miniaturadeimagen|Manifestación de mujeres en Buenos Aires frente al Congreso Nacional por la ley de Voto Femenino, 1947. El sufragio femenino en Argentina se consiguió en 1947, con la promulgación de la Ley 13.010 de sufragio femenino, también conocida como ley Evita, debido a Eva Perón. Esta ley fue aprobada durante el gobierno de Juan Domingo Perón y se puso en vigencia por primera vez en las elecciones presidenciales de 1951.

Sin embargo, las mujeres no lograron votar hasta el l 11 de noviembre de 1951.

La ley contó con importantes antecedentes de organización a partir de finales del . Las primeras mujeres en ocuparse por la lucha de sus derechos cívicos, y las primeras en organizarse para ello, fueron las militantes del Partido Socialista y las integrantes del partido Unión Cívica Radical desde fines del y comienzo del . Así, Elvira Rawson, Julieta Lanteri y Alicia Moreau de Justo, siguiendo el ejemplo de sus pares europeas, comenzaron a fundar, entre el 1900 y 1910, una serie de agrupaciones en defensa de los derechos cívicos de la mujer.

Antecedentes En los regímenes republicanos y parlamentarios modernos, la regla hasta el , fue la exclusión total o parcial de las mujeres. La discriminación política a la que estaban sometidas las mujeres, originó desde fines del , un amplio movimiento feminista a favor del voto femenino (votar y ser votadas), que confluyó con la lucha por el sufragio universal y la democracia. Una tras otra las naciones del mundo fueron reconociendo los derechos políticos de las mujeres. El movimiento feminista avanzó mucho en derechos civiles, pero no fue así con los derechos políticos hasta la década de 1940, no obstante, puso a la cuestión del sufragio femenino en el debate público, y más de una vez captó la atención del debate legislativo.

Entre los países iberoamericanos, el sufragio femenino comenzó a ser reconocido con ambigüedades desde la Constitución uruguaya de 1918, a lo largo de las décadas de 1920 y 1930, por un grupo integrado por Uruguay, Ecuador, España, Chile, Brasil y Bolivia. En Argentina, las luchas de las mujeres por sus derechos cívicos entre fines de 1910 y mediados de 1940 constituyen un aspecto insoslayable en el proceso de ampliación de la ciudadanía política en el país.

A principios del 1900, varias mujeres socialistas, universitarias y damas de beneficencia, comenzaron a organizarse y a promover ciertos temas sociales y políticos.En 1906 Alicia Moreau de Justo participa en el Congreso Internacional de Libre pensamiento, donde comienza su militancia feminista. En Argentina en 1907 se creó el “Comité Pro-Sufragio femenino”, fundado por las feministas Alicia Moreau, Sara Justo, Julieta Lanteri y Elvira Rawson de Dellepiane.

En 1912, se sanciona la Ley Sáenz Peña, que establece el voto universal, secreto y obligatorio, pero excluyendo a las mujeres. En ese tiempo las posturas sufragistas se dividen entre gradualistas, que aspiran a obtener el voto femenino a nivel local, e universalistas, en lucha por la plenitud en los derechos políticos.

En 1919, Moreau de Justo asiste en Washington al Congreso nacional de Obreras, donde se relaciona con sufragistas norteamericanas. Cuando regresa a Argentina funda la Unión Feminista Nacional. Esta agrupación realizó un simulacro de voto femenino en el marco de las elecciones legislativas de 1920.

El primer proyecto de ley nacional fue presentado por el diputado radical por Santa Fe Rogelio Araya en 1919,La mujer según el código civil en Argentina, Brasil y Uruguay, por Verónica Giordano, Instituto de Investigaciones Gino Germani, 2003 seguido luego de muchos otros que ni siquiera fueron tratados por las cámaras del Congreso Nacional.En 1932, durante el gobierno de Agustín P. Justo, se debate un proyecto de ley de sufragio femenino en la Cámara de Diputados Nacional. La bancada socialista lo sostiene con apoyo de varios radicales. En medio de una gran movilización de mujeres, la Cámara de Diputados dio media sanción al voto femenino, pero el proyecto se cayó al no ser tratado por el Senado.

Julieta Lanteri Un hecho muy destacado en los antecedentes del sufragio femenino en Argentina tuvo lugar en 1911, cuando la Municipalidad de Buenos Aires convocó a los vecinos para que actualizaran sus datos en los padrones para las elecciones municipales de legisladores, llamó a que lo hicieran los ciudadanos mayores, residentes en la ciudad, que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal y pagasen impuestos. Julieta Lanteri advirtió que nada se decía sobre el género. Entonces se inscribió en la Parroquia San Juan Evangelista de La Boca, y cuando llegó el 26 de noviembre de ese mismo año, ante sorpresa de todos, llevó a cabo su derecho a voto.

En 1910, Lanteri solicitó a un juez nacional que se le otorgaran sus derechos como ciudadana, incluso los políticos. El juez Claros hizo lugar a su petición y declaró:

En julio de 1911, la Doctora Lanteri fue empadronada, y el 26 de noviembre de ese año ejerció su derecho al sufragio, siendo la primera mujer en América Latina en votar. También amparada en un fallo judicial, en 1919 se presentó como candidata a diputada nacional para el Congreso Nacional, obteniendo 1730 votos sobre un total de 154.302.Barrancos Dora (2019). Julieta Lanteri o la tozudez por la inclusión. En Martin, Ana Laura y Valobra, Adriana. Devenir Feminista. Buenos Aires: Clacso, pp. 111-133http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20191004095214/Dora_Barrancos.pdfPor este hecho, se convirtió en la primera mujer candidata a un cargo político en Argentina. Se postuló a legisladora en varias oportunidades en el futuro. Julieta Lanteri también organizó y encabezó el primer simulacro de votación femenina, esta reunión congregó a más de dos mil personas y llamó la atención de las feministas en el mundo.

