El referéndum del Estado de Vietnam celebrado en 1955 determinó la futura forma de gobierno del Estado de Vietnam, la nación que iba a convertirse en la República de Vietnam, generalmente conocida como Vietnam del Sur. Las opciones de voto eran el primer ministro Ngô Đình Diệm, que proponía una república, y el antiguo emperador Bảo Đại. Este había abdicado de su cargo en 1945 y, en el momento de la celebración del referéndum, ejercía de jefe de Estado. Pese a que se publicaron unos resultados que concedían la victoria a Diệm con un 98,2 % de los votos, la votación quedó ensombrecida por las sospechas de que había existido fraude electoral. Por ejemplo, en la capital, Saigón, supuestamente obtuvo 600 000 votos, cuando esta solo contaba con 450 000 habitantes hábiles para el referendo. Incluso en las regiones rurales, donde los grupos de oposición evitaron que la gente acudiera a votar, sumó más del 90 % de los recontados.
El referéndum constituyó la última fase de la lucha por el poder entre Bảo Đại y su primer ministro. Al exemperador le disgustaba, solo lo había designado porque lo creía útil para encauzar la ayuda estadounidense y ahora intentaba minar su popularidad. El país atravesaba, además, un periodo de inseguridad, puesto que en la Conferencia de Ginebra que había puesto el punto final a la guerra de Indochina se había decretado la partición de Vietnam en dos por el paralelo 17. El Estado de Vietnam controlaba la parte sur del país y tenía pendiente la celebración de unas elecciones con las que pretendía elegir un gobierno bajo el que reunificar el territorio. Aun así, el Ejército Nacional de Vietnam no era lo suficientemente fuerte: las sectas religiosas Cao Đài y Hòa Hảo dirigían sus propias administraciones en el campo gracias al apoyo de ejércitos privados, mientras que el Bình Xuyên, una fuerza militar independiente, tenía las calles de Saigón bajo su control. Pese a las interferencias de estos grupos, Bảo Đại e incluso oficiales franceses, Diệm logró someter a los ejércitos privados y consolidar el gobierno del país a mediados de 1955.
Envalentonado por el éxito, Diệm comenzó a orquestar la caída de Bảo Đại. Organizó un referéndum para el 23 de octubre de 1955 y empujó al exemperador fuera del escenario político, obstaculizando todos sus intentos de descarrilar la votación. Se prohibió hacer campaña por él y la del primer ministro se basó en atacarlo en el campo personal, con, por ejemplo, dibujos pornográficos en los que aparecía su rostro y rumores que aseguraban que era ilegítimo y lo ligaban a varias amantes. Los medios de comunicación, controlados por el Gobierno, también se lanzaron contra él, mientras que la policía acudió, puerta por puerta, a las casas de los ciudadanos para amenazarles con reprimendas en caso de que no acudiesen a votar. Después de que su hermano, Ngô Đình Nhu, consiguiese amañar la votación, se autoproclamó presidente de la recién creada República de Vietnam.
Contexto
La derrota del Ejército francés en la batalla de Ðiện Biên Phủ en 1954, a la que siguieron los Acuerdos de Ginebra, dio lugar a un Vietnam dividido. El Estado de Vietnam, dirigido por el antiguo emperador Bảo Đại, contaba con el respaldo de los franceses y mantenía, al menos de manera provisional, el control del territorio situado al sur del paralelo 17. El Việt Minh de Hồ Chí Minh estaba al mando del norte, que en 1945 había proclamado como la República Democrática de Vietnam. Los acuerdos tomados en la capital suiza estipulaban la celebración de elecciones a nivel nacional en 1956, con el objetivo en mente de unificar el territorio bajo un gobierno común. En julio de 1954, durante el periodo de transición, Bảo Đại designó primer ministro del Estado de Vietnam a Diệm.
