miniaturadeimagen|El clipper Flying Cloud en cercanías de The Needles, isla de Wight, en la costa sur inglesa. Pintado por James E. Buttersworth.

La historia marítima es el estudio de la interacción y la actividad humana en el mar. Abarca un amplio espectro temático de la historia, que a menudo utiliza un enfoque global, aunque las historias nacionales y regionales siguen siendo predominantes. Como tema académico, en muchos casos atraviesa los límites de las disciplinas estándares, centrándose en la comprensión de las diversas relaciones de la humanidad con los océanos, los mares y las principales vías fluviales del mundo. La náutica se define como la «ciencia o arte de navegar», y su historia registra e interpreta la evolución de los conocimientos, la creación o invención de equipos e instrumentos y las consecuencias de los descubrimientos vinculados a la navegación marítima.

Hasta mediados del , los investigadores abordaban el estudio de la historia marítima diferenciando tres grandes áreas sin relación entre sí: las exploraciones marítimas, los escenarios marinos de los conflictos bélicos y los aspectos directamente vinculados a la economía (típicamente la explotación de recursos, el transporte de mercaderías y el comercio internacional). Se produjo entonces un cambio en el paradigma y la historia marítima se consideró como un tema amplio y global, entrelazado al campo total de la historia en su conjunto, susceptible de ser observada con los instrumentos teóricos de otras disciplinas sociales y culturales.

Los temas que incluye la historia marítima son diversos: la pesca, la caza de ballenas, el derecho marítimo internacional, la guerra naval, la historia de los buques, el diseño de barcos, la construcción naval, la historia de la navegación, la historia de las diversas ciencias marítimas tales como la oceanografía, cartografía, hidrografía, la exploración marina, entre otros. La economía y el comercio marítimo, la navegación a vela, los centros turísticos costeros, la historia de los faros y otras ayudas a la navegación, así como los temas marítimos en la literatura y en la pintura, la historia social de marinos y pasajeros y de comunidades relacionadas con el mar, son también temas relacionados con el entramado de la historia de la relación del hombre y el mar.

Historiografía

Los historiadores de muchos países han publicado monografías, artículos académicos, de divulgación y colecciones de recursos de archivo sobre la historia marítima. Una revista líder sobre el tema es la británica International Journal of Maritime History, publicada cuatro veces al año por la editorial Sage Publications, que explora las dimensiones marítimas de la historia económica, social, cultural y ambiental. Un trabajo exhaustivo sobre la historia marítima es la enciclopedia Oxford Encyclopedia of Maritime History (2007) del historiador naval John B. Hattendorf, que contiene más de novecientos artículos de cuatrocientos académicos de aproximadamente cincuenta países diferentes, es un trabajo abarcador y exhaustivo sobra la historia marítima. Otras bibliografías de importancia son el Naval Warfare: An International Encyclopedia (2002) y el Oxford Companion to Ships and the Sea (2005).I. C. B. Dear y Peter Kemp. «The Oxford Companion to Ships and the Sea» 2.ª ed.

Generalmente, los estudios sobre la marina mercante y la de guerra son considerados campos separados, en tanto para la historia marítima los mares interiores y los principales ríos y canales navegables de todo el mundo son equiparables a los mares y océanos. Los Grandes Lagos de Norte América, la vía de los Grandes Lagos y la vía del San Lorenzo, por ejemplo, admiten la navegación de grandes navíos y buques oceánicos.

Algunos trabajos de investigación sobre la historia marítima han sido descriptos irónicamente como “recuento de remaches”, —en referencia a los innumerables remaches de los cascos de los buques—, debido a que se centran en cuestiones de detalle, privilegiando el análisis minucioso de un evento en particular por encima de una mirada global abarcadora; pero los estudiosos revisionistas están creando nuevos enfoques y planteando nuevas aproximaciones al estudio de la historia marítima. Estos incluyen un giro después del decenio de 1980, que orienta los estudios hacia el análisis de las múltiples interrelaciones de los humanos y las naves, e involucra la sociología, la geografía cultural, los estudios de género y estudios narrativos,Empezando con el Grupo de Historia Marítima, Working men who got wet: Proceedings of the fourth conference of the Atlantic Canada Shipping Project (24 al 26 de julio de 1980), Memorial University of Newfoundland, St John, 1980. y después del 2000 vuelven a ver los viajes por mar como parte de la historia del transporte y la movilidad. Este movimiento a veces se asocia con los estudios de Marcus Rediker pero más recientemente surgió de la International Association for the History of Transport, Traffic & Mobility (Asociación Internacional para la Historia de Transporte, Tráfico y Movilidad).Véanse los anuarios de 2009–2012, especialmente en el volumen de 2009, el artículo de Gijs Mom, Colin Divall y Peter Lyth, «Towards a Paradigm Shift? A Decade of Transport and Mobility History», t2m.org.

Edad Antigua

miniaturadeimagen|250px|Construcción de un cayuco. miniaturadeimagen|250px|Bajorrelieve en el templo de Edfu, Egipto.

A lo largo de la historia, la navegación ha sido fundamental para el desarrollo de las civilizaciones, porque expande las posibilidades de la movilidad terrestre, ya sea para el comercio, el transporte y la guerra, como también incrementa la capacidad de pesca. La primera representación de un barco a vela aparece en un disco pintado encontrado en Kuwait que data de finales del V milenio a. C.

Se presume que las primeras embarcaciones fueron cayucos, desarrollados por varias poblaciones de la Edad de Piedra sin lazos entre sí y utilizados para la pesca costera y los viajes. Los indígenas del noroeste del Pacífico son muy hábiles en los trabajos hechos con madera. Bien conocidos por los tótems de hasta (80 pies) de altura, también construyeron canoas de más de (60 pies) de eslora, que eran utilizadas para actividades cotidianas y en rituales o ceremonias.

