su Historia de los francos (), amalgama relatos de orígenes de fechas y valores diferentes, para narrar la historia legendaria de siete misioneros (los "siete apóstoles de la Galia") que, durante la persecución de Decio (ca. 250), habrían sido enviados a las Galias por «los obispos de Roma»: Gaciano de Tours (Gatien de Tours -en latín Gatianus, Catianus o Gratianus-), Trófimo de Arlés, Pablo de Narbona, Saturnino de Tolosa (Sernin de Toulouse), Dionisio de París (Denis de Paris), Austremonio de Clermont y Marcial de Limoges.Alain Tallon, Catherine Vincent, Histoire du christianisme en France : des Gaules à l'époque contemporaine, Armand Colin, 14, 2014. En realidad, la fundación de las primeras sedes episcopales no se conoce más que por tradiciones locales tardías y legendarias que pretendían probar la prelación de unas con respecto a otras.Jean Julg, Les évêques dans l'histoire de la France : des origines à nos jours, Éditions Pierre Téqui, 25-26, 2004. pero también hace remontar las primeras conversiones a la época apostólica.Noël Duval, Les premiers monuments chrétiens de la France : Ouest, Nord et Est, tome=3, Picard, 1998, 95. Estas tradiciones primitivas de historicidad cuestionable se asocian a la erección de monumentos de los que no subsisten más que trazas cuya interpretación arqueológica todavía no se ha precisado (cripta del martyrium de san Dionisio , Mons Cetardus —Calle Mouffetard—, al pie del cual se fundó el más antiguo cementerio cristiano de París, de finales del ).Marcel Poëte, Une Vie de cité, Paris, Auguste Picard, 1925, 22.
Numerosas tradiciones poéticas y leyendas hagiográficas, creadas posteriormente para legitimar santuarios, peregrinajes, festividades o dinastías, fueron haciendo aparecer santos apostólicos y mártires de historicidad poco cierta: Caprais y Foy de Agen, cuyos cuerpos, de los que no había noticia hasta el , aparecieron milagrosamente durante la traslación de reliquias;Jean-Robert Maréchal, Les saints patrons protecteurs, Cheminements, 2007, 130. "... de otros santos se celebra la "traslación", o sea, que las reliquias se llevaban solemnemente a otro sitio donde eran veneradas públicamente" . Mauricio de Agaune «el Tebano» y sus compañeros, cuyos cuerpos fueron igualmente objeto de «invención de reliquias» (inventio);Albert Dufourcq, Françoise Monfrin, Etude sur les Gesta martyrum romains, De Boccard, 1988, 26. Quintín de Vermand y Lucien de Beauvais que aparecieron en Passio tardías.Louis Réau, Iconographie de l'art chrétien, Presses universitaires de France, 1959, 1076.
Tras Vienne y Lyon (cuyo segundo obispo, Irineo de Lyon, fue considerado uno de los Padres de la Iglesia y el primer occidental en desarrollar una teología sistemática), hay que esperar a mediados del para encontrar huellas de otras comunidades cristianas en las Galias.Alain Tallon, Catherine Vincent, Histoire du christianisme en France. Des Gaules à l'époque contemporaine, Armand Colin, 2014, 11. El estudio de los catálogos episcopales muestra el establecimiento de una treintena de obispados antes de la Paz de la Iglesia.ouis Duchesne, Fastes épiscopaux, Albert Fontemoing, tome 1, 1907, 1-3. Las comunidades religiosas galo-romanas conocieron en el una prosperidad material, gracias a las donaciones de los fieles y el evergetismo de los notables. Este desarrollo se comprueba en la historicidad de un creciente número de episcopados, confirmada por la suscripción de concilios y por diversa correspondencia, y por las trazas de construcción de iglesias de esta época, así como los más antiguos monumentos cristianos de las Galias, baptisterios rectangulares (Baptisterio de San Juan de Poitiers, iglesia de San Esteban de Lyon baptisterio con ábside).Maria Antonietta Crippa, Mahmoud Zibawi, L'art paléochrétien : des origines à Byzance, Zodiaque, 1998, 11. La expansión del cristianismo en las Galias se traduce en cifras modestas, si el porcentaje de cristianos sobre la población no superaría el 2% hacia el año 250, habría ascendido al 5 o 10% bajo Constantino I, a comienzos del .Pierre Chuvin, Chronique des derniers païens : la disparition du paganisme dans l'Empire romain, du règne de Constantin à celui de Justinien, Les Belles Lettres, 2009, 127.
El Concilio de Arlés (314) condenó el donatismo. Con el arrianismo difundiéndose por las Galias, Hilario de Poitiers, gran defensor de la ortodoxia niceana, condenó esta herejía en 355.
