Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2024, celebradas el martes 5 de noviembre de 2024, fueron las sexagésimas elecciones presidenciales en dicho país.La fórmula del Partido Republicano liderada por Donald Trump y J. D. Vance ganó en el Colegio Electoral y en el voto popular a la fórmula del Partido Demócrata liderada por Kamala Harris y Tim Walz.

El límite establecido por la Vigesimosegunda Enmienda constitucional permitió al expresidente Donald Trump ser reelecto para un segundo período de gobierno. Las elecciones primarias presidenciales y asambleas electorales de ambos partidos se llevaron a cabo durante los primeros seis meses de 2024.

Las elecciones presidenciales coincidieron con las elecciones al Senado en las que se eligieron a treinta y tres senadores y con las elecciones a la Cámara de Representantes en las que se eligió la totalidad de la Cámara de Representantes. En las tres elecciones se reflejó el aumento de votos hacia el Partido Republicano, logrando este partido el control de ambas cámaras además de la presidencia.

El entonces presidente, Joe Biden, miembro del Partido Demócrata, inicialmente se postuló para la reelección y se convirtió en el candidato presunto del partido. Sin embargo, debido a preocupaciones sobre su salud y su edad avanzada, se retiró de la carrera el 21 de julio y respaldó a la vicepresidenta Kamala Harris, quien lanzó su campaña presidencial ese mismo día. La retirada de Biden de la carrera lo convierte en el primer presidente que no se presenta a la reelección desde Lyndon B. Johnson en 1968. Por consecuencia Harris se convirtió en la primera candidata en obtener la nominación presidencial sin haber participado en las elecciones primarias desde Hubert Humphrey, quien precisamente obtuvo la nominación demócrata tras la retirada de Johnson.

El predecesor de Biden, el expresidente Donald Trump, se postuló por tercera vez como candidato presidencial, después de haber perdido ante Biden en las elecciones presidenciales de 2020. Se convirtió en el primer político en ser candidato presidencial del Partido Republicano durante tres veces consecutivas. Aunque Richard Nixon fue candidato por tercera vez en 1972, sus candidaturas no fueron consecutivas, ya que las anteriores habían sido en 1960 y 1968. En mayo de 2024, Trump se convirtió en la primera persona que haya ejercido la presidencia de Estados Unidos, en ser condenada por un delito, y en el primer político perteneciente a alguno de los dos partidos políticos principales, en ser candidato presidencial con una condena penal.

El 6 de noviembre, Donald Trump logró ganar en los estados pendulares necesarios, además de contar con una ventaja en el voto popular por primera vez, siendo el primer republicano en dos décadas en lograrlo (el último siendo George W. Bush en 2004), además de ser reelecto no consecutivamente como Presidente de los Estados Unidos (el segundo tras Grover Cleveland en 1892), venciendo a la vicepresidenta Kamala Harris. El voto masculino, incluyendo el de hombres latinos, jugó un papel importante en su favor. Trump recibió mensajes de felicitación de políticos de todo el mundo.

Con sus 312 votos electorales obtenidos Trump obtuvo el mejor resultado en el colegio electoral para un republicano desde George H. W. Bush en 1988. También se convirtió en el candidato republicano más votado de la historia y en el segundo presidente más votado de EEUU por detrás de Joe Biden.

Proceso El artículo dos de la Constitución de los Estados Unidos establece que para que una persona pueda servir como presidente, debe ser ciudadano de los Estados Unidos por nacimiento, tener al menos treinta y cinco años y haber sido residente de los Estados Unidos durante al menos catorce años. La Vigésima Segunda Enmienda prohíbe que cualquier persona sea elegida presidente más de dos veces consecutivas. Los candidatos de los principales partidos buscan la nominación a través de una serie de elecciones primarias que seleccionan a los delegados que eligen al candidato en la convención nacional del partido. La convención nacional de cada partido elige un compañero de fórmula para la vicepresidencia para formar la candidatura de ese partido. El candidato a presidente suele elegir al compañero de fórmula, que luego es ratificado por los delegados en la convención del partido.

Las elecciones generales de noviembre son elecciones indirectas, en las que los votantes votan por una lista de miembros del Colegio Electoral; estos electores luego eligen directamente al presidente y al vicepresidente.

El número de electores se determina según los senadores y representantes que tenga cada Estado. Cada Estado, independientemente de su población, tiene dos electores seguros, debido a que todos los estados, sin importar la población, eligen solo a dos senadores. El resto de electores, se determina por el número de representantes que tenga cada Estado en la Cámara de Representantes, en este caso el número de representantes que debe tener cada Estado es determinado por su porcentaje poblacional, según los resultados del censo de 2020.

