La provincia de San Salvador, también conocida como provincia de Cuzcatlán o provincia de San Salvador de Cuzcatlán, fue una división administrativa del Imperio español creada en 1528 (con la conquista del Señorío de Cuzcatlán y refundación de la villa de San Salvador -la cual había sido fundada con anterioridad en 1525 y despoblada al año siguiente- en el Valle de La Bermuda cerca de Suchitoto donde permaneció hasta 1545 cuando fue trasladada a su sitio actual en el Valle de Las Hamacas, en 1546 el monarca español Carlos I de España le otorgó el rango de ciudad) que se encontraba dentro de la Gobernación de Guatemala (y posteriormente de la Real Audiencia de Guatemala) y que abarcaba el actual departamento de Santa Ana, gran parte de la zona central del actual territorio de El Salvador-, y las poblaciones de Nahuizalco y Santa Catarina Masahuat (estas últimas ubicadas como islas dentro de la llamada provincia de los Izalcos -luego que Jorge de Alvarado les quitara a los conquistadores y fundadores de Salvador las 15 poblaciones que compusieron la provincia antedicha-, que permanecerían hasta 1560 cuando dichas poblaciones pasarían a formar parte de la provincia de los Izalcos que ya para entonces ya era la Alcaldía Mayor de Sonsonate).
Historia
Fundación de la villa de San Salvador e historia como tenencia de gobernación de Guatemala
CIUDAD VIEJA|thumb|250px|Parte de las ruinas de la villa de San Salvador en el valle de La Bermuda, hoy conocido como el sitio arqueológico Ciudad Vieja
Gestión de Diego de Alvarado y Gaspar Arias Dávila
El 1 de abril de 1528, Diego de Alvarado y otros 73 españoles que le acompañaban fundaron en el valle de La Bermuda (cerca de Suchitoto), la villa de San Salvador -luego de la rendición de la ciudad de Cuzcatlán-. Según fray Antonio de Remesal, en su "Historia general de las Indias occidentales particularmente la gobernación de Guatemala", ese día y después de edificadas unas casas, Diego de Alvarado y los miembros del cabildo (que habían sido designados por el teniente gobernador de Guatemala Jorge de Alvarado, hermano de Pedro de Alvarado) tomaron posesión de sus oficios; igualmente ese día dieron advocación a la iglesia parroquial y la dedicaron a la Santísima Trinidad.
Los gobernantes de la provincia tendrían el título de Justicia mayor y Teniente de gobernador y capitán general, siendo el primero Diego de Alvarado (capitán de la expedición que fundó San Salvador en 1528). Asimismo, el primer ayuntamiento de la villa estaría conformado por Antonio de Salazar y Juan de Aguilar (como alcaldes ordinarios, de primer y segundo voto respectivamente), Pedro Gutiérrez de Guiñana, Santos García, Cristóbal Salvago, Sancho de Figueroa, Gaspar de Cepeda, Francisco de Quirós, Pedro Núñez de Guzmán (como regidores), Gonzalo Ortíz (como alguacil mayor), Antonio Bermúdez (como tenedor de bienes difuntos), y Luis de Hurtado (como procurador).
Remesal menciona que se tardó 15 días en levantar y trazar las calles, plaza, e iglesia (dedicada a la Santísima Trinidad) de la nueva población; luego de lo cual, el 16 de abril, el procurador de la villa Luis Hurtado solicitó parcelas para los habitantes y que todos juraran vecindad (esto para evitar que la nueva población quedase despoblada), lo que sería aceptado. Asimismo, ese mismo día 16 de abril el procurador Hurtado pidió que nadie tomase posesión de la tierra o de los ejidos hasta que las autoridades se lo señalen, lo que fue aceptado.