Del al , los cristianos salieron de la clandestinidad y reforzaron la organización eclesiástica. Su expansión rápida amenazaba al Estado romano, que reaccionón con las persecuciones. «Inquietaban menos por la rebelión abierta de algunos que por la voluntad de una mayoría de integrarse y hacerse reconocer como buenos ciudadanos».Jean-Marie Mayeur, Luce Pietri, André Vauchez, Marc Venard, Histoire du christianisme. Naissance d'une chrétienté (250-430), Desclée, 1995, 155.
Martin de Tours introdujo el monacato en las Galias a mediados del , un moncato «martinita» que se extendía por la región del Loira (San Martín de Ligugé -Abbaye Saint-Martin de Ligugé-, abadía de Marmoutier en Tours Élisabeth Lorans et Thomas Creissen (dir.), Marmoutier, un grand monastère ligérien : Antiquité - xixe siècle, 2014), mientras que el monacato «lerinita» (Caprasio de Lérins, monasterio fortificado de la abadía de Lérins monasterio de Lerins) y el «casianita» (Juan Casiano, monasterio de San Víctor de Marsella) lo hicieron por la Galia meridional en el .
La condición de "iglesia más antigua de Francia" se atribuye a varios lugares, entre ellos Saint-Pierre-aux-Nonnains (Metz) y Saint-Martin de Moissac.À Moissac, remontez dix-huit siècles d’Histoire grâce à la plus vieille église de France, Patrimoine-environnement; tal condición es negada en este otro artículo: Ce n'est pas la plus vieille église de France - Saint-Martin, La Depeche, 07/01/2018
Edad Media thumb|Bautismo de Clodoveo por san Remigio de Reims, con el milagro de la Santa Ampolla, detalle del relieve de una placa de marfil procedente de Reims (servía como ornamento de un manuscrito de la vida de San Remigio), último cuarto del , conservado en el museo de Picardía, Amiens.
Entre el y el se mantuvo el llamado rito galicano. A finales del , la ocupación de los francos afectó un tiempo la implantación cristiana, pero el bautismo de Clodoveo (quizá en 499) simbolizó la conversión del reino franco al catolicismo, favoreciendo la fusión de este pueblo germánico con los galo-romanos, conllevando la expansión definitiva del cristianismo por toda la Galia. Este acontecimiento se consideraba el origen de la monarquía sagrada de los reyes de Francia y el de la propia nación francesa «hija mayor de la Iglesia», identificada con ellos.Georges Tessier, Le baptême de Clovis, Gallimard, 386, 1964.
De 511 a 673, los concilios merovingios tendieron a codificar las relaciones entre rey e iglesia.Odette Pontal, Histoire des conciles mérovingiens, Cerf, 1989, 52.
Entre el y el fue un importante periodo, en toda Europa, de expansión del cristianismo. La evangelización de las ciudades y los medios aristocráticos en la que se implican directamente los obispos, y la del campo en pleno crecimiento demográfico favorecido por las fundaciones monásticas (monasterios merovingios) que rápidamente se convierten en centros de estudios (escuelas monásticas), multiplica los lugares de culto. Un buen número de ellos se deben a la misión hiberno-escocesa. Este periodo presencia también el desarrollo de la red parroquial: para el los dominios rurales de alguna importancia tenían su iglesia propietaria (ecclesia propria, église propriétaire).Alain Tallon, Catherine Vincent, Histoire du christianisme en France : des Gaules à l'époque contemporaine, Armand Colin, 2014, 17. El papa Esteban II encontró en Pipino el Breve un protector militar contra los lombardos, consagrándole en 754, lo que significó la ruptura de los últimos vínculos entre Roma y el Imperio bizantino. Desde entonces, la historia del cristiandad latina u occidental va estrechamente unida a la del reino franco,Patricia Briel, Regards sur 2000 ans de christianisme, Éditions Saint-Augustin, 2000, 67. convertido en Imperio carolingio a partir de la coronación de Carlomagno por el papa el 25 de diciembre del año 800. El documento apócrifo llamado Donación de Pipino pretendía haberse creado el 14 abril de 754 los Estados pontificiosGerald Messadié, 4000 ans de mystifications historiques, Archipel, 2011, 221. Entre las principales abadías fundadas en la Alta Edad Media están Aniane, Saint-Guilhem-le-Désert, Bec, Selva Mayor, Santa Fe de Conques, Saint-Germain-des-Prés, Corbie, Saint-Bénigne de Dijon, Saint-Pons de Tomières, Moissac, etc. El concilio de Charroux en 989 officializó la Pax Dei (paz y tregua de Dios), manifestando el creciente poder de la Iglesia en la sociedad.