Las primeras embarcaciones en condiciones de navegación marítima pueden haberse desarrollado hace unos años, según investigaciones recientes acerca del poblamiento primitivo de Australia. Esa datación coincide con el último periodo glacial, durante el cual el nivel de los mares y océanos había descendido dejando emergidas grandes superficies. La disminución de la cota no alcanzó el punto de permitir que aflorara un puente de tierra, pero habría facilitado la navegación, acortando las etapas a unos .

Los antiguos egipcios tenían conocimiento de la construcción de velas. Esto implica que conocían los principios de la aerodinámica. Según el historiador griego Heródoto, Necao II, luego de lograr la posesión de las provincias fenicias, envió una expedición marítima para circunnavegar el continente africano, desde el Mar Rojo hasta la desembocadura del Nilo.Heródoto, Los nueve libros de la Historia, IV. Melpómene - XLII Wikisource. Algunos historiadores actuales dan crédito al relato de Heródoto, a pesar de que el mismo Heródoto dudaba que los fenicios lo hubieran logrado.

Las embarcaciones egipcias que navegaban normalmente el Nilo en sus travesías comerciales o militares, eran consideradas también parte de la riqueza que debía acompañar a los faraones y nobles luego de su muerte. Se han encontrado numerosas pinturas y bajorrelieves decorando los muros de tumbas reales, y aún barcas desarmadas, como uno más de los elementos que el alma del difunto requeriría en su viaje final. La barca solar de Keops es un ejemplo de este tipo de utilización ritual y ceremonial.

Desde la antigüedad los viajes marítimos han constituido el mejor medio de comunicación entre pueblos a veces muy lejanos. Hay testimonios que en el hubo expediciones marítimas asirias hasta el extremo occidental de Europa en búsqueda de estaño y en los siglos siguientes de expediciones egipcias, fenicias y persas con el mismo objetivo. En los egipcios viajaban al país de Punt, Somalía, navegando el mar Arábigo. En el los fenicios fundaron Cádiz, y llegaron hasta Inglaterra en busca del estaño. No se conocen detalles de las exploraciones de las costas asiáticas pero seguramente 1000 años antes de Cristo ya había navegación entre Egipto y China cruzando el océano Índico. Durante el el faraón Necao unió, mediante canales, el río Nilo con el Mar Rojo y con el mar Mediterráneo. En el Piteas realizó uno de los viajes más importantes de la antigüedad llegando al báltico, el país del Ámbar. En las últimas décadas del llegaron a Islandia monjes provenientes de la actual Irlanda. En 986 Eric el Rojo llegó a Groenlandia y en el año 1000 probablemente el vikingo Leif Erikson llegó a las costas de Norteamérica a la que llamó Vinland.

Era de la navegación

miniaturadeimagen|250px|derecha|Dhow navegando cerca de Dar es Salaam.

Los juncos chinos, introducidos durante la dinastía Han, eran grandes embarcaciones sin quilla que llegaron a alcanzar una longitud de 140 metros, propulsados por entre 4 y 6 velas. Se estima que fueron utilizados durante unos 2000 años, tanto en actividades comerciales como bélicas.

Los marinos del sureste asiático, polinesios y vikingos del norte de Europa construyeron embarcaciones oceánicas antes del año , y dependían fuertemente de ellas para viajar y trasladar población. En los comienzos de la moderna India y Arabia, la embarcación de velas latinas conocida como dhow fue utilizada en las aguas del Mar Rojo, el Océano Índico y el Golfo Pérsico a lo largo de dos milenios. Los dhow se adaptaban a las extremas condiciones de navegación que regularmente producen los monzones y transportaban una gran variedad de productos entre los puertos de África Oriental, la península arábiga y la costa occidental de India.

Las embarcaciones chinas incorporaron el timón en el , dispositivo que recién se utilizó en Europa a partir del .

El astrolabio fue el instrumento principal de la navegación astronómica en la historia marítima temprana. Fue inventado en la antigua Grecia y desarrollado por astrónomos islámicos. En la antigua China, el ingeniero Ma Jun (hacia ) inventó el «carro que apunta al sur», un vehículo con ruedas que hacía uso de un complejo sistema de engranajes diferenciales, que permitía que una figurilla de accionamiento mecánico apuntara siempre hacia el punto cardinal sur.

La brújula de aguja magnética fue registrada por primera vez en los «Ensayos del Estanque de los Sueños», un extenso tratado escrito hacia el 1088 por Shen Kuo, quien también fue el primero en documentar el concepto del norte verdadero, que refiere a la declinación magnética de un compás respecto del polo norte físico. Hacia el 1117, los chinos usaban una aguja magnética que se sumergía en un recipiente de agua, y apuntaba hacia el punto cardinal sur. El primer uso de una aguja magnetizada para la navegación marítima en Europa, fue registrado por Alexander Neckam alrededor del año 1190. El compás de aguja pivotante montado en una caja de madera (o «brújula seca») se describió en Europa alrededor del año 1300. Apuntaba al punto cardinal norte, de modo similar a las brújulas modernas. También en Europa se agregó el limbo graduado, —una pieza circular giratoria con marcas que indican las subdivisiones correspondientes a los 360°, dentro de los cuales están incluidos los cuatro puntos cardinales—, que luego fue adoptado por los chinos a través del contacto con los piratas japoneses en el .

Navíos y veleros

lang=es|250px|miniaturadeimagen|derecha|Dibujo que muestra la diferencia entre casco trincado (izquierda) y liso (derecha).