La coronación de Isabel I como reina del Reino de Inglaterra tuvo lugar en la abadía de Westminster, Londres, el 15 de enero de 1559. Isabel Tudor ascendió al trono a la edad de 25 años tras la muerte de su media hermana, la reina María I, el 17 de noviembre de 1558. María había revertido la Reforma Protestante que había sido iniciada por sus dos predecesores, por lo que esta fue la última coronación británica que se llevó a cabo bajo la autoridad de la Iglesia católica. Los historiadores ven la coronación de Isabel como una declaración de su intención de restaurar Inglaterra al protestantismo, pero permitiendo la continuación de algunas costumbres católicas, un compromiso conocido como el acuerdo isabelino.
Antecedentes Enrique VIII fue el segundo rey de la Casa de Tudor en Inglaterra y su reinado, entre 1509 y 1547, vivió importantes cambios políticos y sociales para el reino. La agitación religiosa en la Europa continental y la disputa de Enrique con el Papa Clemente VII sobre el divorcio previsto de su primera esposa, Catalina de Aragón, llevaron a Enrique a romper con la Iglesia Católica y establecer su propia Iglesia en Inglaterra.Fraser, pp.179–189 Tras su muerte, fue sucedido por su joven hijo de nueve años, nacido de su matrimonio con Juana Seymour, Eduardo VI, que reinó bajo el gobierno de un Consejo de Regencia nombrado por Enrique, y que continuó con las reformas protestantes. Sin embargo, la temprana muerte de Eduardo en 1553 a la edad de 15 años precipitó una crisis de sucesión. La voluntad de Eduardo excluyó a sus dos medio hermanas, María (hija de Catalina de Aragón) e Isabel (hija de Ana Bolena), de la sucesión, y en su lugar declaró a su prima, Lady Juana Grey, como su heredera. El reinado de Juana duró solo nueve días; siendo depuesta por María con apoyo popular, y se declaró monarca legítima.
thumb|right|300px|La familia de Enrique VIII. De izquierda a derecha, muestra a la princesa María, el príncipe Eduardo, Enrique VIII, Juana Seymour y la princesa Isabel. Al fondo, dos bufones de palacio.Óleo, autor desconocido, h. 1545.
En 1554, María se casó con Felipe II de España, que fue nombrado corregente por el Parlamento en condiciones que lo excluyeron de la línea de sucesión. María también devolvió a Inglaterra al catolicismo romano, quemando en la hoguera a unos 300 protestantes como herejes y obligando a otros a exiliarse. Isabel, de mentalidad protestante, se alió con María, pero se convirtió en el centro de la oposición al gobierno, cada vez más impopular. En 1554, Isabel fue encarcelada en la Torre de Londres bajo sospecha de tener alguna conexión con la fallida rebelión de Wyatt. Sin embargo, fue liberada después de dos meses, pero se la mantuvo en arresto domiciliario.
