El Centro Histórico de la Ciudad de México es el conjunto urbano y arquitectónico que constituye el núcleo original en torno al cual creció la actual capital mexicana, remontándose esta condición (reflejada por la zona arqueológica del Templo Mayor) hasta la antigua México-Tenochtitlan.

El área de esta zona de la ciudad se puede definir de acuerdo con dos criterios. En un sentido administrativo, corresponde a la totalidad de la colonia Centro y parte de otras diecisiete colonias de la demarcación Cuauhtémoc.Colonias Guerrero, Buenavista, Tabacalera, Juárez, Roma, Doctores, Obrera, Tránsito, Esperanza, Merced Balbuena, Del Parque, 10 de mayo, Escuela de Tiro, Penitenciaria, Ampliación Penitenciaria, Venustiano Carranza y Morelos. En otro sentido, corresponde a la zona de monumentos históricos delimitada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Se circunscribió por decreto presidencial el 11 de abril de 1980, dentro de un área de 9.7 kilómetros cuadrados; incluye y rebasa en parte el centro del antiguo islote sobre el cual se fundó la ciudad prehispánica y también el que tuvo luego la traza colonial. Es ahí, precisamente, donde perduran, a pesar de la acción destructiva del tiempo y de la actividad humana, vestigios y monumentos relevantes que reflejan los ya casi siete siglos de la vida de la ciudad. Todo este conjunto arquitectónico en esa área de la ciudad es Patrimonio de la Humanidad, desde 1987.

La zona está delimitada, al norte, por la calle República de Honduras, en la zona conocida como La Lagunilla; al sur, por la calle José María Izazaga; al este, por la avenida Anillo de Circunvalación (esto, en el tramo que va de Izazaga a República de Honduras), y al oeste, por la avenida Paseo de la Reforma (en el tramo de la calle Atenas a República de Honduras).

Recibe este nombre el viejo casco de la ciudad colonial y decimonónica, integrado por 668 manzanas, que albergan unos mil quinientos edificios catalogados con valor artístico o histórico, lo que incluye construcciones religiosas civiles, asistenciales, hospitalarias, administrativas, educativas, culturales y habitacionales, que van del al , y que sigue siendo el corazón económico y político de la ciudad, a pesar de sus proporciones actuales, por su importancia fincada en su riqueza monumental, ya que se considera el centro histórico más relevante de América.

Se le llama centro histórico debido a que en el centro de la zona lacustre de cinco lagos — lago de Texcoco, lago de Chalco, lago de Xochimilco, lago de Zumpango y lago de Xaltocan — se encontraba una pequeña isla en la cual se instaló el conjunto ceremonial y político de México-Tenochtitlan, cabecera de la Triple Alianza y de los dominios de los mexicas. Posteriormente, al momento de la conquista española en 1521, la ciudad mexica pasó a ser el centro político, económico, religioso y cultural de la Nueva España, utilizando en gran medida la traza prehispánica.

Edificios históricos

En términos absolutos, está compuesto, en su área delimitada, por:

67 monumentos religiosos; 129 monumentos civiles; 542 edificios incluidos por ordenamiento de la ley de 1972; 743 edificios valiosos, que deben conservarse; 111 edificios con valor ambiental, que deben conservarse; 6 templos modernos; 17 edificios ligados a hechos o personajes históricos; 78 plazas y jardines; 19 claustros; 26 fuentes o monumentos conmemorativos; 13 museos o galerías; 12 sitios o edificios con pintura mural, todos construidos entre los siglos y .

Zona Central

miniatura|upright|izquierda|«Plaza Mayor de México» hoy conocida como el Zócalo, con la Catedral Metropolitana al fondo en 1836. El punto central es la Plaza de la Constitución, informalmente conocida como El Zócalo. Se trata de la plaza principal de la Ciudad de México. Junto con las calles aledañas, ocupa una superficie casi rectangular de aproximadamente 46 800 m² (195 m x 240 m). Se le denominó así en honor a la Constitución de Cádiz, promulgada en 1812. Es la segunda plaza más grande del mundo y la primera entre los países de habla hispana.

