thumb|250px|Tramo central de la fachada barroca de la Basílica del Pilar. El barroco se extiende en Zaragoza simultáneamente con el resto de España durante el segundo tercio del . Sin embargo, el estilo no sufrirá una auténtica eclosión hasta el reinado de Carlos II de España. Si durante el habían predominado los edificios civiles como la Lonja o las casas-palacio, ahora tomarán protagonismo las edificaciones religiosas. Este cambio se explica porque, a pesar de la falta de dinero, las pestes, guerras y la violencia en general, llevaron a la gente a pedir la protección divina, ganando el clero en dinero y poder. A esto hay que unir las corrientes del pensamiento de la Contrarreforma, que seguían teniendo vigencia.

Los edificios se caracterizan por las fachadas sobrias de ladrillo, que sólo se alegran en las portadas, a menudo adornadas con estatuas. En cambio, el interior suele estar muy adornado con bóvedas decoradas con yeserías, retablos policromados y dorados y grandes pinturas. Durante esta época también se modernizaron muchas de las iglesias mudéjares, adaptando el interior y las portadas al gusto barroco, como ocurriría con San Miguel de los Navarros, San Gil Abad, La Magdalena, San Nicolás de Bari y San Felipe.

Las obras señeras del estilo en Zaragoza son sin duda la basílica del Pilar, con una obra maestra que es la Santa Capilla, y la torre de la Seo.

Basílica de Nuestra Señora del Pilar 300px|right

Plaza del Pilar

La Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar es la segunda catedral de Zaragoza. Es el templo barroco más grande de España y uno de los más importantes de su época. Está considerado como el primer templo mariano de la Cristiandad, puesto que en él se conserva y venera la columna (o pilar) que según la tradición fue puesta por la Virgen María, que, viviendo aún en Jerusalén, se habría aparecido en carne mortal al apóstol Santiago el día 2 de enero del año 40 d. C.

María habría mandado construir una pequeña capilla para guardar la columna, edificándose posteriormente una iglesia románica, luego una mudéjar, que fue destruida por un incendio, siguiéndole una iglesia gótica, precursora de la actual de estilo barroco debida a Francisco de Herrera el Mozo, por iniciativa de don Juan José de Austria, que ordenó el comienzo de las obras en 1681. El templo fue proyectado por el prestigioso arquitecto real, Francisco de Herrera, y más tarde le siguió el arquitecto Felipe Sánchez. Fernando VI ordenó en 1754 la construcción de la Santa Capilla, encomendando la obra al arquitecto Ventura Rodríguez, que amplía el templo hasta alcanzar las actuales dimensiones: 130 m de largo por 67 de ancho, coronado por once cúpulas, diez linternas y cuatro torres. El interior de las cúpulas y bóvedas fue ideado para ser pintado al fresco, aunque sólo lo están las que rodean y coronan la Santa Capilla, obra de los Hermanos Bayeu, una de ellas, la que lleva el nombre de Reina de los Mártires, fue pintada por el Francisco de Goya.

35px|none Bien de interés cultural

Iglesia de San Juan de los Panetes 200px|right

Salduba, 3 La actual iglesia de San Juan de los Panetes, construida por orden del Gran Castellán Vicente de Oña, fue terminada en 1725 y sustituyó a la antigua iglesia medieval de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Posee una portada barroca de dos cuerpos. En la parte superior hay una hornacina con una imagen de San Juan Bautista. Lo más destacable es la torre, que es mudéjar del y está ligeramente inclinada hacia el Pilar. Un incendio en 1935 destruyó la mayoría de sus tesoros artísticos, quedando sólo un calvario del . La iglesia ha sido remozada interiormente, quedando las paredes lisas y blancas con algunos adornos de estuco en pilastras y nervaduras.

35px|none Bien de interés cultural

Iglesia de Santa Isabel de Portugal

Plaza de Santa Isabel 200px|right La iglesia barroca de Santa Isabel de Portugal, también conocida por iglesia de San Cayetano, fue finalizada en 1706 por orden de la Diputación del Reino de Aragón y la Orden Teatina, gracias a un acuerdo firmado en 1681 entre ambos. Se levantó en un solar perteneciente a los padres teatinos, que habían reservado para un convento.

La fachada está realizada en alabastro blanco y oscuro, mármol negro, yeso dorado, siendo de estilo churrigueresco. Los maestros ensambladores Jaime Ayer y Francisco Pérez Artigas presentan una iconografía compleja. Aparece la Cruz de San Jorge, los símbolos y el escudo de Aragón, etc. De las esculturas, destacan la de Santa Isabel de Portugal, reina de Portugal nacida en la Aljafería, y la de los santos teatinos Andrés Avelino y Cayetano de Thiene.

El interior tiene la forma de una cruz griega inscrita en un cuadrado siguiendo el modelo italiano. El techo está formado por una cúpula central y otras cuatro menores en los brazos de la cruz. A destacar el retablo mayor, realizado por Ramírez de Arellano y su taller entre 1750 y 1760 en mármoles, jaspes y madera policromada. También es interesante el cuadro de San Jorge alanceando al dragón, la capilla de la Hermandad de la Sangre de Cristo, con la escultura del Cristo de la cama que sale en procesión en Viernes Santo, y la capilla de San Jorge finalizada por José Baqué en 1963.

La Diputación desaparece en 1708 y en 1835, por orden de Mendizábal, desaparecen los teatinos, con lo que el edificio pasa a la Diputación de Zaragoza en 1842.

