Las elecciones generales de Malaui de 1999 tuvieron lugar el 15 de junio del mencionado año con el objetivo de renovar la presidencia de la República y los 193 representantes de la Asamblea Nacional, que ejercerían sus funciones por el período 1999-2004. Se trató de los segundos comicios desde la democratización del país de 1994 y los primeros en realizarse bajo la constitución de 1995, que había entrado en vigor después de los anteriores. Las elecciones fueron originalmente programadas para el 17 de mayo, pero fueron pospuestas dos veces debido a un retraso en la llegada del material electoral.
Los comicios tuvieron lugar en un ambiente sumamente tenso. La presidencia de Bakili Muluzi, primer gobierno democráticamente electo en la historia del país, estuvo marcada por la lenta institucionalización democrática tras el final del régimen de Kamuzu Banda, las tensiones regionales y religiosas, una sucesión continua de escándalos de corrupción y un persistente deterioro de la situación económica que se tradujo en una fuerte devaluación del kuacha malauí en agosto de 1998. El gobierno de Muluzi fue acusado de tener tendencias autocráticas, situación que se agravó cuando el gobernante Frente Democrático Unido (UDF) pospuso su convención hasta finales de 1999, lo que dejó las nominaciones de las candidaturas parlamentarias del partido en manos del presidente. Muluzi y el vicepresidente Justin Malewezi buscaron la reelección, hasta la fecha la única ocasión en que un presidente en ejercicio ha buscado la reelección con el mismo vicepresidente como compañero de fórmula. Los conflictos en el UDF y las críticas a la gestión de Muluzi motivaron la ruptura de su gobierno de coalición con la Alianza por la Democracia (AFORD), tercer partido más grande del país liderado por Chakufwa Chihana. El opositor Partido del Congreso de Malaui (MCP), que había sido el único partido legal durante el régimen de Banda, logró un sorpresivo acuerdo con la AFORD para formar una coalición contra el UDF. La alianza resultante fue denominada «Mgwirizano» (literalmente «Unidad» en chichewa). El secretario general del MCP, Gwanda Chakuamba, fue candidato presidencial de la alianza, con Chihana como compañero de fórmula. Malawi: 1999 Elections (1998-1999) - EISA ( Archivado)
El período de inscripción de candidatos vio un conflicto institucional cuando la Comisión Electoral de Malaui (MEC), presidida por el juez William Hanjahanja, rechazó la inscripción de la fórmula Chakuamba-Chihana por pertenecer a distintos partidos, a pesar de que la legislación electoral no lo prohibía expresamente. El Tribunal Supremo falló a favor de la alianza opositora, sentencia que la MEC apeló. Bajo una intensa presión por parte de la oposición (que organizó protestas masivas) y afrontando un creciente rechazo interno dentro del mismo ente electoral, Hanjahanja dimitió tan solo un mes antes de las elecciones y fue reemplazado por el juez James Kalaile, quien se apresuró a retirar la apelación y aceptar la inscripción de la candidatura. Electoral officer removed, The New Humanitarian, 13 de mayo de 1999 Malawi's Embattled Elections Chief Quits, All Africa, 13 de mayo de 1999 El arreglo llegó demasiado tarde para impedir que el suceso socavara significativamente la hasta entonces casi indiscutida percepción de imparcialidad y eficacia de la autoridad electoral del país.
A partir del incidente inicial, el clima de conflictividad política escaló en agresividad. La campaña electoral estuvo por completo polarizada entre Muluzi (que reunía sus principales apoyos en los bastiones del UDF en la región Sur, más poblada, urbanizada y rica) y Chakuamba (que contaba con mayor respaldo en la región Central donde dominaba el MCP), y se vio dominada por discursos vitriólicos y estallidos de violencia esporádica. El UDF fue acusado de hacer uso de los recursos del Estado para hacer campaña y se reportaron a su vez hechos de intimidación contra la oposición en el Sur. La Corporación de Radiodifusión de Malaui (MBC), principal medio de difusión informativo del país ante el todavía elevado analfabetismo y la lenta introducción de la televisión, fue acusada repetidamente de parcialidad política y de silenciar las voces opositoras. Una normativa que garantizó una distribución del tiempo al aire para los distintos partidos llegó demasiado tarde para acallar las críticas. En el Norte, bastión de la AFORD, la ruptura con el UDF y la alianza con el MCP resultaron en una hostilidad casi unánime hacia el oficialismo, lo que a menudo se tradujo en una reacción violenta. Los partidarios de la alianza MCP-AFORD frustraron los intentos de Muluzi de hacer campaña en los distritos norteños con agresivas manifestaciones. Muluzi centró su discurso en agitar el pasado autoritario del MCP, afirmando que Chakuamba buscaría restablecer el régimen totalitario si llegaba al poder. Por su parte, Chakuamba acusó a Muluzi y sus partidarios de enriquecerse a costa del empobrecimiento del país.
