Napo es una de las veinticuatro provincias que conforman la República del Ecuador, situada al centro norte del país, en la zona geográfica conocida como región amazónica, principalmente en los flancos externos de la cordillera occidental en el norte y oeste, y la extensa llanura amazónica al sur. Su capital administrativa es la ciudad de Tena, la cual es su urbe más grande y poblada, siendo uno de los cinco cantones que conforman la provincia. Ocupa un territorio de unos , siendo la octava provincia del país por extensión. Limita al norte con Sucumbíos; al sur con Pastaza; al oeste con Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua, y al este con Orellana.

En el territorio napense, habitan 131 672 personas, según el último censo (2022), siendo la cuarta provincia menos poblada del país, detrás de Galápagos, Zamora Chinchipe y Pastaza. La provincia de Napo está constituida por cinco cantones, de los cuales se derivan cinco parroquias urbanas y veinte parroquias rurales. Según el último ordenamiento territorial, la provincia de Napo pertenecerá a una región comprendida también por las provincias de Orellana y Pichincha, con excepción del Distrito Metropolitano de Quito, aunque no esté oficialmente conformada, denominada Región Centro Norte.

Su economía se basa en el comercio, el turismo, la ganadería y la agricultura. Las mayores industrias de extracción de la provincia están conformadas por la maderera y agrícola (piscicultura, avicultura, etc.). La prestación de servicios en calidad de funcionarios, empleados públicos de la pequeña industria y manufactura siguen en importancia.

Las selvas napenses son cuna de dos nacionalidades indígenas de la región amazónica del Ecuador: los quichuas de la amazonía y los huaoranis. La colonización española se dio tras la fundación de Baeza, por Gil Ramírez Dávalos, en 1559. Durante ese período, la entidad máxima y precursora de la provincia sería la Gobernación de Quijos. Después de la guerra independentista y la anexión de Ecuador a la Gran Colombia, se crea la provincia de Pichincha, el 25 de junio de 1824, en la que dentro de sus límites se encontraba el actual territorio napense, luego pasaría a ser parte de la gran provincia de Oriente, posteriormente pasaría a formar parte de la provincia de Napo Pastaza. El 10 de noviembre de 1959, se crea la décima octava provincia del país: la provincia de Napo.

Historia Época prehispánica Existen diversas hipótesis acerca del origen de los primeros habitantes de la zona, una de ellas afirma que provinieron de la amazonía brasileña, quienes, durante el periodo formativo, migraron hacia el oeste, aguas arriba por el río Amazonas y el Napo, estableciéndose entre los ríos Quijos, Coca y el alto Napo. Durante el periodo de desarrollo regional, aproximadamente en el 500 a. C. surge la cultura Cosanga-Píllaro, la cual se extiende también por territorios de las actuales provincias de Cotopaxi, Tungurahua y Pastaza.https://www.culturaypatrimonio.gob.ec/cosanga-1600-a-c-1532-d-c/ Al parecer esta cultura evoluciona localmente durante el periodo de integración, alrededor del 500 d. C., dando origen a la civilización de los quijos.

Una vez consolidada su presencia en la zona, los quijos iniciaron un gran intercambio cultural y comercial con las civilizaciones cercanas de la amazonía, la región andina e incluso del litoral, pero principalmente, con los panzaleos y puruhás. Es así que su linaje se mezclaría con los nobles de otros señoríos étnicos del actual territorio ecuatoriano.https://www.enciclopediadelecuador.com/cultura-cosanga-pillaro/ Cuando, los siglos XII y XIV, se dio la conquista inca de las civilizaciones vecinas de la sierra, los quijos mantuvieron su independencia debido al desinterés de los conquistadores por la región amazónica, aunque se mantuvo una fluida relación comercial y cultural.http://biblioteca.asambleanacional.gob.ec/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=20198

Época colonial

Tras la fundación de Quito, motivada por la leyenda de El Dorado, se organiza la primera expedición hacia el este, liderada por Gonzalo Díaz de Pineda. La expedición partió de Quito en septiembre de 1538, descendiendo por territorio de los quijos, teniendo ciertos encuentros armados. Díaz de Pineda llegó hasta la zona de Sumaco y retornó a Quito tras un mes de exploración. La segunda expedición fue encabezada por Gonzalo Pizarro, quien invitó a Francisco de Orellana. Pizarro salió de Quito en diciembre de 1540 y fue alcanzado por Orellana en Sumaco. Debido a las circunstancias de la expedición, Pizarro y Orellana se separarían poco después; Pizarro terminó regresando a Quito, mientras Orellana descubrió el río Amazonas.

thumb|300px|left|Monumento a Jumandy, líder del levantamiento de los quijos de 1578, en Tena. La colonización fue realizada por Gil Ramírez Dávalos, quien fundó la primera ciudad amazónica del actual territorio ecuatoriano: Baeza, el 6 de marzo de 1559. La población se convirtió en la sede de la nueva Gobernación de Quijos, desde la cual se extendió la colonización por la región. En 1563 Andrés Contero expande la colonización, al este y al sur. Bartolomé Marín, subalterno de Contero, fundó Archidona a principios de aquel año, a su vez Contero funda Ávila el 10 de marzo, a orillas del río Suno, seguida el 14 de agosto por la fundación de Alcalá del Río. Existe la idea errónea respecto a la fecha de fundación de Archidona, y la fundación de Tena, presentadas por los gobiernos municipales como ocurridas el 21 de abril y el 15 de noviembre de 1560 respectivamente, aunque en dichas fechas ni Marín, ni Ramírez Dávalos (supuesto fundador de Tena) se hallaban en dichos lugares.https://abyayala.org.ec/producto/historia-de-las-misiones-en-la-amazonia-ecuatoriana/ Si bien las autoridades, sobre todo eclesiásticas, procuraban que la colonización se realice sin abusos a la población local, muchos de los colonizadores se excedían con los quijos, los cuales elevaban reclamos a las autoridades. A consecuencia de esto, en septiembre de 1576, la Gobernación de Quijos fue visitada por el oidor Diego de Ortegón, quien impuso sanciones y multas. En aquel año, también llegaron los dominicos, para ayudar con la evangelización de la región.

