thumb|300px|Supositorios y antiguos moldes de fabricación

Una forma farmacéutica o forma galénica es el medio por el que se adaptan los principios activos y excipientes para constituir un medicamento y permitir la administración de dicha sustancia al organismo. Se define por la combinación de la forma en la que el fabricante presenta el producto farmacéutico y la forma en la que es administrada.

Las formas farmacéuticas son creadas bajo procedimientos farmacotécnicos. Una regla es que los excipientes de las formas farmacéuticas sean inertes, es decir, que no posean actividad biológica. La importancia de la forma farmacéutica reside en que determina la eficacia del medicamento, ya sea liberando el principio activo de manera lenta, o en su lugar de mayor eficiencia en el tejido diana, evitar daños al paciente por interacción química, solubilizar sustancias insolubles, mejorar sabores, mejorar aspecto, etc.

Antecedentes La droga bruta original, por ejemplo, hoja de belladona o corteza de quina, no se presta tal cual es, para ser administrada o formar parte de un medicamento. Para que esto sea posible, debe transformársela mediante métodos de farmacotecnia a fin de que adquiera características físicas y morfológicas particulares que faciliten su administración y acción farmacológica.

Las características físicas y morfológicas constituyen la esencia de la 'forma', que es particular para cada uno de los géneros preparados. Existen muchas formas farmacéuticas y esto se debe a que no todos los fármacos pueden administrarse por una sola vía. Por ejemplo, la neomicina solo puede administrarse por vía tópica, o por vía oral. En inyectable no puede emplearse. Del mismo modo, existen productos que se inactivan en el estómago y por tanto deben ser inyectados, como ciertas hormonas.

Las formas farmacéuticas también implican rapidez de acción. Los supositorios de paracetamol actúan más rápido por la vía rectal que ingerida.

Tipos de formas farmacéuticas Basándose en la vía de administración podemos clasificar las formas farmacéuticas en las siguientes categorías:

Formas orales líquidas No plantean problemas de disgregación o de disolución en el tubo digestivo, lo que condiciona una acción terapéutica más rápida. Por el contrario no están protegidas, en caso de reactividad, frente a los jugos digestivos. Resultan de elección particularmente en niños. Los líquidos para administración oral son habitualmente soluciones, emulsiones o suspensiones que contienen uno o más principios activos disueltos en un vehículo apropiado. Los vehículos pueden ser:

Acuosos: sirven para disolver principios activos hidrosolubles. Los más comunes son los jarabes (que contienen una alta concentración de azúcar, hasta un 64% en peso). Mucílagos: líquidos viscosos resultantes de la dispersión de sustancias gomosas (goma arábiga, tragacanto, agar, metilcelulosa) en agua. Se usan, sobre todo, para preparar suspensiones y emulsiones. Hidroalcohólicos: los elixires son soluciones hidroalcohólicas (25% alcohol) edulcoradas utilizadas para disolver sustancias solubles en agua y alcohol.

Estas formas líquidas pueden contener también sustancias auxiliares para la conservación, estabilidad o el enmascaramiento del sabor del preparado farmacéutico: conservantes, antimicrobianos, antioxidantes, tampones, solubilizantes, estabilizantes, aromatizantes, edulcorantes y colorantes autorizados.

Las formas farmacéuticas líquidas para administración oral más usuales son:

Gotas orales: Son soluciones en las que el principio activo está concentrado y permiten el ajuste posológico según las necesidades del paciente. Soluciones orales: Soluciones donde el principio activo se encuentra disuelto completamente en el líquido vehiculizante. Suspensiones orales: Son mezclas heterogéneas formadas por un sólido en polvo o pequeñas partículas insolubles que se dispersan en un medio líquido. Deben ser agitadas antes de su uso para garantizar la máxima homogeneidad del producto y la correcta dosificación del principio activo. Soluciones o suspensiones extemporáneas orales: Son aquellas soluciones o suspensiones que deben prepararse al momento de administrarlas debido a su baja estabilidad. La preparación extemporánea de un medicamento suele indicar la concentración de principio activo que contiene la preparación extemporánea reconstituida. Dentro de esta categoría podemos encontrar también los sobres, que pueden contener polvo para suspensión oral, polvo efervescente, gránulos efervescentes, etc. Jarabes: Forma farmacéutica que consiste en una solución acuosa con alta concentración de azúcares tales como sacarosa, sorbitol, dextrosa, etc.; de consistencia viscosa, en la que se encuentra disuelto el principio activo.Cofepris.Glosario de Presentaciones Farmacéuticas 2006. Disponible en . Consultado el 12 de octubre de 2008 Tisanas: Las tisanas contienen una baja concentración de principios activos. Se preparan a partir de una o varias hierbas medicinales y pueden ser endulzadas para mejorar su sabor. Existen diferentes preparaciones: Infusiones: Se extraen las propiedades de las plantas vertiendo agua caliente sobre ella y dejando reposar durante 5 o 10 minutos. Decocciones: Se hierven las plantas durante 3-30 minutos a fuego lento para extraer los principios activos. Generalmente se utiliza para las partes más duras de algunas plantas como tallos o raíces. Maceraciones: Se deja reposar la hierba medicinal en agua desde horas hasta semanas para extraer el principio activo. thumb|200px|Elixires de principios de siglo. Elixires: Forma farmacéutica que consiste en una solución hidroalcohólica que contiene el principio activo; contiene generalmente sustancias saborizantes, así como aromatizantes. El contenido de alcohol puede ser del 5 al 18%. Viales o ampollas orales: Presentaciones monodosis en envases de cristal o plástico. Son soluciones que pueden ser acuosas, hidroalcóholicas u oleosas.

