miniaturadeimagen|350px|El Mediterráneo oriental y Oriente Medio durante el (Grecia micénica en morado).
La naturaleza militar de la Grecia micénica (hacia 1600-1100 a. C.) en la Edad del Bronce Final es evidente por las numerosas armas desenterradas, por las representaciones de guerreros y combates en el arte de la época, así como por los textos conservados en escritura lineal B.
Los micénicos se expandieron por diferentes zonas del Mediterráneo estableciendo colonias y recorriendo rutas comerciales, lo que fue acompañado por el desarrollo de un poderoso ejército. La supervisión de la producción militar y la logística se realizaba directamente desde los centros palaciales. Las tácticas y las armas experimentaron una evolución a lo largo del tiempo para dotar al ejército de mayor maniobrabilidad y además aumentaron las fortificaciones e instalaciones defensivas. No obstante, estas medidas no lograron evitar el final definitivo de la civilización tras la destrucción que sufrieron sus asentamientos en el
Este carácter militarista inspiró más tarde la tradición griega antigua, y especialmente las epopeyas de Homero, que se centran en la naturaleza heroica de la élite guerrera de la época micénica.
Contexto La civilización micénica fue la cultura que tuvo gran parte de la Grecia continental durante la Edad del Bronce reciente. Su extensión cronológica suele acotarse entre 1600 y 1100 a. C. La Grecia micénica estaba dividida en pequeños estados, controlados por reyes con poder religioso y quizás también militar y jurídico. Su nombre se debe a uno de sus principales centros políticos: Micenas. Los micénicos se expandieron, estableciendo colonias por el mar Egeo, Chipre, el Epiro, Macedonia, Asia Menor y el Levante mediterráneo, entre otros. El comercio en el Mediterráneo tenía un papel muy importante en la economía micénica. Los micénicos innovaron también en los campos de la ingeniería, arquitectura e infraestructura militar; esta última era controlada directamente desde los centros palaciales.
Carácter militar miniaturadeimagen|Vaso de los guerreros de Micenas (1200 a. C.) que representa a unos soldados en marcha. La presencia de una aristocracia militar importante e influyente que se formó en la sociedad micénica ofrece una impresión abrumadora de un pueblo feroz y belicoso. Esta impresión de militarismo se ve reforzada por las fortificaciones erigidas a lo largo de la Grecia micénica, la gran cantidad y calidad de las armas recuperadas de las tumbas reales micénicas, las representaciones artísticas de escenas de guerra y la evidencia proporcionada por los textos en lineal B. Estas inscripciones ofrecen algunos detalles sobre la organización y actividades del ejército y demuestran que la producción militar y la logística fueron supervisadas por la autoridad central de los palacios micénicos.
Información de las tablillas
La interpretación de algunos de los textos que proporcionan las tablillas de lineal B es en ocasiones problemática, dada la dificultad de identificar con claridad algunos significados. Con respecto a los cargos militares, se cree que el wa-na-ka, que suele identificarse como un rey, ostentaba el mando supremo de las tropas. Por otra parte, aparecen los ra-wa-ke-ta y los e-qe-ta, a los que algunos autores asignan también funciones militares, tal vez como auténticos jefes que decidían la estrategia del ejército y coordinaban las unidades. Hay tablillas que mencionan unidades denominadas o-ka, que podrían ser formaciones militares o naves de transporte. Otras contienen inventarios de armamento —puntas de flecha, espadas, lanzas, jabalinas—, caballos y elementos que componían los carros de guerra. En lineal B hay numerosos ideogramas que sirven para designar armas. Según los archivos del palacio de Pilos, cada comunidad rural (los demos) estaba obligada a proporcionar un cierto número de hombres que tenían que servir en el ejército; un servicio similar también fue realizado por la aristocracia.
En unas tablillas de Pilos se describe cómo se repartía el bronce desde los palacios a los herreros que vivían en poblaciones diseminadas para que con esta aleación metálica forjaran puntas de flecha y de lanza, espadas y accesorios para embarcaciones. El cálculo de las cantidades descritas bastaban para fabricar 534000 puntas de flecha o 1000 cascos de bronce, según se ha computado para más de una tonelada de bronce.
Las principales divinidades que parecen ser de naturaleza belicosa son Ares (Lineal B: A-re) y Atenea Potnia (Lineal B: A-ta-na Po-ti-ni-ja).
Tácticas y evolución miniatura|Fragmento de un fresco de Akrotiri que muestra un grupo de guerreros con grandes lanzas y escudos. miniatura|Fresco reconstruido que muestra una formación de guerreros micénicos, expuesto en el Museo Arqueológico de Tebas. Los ejércitos micénicos compartieron varias características comunes con los de otros reinos significativos de la Edad del Bronce Final: inicialmente (entre los años 1600-1300 a. C. aproximadamente) se basaban en la infantería pesada, que llevaba picas, espadas, escudos grandes y, en algunas ocasiones, armaduras. Vestían únicamente un paño atado a la cintura o una especie de falda. No llevaban calzado. Probablemente combatirían en formaciones numerosas de varias líneas de profundidad con una estructura cerrada donde la capacidad ofensiva de las lanzas y la defensiva de los escudos habrían combatido con eficacia a tropas más ligeras.
