miniatura|derecha|350px|Gráfico publicado por el gobierno nazi en 1935, explicando los esquemas familiares que determinaban la limpieza de sangre. miniatura|derecha|350px|Traducción al español del gráfico. Las Leyes de Núremberg (Nürnberger Gesetze en alemán) fueron normas antisemitas y racistas promulgadas en la Alemania nazi el 15 de septiembre de 1935, en una reunión especial del Reichstag convocada durante el séptimo congreso del Partido Nazi en Núremberg. Las dos leyes eran la Ley para la Protección de la Sangre Alemana y el Honor Alemán, que prohibía los matrimonios y las relaciones extramatrimoniales entre judíos y alemanes y el empleo de mujeres alemanas menores de 45 años en hogares judíos; y la Ley de Ciudadanía del Reich, que declaraba que sólo aquellos de sangre alemana o relacionada podían optar a ser ciudadanos del III Reich. El resto fueron clasificados como sujetos estatales sin ningún derecho de ciudadanía. El 14 de noviembre se aprobó un decreto complementario que delineaba la definición de quién era judío, y la Ley de Ciudadanía del Reich entró oficialmente en vigor en esa fecha. Las leyes se ampliaron el 26 de noviembre de 1935 para incluir a gitanos y negros. miniatura|derecha|210px|Wilhelm Frick, autor de las Leyes de Núremberg, en su celda en 1945.

Estas normas fueron promovidas por el canciller y Führer (líder) Adolf Hitler. El responsable de su redacción fue el ministro del Interior, Wilhelm Frick.

Por motivos de política exterior, los procesamientos en virtud de las dos leyes no comenzaron hasta después de los Juegos Olímpicos de Verano de 1936, celebrados en Berlín. Después de que Hitler llegase al poder en 1933, los nazis comenzaron a implementar políticas antisemitas para la formación de una Volksgemeinschaft (comunidad popular) basada en la raza. Adolf Hitler, declaró un boicot nacional a las empresas judías el 1 de abril de 1933, y la Ley para la Restauración de la Función Pública Profesional, aprobada el 7 de abril, excluyó a los llamados no arios de profesiones jurídicas, la función pública y la docencia en escuelas secundarias y universidades. Los libros considerados no alemanes, incluidos los de autores judíos, fueron destruidos en una quema de libros a nivel nacional el 10 de mayo. Los ciudadanos judíos fueron acosados y sometidos a ataques violentos. Fueron reprimidos activamente, despojados de su ciudadanía y derechos civiles y, finalmente, apartados de la sociedad alemana.

Las Leyes de Núremberg tuvieron un impacto económico y social paralizante en la comunidad judía. Las personas condenadas por violar las leyes matrimoniales fueron encarceladas y (a partir del 8 de marzo de 1938) al cumplir sus sentencias fueron arrestadas nuevamente por la Gestapo y enviadas a campos de concentración nazis. Los no judíos dejaron gradualmente de socializar con judíos o de comprar en tiendas de propiedad judía, muchas de las cuales cerraron debido a la falta de clientes. Como a los judíos ya no se les permitía trabajar en la administración pública o en profesiones reguladas por el gobierno, como la medicina y la educación, muchos empresarios y profesionales de clase media se vieron obligados a aceptar empleos de baja categoría. La emigración fue problemática, ya que los judíos debían remitir hasta el 90% de su riqueza en forma de impuesto al salir del país.

En 1938 era casi imposible para los potenciales emigrantes judíos encontrar un país dispuesto a acogerlos. Los planes de deportación masiva como el Plan Madagascar resultaron imposibles de llevar a cabo para los nazis y, a partir de mediados de 1941, el gobierno alemán inició el exterminio masivos de los judíos europeos.