Debido a las sanciones impuestas, la explotación de varios colonizadores aumentó cuando el oidor se fue. Por tal motivo, los quijos organizaron una rebelión, en 1578. La rebelión inicia el 29 de noviembre cuando incendian y destruyen Ávila, continuando con Archidona. Desde Archidona, alcanzaron a avisar a Baeza, donde pidieron auxilio a Quito. En una asamblea, los caciques nombraron a Jumandy como líder. Es así que los quijos son vencidos en Baeza; Jumandy y los principales cabecillas de la rebelión fueron capturados, y ejecutados posteriormente en Quito. Ávila y Archidona fueron reconstruidas, y muchos de los colonizadores retomaron los abusos, por lo que los quijos, encabezados por un hijo de Jumandy, empezaron a planificar una nueva rebelión en 1590. No obstante, antes de ejecutar el levantamiento, fueron descubiertos. La represión y las enfermedades, diezmaron a los quijos, por lo que, tras el fallido intento de rebelión de 1590, muchos huyeron, principalmente al este. Es así que la civilización de los quijos desapareció como tal, a fines del , siendo la zona repoblada con otros grupos indígenas cercanos, como los cofanes y sionas, los cuales se mezclaron con los pocos quijos que aún quedaban. Es así que, los indígenas de la zona, pasaron a llamarse yumbos o alamas.

Para 1603 solo habitaban la región 15 509 habitantes, de los cuales casi la mitad vivía en Baeza. A inicios del , los franciscanos transitaron la zona, en su recorrido hacia las misiones de Sucumbíos y el bajo Napo. En 1638, los jesuitas tomaron la posta de los dominicos, estableciéndose en Archidona como base, desde la cual se extendían las misiones hasta el río Amazonas. En 1656, 40 000 indígenas de Baeza, Ávila y Archidona huyen hacia el este. Para 1680 empieza una serie de desastres que afectan a la Gobernación de Quijos; empezando este año con una epidemia que acaba con gran parte de la zona. En 1691, la Gobernación es afectada por la hambruna de la Real Audiencia de Quito, y en 1693 aparece una epidemia de sarampión. La misión jesuita es enfrentada y saboteada constantemente, por autoridades y colonos, debido a su defensa de los indígenas. Finalmente, los jesuitas fueron expulsados de la Gobernación en 1768. Aquello, sumado a las continuas epidemias y revueltas, terminaron de socavar el control colonial, por lo que el territorio quedó en una situación de abandono.

thumb|right|350px|Provincia de Oriente en 1861. La Real Cédula de 1802 puso a la Gobernación de Quijos bajo la jurisdicción civil de la Comandancia General de Maynas y eclesiástica del Obispado de Maynas. No obstante, debido a la gigantesca distancia entre Moyobamba, sede de la comandancia y el obispado, y las poblaciones de la zona, no hubo una efectiva presencia de autoridad civil, mientras el ámbito eclesiástico continuó regentado desde Quito. Es así que, tras el proceso independentista, la Ley de División Territorial de la Gran Colombia creó el Cantón Quijos, con el territorio de la antigua Gobernación. Dicho cantón fue integrado en la Provincia de Pichincha, la cual formaba parte del Departamento de Ecuador.

La presencia estatal y eclesiástica fue muy limitada, manteniéndose esta situación, durante la Gran Colombia y la secesión de Ecuador, hasta la presidencia de Gabriel García Moreno. Por iniciativa del gobierno garciano, se expidió la Ley sobre División Territorial del 29 de mayo de 1861, en la que se creó la Provincia de Oriente, compuesta por los cantones Napo y Canelos, con capital en Archidona. El Cantón Napo abarcaba el territorio de la antigua Gobernación de Quijos. Los abusos de los colonos hacia los indígenas y sacerdotes, era frecuente, tal como en la época colonial, destacándose el conflicto del vicario apostólico del Napo, Vicente Daniel Pástor, con el gobernador Faustino Rayo, acusado por Pástor de explotación y abuso de autoridad. Por tal motivo, García Moreno fomentó el retorno de los jesuitas a la amazonía en 1869, otorgándoles facultades extraordinarias. En febrero de 1871, se creó el Vicariato apostólico de Napo. La misión jesuita trajo nuevamente la prosperidad a la zona, aumentando enormemente la población de las localidades como Archidona, Tena, Ávila, Puerto Napo, Ahuano, Loreto, entre otras. Incluso, para ayudar al desarrollo de la misión, en 1888 arribaron las Hijas del Buen Pastor. No obstante, los jesuitas sufrieron por la falta de control de la débil autoridad civil, por lo que fueron saboteados por ciertos colonos, opuestos a la educación de los indígenas. En agosto de 1892, Loreto fue asaltada por una turba liderada por Nicanor Flor, y pretendieron avanzar sobre Archidona y Tena, pero, al enterarse de que había llegado a la zona un contingente militar, huyeron por el río Napo.