A partir de la fundación de la villa, los distintos pueblos que formaban parte del señorío de Cuzcatlán se rendirían, y desde la villa se nombraría a los vecinos de ella como encomenderos para cada una de dichas poblaciones, y todas estas junto con la villa conformarían la provincia de San Salvador (también llamada provincia de Cuzcatlán), que era parte entonces de la gobernación de Guatemala Sobre el primer repartimiento de encomiendas (que con el transcurso del tiempo se irían modificando), se conoce que las mejores poblaciones fueron dadas al artillero Diego de Usagre, y que el 9 de junio de ese año se le concedió el pueblo de Naozalco (Nahuizalco) a Miguel Díaz Peñacorba
El primer cura de la nueva población sería el presbítero Pedro Ximenez; quien recibía un salario de 170 pesos de oro, pero el 23 de abril de 1529 le señalaron un salario de 140, por lo que al siguiente día solicitó al cabildo un salario superior al que tenía originalmente; debido a ello, las autoridades de la villa dieron por despedido al cura y solicitaron a Guatemala el envío de otro, siendo su sustituto el presbítero Francisco Hernández.
Entre 1528 y 1529, Diego de Alvarado tuvo que hacer frente a la rebelión indígena en el peñón de Cinacantán, en la que se destacarían Miguel Díaz Peñacorba y Bartolomé Bermúdez cuya participación permitiría que dicho peñón fuese dominado y pacificado luego de varios intentos.
A principios de 1529, el teniente de gobernador de Guatemala Jorge de Alvarado le quitó a la provincia 15 poblaciones (que correspondían a los actuales departamentos de Ahuachapán y Sonsonate, y cuyo territorio sería llamado en primera instancia como provincia de los Izalcos y luego alcaldía mayor de Sonsonate) y se las dio a los habitantes de Santiago de Guatemala. Debido a ello, Diego de Alvarado iniciaría la conquista de la actual zona oriental de El Salvador (que era dominada principalmente por los potones o lencas salvadoreños y denominada por los pipiles como Popocatepet); lo que específicamente iniciaría con el combate que se llevó a cabo cerca de Nancuchiname (ubicada en el actual departamento de Usulután), en la que destacó Miguel Díaz Peñacorba.
El 22 de abril de 1529, Diego de Alvarado fue sucedido por Gaspar Arias Dávila, quien tuvo que enfrentarse a una rebelión menor en las poblaciones de Nahuizalco y Masahuat (actual Santa Catarina Masahuat); y quien ejercería brevemente el cargo, ya que a mediados de julio de ese año tuvo que volver a Santiago de Guatemala a resumir el cargo de alcalde ordinario de esa ciudad, para el que había sido designado a inicios de ese mismo año.
Gestión de Diego de Rojas y guerra de Nequepio
En julio de 1529 Gaspar Arias Dávila fue sustituido por el capitán Diego de Rojas. Durante su mandato, ya que varios vecinos de la villa de San Salvador habían ido a conquistar el territorio de Popocatepet, partiría con varios soldados españoles e indígenas auxiliares a pacificar la actual zona oriental salvadoreña. En dicha campaña participarían el mariscal Pedro Núñez de Guzmán, Alonso Velasco de Córdova, y Pedro Cerón, entre otros.
En 1530 serían conquistadas las poblaciones chortís ubicadas en el actual departamento de Chalatenango y los departamentos hondureños de Ocotepeque, Lémpira y parte de Copán, por los capitanes Hernando de Chávez y Pedro de Amalín; y serían repartidas por vecinos de San Salvador.
Ese 1530 Diego de Rojas se encontraba luchando contra un grupo lenca que se había refugiado en el peñón de Usulután (el cual era el volcán de Usulután) cuando se dio por enterado de que había otro contingente de españoles en el territorio lenca que venía desde la gobernación de Nicaragua y era liderado por Martín Estete; fue a investigar y al confirmar esto, fue capturado junto con varios soldados, mientras que los que lograron escapar llegaron a la villa de San Salvador, donde dieron aviso de lo sucedido; pero Estete llegó a la villa y pidió a los habitantes que se unieran a Nicaragua, lo cual negaron; razón por la cual fue a la población de Purulapa (actual San Martín, San Pedro Perulapán y San Bartolomé Perulapía) donde fundó una nueva población llamada la Ciudad de los Caballeros.
