El Tocuyo es la ciudad capital del Municipio Morán ubicada en la Región Centroccidental en el Estado Lara en Venezuela. La ciudad fue fundada el 7 de diciembre de 1545 por el funcionario real español Juan de Carvajal con el nombre de «Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción de El Tocuyo».Fecha de Fundación de las ciudades en Venezuela - Actualidad 24 El Tocuyo, destacada en los primeros años conquistadores y colonizadores, tuvo importancia expansionista, puesto que desde ella saldrían las diferentes expediciones para ir fundando ciudades en otros sitios de la provincia de Venezuela.

Contexto geográfico El Tocuyo se encuentra a una altitud promedio de 620 y su clima se clasifica como xerófilo. La precipitación anual no supera los 600 mm.

Es atravesada por el Río Tocuyo que le da su nombre y cuyo significado, según algunos estudiosos, es «zumo de yuca». Este río permite la irrigación del cultivo de la caña de azúcar en su valle, cuya extensión llega a los 20 km². El origen geológico se remonta al Cenozoico (en el valle y la serranía), mientras que las otras tierras altas (Parroquia Guárico, Parroquia Anzoátegui, Humocaro) su origen se ubica en el Cretáceo.

La vegetación es propia del clima xerófilo - espinar: yabos, cujíes, cardones, tunas, dividive, penca, caujaro y cabra.

Historia Historia de la fundación 200px|thumb|left|Philipp von Hutten o Felipe de Utre, como decían los españoles, disputó a Carvajal la fundación de El Tocuyo Corría el año de 1545, el capitán general alemán de los Welser de Augsburgo, Felipe de Utre, hacía más de cuatro años que había salido de expedición hacia alejados territorios a la búsqueda del mítico El Dorado, mientras que los familiares de los españoles vivían precariamente en Santa Ana de Coro, padeciendo hambre y miseria al socaire de cardonales y cujíes, porque las tierras de aquella comarca costera no eran aptas para la agricultura ni la ganadería.

Antes de esas fechas, Juan de Carvajal, escribano de la Corona, había llegado a Coro hacia 1530 y conocía de sobra la actuación explotadora de los Welser, aquellos banqueros alemanes de Augsburgo a los que el rey Carlos I de España en 1528 les había concedido el territorio de la provincia de Venezuela, desde Maracapana hasta el Cabo de la Vela. Carvajal, acérrimo enemigo de los Welser, desde su cargo de procurador general de la provincia los atacó varias veces denunciando los atropellos que cometían con los soldados y con los indios de servicio.

Hacia 1540, Carvajal había marchado a La Española como relator de la Real Audiencia de Santo Domingo y volvió nuevamente a Coro, en 1544, como teniente de gobernador del fiscal Frías, que se había quedado en la isla de Cubagua practicando unas diligencias. Se dice que Carvajal falsifica los títulos que traía, y amparado en la cédula de gobernador organiza una expedición y se lleva a la mayoría de las familias que vivían en Coro, con la intención de fundar otra ciudad en parajes fértiles y adecuados para la agricultura y la ganadería, ya que en la árida Coro no se produce nada y todo lo que consumen tienen que adquirirlo, a precios abusivos, en el almacén de los Welser.