Existía también una infantería ligera, compuesta por guerreros que llevaban armas arrojadizas o espadas. Los primeros combatían en formaciones menos rígidas que la infantería pesada y su principal función debía ser tratar de desorganizar a las líneas enemigas con proyectiles lanzados por hondas y arcos, sin llegar a la lucha cuerpo a cuerpo. Los que llevaban espadas debían ser especialmente útiles para combatir cuerpo a cuerpo en áreas montañosas, donde la infantería pesada tenía más dificultades.
Más tarde, en el , el ejército experimentó cambios importantes en táctica y armamento, principalmente en la infantería pesada, cuyas unidades se volvieron más homogéneas y flexibles, con armas más pequeñas y ligeras. La lanza siguió siendo la principal arma entre los guerreros micénicos hasta el final de la Edad del Bronce, mientras que la espada desempeñó un papel secundario en el combate. En este periodo las representaciones pictóricas atestiguan que vestían una túnica de lino de manga corta que llegaba hasta las rodillas o bien un faldellín sobre el que se colocaba una prenda de cuero, y que usaban diferentes tipos de calzado: sandalias y una especie de botas sujetas con cordones.
El papel exacto y la contribución de los carros de guerra en el campo de batalla es motivo de controversia. En general, parece que durante los primeros siglos (del al a. C.) los carros se usaron como vehículo de combate. Eran habitualmente ocupados por dos personas —un auriga y un guerrero—, pero hay representaciones que indican que también podía haber un único ocupante. El modo en el que eran usados en el campo de batalla es dudoso, ya que se desconoce si se ubicaban al frente del ejército, en las alas o en la retaguardia y tampoco se sabe con seguridad si su misión principal era combatir contra los carros enemigos u hostigar a la infantería pesada rival evitando chocar frontalmente contra ella. Los guerreros de los carros debían ir armados con una lanza y parece ser que también con una espada por si eran derribados. Algunos carros también llevaban arqueros. Es posible que a partir del su papel se limitara a un mero transporte en el campo de batalla.
Los guerreros montados a caballo también pueden haber formado parte de los ejércitos micénicos; sin embargo, su papel preciso no está claro debido a la escasez de datos arqueológicos, que se limitan a representaciones en cerámica de la última fase de la civilización micénica. En ellas de muestran a jinetes con elementos de protección en la parte superior del cuerpo o vestidos con túnicas. No se conservan representaciones que muestren las armas que portaban. Algunos autores creen que el desarrollo de la caballería en esta época tardía se habría producido porque la menor disponibilidad de recursos en este periodo habría hecho necesario la creación de vehículos de menor coste, pero otros opinan que la caballería nunca fue utilizada en el ejército micénico.
Fortificaciones miniaturadeimagen|Recinto amurallado de Micenas. En sus inicios, los palacios micénicos no estaban fortificados. La construcción de las primeras estructuras defensivas no se produjo hasta el A partir de entonces, algunos de los principales centros micénicos contaron con imponentes murallas, como Atenas, Tirinto, Micenas y Gla. Sin embargo, otros centros importantes como Pilos o Yolco no llegaron a estar nunca amurallados.
Los griegos micénicos apreciaron el simbolismo de la guerra tal como se expresa en la arquitectura defensiva, por lo que también pretendían el impacto visual de sus fortificaciones. Los paramentos se construían con aparejo ciclópeo, que consistía en muros levantados con grandes piedras, no labrados, que en algunos lugares llegaron a alcanzar más de 8 metros de grosor y que pesaban varias toneladas. El término ciclópeo fue acuñado por los griegos de la época clásica que creían que solo los gigantes míticos, los cíclopes, podrían haber construido tales estructuras megalíticas. Por otro lado, la mampostería de sillares solo se empleaba en las puertas y alrededor de ellas.
Armamento Armas ofensivas miniaturadeimagen|izquierda|La persona de la derecha de la imagen porta dos lanzas largas.
Lanzas Inicialmente, las lanzas eran largas y arrojadizas, de más de 3 metros de longitud, y tenían la punta forrada de bronce. Aunque menos comunes, también los guerreros blandían lanzas cuya longitud oscilaba entre 0,5 y un metro. Las representaciones en pinturas muestran que, para realizar un ataque, habitualmente se agarraban con las dos manos en una posición horizontal a la altura del hombro, aunque también aparecen algunas representaciones en las que se agarraban con una sola mano. En los siglos micénicos posteriores se adoptaron versiones más cortas, que normalmente se acompañaban con escudos de tipos pequeños, principalmente de forma circular. Estas pequeñas lanzas se utilizaban tanto para el combate cuerpo a cuerpo como para ser lanzadas.
Espadas y dagas
miniaturadeimagen|Daga micénica encontrada en la tumba XIV de Prosimna, del período Heládico Reciente II.
Las más primitivas espadas micénicas son las conocidas como de «tipo A». Surgieron hacia 1700 a. C., tenían un nervio central pronunciado que recorría la hoja, medían en torno a 1 metro y tenían espigas planas y estrechas. Su función principal era golpear, no cortar. Algo posteriores son otras espadas más cortas (entre 40 y 60cm) y con espigas anchas y largas, que también tienen nervadura central y que se conocen como «tipoB».