Antecedentes

El expresidente Donald Trump perdió las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020 ante su rival Joe Biden. Sin embargo, Trump se negó a admitir su derrota afirmando falsamente que Biden había ganado gracias a un fraude electoral, presionando a funcionarios del gobierno, planteando docenas de impugnaciones legales infructuosas y obstruyendo la transición presidencial. Durante el recuento de los votos electorales el 6 de enero de 2021, Trump instó a sus seguidores a marchar hacia el Capitolio, que luego asaltaron, lo que obligó a evacuar el Congreso temporalmente y resultó en la muerte de cinco personas y numerosos heridos. En los años posteriores a las elecciones de 2020, Trump siguió repitiendo esas afirmaciones sin fundamentos sobre que le robaron dichas elecciones. En mayo de 2024, Trump fue declarado culpable del delito de falsificación de registros comerciales, convirtiéndose en la primera persona que haya ejercido la presidencia de Estados Unidos en ser condenada penalmente, y el primer político perteneciente a alguno de los dos partidos políticos principales, en ser candidato presidencial con una condena penal. La pena que deberá pagar Trump tras ser declarado culpable del delito anteriormente mencionado, se dará a conocer por el Tribunal que lleva el caso a finales de noviembre.https://www.nbcnews.com/politics/donald-trump/judge-delays-trump-sentencing-hush-money-case-november-rcna167282 Hay otros procesos judiciales en contra de Trump que están pendientes de sentencia, como sus intentos de anular las elecciones presidenciales de 2020 y su papel en el ataque al Capitolio del 6 de enero.

Trump también es la primera persona que haya ejercido la presidencia en la historia de Estados Unidos en habérsele acusado constitucionalmente dos veces y el primero en postularse nuevamente después de ser imputado por un juicio político. Trump fue acusado por primera vez por la Cámara de Representantes en 2019 por abuso de poder y obstrucción del Congreso debido a sus intentos de obligar a Ucrania a proporcionar información perjudicial sobre Joe Biden y desinformación sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 mediante la retención de ayuda militar. El segundo juicio político contra Trump por parte de la Cámara se produjo el 13 de enero de 2021 por «incitación a la insurrección» debido a su papel en incitar el ataque al Capitolio de Estados Unidos del 6 de enero. Trump fue absuelto por el Senado en ambos casos.

Supuesta interferencia electoral Donald Trump ha hecho afirmaciones falsas de fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2020 y continuó negando los resultados electorales hasta mayo de 2024. Los expertos en seguridad electoral han advertido que los funcionarios que nieguen la legitimidad de las elecciones presidenciales de 2020 podrían intentar impedir el proceso de votación o negarse a certificar los resultados de las elecciones de 2024. En el período previo a las elecciones de 2024, el Partido Republicano ha hecho afirmaciones sin fundamentos de un «voto masivo de no ciudadanos» por parte de inmigrantes en un intento de deslegitimar las elecciones si Trump llega a perder las elecciones. Las afirmaciones se han hecho como parte de un movimiento más amplio de negación electoral en Estados Unidos. Trump ha seguido difundiendo su «gran mentira» de una elección robada y ha afirmado sin pruebas que las elecciones de 2024 están amañadas. Además, Trump ha afirmado sin fundamento alguna versión de «interferencia electoral» en su contra aproximadamente una vez al día desde que anunció su candidatura para 2024. Trump ha acusado falsamente a Biden de «convertir en un arma» al Departamento de Justicia para atacarlo en relación con sus juicios penales. Trump y varios republicanos han declarado que no aceptarán los resultados de las elecciones de 2024 si creen que son «injustos» con los resultados provisionales.

Supuesta Interferencia de países extranjeros Funcionarios y exfuncionarios estadounidenses han declarado que es probable que haya habido interferencia extranjera en las elecciones de 2024. Los tres factores principales citados fueron «la profundización de las crisis políticas internas de Estados Unidos, el colapso de los controvertidos intentos de controlar el discurso político en las redes sociales y el surgimiento de la IA generativa». El 1 de abril de 2024, The New York Times informó que el gobierno chino habría creado cuentas falsas a favor de Trump en las redes sociales «promoviendo teorías de conspiración, avivando divisiones internas y atacando al presidente Joe Biden antes de las elecciones de noviembre». Según expertos en desinformación y agencias de inteligencia, Rusia difundió desinformación antes de las elecciones de 2024 para «dañar la imagen de Joe Biden y a los demócratas e impulsar a los candidatos que apoyan el aislacionismo y darle fin al apoyo a la ayuda a Ucrania y a la OTAN».

China Antes de las elecciones, funcionarios estadounidenses actuales y anteriores declararon que era probable que se produjera una interferencia extranjera en las elecciones de 2024. Los tres factores principales citados fueron «la profundización de las crisis políticas internas de Estados Unidos, el colapso de los controvertidos intentos de controlar el discurso político en las redes sociales y el auge de la IA generativa». Desde entonces, China, Rusia e Irán han sido identificados como operaciones de influencia crecientes e intentos de interferir en las elecciones de 2024. Funcionarios de inteligencia de Estados Unidos han descrito los esfuerzos como parte de esfuerzos más amplios de las naciones autoritarias para usar Internet para erosionar el apoyo a la democracia.

Rusia Según expertos en desinformación y agencias de inteligencia, Rusia difundió desinformación antes de las elecciones de 2024 para «dañar a Biden y a los demócratas, impulsar a los candidatos que apoyan el aislacionismo y socavar el apoyo a la ayuda a Ucrania y a la OTAN». El 4 de septiembre de 2024, Estados Unidos acusó públicamente a Rusia de interferir en las elecciones de 2024 y anunció varias medidas para combatir la influencia rusa, incluidas sanciones, acusaciones y confiscación de dominios web utilizados para difundir propaganda y desinformación. Las agencias de inteligencia estadounidenses han evaluado que Rusia prefiere que Trump gane las elecciones, considerándolo más crítico con el apoyo de Estados Unidos a Ucrania.

Irán