Antecedentes

El Partido Nazi fue uno de los partidos políticos de extrema derecha activos en Alemania tras el final de la Primera Guerra Mundial. Su programa incluía la abolición de la República de Weimar, el rechazo de los términos del Tratado de Versalles, el antisemitismo y el antibolchevismo. Proponían un gobierno central fuerte, aumentar el Lebensraum (espacio vital) para los germánicos, la creación de una Volksgemeinschaft (comunidad popular) basada en la raza y la limpieza racial mediante la supresión activa de los judíos, a los cuales se les quitaría la ciudadanía y los derechos civiles.

Cuando Hitler estaba preso en 1924 por el Putsch de Múnich dictó el libro Mein Kampf a su ayudante Rudolf Hess. El libro es una autobiografía y una exposición de su ideología, que incluye planes para transformar la sociedad alemana en una basada en la raza. En esta obra, delineó su creencia en el judeo-bolchevismo, una teoría de la conspiración que decía que los judíos conspiraban para dominar el mundo y que eran enemigos mortales de los alemanes. Hitler no dudó de su visión del mundo expuesta en el Mein Kampf. El Partido Nazi abogó por el concepto Volksgemeinschaft (comunidad popular) con el ánimo de unir a todos los alemanes como camaradas nacionales, mientras excluían a aquellos ajenos a la comunidad o a los miembros de una raza foránea (Fremdvölkische).

Discriminación en la Alemania nazi

La discriminación contra los judíos se intensificó después de que los nazis llegasen al poder. Las Sturmabteilung (SA; el ala paramilitar del Partido Nazi) emprendieron durante el siguiente mes ataques a negocios de judíos, sinagogas y a los judíos que ejercían profesiones jurídicas. El 21 de marzo de 1933 el ex-congresista de los Estados Unidos de América William W. Cohen, en una reunión con el comité asesor ejecutivo de los Judíos Veteranos de Guerra de los Estados Unidos, pidió un boicot estricto contra los productos alemanes. Posteriormente, ese mismo mes, comenzó un boicot a nivel mundial a los productos alemanes que contó con el apoyo de varias de las principales organizaciones judías (aunque también con la abstención de otras, como la Junta de Diputados de los Judíos Británicos). En respuesta, Hitler declaró un boicot nacional a los negocios de judíos el 1 de abril de 1933. Por entonces, muchos que no eran miembros del Partido Nazi estaban pidiendo la segregación de los judíos del resto de la sociedad alemana. La Ley Para la Restauración del Servicio Civil Profesional, aprobada el 7 de abril de 1933, obligó a los que no eran arios a retirarse de las profesiones jurídicas y del servicio civil. Poco después, una legislación similar privó a los judíos de otras profesiones de su derecho a ejercerlas. También se prohibió que los judíos enseñasen en las universidades. En 1934 el Partido Nazi publicó un panfleto titulado "Warum Arierparagraph?" ("¿Por qué las leyes arias?") que resumía la supuesta necesidad de estas leyes. Como parte de la tarea de ir retirando lo que los nazis llamaban la "influencia judía" de la vida cultura, la Liga de Estudiantes Nacionalsocialistas retiró de las bibliotecas todos los libros considerados antialemanes y el 10 de mayo tuvieron lugar quemas de libros por todo el país. La violencia y la presión económica fueron usadas por el régimen para animar a los judíos a que abandonasen voluntariamente el país. En julio de 1933 se aprobó una legislación que quitaba a los alemanes judíos naturalizados de su ciudadanía, creando una base legal para deportar a los inmigrantes judíos recientes, sobre todo de Europa del Este. Muchas ciudades colocaron señales que prohibían entrar a los judíos. En 1933 y 1934 se privó a los negocios judíos el acceso a los mercados, se les prohibió anunciarse en los periódicos y se es vetó del acceso a los contratos gubernamentales. Los ciudadanos judíos fueron acosados y objeto de violentos ataques.

