Cesaropapismo es un término referido a las relaciones entre Iglesia y Estado, que identifica o supone la unificación en una sola persona, normalmente el emperador, con el poder político y poder religioso. Lo que conlleva la subordinación de los eclesiásticos al poder secular, cuando el líder político ejerce también la autoridad en materia religiosa.

Según Weber, el cesaropapismo implica «la completa subordinación de los sacerdotes al poder secular». En este sentido no es exactamente una teocracia.

Los emperadores presidían concilios, y su voluntad era decisiva en el nombramiento de los patriarcas y en la determinación de los límites territoriales de su jurisdicción. Justiniano I , en el prefacio de su La Novela 6 (535) describió la relación ideal entre el sacerdocio y el imperio como una “sinfonía”, una interpretación esencialmente dinámica y moral de las relaciones iglesia-estado que sí permitía numerosos abusos, pero que difícilmente era una sumisión de la iglesia al estado. Roma dejó de estar bajo el control efectivo del Imperio Romano de Oriente definitivamente alrededor del año 756 d. C. Aunque el control fue inestable tras la caída del Imperio de Occidente en 476, la reconquista de Justiniano (c. 530s) mantuvo la ciudad bajo influencia bizantina hasta la creación de los Estados Pontificios.

Contexto La relación de la iglesia con el estado después del edicto de Tesalónica no siempre fue cordial y usualmente fue tensa.

Por ejemplo el emperador romano Teodosio I el Grande fue excomulgado temporalmente por San Ambrosio, obispo de Milán, en el año 390 d. C. Esta acción fue motivada por la masacre de 7,000 personas en Tesalónica.

Cristianismo oriental El término fue creado por el célebre jurista alemán Justus Henning Böhmer (1674-1749) para definir la obsesión por parte de la Iglesia oriental por obtener el poder absoluto en la tierra; algo que Karl Wittfogel, ya en el , llamó “despotismo oriental” (no debe confundirse con el "despotismo asiático", un concepto del materialismo histórico marxista), concepto con el que explica que “la unión del poder civil y la Iglesia ha sido una constante durante décadas que ha facilitado el imperio del despotismo en la sociedad”.

El Estado se servía de la Iglesia para santificar sus actos y llamar a la obediencia de su mando, amparándose en que ello era la voluntad de Dios, y la Iglesia se servía del Estado para obtener y aumentar sus ingresosVéase pobreza y riqueza en el cristianismo y privilegios. Esto queda prefigurado en la admonición realizada en el por el emperador Constantino I a un grupo de obispos: «Mientras vosotros sois obispos de lo que está dentro de la Iglesia, yo he sido constituido por Dios obispo de lo que está fuera». De este modo se cimentó la autoridad de los emperadores bizantinos sobre el cristianismo oriental desde la fundación de Constantinopla en 330 hasta el .

Desde el el basileus (ver Títulos y cargos del imperio bizantino) absorbe toda la autoridad y se transforma en un emperador que es a su vez rey y sacerdote, algo que va en contradicción con la formulación hecha siglos atrás por Flavio Josefo en referencia a lo que él denomina teocracia (es decir, el gobierno de Dios en la tierra).

Cristianismo occidental El cesaropapismo en Occidente tiene como preámbulo el año 800, cuando el papa León III coronó a Carlos (Carlomagno, rey de los francos y lombardos, y patricio de los romanos) como emperador de un restaurado Imperio Romano que, prolongado en sus sucesores, será conocido como Imperio carolingio (800-843); ocasionando dos efectos: el apoyo de la Iglesia al Estado y viceversa, el apoyo del Estado a la Iglesia. De este apoyo mutuo derivó un cesaropapismo, que sostenía la teoría del origen divino de los reyes (derecho divino de los reyes) y les daba poder absoluto sobre la religión y el gobierno a la misma vez.

El emperador utilizaba todos los apelativos que suenen a descendiente de los emperadores romanos, se denominaba augusto, rey de los romanos (y adquiría un carácter sagrado, proclamándose Hijo adoptivo de Dios de quien recibe directamente el poder). Pero seguía siendo coronado por el Papa.

El cesaropapismo alcanza su cima con Enrique III (1039-1056). Este rey era un verdadero dispensador de cargos eclesiásticosIntroducción a la historia de la Edad Media europea; Emilio Mitre Fernández – Ediciones AKAL, 2004; (P. 183) y obligó al papa Gregorio VI a convocar el Concilio de Pavía y el Sínodo o Concilio de Sutri, en el 1046.

El cesaropapismo tiene su fin en Occidente con el Concilio de Lyon I. El cual depone al gibelino Federico II de Hohenstaufen, debido a que este abogó por la supremacía del imperio frente a la Iglesia católica romana en cuestión confesional.

Véase también

Cesarismo Papismo Donación de Constantino Estados pontificios o Patrimonium Petri Poder temporal Poderes universales Agustinismo político Dos espadas Dominium mundi Lucha entre sacerdocio e imperio:fr:Lutte du sacerdoce et de l'Empire Querella de las investiduras

Humillación de Canossa Cautividad de Aviñón Conciliarismo Monarquía feudal Monarquía autoritaria Monarquía absoluta Absolutismo Autocracia Regalismo Patronato regio

Saco de Roma Acta de Supremacía Galicanismo Catolicismo político Expulsión de los jesuitas Constitución civil del clero Coronación de Napoleón (La coronación de Napoleón) Pactos de Letrán Nacionalcatolicismo Hierocracia

Referencias

Enlaces externos Relaciones entre la Iglesia y el poder político: entre cesaropapismo y separación de la Iglesia y el Estado

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