En el Zócalo, se encuentra la Catedral Metropolitana que fue construida a lo largo de tres siglos, engloba en un mismo espacio los distintos estilos arquitectónicos de la época colonial. A unos pasos de la catedral, se encuentran el Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo mexicano, el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el Edificio de Gobierno de la Ciudad de México, y el Portal de Mercaderes.

Las esquinas de los cuatro puntos cardinales del Zócalo también contienen construcciones significativas. En la esquina noroeste, junto a la catedral, se encuentran las ruinas del Templo Mayor de México-Tenochtitlán, que incluye un museo. En la esquina suroeste, sobre la antigua Plaza del Volador, se encuentra el edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Asimismo, en el extremo noreste de la plaza, también junto a la Catedral, se localiza el edificio del Nacional Monte de Piedad, que fue la sede de las primeras autoridades virreinales en el . Este también ha sido el lugar donde los ciudadanos del país se reúnen para celebrar fiestas o manifestaciones, además de ser uno de los puntos turísticos más visitados del país e incluso del mundo.

Zona Norte derecha|miniatura|upright|Plaza e Iglesia de Santo Domingo entre 1880-1900.

Tomando como referencia de partida el Zócalo, hacia el norte de este, en la calle de Donceles se ubica el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, construcción con destacado valor estético de principios del ; el Palacio Legislativo de Donceles de estilo neoclásico, construido sobre el antiguo Teatro Iturbide, y que fuera sede de la Cámara de diputados durante buena parte del , hoy es sede del Congreso de la Ciudad de México; en la esquina de Donceles con la calle República de Argentina esta el Palacio del Marqués del Apartado, también de estilo neoclásico, cuya fachada principal esta frente al Templo Mayor. Una calle más al norte, en la de República de Cuba, se ubica el Teatro Lírico, de la misma época de finales del Porfiriato. En esta zona también se encuentran edificios como el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el ex templo de San Pedro y San Pablo (actual Museo de las Constituciones). Continuando por la calle República de Brasil se encuentra la plaza y la Iglesia de Santo Domingo, del .

A unas pocas cuadras al noreste del Zócalo, en el corazón del Centro Histórico, se encuentra la Sinagoga Justo Sierra, la única sinagoga en México designada como «sinagoga histórica». En la calle Justo Sierra también se encuentra el Anfiteatro Simón Bolívar.

Zona Sur Hacia el sur del zócalo, a cinco calles, se encuentra la calle de Regina, aquí se encuentra la parte posterior de la Universidad del Claustro de Sor Juana. A un costado del mismo se encuentra el Hospital Concepción Béistegui, ahora un museo. Al oeste de este se encuentra el Templo de Regina Coeli, de la época de la colonia, antes el Ex Convento de Regina Coeli, la cual consta de tres altares finamente tallados en caoba y chapados en oro, de arte barroco, cuenta con algunas pinturas de tipo renacentista.

En el sur también se encuentran el antiguo Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya (actual Museo de la Ciudad de México), la Catedral de Nuestra Señora de Balvanera, el Hospital de Jesús y la Iglesia de Jesús.

Zona Este Al este del Zócalo, inmediatamente sobre la calle de Moneda se ubica la cerrada Licenciado Verdad, callejón donde se localiza el Palacio de la Autonomía, antigua sede la rectoría de la UNAM, y la Iglesia de Santa Teresa la Antigua, célebre por la cúpula diseñada por Lorenzo de la Hidalga. Metros más adelante se encuentra la Iglesia de Nuestro Señor de la Humildad, también conocida como «Capilla de Manzanares», por la calle en que se ubica. También en la calle de Moneda, esquina con la calle Academia, se encuentra sobre esta la Academia de San Carlos.