En mayo de 1555, se creyó que María estaba embarazada, e Isabel fue llevada a la corte. Pronto se hizo evidente que se trataba de un falso embarazo y, a medida que las posibilidades que produjera un heredero fueron menguando, María aceptó colocar a Isabel como siguiente en la línea de sucesión. Para mayo de 1558, María enfermó gravemente y reconoció formalmente a Isabel como su heredera el 6 de noviembre. El 17 de noviembre, Isabel es informada de la muerte de María mientras se encontraba en Hatfield House, al norte de Londres.Fraser, pp.190–211
Preparativos El primer documento de Estado que sobrevive del reinado de Isabel I tiene fecha del 17 de noviembre de 1558, fecha en que asume como reina, y es un memorando para el nombramiento de "Comisionados para la Coronación". Cinco de ellos habrán sido nombrados un mes después, con Sir Richard Sackville al mando de ellos.Hilton, Capítulo 9 Se fijó el domingo 15 de enero de 1559 para la ceremonia, no teniendo en cuenta un día santo cristiano apropiado, sino siguiendo el consejo del astrólogo de la corte, Dr. John Dee, quién afirmó la condiciones favorables para la coronación según la posición de las estrellas y los planetas.Strong, p. 212
Las festividades de la coronación consistían en cuatro partes: la procesión de vigilia a la Torre de Londres, donde el monarca pasaba una o más noches en vigilia; el día anterior a la ceremonia, se realizaba la procesión real por las calles de Londres hasta el palacio de Westminster;Rowse (1953) el servicio de coronación propiamente tal en la abadía de Westminster; y, finalmente, el banquete de coronación en Westminster Hall. Aunque la ceremonia religiosa en la abadía era teóricamente el evento principal, Isabel era consciente de que las procesiones a través de Londres asegurarían su popularidad como nueva monarca entre sus súbditos, que podía ser blanco de críticas por ser mujer soltera, su reclamación del trono con su madre ejecutada y el período posterior de agitación religiosa. La reina gastó £ 16 000 de su propio dinero en la coronación, mientras que sus concejales, las compañías de comercio y los mercaderes de la ciudad contribuyeron con una cantidad sustancial, que actualmente se desconoce.Collinson, Chapter 3 Inusualmente, a los mercaderes extranjeros de la ciudad se les prohibió contribuir, convirtiendo a la coronación en una muestra puramente inglesa de lealtad;Strong, p. 212 al contrario de la coronación de María, en la cual las exhibiciones más elaboradas habían sido provistas por mercaderes de Génova y Florencia.Strong, p. 221 El tono fuertemente protestante del desfile reflejó no solo el deseo del establecimiento de la ciudad para reiniciar la reforma religiosa, sino que la participación del Master of the RevelsStevens, p. 263 y el Gabinete Real en los preparativos sugieren, al menos, un conocimiento previo, si no dirección activa por parte de Isabel y su gobierno.Strong, pp. 214-215
Sin embargo, el gran problema era sobre quién llevaría a cabo el servicio de coronación. Ese papel le correspondía tradicionalmente al arzobispo de Canterbury, pero el titular Reginald Pole había muerto de gripe el 17 de noviembre, solo 12 horas después de la reina María, y en la incertidumbre del nuevo régimen, aún no se había nombrado un sucesor. El arzobispo de York, Nicholas Heath, un católico comprometido pero moderado, que no participó en el gobierno de María, estaba dispuesto a asistir a la coronación, aunque se negó a oficiar la ceremonia debido a las nuevas reformas de la reina en la Capilla Real.Marshall, p. 424 El siguiente en antigüedad era el obispo de Londres, Edmund Bonner, pero que Isabel encontraba inaceptable debido a su papel en el procesamiento de herejes, lo que le valió el epíteto de "Bloody Bonner". El obispo de Winchester, John White, estaba bajo arresto domiciliario por un sermón antiprotestante que había predicado en el funeral de María,Starkey, pp. 267-268 mientras que el obispo de Chichester, John Christopherson, había muerto en prisión el 28 de diciembre después de predicar un sermón similar en St Paul's Cross.Colthorpe "1558", p. 11 Otros varios obispos destacados también declinaron, y otros tantos sufrieron los efectos de la misma epidemia que se había cobrado la vida del arzobispo Pole. Finalmente, el obispo de Carlisle, Owen Oglethorpe, fue coaccionado para aceptar el papel. Oglethorpe ya había disgustado a Isabel en la misa de Navidad en la Chapel Royal: cuando realizó la Elevación de la Hostia, molestó a la reina y esta salió furiosa de la ceremonia antes que terminara, ya que la Reforma negaba la transubstanciación y el obispo había recibido instrucciones precisas de no realizar ese ritual.Strong, pp. 208-209