Hospital real y general de Nuestra Señora de Gracia

150px|right Ramón y Cajal, 60

Creado en el por iniciativa del arzobispo Diego de Castrillo, que donó todos sus bienes para su construcción, como hospital de pobres, se llamó inicialmente hospital de Convalecientes. En 1809 se convirtió en el hospital de Nuestra Señora de Gracia y sigue prestando en la actualidad servicios hospitalarios integrado en la red de hospitales de Aragón.

Del edificio original sólo queda la iglesia y dos pabellones laterales. La fachada de la iglesia muestra las armas del arzobispo y una imagen de la Virgen con enfermos a sus pies. El interior de la iglesia es en cruz griega, con una cúpula elíptica en el centro con pinturas en las pechinas. Conserva un retablo (1770-1775) con esculturas de Joaquín Arali y cuadros José Luzán, de los que destaca el de la Virgen con Diego de Castrillo y varios necesitados. También es de destacar el Cristo de los Artistas, una escultura de principios del .

Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor 150px|right

Plaza de San Felipe

Comenzada en 1686 por iniciativa de los marqueses de Villaverde, sustituye a otra iglesia menor que se había quedado pequeña. Los marqueses, que vivían en un palacio adyacente, el mismo que ocuparían los condes de Arguillo más tarde, aportaron el terreno y parte del dinero necesario para la construcción con la condición de tener acceso directo desde su casa. En 1752 Ventura Rodríguez intervino, modernizando el edificio en estilo clasicista. La iglesia no se terminó hasta mediados del .

En el exterior destaca la portada, flanqueada por dos columnas churriguerescas y rematada por una figura de Santa Helena y un relieve de la Eucaristía.

El interior es de tres naves, con un atrio y el coro a los pies. La nave central está decorada con esculturas de nueve apóstoles realizadas por José Ramírez Arellano, que además se encargó del púlpito dorado y del retablo mayor. Las capillas presentan numerosos retablos barrocos. También resulta interesante un templete neoclásico en la nave derecha, en la que se encuentra un Ecce Homo de aire flamenco sentado y no atado a la columna.

Iglesia de las Fecetas

Santa Lucía, 5 170px|left150px|right En 1623 el notario don Diego Fecet fundó el convento de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa, para acoger a las hijas de cargos públicos de Aragón que deseasen dedicarse a la vida religiosa. Del convento sólo se conserva la iglesia, llamada de las Fecetas.

Construida en su mayor parte en ladrillo, tiene planta en cruz latina, de una nave y crucero. La techumbre interior está muy decorada con yeserías barrocas con motivos geométricos de influencia mudéjar. Los muros están decorados con azulejos de Muel. También conserva restos de un claustro de dos pisos realizado en ladrillo.

Declarada Monumento Nacional el 22 de agosto de 1970. Todavía se dice misa los domingos según el rito oriental.

35px|none Bien de interés cultural

Real Seminario de San Carlos Borromeo

150px|right Plaza de San Carlos, 5 A finales del se construye sobre el solar de la Sinagoga Mayor medieval de Zaragoza el Colegio, claustro e Iglesia de la Inmaculada, perteneciente a los jesuitas. Aquí vivió en sus celdas y enseñó desde su cátedra de Sagradas Escrituras Baltasar Gracián.

Tras la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767 se convierte en el Real Seminario de San Carlos Borromeo en honor a Carlos III.

Del conjunto monumental, merece la pena destacar el claustro cuadrado construido en los siglos al , que también es de ladrillo. El refectorio está azulejado con cerámica de Valencia. La escalera del también está azulejada con un arrimadero y además está cubierta con una cúpula barroca muy adornada.

La iglesia

La fachada de ladrillo de la Iglesia fue restaurada en el tras sufrir un incendio, interviniendo probablemente Jaime Busignac y Borbón como maestro de obras.

El interior es de nave única con capillas laterales comunicadas por puertas. El techo de la nave es en bóveda de crucería y el perímetro está recorrido por una tribuna desde finales del . La iglesia fue renovada a partir de 1723 por el hermano Lacarre, Pablo Diego Ibáñez, que modifica toda la ornamentación interior, convirtiéndola en la iglesia más suntuosa y espectacular de la ciudad y en modelo para otras iglesias posteriores.

El retablo mayor está dedicado a la Inmaculada, también realizado por el hermano Lacarre. Es un conjunto espectacular de dorados, rojos, verdes, azules y rosas y 18 esculturas a tamaño natural en estilo barroco de transición al rococó. De las esculturas, talladas por los hermanos de la congregación, hay que destacar las que se encuentran sobre peanas, representación de santos y jesuitas aragoneses.

La primera capilla de la derecha, la de San José, es del y fue mandado construir por los duques de Villahermosa como panteón funerario. De fachada e interior muy decorados, conserva 6 cuadros de Vicente Berdusán, pintados en 1693. Esta capilla es la que sirvió de inspiración al hermano Lacarra para redecorar el resto de la iglesia.

35px|none Bien de interés cultural

Enlaces externos Real Seminario de San Carlos en la página del arzobispado de Zaragoza.

Iglesia de la Mantería

150px|right Plaza San Roque s/n

La iglesia pertenecía al monasterio de Santo Tomás de Villanueva, perteneciente a frailes agustinos observantes. El conjunto fue mandado construir por el arzobispo de Zaragoza, Francisco Gamboa, y el obispo de la diócesis de Huelva, Bartolomé de Foncalda, entre 1663 y 1683. Desde 1883 forma parte de las escuelas de las madres escolapias.