La jornada electoral se realizó con relativa normalidad, pero el proceso de escrutinio fue muy lento, lo que motivó dudas y protestas. Finalmente, Muluzi fue declarado ganador con el 52,38 % de los votos válidamente emitidos contra el 45,17 % de Chakuamba. Results of the Presidential and Parliamnetary Elections, 1999, MEC El resultado replicó los patrones de votación marcados por la fragmentación regional, con Muluzi arrasando en los distritos del Sur, mientras que Chakuamba ganó el Norte y el Centro (donde sufrió, sin embargo, un ligero declive respecto a la aplastante victoria obtenida por Banda en 1994). En las elecciones parlamentarias el UDF retuvo la primera minoría con 93 escaños, mientras que el MCP logró obtener 66 y la AFORD 29. Cuatro candidatos independientes (todos miembros del UDF que habían fracasado en acceder a una candidatura parlamentaria) resultaron electos. La participación fue masiva, alcanzando el 93,76 % del electorado registrado. La elección permanece hasta la fecha como la votación más polarizada y competitiva entre dos candidatos desde la democratización de Malaui.African Elections Database
Aunque los observadores internacionales criticaron tanto la mala gestión del registro electoral como el tono agresivo y violento de la campaña, en general consideraron que las elecciones fueron razonablemente libres y justas. No obstante, Chakuamba no reconoció la derrota, denunciando que se había cometido un fraude electoral. La alianza MCP/AFORD presentó dos recursos ante el Tribunal Supremo, impugnando la victoria de Muluzi y los resultados en 16 circunscripciones parlamentarias, alegando irregularidades. Sin embargo, Muluzi fue juramentado para un segundo mandato como presidente el 21 de junio en medio de protestas de la oposición. World: Africa Malawi opposition fails to stop swearing in, BBC News, 21 de junio de 1999 El Tribunal rechazó todos los recursos en abril de 2000. Malawi's Landmark Election Case Continues, All Africa, 18 de abril de 2000
Contexto Las elecciones generales de 1994, primeras desde la abolición del régimen unipartidista de Hastings Kamuzu Banda, resultaron en un amplio triunfo para el Frente Democrático Unido (UDF), liderado por Bakili Muluzi, quien derrotó fácilmente a Banda en las elecciones presidenciales. El Partido del Congreso de Malaui (MCP), hasta entonces única fuerza política legal del país, quedó relegado al segundo puesto pero logró prevalecer como principal partido de la oposición al nuevo gobierno. Chakufwa Chihana, activista destacado de la lucha por la democratización y candidato de la Alianza por la Democracia (AFORD), se ubicó en el tercer puesto. La elección se vio caracterizada por una fuerte fragmentación regional del voto, con Muluzi imponiéndose gracias a su hegemonía en el Sur más poblado, mientras que Banda triunfó en su bastión en la región Central de mayoría chewa y la AFORD dominó por completo el Norte. Aunque los observadores internacionales elogiaron las elecciones como libres y justas y la transición democrática malauí fue bien recibida a nivel regional, el resultado electoral había abierto divisiones tribales y regionales inherentes potencialmente peligrosas para el país. Malawi (1994-1998), EISA Debido al fracaso del UDF en asegurar una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, Muluzi trató de concertar un acuerdo con la AFORD para formar un gobierno de coalición. Chihana rechazó la propuesta, lo que le valió críticas dentro de su propio partido.
El consenso opositor al régimen previo entre el UDF y la AFORD, bastante dañado durante la campaña, se rompió por completo cuando Chihana comenzó acercamientos con el MCP, liderado desde 1993 por Gwanda Chakuamba pero del cual el expresidente Banda era todavía líder vitalicio. Sin embargo, ninguna de las dos partes estaba feliz con el acercamiento. El MCP lo consideraba la única vía para evitar una completa marginación política que destruyera al partido, pero los partidarios de la AFORD (muchos de los cuales eran activistas de larga data contra el régimen unipartidista) lo vieron como una traición. No obstante, aunque algunos desertaron al UDF, la mayoría permanecieron en el partido y contribuyeron a que una mayoría parlamentaria opositora invistiera a Rodwell Munyenyembe, miembro de la AFORD, como presidente de la Asamblea Nacional. También lograron el control de algunos comités parlamentarios clave, incluyendo uno que debía redactar reglamentos sobre procedimientos parlamentarios. Muluzi dedicó sus primeros seis meses en el cargo a presionar para romper esta coalición y al mismo tiempo ejecutar una ofensiva política para atraer el apoyo de las autoridades tribales (antes leales al MCP). Finalmente, en septiembre de 1994, logró llegar a un acuerdo con Chihana para que la AFORD se uniera al gobierno. En virtud de una disposición constitucional que lo habilitaba a hacerlo, Muluzi designó a Chihana como «segundo vicepresidente» y formó un gabinete con integrantes de todos los partidos excepto el MCP.
Los primeros años del nuevo gobierno estuvieron destinados a la institucionalización del régimen democrático. La abrumadora mayoría parlamentaria generada por la coalición entre el UDF y la AFORD permitió ejecutar una serie de reformas que permitieron la entrada en vigor, en 1995, de una nueva constitución democrática. Kamuzu's Legacy: The Democratization of Malawi: Or Searching for the Rules of the Game in African Politics, Jan Kees van Donge (1995) Asimismo, se iniciaron una serie de procesos judiciales contra los funcionarios de la dictadura de Banda implicados en violaciones a los derechos humanos o actos de corrupción, incluyendo el mismo Banda (que tenía alrededor de 95 años al momento de su retiro) y su principal lugarteniente, John Tembo. No obstante, aunque se demostró que las víctimas de los casos denunciados fueron asesinadas o agredidas por fuerzas vinculadas al Estado, los tribunales no encontraron forma de vincular directamente a Banda o a Tembo con los crímenes, por lo que fueron exonerados. Banda no expresó arrepentimiento por los actos cometidos durante su presidencia, criticando a los malauíes como «niños políticos» y reivindicando el sistema unipartidista en numerosas ocasiones. Tan solo poco antes de su muerte emitió una disculpa pública a las víctimas del terrorismo de Estado, pero sin asumir ninguna responsabilidad. Banda finalmente falleció en noviembre de 1997.