Primeros obladores de origen germánico

En el año de la fundación de El Tocuyo, la provincia de Venezuela estaba siendo gobernada por los alemanes que representaban a los banqueros Welser de Augsburgo, específicamente Philipp von Hutten. En ese periodo había mucho descontento entre los europeoshttp://www.ucla.edu.ve/dac/compendium/revista37/Compendium_37_2016_4.pdf que residían de Coro (Neu-Augsburg[https://books.google.co.ve/books?id=XrkIAQAAIAAJ&pg=PA272&img=1&pgis=1&dq=%22Neu-Augsburg%22&sig=ACfU3U2AXoAtUztXL0qNk_RYZJNcclVFYg&edge=0[https://books.google.co.ve/books?id=8BnQ6CeMz3QC&pg=PT283&dq=coro+%22neu-augsburg%22&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjAxonG0d7KAhUG9h4KHQxrC3IQ6AEIGzAA#v=onepage&q=coro%20%22neu-augsburg%22&f=falsehttps://books.google.co.ve/books?id=eSQjzub5M3oC&pg=PT128&dq=coro+%22neu-augsburg%22&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjM9KeO3vrfAhWk1VkKHfLeDp4Q6AEILzAB#v=onepage&q=coro%20%22neu-augsburg%22&f=false), quienes junto a Juan de Carvajal se desplazaron hacia el sur de la provincia. No solo había españoles, sino también germanoparlantes provenientes de Flandes y Amberes (hoy día Bélgica). Entre ellos, Franz Lebzelter,[https://books.google.co.ve/books?id=yuJbUy_GYbUC&pg=PA39&dq=alemanes+franz+lebzelter&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=alemanes%20franz%20lebzelter&f=false oriundo de Ulm (Alemania), quien participa con Juan de Carvajal en la fundación de dicha ciudad. Otros pobladores germánicos que formaron parte de este poblamiento fueron: María Mecle (1544), hija de Urban Mecle de Strigue, Guillermo Manilas natural de Flandes, Hans Ximénes y Bernaldo Heslin, Melchior Grübel,https://gw.geneanet.org/aanitadelbosque?lang=en&n=grubel+factor+y+beneficiador+de+los+bienes+y+hacienda+de+los+welser&oc=0&p=melchor quien para 1557 llegó a ser alcaldehttps://books.google.co.ve/books?id=xNYpAQAAMAAJ&dq=%22MELCHOR+GR%C3%9CBEL%22+ALCALDE&focus=searchwithinvolume&q=%22melchor+grubel+eran+alcaldes+ordinarias+%22 de esa ciudadhttp://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/_custom/static/cronologia_hv/zoom/s16/1557-1.html y también su hijo Leonhard Grübelhttps://gw.geneanet.org/aanitadelbosque?lang=en&p=leonardo&n=grubel+welsar (ambos suizo-alemán), Pedro Biltre, Guillermo Platin, Gaspar Flemish, Liben de Grave, entre otros.

Regreso de Hutten thumb|200px|El río Tocuyo Después de cuatro meses de caminata, Carvajal, Villegas y los que le acompañaban, entre ellos un militar de apellido García, fundaban la ciudad de El Tocuyo el 7 de diciembre de 1545, al lado de un fértil valle regado por un caudaloso río. Al poco tiempo, regresaba von Hutten de su larga expedición y acierta a pasar por El Tocuyo. Cuando el alemán se entera de que ha sido sustituido en el mando por Carvajal, se encoleriza y quiere despoblar la nueva ciudad y llevarse la gente a Coro.

Ambos se enzarzan en una acalorada discusión. Carvajal se exaspera, los de Hutten también, y en un momento de la discusión, los partidarios del alemán desarman a los de Carvajal; Bartolomé Welser lo tira en el barro y se marchan camino de Coro con armas y caballos. Juan de Carvajal se siente ofendido por la acción que ha protagonizado von Hutten y sale con unos soldados para detener a los alemanes.

Para Carvajal, aquella afrenta colma la inquina que sentía por los Gobernadores alemanes. Convoca a los suyos, se preparan y salen tras los ofensores. Al caer la tarde los alcanzan en el camino, y otra vez volverán las discusiones. El enfrentamiento dialéctico se complica, se enciende...; vuelven a producirse los insultos y las amenazas, y Carvajal pierde los estribos de la razón, y lleno de ira por la afrenta recibida, ordena a los suyos que decapiten a von Hutten, Bartolomé Welser y tres españoles más. Magdalena y Perico, dos indígenas servidores de Felipe von Hutten, relataron el suceso,[https://books.google.co.ve/books?id=yuJbUy_GYbUC&pg=PA48&dq=alemanes+regiones+perico+magdalena+carvajal%C3%A7&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwir--XD097KAhVH1B4KHSVdAK8Q6AEIGzAA#v=onepage&q=alemanes%20regiones%20perico%20magdalena%20carvajal%C3%A7&f=false así como el flamenco-alemán Calixto Cler[https://books.google.co.ve/books?id=yyMYAAAAYAAJ&hl=es&pg=PA160&img=1&pgis=1&dq=%22calixto+cle%22&sig=ACfU3U3J5Diqb6_KN0or9NYzCJhHawpwOg&edge=0 natural de Amberes (Bélgica) declaró como testigo en el juicio criminal seguido en 1546 contra Juan de Carvajal.[https://books.google.co.ve/books?id=yZ0jAQAAIAAJ&hl=es&pg=PA72&img=1&pgis=1&dq=%22calixto+cle%22+tocuyo&sig=ACfU3U2vbgwjIv_0ZWfOycTJCNaIhs7iug&edge=0[https://books.google.co.ve/books?id=yuJbUy_GYbUC&pg=PA49&dq=alemanes+regiones+calixto+cle&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjJi_HVr-nKAhUE9R4KHRVBDqYQ6AEIGzAA#v=onepage&q=alemanes%20regiones%20calixto%20cle&f=false Tres años más tarde, los huesos de von Hutten y Welser fueron exhumados por un grupo a cargo de Juan de Villegas y trasladados a la ciudad de Coro, donde se enterraron.