Viendo las intenciones de Estete, las autoridades guatemaltecas dirigidas, por el gobernador y capitán general Francisco de Orduña, enviarían un contingente liderado por el capitán Francisco López a atacar la Ciudad de los Caballeros; pero cuando llegaron esta estaba abandonada por lo que persiguieron a Estete hasta cerca de Quelepa o Moncagua, donde se encontraron con el ejército de Estete, se dieron por enterado de que él y el capitán Salzeda habían escapado (hacia la provincia de Nicaragua), y donde además serían liberados el capitán Diego de Rojas y los demás prisioneros. Algunos soldados del contingente de Estete decidirían unirse al ejército guatemalteco, mientras que otros pocos decidieron regresar a Nicaragua.
Gestión de Luis de Moscoso y fundación de la villa de San Miguel de la Frontera
En abril de 1530, Pedro de Alvarado al regresar a Guatemala desde España se dio por enterado de lo sucedido en la provincia de San Salvador, razón por la cual nombró a su sobrino Luis de Moscoso como justicia mayor y teniente de gobernador de San Salvador y le encargó la misión de fundar una nueva villa en territorio lenca; el 8 de mayo de ese mismo año Moscoso fundó la villa de San Miguel de la Frontera (ubicada en ese entonces en el actual municipio de Santa Elena, en el departamento de Usulután) la cual fue solo un fuerte militar con ayuntamiento teniendo solo población masculina, la cual se abandonó en 1534 cuando sus pobladores se unieron a la expedición de Pedro de Alvarado al Tahuantisuyo o Imperio Inca; posteriormente al año siguiente la villa sería refundada por el capitán Cristóbal de la Cueva en su lugar original en el municipio de Santa Elena (esta vez realmente como una villa con población permanente) y a la vez conquistaría a otras 200 poblaciones cercanas.
El 17 de junio de 1530, debido a que desde Guatemala el misionero domínico fray Domingo de Betanzos envió como nuevo cura de la villa a Antonio González Lozano, el gobierno de la provincia (teniente de gobernador y ayuntamiento) acordó despedir a Francisco Hernández y contratar como nuevo cura a Antonio González Lozano; a quien señalaron solar para su vivienda el 7 de diciembre de 1531. Lozano se encargaría de terminar la construcción del primer templo parroquial, y permanecería en ese puesto por varios años.
Gestión de Gómez de Alvarado e informe de los encomenderos de la provincia en 1532
A principios de 1532, fue designado como justicia mayor y teniente de gobernador de San Salvador Gómez de Alvarado. Durante su gobierno, el 18 de mayo de ese año, el ayuntamiento de la ciudad se enteró de instrucciones dadas por el rey y emperador Carlos V a la Real Audiencia de México para que fray Domingo de Betanzos o el presbítero Francisco Marroquín (entonces cura de Guatemala) procediesen a averiguar en las provincias quienes se desempeñaban como encomenderos, y que poblaciones y tributos tenían asignados; para ello el cura Marroquín otorgaría un poder al cura Lozano para realizar tales averiguaciones en la provincia.
El 20 de mayo el cura González Lozano nombró como escribano a Rodrigo Díaz, quien procedió a realizar las averiguaciones de las encomiendas de las provincias; finalizando el 29 de ese mismo mes. Dichas averiguaciones serían puestas en un informe que sería conocido como la Relación de Marroquín; que permite conocer la situación de las poblaciones de la provincia, cuántas casas y qué tributos tenían, y qué nuevo cultivo o animal de ganado habían introducido para ese entonces los habitantes de la villa.
En total en 1532 en la provincia había 57 encomenderos que tenían repartidos entre ellos un aproximado de 90 poblaciones, de los que unos 33 eran clasificados como chontales (es decir extranjeros, fuera de los límites originales del Señorío de Cuzcatlán; y de las que la mayoría estaban en estado de guerra o no pagaban tributo a su encomendero); de esos 57 encomenderos, 6 tenían esclavos. Los tributos que daban incluían maíz, frijol, chile, piña, cacao, pepitas de melón (pepitorias), pavos, pescado de mar (las ubicadas en la costa), olominas (las ubicadas cerca del Lago de Ilopango), sal, miel, cera, cutaras (sandalias), cerámica, colorante rojo extraído de la cochinilla, ropa (toldillos y mantas), y jornales (servicio de trabajo por sueldo).