miniaturadeimagen|derecha|El Partenón de Atenas, quizás uno de los símbolos más reconocibles de la antigua cultura griega. La helenización es el proceso histórico de propagación de la antigua cultura griega entre los territorios conquistados por los griegos o situados cerca de su área de influencia, especialmente durante el Período Helenístico que siguió a las conquistas alejandrinas del Algunos autores han cuestionado el concepto de helenización por considerarlo un término inadecuado para referirse a un proceso mucho más complejo que una mera aculturación, tratándose más bien de un intercambio cultural sincrético entre los griegos y los pueblos subyugados o próximos a sus centros de poder.R.D. Whitehouse y J.B Wilkins, “Greeks and natives in south-east Italy: approaches to the archaeological evidence”, en Centre and Periphery: Comparative Studies in Archaeology, ed. T.C. Champion (Londres: Unwin Hyman, 1989), 102-126. De cualquier modo, hasta el ascenso de Roma (siglos II y I a.C.) es posible hallar instituciones políticas y estructuras socioeconómicas reconociblemente griegas desde Asia Menor hasta España, haciendo notable la influencia helénica sobre amplios territorios del Oriente próximo, Europa y el norte de África.Kathryn Lomas, “The Greeks in the West and the hellenization of Italy”, en The Greek World, ed. Anton Powel (Londres: Routledge, 1995), 347.
En un sentido amplio este proceso puede rastrearse hasta el segundo período de expansión colonial de la Grecia arcaica que tuvo lugar entre los siglos VIII y VI a.C., llegándose a construir colonias griegas en lugares tan apartados como Italia, España, el sur de Francia, Siria, Turquía y Crimea durante la época.Ibid. La propagación de la cultura griega continuó después con las campañas de Alejandro Magno y la posterior aparición de los reinos helénicos sucesores del Imperio Macedónico en Asia y África. Una última fase de la helenización durante la Edad Antigua vendría dada a partir de la conquista romana de Grecia y la consiguiente integración a Roma de elementos culturales propiamente griegos, combinación que sentaría las bases de la tradición grecorromana de la que la civilización occidental es legataria.J. Beltrán, “La incorporación de los modelos griegos por las élites romanas: una aproximación arqueológica”, en Graecia capta: de la conquista de Grecia a la helenización de Roma, ed. Emma Falque y Fernando Gascó (Huelva: Universidad de Huelva, 1996): 202.
El Período Arcaico La expansión colonial griega
miniaturadeimagen|izquierda|350px|Territorios colonizados por los griegos durante el Período Arcaico. Una primera tanda de migraciones y de colonización ocurrida entre los siglos XI y IX dio como resultado la fundación de muchos de los asentamientos que luego se convertirían en los centros urbanos de la civilización griega en el extremo sur de la Península Balcánica, las islas del Egeo, Chipre, Creta y algunas porciones de la costa occidental de Anatolia.Ioanna Alexandropoulou, “Aeolian colonization”, Encyclopedia of the World, Asia Minor, http://asiaminor.ehw.gr/forms/fLemma.aspx?lemmaId=7129; Segred Deger-Jalkotzy, “Ionic colonization”, Encyclopedia of the Hellenic World, Asia Minor, http://asiaminor.ehw.gr/forms/fLemma.aspx?lemmaId=4675; Ioanna Alexandropoulou, “Dorian colonies in Asia Minor”, Encyclopedia of the Hellenic World, Asia Minor, http://asiaminor.ehw.gr/forms/fLemma.aspx?lemmaId=7864 Después, a partir del , una segunda ola colonizadora orquestada desde las nacientes metrópolis se lanzaría a través del Mediterráneo con el propósito de explotar materias primas en territorios foráneos y fundar nuevos espacios habitables para aliviar las consecuencias de la explosión demográficaLos registros arqueológicos indican un despegue económico considerable y un incremento poblacional multiplicado hasta por seis en algunas regiones de Grecia durante el segundo período de colonización: Adolfo J. Domínguez, La polis y la expansión colonial griega, siglos VIII-VI (Madrid: Editorial Síntesis, 2001), 25. y de las tensiones sociales acaecidas con la aparición de las poleis.Ibid., 98-101. El nuevo orden social y político del mundo griego en el ámbito urbano de la Polis suscitó la aparición de una nueva clase dominante, los aristoi, en reemplazo de las viejas monarquías de la denominada Edad Oscura, en quienes se concentró la propiedad de la tierra desplazando a muchos pequeños propietarios que vieron en la migración o el empleo en el comercio marítimo su única oportunidad de subsistencia. Ibid.
La carencia de tierras trabajables y la sobrepoblación urbana amenazaban con desestabilizar el nuevo orden aristocrático, por lo que las élites griegas organizaron el esfuerzo de exploración y colonización como una válvula de escape a las tensiones crecientes. En las nuevas colonias, apoikiai, esparcidas por todo el litoral mediterráneo los colonos buscaron reproducir las formas de vida practicadas en las metrópolis originarias. Aunque disponían de una gran autonomía administrativa, las colonias aún mantenían fuertes vínculos culturales y económicos con la Grecia peninsular: compartían un mismo acervo religioso y lingüístico y el sostenimiento de un comercio marítimo activo. Salvo algunas variaciones regionales las colonias solían organizarse bajo los mismos marcos constitutivos de la polis definiendo un marco urbano y su respectivo territorio, facilitando la concentración de la población en el núcleo urbano en lugar de en aldeas dispersas, dotando a la colonia de una organización jurídico-política y procurándole una defensa militar al estilo heleno.
