El yacimiento arqueológico de Fuente Álamo es uno de los elementos patrimoniales de mayor importancia de la provincia de Córdoba. El yacimiento se encuentra dentro del término municipal de Puente Genil (Córdoba), a unos 3 km al noroeste del núcleo urbano, limítrofe con el municipio de Aguilar de la Frontera, y dentro del espacio natural conocido como Los Arenales. La principal vía de acceso al centro de visitantes se realiza por la CO-6224.
Las investigaciones llevadas a cabo durante varias décadas han permitido sacar a la luz a un conjunto arqueológico que se remonta, al menos, al De estas primeras fechas son los restos arqueológicos correspondientes al Balneum, un conjunto de instalaciones dedicadas al esparcimiento y disfrute de los habitantes de los principales núcleos urbanos de la zona, Ipagrum (Aguilar de la Frontera) y Astapa-Ostipo (Estepa) y de aquellos que transcurrirían por una de las principales desviaciones de la Vía Augusta. Dicha desviación tendría lugar en Corduba, que comunicaría con Antikaria (Antequera) y esta con Malaca (Málaga). Posteriormente, y tras una breve fase de semi-abandono se edificaría sobre la instalación preexistente un imponente conjunto residencial o villa. amortizando parte de las estructuras previas y en otros casos, haciendo uso de los materiales constructivos para edificar nuevas áreas. Este es el principal elemento por el que es conocido el yacimiento y del cual podemos destacar el conjunto de mosaicos con el que se decoró la pars urbana de la villa. De entre ellos, sobresalen tres mosaicos denominados: Nilótico, Las Tres Gracias y El Triunfo de Baco. La última fase de actividad en el lugar vendría posterior al abandono definitivo de la villa, donde se mantuvieron algunas zonas con un uso residual en la tardoantigüedad. Esta última fase, correspondiente ya a períodos altomedievales, vendría dada por el uso y explotación agrícola de las tierras, evidencia de ello son los restos cerámicos hallados de época califal y la existencia de una almazara para la explotación del olivar.
Geología
El nombre Fuente Álamo le viene dado por una surgencia de agua en el enclave mismo del yacimiento y en torno a la cual, debemos hallar respuesta al motivo de la ocupación humana de esta zona en tiempos históricos. Actualmente el cauce se encuentra seco, debido a la sequía extrema y al agotamiento de los recursos hídricos del subsuelo. Solo en épocas de grandes lluvias es posible contemplar el cauce natural de las aguas por la rambla, despareciendo por completo en períodos de estiaje. Nos encontramos dentro del marco geológico de la Campiña Alta, zona en la que se entremezclan las suaves ondulaciones del terreno en las cotas más bajas con los afloramientos de calizas en los puntos más altos.
En general, los suelos están compuestos por margas blancas y limosas de origen terciario, algunos afloramientos de yesos y depósitos sedimentarios producidos durante el cuaternario, que constituyen los niveles superiores. El punto más alto de la zona lo tenemos que buscar en la Sierra del Castillo (Tajo de Peñarrubia, 511 m.s.n.m) la cual se desarrolla con una orientación Noroeste-Sureste en el extremo oriental del término municipal. Fuente Álamo se sitúa con una cota máxima de unos 300 msnm y una mínima en torno a los Como no es de extrañar, la mayoría de los materiales empleados para la construcción del yacimiento han sido extraídos del entorno inmediato. Este hecho ha dotado a los elementos constructivos de las cualidades colorimétricas propias de la geología de la zona.
Desarrollo de la investigación
El interés por la historia de Fuente Álamo tiene su origen en varios eruditos locales de finales del y principios del . Contemporáneos a un fenómeno cultural caracterizado por el surgimiento de un profundo interés por la historia local, se realizan los primeros estudios de campo, además de las primeras colecciones documentales y materiales. De dicho interés debemos las primeras descripciones que Antonio Aguilar y Cano hace de los restos materiales que afloran en la superficie, así como dibujos y croquis de algunos restos muebles y mosaicos que no han pervivido hasta nuestros tiempos. No será, hasta finales del cuando este interés se traslade a una auténtica intervención de carácter arqueológico, de cuyos frutos son los conocimientos que hoy se tienen.
Es en las décadas de 1980 y 1990 cuando se realizan las primeras intervenciones de carácter arqueológico con un perfil claramente científico y técnico. Dichas intervenciones se deben al arqueólogo local Alberto López Palomo que durante ese tiempo realizó varias intervenciones de urgencia con el fin de garantizar la documentación de los restos materiales que se encontraban en superficie, pues muchos de ellos peligraban ante la posibilidad de expolio y destrucción por las labores agrícolas.
No es hasta los inicios del , cuando se planteó la necesidad de realizar una excavación general del yacimiento, así como de desarrollar un proyecto de puesta en valor y difusión del conjunto arqueológico. Consecuencia de dicho plan fue el proyecto de intervención arqueológica (dirigido por Alberto López Palomo) y musealización que dio lugar a las instalaciones de las que hoy goza el complejo. Con aquellas actuaciones se sacaron a la luz las distintas fases constructivas y habitacionales que se sucedieron en el lugar. Paralelas a la construcción del centro de visitantes y sus instalaciones aledañas, se realizaron varias excavaciones en las se intervino sobre la necrópolis, así como sobre otros restos edilicios que actualmente quedan fuera del complejo arqueológico.