El 11 de octubre de 1954, tras trescientos días de libre circulación entre ambas partes de Vietnam, la Comisión Internacional de Control cerró la frontera. Como parte de las estipulaciones previstas en los acuerdos, los efectivos militares anticomunistas se vieron obligados a retirarse hacia el sur, mientras que las fuerzas comunistas se desplazaron hacia el norte. La población civil podía moverse con libertad. Durante estos trescientos días, Diệm y el coronel Edward Lansdale, asesor de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), organizaron una campaña para convencer a la población de que se trasladara al sur, con especial hincapié en los vietnamitas católicos, que, en los años siguientes, formarían la base sobre la que se cimentaría el poder de Diệm; el eslogan que usaron para esto fue «Dios se ha ido al sur». Finalmente, entre 800 000 y un millón de personas, la mayoría efectivamente católicas, se trasladaron. La Indochina francesa se disolvió a comienzos de 1955, por lo que Diệm quedó, al menos de manera temporal, a cargo del sur.
Aun así, tenía poca autoridad más allá de las puertas de su palacio. Bảo Đại tenía poca confianza en él y, por tanto, le brindaba poco apoyo. De hecho, ya habían tenido encontronazos dos décadas antes, cuando Diệm había dimitido de su cargo de ministro del Interior, alegando que el jefe de Estado era débil e inefectivo. Muchos historiadores sostienen que Bảo Đại tan solo lo eligió por su capacidad para captar apoyo y financiación estadounidenses. El Cuerpo Expedicionario Francés en Extremo Oriente mantuvo su presencia en Vietnam del Sur durante el periodo de transición, lo que elevó las tensiones entre Francia y el Estado de Vietnam. Diệm, nacionalista acérrimo, detestaba a los franceses, que sentían lo mismo por él y esperaban que fracasase; llegaron, incluso, a exigir su retirada en varias ocasiones.
Los franceses, sin embargo, no fueron los únicos en plantarle cara. Diệm tuvo que hacer frente a varios grupos, incluidas las sectas religiosas Hòa Hảo y Cao Đài, que contaban con ejércitos privados y tenían bajo su control el delta del río Mekong y áreas del oeste de Saigón, respectivamente. El Bình Xuyên, por otra parte, era un grupo militar armado de 40 000 unidades que controlaba gran parte de Saigón, mientras que el Vietminh aún estaba a cargo de las zonas rurales. El Ejército Nacional de Vietnam (ENV) de Diệm lo dirigía el general Nguyễn Văn Hinh, un ciudadano francés que lo aborrecía y frecuentemente desobedecía. Bảo Đại le cedió el control administrativo de la policía al Bình Xuyên.
Con unas autoridades francesas y estadounidenses que cada vez dudaban más de su capacidad para gobernar de manera estable, Diệm forzó los hechos en abril de 1955. Obligó a Bình Xuyên a hacerse con el control de Policía Nacional y ponerla a su mando, bien integrándola en el ENV o desmantelándola; de hecho, amenazó con aplastarla si se negaba. Instó a los comandantes de ambas sectas religiosas, Hòa Hảo y Cao Đài, a hacer lo propio, lo que resultó en la deserción de algunos de ellos y algunas unidades, mientras que otras no se detuvieron en su avance hacia Saigón. El Bình Xuyên, por su parte, plantó cara al ultimátum lanzado por Diệm, lo que desencadenó, el 27 de abril, una batalla por Saigón; breve pero cruenta —resultó en entre quinientas y mil personas fallecidas y veinte mil que quedaron sin hogar—, acabó con el Bình Xuyên derrotado. Así, Diệm recuperó la confianza de los estadounidenses y el control de la policía. Las masas lo aclamaron al tiempo que se ponían en contra de Bảo Đại, quien había intentado desbancarlo en mitad de la batalla para evitar que reprimiera al Bình Xuyên. El general Paul Ely, líder de la delegación francesa en Vietnam, también había intentado detener a Diệm cortando el paso al ENV y brindándole información al Bình Xuyên.