Mecanismos y consecuencias culturales de la colonización griega miniaturadeimagen|Argonauta, de Konstantinos Volanakis. El mito de las Argonáuticas alude a las audaces expediciones marítimas del Período Arcaico griego. A diferencia de la serie más o menos espontánea de migraciones y asentamientos que caracterizaron a la primera oleada de colonización griega (siglos XI-IX a.C.), la segunda oleada (siglos VIII-VI a.C.) sería un proceso altamente institucionalizado, regulado y sancionado política y religiosamente desde las poleis. En particular, los contactos de los colonos griegos con las poblaciones nativas de los lugares en que se erigían las nuevas ciudades debían observar una normatividad sistemática y cuidadosa.Ibid., 114-116. El líder de los colonos, el oikistes, usualmente un aristócrata encargado por la polis de dirigir la fundación de una nueva apoikia contando primeramente con el augurio favorable de algún oráculo, era el responsable de entablar relaciones cordiales con los nativos siempre que fuera posible pues en la mayoría de los casos la presencia numéricamente muy superior de los no-griegos resultaba necesaria para suplir las exigencias de mano de obra requeridas durante los difíciles primeros años de la colonia.Ibid. Sin estar estrictamente fundamentada en conquistas violentas la colonización griega fue posible gracias, principalmente, a una actitud conciliadora por parte de los invasores y a una estrategia de cooperación de la que naturalmente sería parte esencial la elección calculada de territorios con poblaciones receptivas y con actitudes favorables hacia los griegos.Gocha Tsetskhladze, introducción a Greek Colonization: an account of Greek colonies and other settlements overseas, volume I, ed. Gocha Tsetskhladze (Boston: Brill, 2006), LI-LVI. Existe evidencia de diversos tipos de pactos transados entre los griegos fundadores y las poblaciones nativas, incluyendo alianzas matrimoniales —la vanguardia de los colonizadores solía estar compuesta exclusivamente por hombres y era preciso poblar los asentamientos—, colaboración en materia de conocimientos geográficos y de supervivencia, cohabitación y redes de comercio. Antes que una aculturación forzada de las poblaciones nativas, los griegos y sus vecinos bárbaros coexistieron en relativa paz intercambiando elementos culturales y beneficiándose mutuamente de su presencia.
Más sin embargo sería la cultura griega la que predominaría en la mayoría de los ámbitos coloniales por razones aún difíciles de precisar. Tsetskhladze discute dos teorías empleadas por académicos contemporáneos para dar cuenta del proceso de helenización de las poblaciones circundantes a las colonias griegas entre los siglos VIII y VI:Ibid., LVI-LIX. la primera es la teoría de la “hibridación”, concepto que alude a la existencia de un tercer espacio entre el “centro” y la “periferia”, un espacio de mediación y negociación en el que una cultura como la helénica no se impone simplemente de manera unidireccional, sino que se acomoda y adapta al entorno local absorbiendo varios de sus elementos. La segunda es la teoría del “territorio medio” (middle ground) que propone un choque conflictivo de culturas en el que ninguna de ellas en su forma “pura” logra prevalecer sobre las demás, sino que a partir de sus diferencias se inventan nuevos elementos, alternativas satisfactorias para todas las partes inmersas en un proceso irreversible de acople.
En cualquier caso el abandono progresivo del acervo cultural no-griego y su sustitución por las formas de vida, la religión, la lengua, los sistemas de pensamiento y las instituciones político-económicas griegas en los territorios coloniales se gestaría solo lentamente a través de siglos de contacto.Domínguez, La polis y la expansión colonial…, 116. La segunda colonización griega del Período Arcaico constituiría la primera instancia de la helenización durante la Época Antigua y su experiencia serviría más adelante a la expansión imperial del Período Helenístico.
El Período Helenístico Las conquistas de Alejandro: fundación de ciudades y helenización de las aristocracias locales miniaturadeimagen|upright=3|El Imperio macedónico. Las campañas de conquista de Alejandro Magno funcionaron como vía de propagación de la cultura griega hacia el Oriente. La fundación de ciudades y de asentamientos militares, estrategia crucial para el mantenimiento del poder macedónico-griego en los bastos territorios que iban anexándose al imperio, fue uno de los principales elementos facilitadores del proceso de helenización que las oligarquías sucesoras continuarían desarrollando sobre las áreas sometidas de Asia y África después del colapso del breve imperio alejandrino.Leslie Lagos, “Algunos mecanismos de helenización y romanización”, Tiempo y Espacio 16 (2006): 2-9. La helenización en Oriente concerniría solo a un ámbito específico y muy focalizado: la esfera de las élites dominantes en los centros de poder urbanos instaurados por Alejandro o sus sucesores. La mayoría de la población nativa conservaría su cultura intacta sin recibir el influjo de la helenización que parecía operar únicamente entre las élites bárbaras interesadas en acercarse a los gobernantes helenos.Ibid., 4. La proximidad entre nativos y griegos en las altas cortes comenzó con Alejandro y su política de delegar, en ocasiones, la administración de los territorios conquistados a las élites nativas, por no mencionar la incorporación de bárbaros a sus unidades militares, costumbre que no agradaba en absoluto a sus comandantes macedónicos. Después las élites nativas procurarían helenizarse para acceder a los centros de poder urbanos fundados por los gobernantes helenos sucesores de Alejandro. En algunas regiones las élites griegas despreciaban la idea de compartir el poder con los bárbaros, por más helenizados que llegasen a parecer, en otras, en cambio, serían las mismas aristocracias helenas las que paulatinamente absorberían elementos nativos hasta hacerse indistintas.Peter Green, Alexander to Actium: the historical evolution of the Hellenistic Age (Berkeley: University of California Press, 1990), 22.
La lengua griega y las estructuras militares