Formas orales sólidas thumb|200px|Cápsulas. Las formas sólidas, presentan una mayor estabilidad química debido a la ausencia de agua, lo que les confiere tiempos de reposición más largos. Además, estas formas galénicas permiten resolver posibles problemas de incompatibilidades, enmascarar sabores desagradables e incluso regular la liberación de los principios activos.

Las formas farmacéuticas sólidas más frecuentes para administración oral son: Comprimidos: Se obtienen aglomerando por compresión una mezcla de principio activo y excipientes que permitan la aglomeración. Generalmente, se administran por deglución del comprimido completo. Existen tipos de comprimidos para su disolución en agua: comprimidos efervescentes o comprimidos dispersables, y comprimidos para su disolución directa en la boca: comprimidos bucodispersables. Cápsulas: Las cápsulas son preparaciones de consistencia sólida formadas por un receptáculo de forma y capacidad variable, que contienen una unidad posológica de medicamento. Este contenido puede ser de consistencia sólida, líquida o pastosa y estar constituido por uno o más principios activos. El receptáculo se deshará por la acción de los jugos gástricos o entéricos, según la formulación, liberando entonces el principio activo. Podemos distinguir dentro de esta categoría cápsulas duras y cápsulas blandas. Gránulos: Agregados de partículas de polvos que incluyen principios activos, azúcares y coadyuvantes diversos. Se presentan en forma de pequeños granos de grosor uniforme, forma irregular y más o menos porosidad. Existen granulados de distintos tipos: efervescentes, recubiertos, gastrorresistentes y de liberación modificada. Píldoras: Preparaciones sólidas y esféricas, destinadas a ser deglutidas íntegramente. Cada unidad contiene uno o más principios activos interpuestos en una masa plástica. Se encuentran en franco desuso habiendo sido desplazadas por los comprimidos y cápsulas. Grageas: Preparaciones sólidas recubiertas de azúcares para proteger o enmascarar el interior que contiene el principio activo. Pastillas. Se diferencian de las píldoras por el tamaño y de los comprimidos por la técnica de elaboración. Sus constituyentes principales son la sacarosa, un aglutinante y uno o más principios activos. Pastillas oficinales o (trociscos): Presentan una consistencia semisólida y están constituidas primordialmente por los principios activos y goma arábiga como aglutinante. Suelen recubrirse, para su mejor conservación, con parafina o azúcar en polvo (escarchado). Se emplean para la vehiculización de antitusígenos y antisépticos pulmonares y antibióticos como la oxitetraciclina. Liofilizados: Son preparaciones farmacéuticas que se acondicionan en forma de dosis unitarias y se liofilizan a continuación. Son formas muy porosas e hidrófilas y fácilmente dispersables en agua.

Formas rectales sólidas La vía rectal puede utilizarse para conseguir efectos locales o sistémicos. En este último caso, solo se debe considerar como una alternativa a la vía oral cuando esta no pueda utilizarse, ya que la absorción por el recto es irregular, incompleta y además muchos fármacos producen irritación de la mucosa rectal. Uno de los pocos ejemplos en los que esta forma farmacéutica tiene una indicación preferente es el tratamiento de las crisis convulsivas en niños pequeños (diazepam).

Supositorios: Son preparados de consistencia sólida y forma cónica y redondeada en un extremo. Tienen una longitud de 3-4 cm y un peso de entre 1-3 g. Cada unidad incluye uno o varios principios activos, incorporados en un excipiente que no debe ser irritante, el cual debe tener un punto de fusión inferior a 37 °C. Los excipientes de los supositorios pueden ser: Liposolubles: Son los más utilizados; entre ellos se encuentran la manteca de cacao, los glicéridos semisintéticos y los aceites polioxietilenados saturados. Hidrosolubles: polietilenglicoles (PEG). Hay muchas otras sustancias que se incluyen en ellos. Hay dos tipos de supositorios, el primero de ellos es el supositorio de glicerogelatina y el segundo de ellos es el Polietilenglicol y los supositorios de PEG. Los supositorios PEG son buenos para los efectos a largo plazo del sistema, pero los supositorios de glicerogelatina son para los efectos locales y rápidos, ya que se disuelven rápidamente.

thumb|150px|Bolsa para aplicación de enema. Formas rectales líquidas Enemas: Son formas galénicas líquidas, de composición variable, destinadas a ser administradas por vía rectal, empleando para ello dispositivos especiales. Pueden tener como objetivo la vehiculización de un principio activo (enemas medicamentosos), el vaciado de la ampolla rectal (enemas evacuantes) o el administrar una sustancia radio-opaca para la realización de estudios radiológicos (enemas opacos). También podemos encontrar microenemas que son versiones de tamaño más reducido para la aplicación de pequeñas cantidades de producto, por ejemplo, laxantes.

Formas vaginales sólidas Óvulos vaginales: Formas farmacéuticas similares a los supositorios preparadas para administración por vía vaginal. Comprimidos vaginales.

Formas tópicas La vía tópica utiliza la piel y las mucosas para la administración de un fármaco. Así pues, esto incluye mucosa ocular y genital.

La característica de esta vía es que se busca fundamentalmente un efecto a nivel local, no interesando la absorción de los principios activos.Dulanto, F. Dermatología médico-quirúrgica. Tomo II. Cap. 53. 1.341 pp. Ed. Anel s.a. Granada. 1.982 ISBN 84-85622-18-9

POLVOS Loción agitable (Líquido + Polvo)LÍQUIDOPasta al agua (Líquido+Polvo+Grasa)Pasta (Grasa+Polvo) GRASACrema (Grasa+Líquido) Tabla de tres entradas, con las posibles combinaciones entre Grasas, líquidos y polvos.

Soluciones tópicas: son preparados líquidos en los que el principio activo se encuentra solubilizado por completo en el medio vehiculizante.