Entre las leyes promulgadas en este periodo estaba la Ley para la Prevención de la Descendencia con Enfermedades Hereditarias, aprobada el 14 de julio de 1933. Esta norma llamaba a la esterilización obligatoria de personas que tuvieran un rango de enfermedades hereditarias, físicas y mentales. Con la Ley contra los Criminales Habituales Peligrosos, aprobada el 24 de noviembre de 1933, los criminales habituales también fueron sometidos a esterilización. Esta última ley también fue usada para forzar el internamiento en prisiones o campos de concentración de los considerados como "inadaptados sociales", entre los que se incluían los desempleados, las prostitutas, mendigos, alcohólicos, vagabundos sin hogar, negros y gitanos.

La "Ley Gitana" del III Reich

La Oficina Central para Combatir a los Gitanos se estableció en 1929, durante la República de Weimar. En diciembre de 1938 el jefe de las SS Heinrich Himmler emitió una orden para "combatir la plaga de gitanos". Los gitanos serían categorizados en términos de su ascendencia como una característica racial, más que en términos de su caracterización previa como elementos "antisociales". Este trabajo fue llevado adelante por Robert Ritter, de la unidad de Higiene Racial y Población del Ministerio de Salud, que en 1942 había producido una escala que calificaba como ZM+ a los gitanos, ZM a los que tenían parientes gitanos de primer y segundo grado y ZM- a los que tenían menos ancestros gitanos. Esta clasificación implicaba que una persona podía ser clasificada como gitana y objeto de legislación antigitana si tenía dos tatarabuelos gitanos. Según el Ministerio del Interior, el "problema gitano" no podía ser tratado mediante reasentamientos forzosos o encarcelamientos dentro de Alemania, de modo que se preparó y esbozó una "Ley Gitana" del III Reich encaminada a complementar las Leyes de Núremberg. El borrador de la ley recomendaba la identificación y registro de todos los gitanos, seguido de la esterilización y la deportación. En 1938 se ordenó a las autoridades públicas registrar a todos los gitanos y a los que tenían mezcla de gitanos (Mischlinge). Himmler tenía interés en promulgar esa legislación que, según él, serviría para impedir "una mayor mezcla de sangre" y para regular "todas las cuestiones más urgentes que van acompañadas de la existencia de los gitanos en el espacio vital de la nación alemana". Sin embargo, el régimen no llegó a aprobar la "Ley Gitana". En diciembre de 1942 Himmler ordenó que todos los gitanos fuesen enviados a campos de concentración.

Los judíos

Desencantados con la promesa incumplida de los líderes del Partido Nazi de eliminar a los judíos de la sociedad alemana, los miembros de las SA estaban ansiosos por arremeter contra la minoría judía como una forma de expresar sus frustraciones. Un informe de la Gestapo de principios de 1935 afirmaba que las bases del Partido Nazi pondrían en marcha una solución al "problema judío [...] desde abajo que el gobierno luego tendría que seguir". Los asaltos, el vandalismo y el boicot a los judíos, que el gobierno nazi frenó temporalmente en 1934, aumentaron de nuevo en 1935 acompañada de una campaña de propaganda autorizada desde los más altos niveles del gobierno. Muchos de los que no eran miembros del Partido Nazi ignoraron el boicot y se opusieron a la violencia preocupados por su propia seguridad. El historiador israelí Otto Dov Kulka sostiene que había una disparidad entre los puntos de vista de los Alte Kämpfer (los miembros del partido desde hace mucho tiempo) y del público general, pero que también alemanes que no eran políticamente activos estaban a favor de introducir nuevas leyes antisemitas más estrictas en 1935. El asunto pasó a ocupar un primer plano en la agenda estatal como resultado de esta agitación antisemita.

El ministro del Interior Wilhelm Frick anunció el 25 de julio que pronto se promulgaría una ley que prohibiría el matrimonio entre judíos y no judíos y recomendó a los registradores evitar emitir licencias para estos matrimonios. El borrador de la ley también establecía la prohibición del matrimonio entre personas con enfermedades hereditarias.