Juicio y muerte de Carvajal thumb|200px|Avenida Circunvalación Carvajal estaba perdido, puesto que los familiares de los Welser alemanes eran amigos personales de Carlos I. Un juicio rápido y parcializado se celebraba al día siguiente, y Carvajal se defiende alegando que, si había mandado ajusticiarlos, era en defensa del poblamiento creado, mirando por la prosperidad de la gente que ha sacado de Coro y que estaba sumida en la pobreza.

Sometido a juicio Carvajal y oídas sus declaraciones, el juez Juan Pérez de Tolosa dictaba sentencia el 16 de septiembre de 1546: «Condenamos al dicho Juan de Carvajal, reo acusado, a que sea sacado de la cárcel pública donde está, atado a la cola de un caballo, e por la plaza de este asiento sea llevado arrastrando hasta la picota e horca, e allí sea colgado del pescuezo con una soga de esparto o de cáñamo, de manera que muera de muerte natural, e ninguno de allí sea osado de le quitar syn licencia de mí, el dcho. Gobernador, so pena de muerte».

A pesar del descrédito y de las calumnias, está demostrado que, exceptuando la orden de ajusticiar a los dos alemanes y a los tres españoles que los acompañaban, Carvajal no cometió ningún delito de sangre contra nadie. Lo que sí hizo, fue mantener una férrea disciplina en El Tocuyo, para que sus hombres no molestaran a los indígenas y los respetaran.

Después de la ejecución de Carvajal, Pérez de Tolosa nombró a Juan de Villegas con los títulos de teniente de gobernador, capitán general y alcalde mayor en la ciudad de El Tocuyo, convirtiéndolo así en el jefe supremo de todas las expediciones de fundación que se llevaron a cabo en la provincia. El Tocuyo seguía su marcha ascendente hasta convertirse en una próspera ciudad matriz fundacional de otras en la provincia. El Tocuyo fue capital de la Capitanía General de Venezuela entre los años 1546 y 1576, aunque no de derecho, sino más bien como el epicentro y la ciudad más importante de la época. Debido al carácter muy independiente reflejado por sus fundadores, por el cual resaltaron en tiempos posteriores como grandes productores y exportadores. Su principal empresa industrial fue el obraje del lienzo tocuyo, tejido de gran cotización en el Virreinato del Perú y Europa, principalmente en Inglaterra y Francia, siendo exportado por los importantes puertos Borburata y Tocuyo de la Costa.

Cultura colonial thumb|200px|Catedral de El Tocuyo Durante la época colonial, como en el resto de la América hispana, El Tocuyo fue asiento de un importante movimiento cultural, ya que en los conventos de la ciudad se daba instrucción tanto a laicos como a los clérigos. Entre los tocuyanos más destacados sobresalen el Dr. Juan Pérez Hurtado, uno de los primeros rectores de la Universidad de Caracas; el Dr.Jerónimo Fernández de Escorcha, profesor de Filosofía en la misma Universidad; Francisco Pérez Camacho, fundador de la cátedra de música y canto en la Universidad y en el Seminario; el Dr. Tomás Gil de Yepes, primer doctor en Leyes de la Universidad caraqueña; el Dr. Manuel Yepes, fundador de una escuela de latinidad en El Tocuyo, entre otros que destacaron por su sabiduría y su erudición.

Además, en El Tocuyo, durante el funcionaba una escuela de pintura que se mantenía en contacto con la escuela de Quito y otras instituciones hispanoamericanas. Sobre todo en la pintura, señala el sitio web de la USB: «En El Tocuyo se iniciaron las actividades artísticas en el sigloXVII, y la influencia de los que allí se dedicaron a las artes se extendió hacia las zonas de Quíbor, Carora y Río Tocuyo. Las obras pictóricas de esta escuela están realizadas sobre madera, salvo algunas pocas sobre latón adherido a madera y se usó la témpera y el óleo; los marcos de las obras formaban parte de la misma, eran molduras sencillas, pegadas y pintadas por el autor. Se destaca el uso de colores fuertes, amarillos, rojos o verdes».