El yacimiento de Fuente Álamo
Fase I ( d. C- d. C). Balneum
Aprovechando el curso del arroyo que debió de discurrir de manera continua en la zona, se levantó a ambos márgenes del mismo una serie de instalaciones y servicios destinados al baño, el ocio y la higiene. El Balneum se distribuyó de manera que los juegos de aguas frías quedaron concentrados en el margen derecho, mientras que en el izquierdo se situaron los de las aguas calientes.
En el extremo occidental del margen derecho se ha documentado una serie de dos estanques (sobre los que se registran varias fases constructivas) que sirvieron como depósitos de agua y que regulaban el flujo hacia un tercer estanque de mayores dimensiones. La canalización que debió de conducir el agua desde su curso natural hasta dichos depósitos ha desaparecido por completo, por lo que sólo podemos intuir por donde debió de transcurrir dicha obra. El tercer estanque, proyecta una forma circular rebasando los 180° de curvatura y con un diámetro de 16 m. Dichas dimensiones dotarían a este estanque o frigidarium de una capacidad de 200m³. La construcción se encontraba circundada en su cara interna por un banco corrido, que serviría de asiento al usuario y le permitiría cubrirse por el agua hasta la altura del cuello. Dicha instalación se encontraba abierta, dispuesta por un corredor de columnas realizadas con ladrillo y terminada en un techo a un agua. Desde el frigidarium se daba acceso a dos salas, de menor tamaño, dispuestas en torno a este, aunque con fases constructivas distintas. Los suelos de las dos estancias conservadas y del frigidarium están cubiertos por mosaicos polícromos y de detalles geométricos. Los muros, levantados mediante tapial y revestidos de estuco, están pintados en ambas caras, polícroma en la interior y monocroma en la exterior. Dicha piscina circular constituye un unicum dentro del conjunto de villae y de instalaciones hechas para dicho fin en la Península ibérica.
En la zona oriental del margen derecho se conserva otra gran construcción, se trataría de una natatio. Un recinto habilitado para el nado, de forma rectangular y cuya cabecera termina en forma de ábside, tiene unas dimensiones de 18 x 6. 3m y una profundidad máxima de 1.5 m lo que la dotaría de una capacidad de 173.5 m³. Su construcción fue realizada mediante el uso de opus incertum a la que, posteriormente se le añadió un muro de refuerzo en sus márgenes sur y oeste.
En la margen izquierda, correspondiente al conjunto de instalaciones de las aguas calientes, nos encontramos con el hypocaustum del cual se conserva una gran parte y sólo el extremo más occidental de este se ha visto afectado por el expolio y por la construcción de un camino agrícola. También se ha podido documentar el praefurnium y el caldarium, así como una serie de piscinas de aguas calientes. Junto a estas instalaciones se registra lo que se ha entendido como un ninfeo. Una serie de estanques escalonados entre sí y con una extensión longitudinal de al menos 14 m. que dotarían al recinto de una serie de saltos de agua y fuentes que serían contemplados por los usuarios del complejo desde el frigidarium y la natatio.
El lapso de tiempo que debió de transcurrir entre el abandono del Balneum y el inicio de la construcción de la villa sería de unos 50 o 75 años a tenor de los datos cronológicos obtenidos del estudio y análisis tipológico del material cerámico, de las técnicas constructivas empleadas y de la amortización de las estructuras previas. Por otra parte, el excelente estado de conservación de algunos de los mosaicos hallados bajo las estructuras de la villa, reafirman este supuesto.
No menos importante es el qué motivó el abandono del centro. La teoría que más fuerza cobra en torno a los factores que obligaron a desalojar las instalaciones vienen de la mano del elemento que propició la construcción del mismo, el agua. Posiblemente, una serie de arriadas del cauce provocaron el colapso de las estructuras que canalizaban el agua hacia los estanques, o de los propios muros orientales del balneum obligando en un cierto momento a abandonar de manera definitiva las instalaciones en unas fechas que nos situarían en torno a la segunda mitad del y los inicios del El hecho, de que no se conserven apenas estructuras murarias o de otro tipo en el lugar por donde se traza el cauce seco del arroyo refuerza dicho supuesto.
Fase II ( d. C-). Villa
El conjunto de estructuras que corresponderían con la villa romana (pars urbana y pars rustica) tienen, al menos, una extensión de 4000m2. Dichas dimensiones recogen únicamente la extensión que actualmente se lleva excavada, pero es más que probable que las dimensiones del complejo superen con creces dicha cifra. La villa, edificada sobre las antiguas estructuras del balneum fue dispuesta de una manera que las crecidas del arroyo no amenazasen la integridad de su estructura. La potencia de los muros de cierre del edificio eran el doble de gruesa que la del resto, a lo que hay que añadir la existencia de una pequeña presa, levantada aguas arriba del arroyo con lo que el caudal quedaba controlado y se aseguraba un torrente continuo de agua durante todo el año. Dicha presa solo ha sido documentada por lo que se hace necesaria una intervención de carácter arqueológico para determinar su momento de construcción. Por otra parte, no sería de extrañar que dicha estructura estuviese vinculada con el propio balneum y fuera, posteriormente, reutilizada por lo moradores de Fuente Álamo.