Zona Oeste Al oeste del zócalo, hacia la zona de la Alameda Central, en las calles 5 de mayo y Francisco I. Madero, que es paralela a la primera y peatonal, se encuentran destacados ejemplos del Barroco novohispano, la arquitectura ecléctica porfiriana y del Art déco posrevolucionario; siendo los más significativos la Casa de los Azulejos, el Museo del Estanquillo, el Templo de La Profesa y el Palacio de Iturbide.

Muy cerca de ahí, sobre la calle de Tacuba (antigua Calzada México-Tacuba), se localizan lugares tradicionales de la ciudad, como el Café Tacuba, un restaurante, decorado con mosaicos de Talavera y en donde se sirven elementos de la cocina tradicional mexicana. En la misma calle se encuentra la Plaza Manuel Tolsá, lugar de armonía arquitectónica, con edificios tan destacados como el Museo Nacional de Arte (de estilo ecléctico) y el Palacio de Minería, de estilo neoclásico. Casi enfrente de la Plaza Manuel Tolsá, a un lado del Palacio de Minería, se encuentra el Palacio Postal, edificio de estilo inspirado en la arquitectura de Venecia.

En esta zona, hacia la calle Belisario Domínguez, se encuentra la Capilla de la Inmaculada Concepción.

Un poco más al sur, en la calle Independencia se encuentra el Teatro Metropólitan, un antiguo cine reconvertido en teatro. En la calle del Ayuntamiento encontramos la Basílica de San José, del .

Justo frente al Palacio Postal, atravesando el Eje Central, se ubica el Palacio de Bellas Artes, cuyo exterior está decorado con esculturas ejecutadas en estilo Art Nouveau, que contrastan con el de su interior art déco, decorado con motivos geométricos y prehispánicos. Es en frente de este palacio, desde donde se puede apreciar otro de los edificios más simbólicos de la urbe, la Torre Latinoamericana, el primer rascacielos de la ciudad y en su tiempo la construcción más alta de Latinoamérica, el cual en su cúspide cuenta con un mirador, que en días despejados, permite tener perspectivas a los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

Esta zona es la que más se ha prolongado, pues desbordando los límites del viejo asco y e incluso el antiguo islote, ha enmarcado dentro del conjunto urbanístico a las zonas delimitadas por el Paseo de la Reforma y ubicadas en la Avenida Juárez, incluyendo edificaciones simbólicas del México contemporáneo como el Ángel de la Independencia y el Monumento a la Revolución.

Rescate del centro histórico miniatura|derecha|250px|Mapa del centro histórico. Historia

Luego de casi seiscientos años de mantenerse como el eje de las actividades políticas, económicas y sociales de la Ciudad de México, ya fuera con el antiguo Imperio Mexica, el virreinato de la Nueva España o del México independiente, la zona del antiguo islote y del viejo casco colonial de la ciudad, empezó en la época del Porfiriato un proceso de descentralización, movido por la creciente expansión urbana y demográfica, impulsada por el desenvolvimiento económico vivido por el país; muchos centros de negocio, instituciones públicas o puntos de encuentro social y popular se desplazaron a los nuevos límites de la urbe.

Sin embargo, la fundación de la Universidad Nacional de México (actual UNAM) el 22 de septiembre de 1910, se convirtió en el suceso que permitió sostener la relevancia y dinámica de la zona centro de la capital mexicana, esto debido al establecimiento del llamado Barrio Universitario, nombre genérico con el que se refirió al centro histórico, cuando el cúmulo de escuelas, oficinas administrativas, viviendas estudiantiles y centros de investigación o divulgación de la Universidad se ubicaron en los antiguos edificios coloniales y los inmuebles decimonónicos abandonados. Esto produjo un fenómeno de revitalización del área, pues generó una cadena de comercios, centros de entretenimiento, puntos de abastecimiento e infraestructura urbana ligados a la vida académica y social de los estudiantes, docentes, autoridades y personal de la casa de estudios.