Reconocimientos provinciales En el ámbito provincial, dos provincias reconocieron los derechos políticos de las mujeres antes de que fueran reconocidos nacionalmente: San Juan. Durante el gobierno de Aldo Cantoni de la Unión Cívica Radical Bloquista, se reformó la Constitución en 1927, reconociendo entre otros, los derechos políticos de las mujeres en las elecciones municipales y provinciales. Se aplicó a partir de 1928. Santa Fe. En 1921 se realizó una reforma constitucional que reconoció los derechos políticos de las mujeres, aunque limitados al ámbito municipal. La nueva constitución fue vetada de inmediato por el gobernador Enrique Mosca de la Unión Cívica Radical Unificada, pero en 1932 fue reconocida legalmente por el gobierno de Luciano Molinas, del Partido Demócrata Progresista, rigiendo hasta 1936, así, las mujeres pudieron votar en las elecciones municipales de 1934.

Contexto histórico thumb|250px|El movimiento peronista se había conformado entre 1943 y 1945, con base en una alianza entre las principales corrientes sindicales (socialista y sindicalista revolucionaria) con un sector del Ejército, que permitió que Juan Domingo Perón ganara las elecciones presidenciales de 1946.

En 1945 Juan Domingo Perón creó la Comisión Pro-Sufragio Femenino en la Secretaría de Trabajo y Previsión, quedando a cargo de la misma la escritora y educadora riojana Rosa Bazán de Cámara y Lucila de Gregorio Lavié.

El 27 de febrero de 1946, tres días después de las elecciones que consagraron como Presidente a Juan Domingo Perón, su esposa y primera dama, Eva Perón, pronunció su primer discurso político, en el cual exigió la igualdad de derechos para varones y mujeres y en particular el sufragio femenino:

La ley 13.010 se sancionó en los primeros años del peronismo, un movimiento político originado entre 1943 y 1945, principalmente desde las corrientes sindicales socialista y sindicalista revolucionaria, que se caracterizó por ampliar los derechos políticos y sociales de sectores postergados o discriminados, como los trabajadores, las personas llamadas despectivamente "cabecitas negras", las poblaciones de los "territorios nacionales" (que carecían de derechos políticos), la ancianidad, y la niñez.

En 1945 Juan Domingo Perón pero principalmente Eva Duarte impulsaron el voto femenino y corrieron la versión de que el mismo sería habilitado por decreto, pero la iniciativa fue rechazada por varios grupos y finalmente no sucedió. Si bien algunos partidos y grupos antiperonistas estaban ideológicamente a favor del voto femenino, algunos de ellos tomarían en esos años una postura contraria a la sanción de la ley, argumentando que debido al encarnizamiento de la lucha entre peronistas y antiperonistas, el momento no era oportuno para reconocer los derechos políticos de las mujeres.

Durante la campaña para las elecciones de 1946 tanto la alianza peronista como la alianza antiperonista incluyeron en sus plataformas el reconocimiento del sufragio femenino. En un hecho inédito en la historia argentina, Perón fue acompañado durante la campaña electoral por su esposa, Eva Duarte de Perón, quien incluso llegó a hablar en uno de los actos de cierre de la campaña, realizado en el Luna Park, en la que se reunieron las mujeres que simpatizaban con el peronismo, aun cuando tenían en ese momento prohibido el voto. Evita, como sería popularmente conocida, había fundado el año anterior el sindicato de los trabajadores de radio, siendo elegida secretaria general, constituyéndose en una de las pocas mujeres sindicalistas que lograron acceder a la conducción de un sindicato. En la segunda mitad de la década de 1940 se convertiría en una figura política central, tanto en relación con los "desposeídos" y la "clase obrera", como en relación con las mujeres, organizando a las mujeres simpatizantes del peronismo en un partido político autónomo exclusivamente integrado por mujeres.

Al inaugurar las sesiones del Congreso Nacional en 1946, el presidente Perón anunció que enviaría un proyecto de ley reconociendo el sufragio femenino y sus derechos políticos y sociales.

Tratamiento y sanción izquierda|miniaturadeimagen|Eva Perón emitiendo su voto. En la Cámara de Diputados hubo un gran trabajo de Eva Duarte y del diputado Alcides Montiel para que se aprobara la ley. La ley fue sancionada el 9 de septiembre de 1947 y promulgada el 23 de septiembre, estableciendo este último como el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer, fecha en la que se reconoció la igualdad de derechos políticos entre mujeres y hombres, entre ellos, el derecho de las mujeres a elegir y ser elegidas para todos los cargos políticos nacionales, y estableció el sufragio universal.

En el Senado El autor del proyecto original fue el senador por Mendoza Lorenzo Soler, miembro de la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, partido integrante de la coalición peronista, invocando en apoyo del proyecto el mensaje del presidente Perón al inaugurar las sesiones.