Evento Las instrucciones e indumentaria para las procesiones del Estado se encontraban establecidas en un libro conocido como Little Device, que originalmente había sido compilado en 1377 para Ricardo III, y que se había utilizado en la mayoría de las coronaciones desde entonces.Strong, p. 214
Procesión de vigilia Uno de los testigos contemporáneos de la vigilia fue Il Schifanoya, originario del ducado italiano de Mantua, y que mientras vivió en Londres, escribió regularmente relatos de los eventos ocurridos allí al embajador de Mantua en Bruselas y al castellano de Mantua.Brown y Bentink, prefacio: pp. viii-ix Describió que la procesión del jueves 12 de enero fue realizada en el río Támesis desde el Palacio de Whitehall hasta la Torre de Londres, en una flota compuesta por barcos, galeras y bergantines suntuosamente decorados, lo que le hizo recordar a Schifanoya la Fiesta de la Sensa en Venecia. La reina, junto a su corte, viajó en su barcaza real, que estaba cubierta de tapices, tanto por dentro como por fuera, y fue remolcada por una galera remada por 40 hombres junto con una banda musical. La procesión pasó bajo los arcos del Puente de Londres, y al acercarse a la Torre, fue disparado un saludo de artillería. Posteriormente, la reina entró a la Torre "por un pequeño puente".Brown y Bentink, pp. 11-12
Procesión real thumb|right|250px|Bosquejo de la procesión de Isabel I a través de las calles de Londres. Los participantes son identificados con escritura de la época.Autor desconocido, h. 1559.
Alrededor de las dos de la tarde del sábado 14 de enero, Isabel hizo su entrada real a la ciudad con una procesión estatal desde la Torre de Londres a través de la City de Londres y los suburbios del sector poniente hasta el Palacio de Westminster. Además del relato del evento de Il Schifanoya, también se conserva un folleto llamado The Quene's Majestie's passage through the citie of London to westminster the day before her coronacion escrito por Richard Mulcaster, que fue publicado casi inmediatamente después de la coronación, y con una segunda edición dos meses más tarde.Strong, p. 222
Schifanoya notó que nevó un poco durante el día, que la ruta había sido preparada con barreras de madera para contener a la multitud, y que la gente había extendido arena y grava fuera de sus casas para mitigar el lodo formado en las calles. Las casas en la ruta habían sido decoradas y los miembros de los gremios de la ciudad estaban delante con sus capuchas y vestidos negros, junto con innumerables banderas y pancartas. Se calculó que toda la procesión consistía en mil caballos.Brown and Bentink, p. 12 La reina fue transportada sobre una litera cubierta con tejido de oro blanco y forrada en satén rosa. La portaban dos mulas, atendidas a ambos lados por una hilera de sirvientes con capas escarlatas y escoltados por una línea de caballeros con alabardas. Un plano de la procesión, hecha por el College of Arms, enumera a todos los oficiales de la corte real, ministros del gobierno, jueces, caballeros, barones, pares, capellanes reales, obispos y arzobispos, heraldos y embajadores extranjeros que la seguían. Hacia la parte posterior de la procesión, estaban todas las damas de los participantes, las de más alta categoría en carruajes, otras a caballo o a pie, y finalmente cerraban el paso los Yeoman of the Guard.Strong, pp. 217-218
thumb|left|250px|Dibujo de la procesión.Extraído de un documento del College of Arms, h. 1559.
A lo largo de la ruta, se construyeron una serie de once arcos triunfales y tableau vivant, cada uno con un tema cargado de alegoría política y religiosa. El primer arco se encontraba en Gracechurch Street, tenía tres pisos de altura y estaba etiquetado como "The vniting of the two houses of Lancastre and York": sobre un rosal, representaba grandes estatuas de Enrique VII, Isabel de York, Enrique VIII y Ana Bolena, con Isabel sentada majestuosamente en lo alto, subrayando deliberadamente la legitimidad de su sucesión.Strong, p. 223 Un niño estaba encaramado sobre el arco central, y dio un discurso a la reina, explicando los detalles del simbolismo, a lo que la reina escuchó "con la mayor atención, mostrando mucha satisfacción".Brown y Bentink, p. 13