Alentado por sus éxitos e impulsado por un odio creciente hacia los franceses y Bảo Đại por sus intentos de impedir que desmantelara al Bình Xuyên, Diệm ganó confianza y se decidió a consolidarse al frente del poder. El 15 de mayo acabó con la Guardia Imperial de Bảo Đại; los cinco mil hombres que la integraban pasaron a conformar el 11.º y el 42.º regimientos de infantería del ENV. Asimismo, le confiscó las tierras reales que hasta ese momento explotaba. El 15 de junio, obligó al consejo de la familia real de Huế a despojar a Bảo Đại de sus poderes y a que lo nombraran a él presidente. Los familiares de Bảo Đại condenador a este por abdicar de su puesto de jefe de Estado y por sus relaciones con Francia y el Bình Xuyên. Varios historiadores han llegado a especular que la familia real llegó a un acuerdo para ponerse en contra de Bảo Đại de tal manera que Diệm no les confiscara sus bienes.
Organización del referéndum Justo un año después de que asumiera el cargo de primer ministro, el 7 de julio de 1955, Diệm anunció que se celebraría un referéndum nacional para determinar el futuro del país. El 16 de julio, comunicó su intención de no participar en las elecciones de la reunificación: «No nos veremos atados por el tratado [de Ginebra] que se firmó en contra de los deseos del pueblo vietnamita».
Sostenía, además, que los comunistas jamás permitirían la celebración de elecciones libres en el norte, por lo que Vietnam del Sur había de ir por su cuenta y establecerse como un Estado diferente y no comunista. La prensa de Saigón se hizo eco de este pensamiento con artículos que tildaban las elecciones comunistas de caóticas, amañadas e insignificantes. Por aquel entonces, la mitad septentrional de Vietnam contaba con una población superior a la de la meridional. Un mes antes, el primer ministro norvietnamita, Phạm Văn Đồng, había escrito a Saigón para solicitar el inicio de las negociaciones acerca de los detalles específicos de las elecciones. Si bien los estadounidenses deseaban evitar la celebración de los comicios por miedo a una victoria comunista, esperaban que Diệm participara en el diálogo planificador y esperase a que Vietnam del Norte se opusiese a las propuestas, de tal manera que esto pudiese emplearse para acusar a Ho Chi Minh de violar los Acuerdos de Ginebra. De hecho, puesto que Diệm se había mostrado desafiante con Bảo Đại, los estadounidenses ya le habían hecho saber que necesitaban de una ayuda continua para establecer las bases legales para usurpar el poder del jefe de Estado.
El 6 de octubre de 1955, Diệm fijó el 23 de ese mismo mes como fecha para la celebración del referéndum. Podrían votar los hombres y mujeres mayores de 18 años, y el Gobierno planeó la instalación de un colegio electoral para cada mil votantes registrados. Bảo Đại, que había pasado la mayor parte de su vida en Francia y promovía una monarquía, y Diệm, que se presentaba como representante de la causa republicana, eran los dos candidatos. Según la historiadora Jessica Chapman, la elección era entre «el emperador obsoleto del país y su poco popular primer ministro, Ngo Dinh Diem». Al anunciar la celebración del referéndum, este segundo aseguró que su decisión estaba motivada por su amor hacia la democracia y por el descontento popular con el mandato del monarca. El primer ministro hizo alusión a un sinfín de peticiones procedentes de diferentes grupos sociales, religiosos y políticos en las que se le solicitaba que organizase un plebiscito para desbancar a Bảo Đại; se escudó en estas solicitudes para alegar que estaba avalado por sentimientos «legítimos y democráticos». Lansdale le mostró su rechazo al fraude electoral, convencido de que se impondría en unos comicios libres: «Mientras esté fuera, no quiero leer de repente que has ganado con un 99,99 %. Sabría, entonces, que estaban amañados». Oficiales estadounidenses creían que, en unas elecciones libres, Diệm habría conseguido entre el 60 y el 70 % de los votos.